
Su diminuto núcleo principal cuenta con una capilla próstila tetrástila, que carece de frontón.

No así el pueblo, que tiene uno (frontón) bien grande.

Me sorprendió encontrar esta tipología de vivienda, que sólo había visto en la costa.
Contrapunto tapia-árboles.

Descendimiento de la luz sobre el cubo de pintura en el pórtico de la iglesia.

La mitad inferior de la torre es medieval. Cosa rara por aquí.

El interior está en obras (falta el retablo principal),

y todos los bancos se encuentran apilados tras el ábside.

Pileta para el agua bendita junto a la puerta sur, que en la arquitectura de este país es casi siempre la principal.

Rincón ordenado.

Canna índica, floreciendo alegremente junto al frontón.