Debo confesar que sí he sentido miedo en la vida. Un miedo que algunas veces es tonto o injustificado, como el de perder a mis más cercanos familiares en un accidente de aviación, (como el que ocurrió hace poco en mi ciudad), aunque ellos casi nunca se hayan subido a un avión.
Miedo de terminar en la calle, mendigando, en busca de pan para mi hijo. Miedo de caer enfermo, y de no poder solventar los gastos médicos. En fin, miedos que involucran a mi apestosa condición de pobre, de aquel que no tienen dónde caerse muerto, en un país de muertos de hambre.
Y sentí miedo en una ocasión cuando un gobierno represor se ensañó con los jóvenes de mi país, jóvenes que disentíamos con la verdad oficial, y a quienes, en muchos casos, se desapareció, se torturó, se detuvo arbitrariamente. A algunas de esas personas yo las conocí, y fue en esa época en la que salía con miedo a la calle cuando el Escuadrón Volante, recorría las calles de mi ciudad , sembrando terror, con el pretexto de combatir al terrorismo.
Saco a colación todo este tema del miedo porque hay un personaje, político, menor a mi, que se ha tomado al miedo como bandera de campaña. Yo solo me pregunto dónde estaba este joven cuando los de su edad salíamos a comprar tabacos con un sudor frío que nos recorría el espinazo, cada vez que los carros (¿alegóricos?) de los policías, reducían la velocidad al vernos pasar.
Miedo tuve yo cuando vi a mis padres envejecer 20 años en un día. Ocurrió cuando se enteraron que sus ahorros habían desaparecido en el fondo del bolsillo de un banquero que fugó durante le gobierno del presidente que tuteló a éste, que ahora dice que tiene miedo.
Y ahora no tengo miedo sino asco de ver gente joven, como el susodicho, con ideas tan retrógradas como las que esgrimió un presidente-emperador hacia finales del siglo diecinueve, y que terminó asesinado a las puertas del Palacio Presidencial.
No se olviden mis apestositos, que de lo único de lo que debemos tener miedo es del miedo mismo, lo dijo Roosevelt. No se olviden de que a estos politiquillos no les interesa solucionar el origen de los miedos sociales, sino, cabalgar sobre ellos para obtener votos. Kierkegaard y Sartre, sostenían que el miedo era una invención, una ilusión, pero yo, El Apestado, sostengo que más ilusoria aún es la sociedad perfecta que los políticos nos quieren vender.
Solo para darles en la carota a estos nuevos miedosos, les diré que el miedo ya es global, pero la geografía del miedo refleja que en Tokio, por ejemplo, la mayor causa de miedo, son los terremotos, en Paris y Roma, la violencia física, en Bombay los accidentes y en Moscú el miedo a perder el trabajo.
Este estudio realizado en Italia, refleja además otras joyitas, que no quiero dejar de compartir: el miedo, dice el estudio de Censis, “es un camino peligroso e inútil, como un demonio que se alimenta (y es alimentado) por el autoritarismo y la mediocridad”
Quien saca partido del miedo, son, los políticos (29.5%),para crear consensos, los terroristas (25.7%), para infundir pánico y los medios (20.4), para aumentar su audiencia.
Así que, vayan nomás con sus historias de miedo a otro lado… ¡Mariangula!
miedo, Ecuador, Ordoñez, elecciones
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30 marzo, 2009
Capítulo 114 (El Apestado)
Publicado por El Apestado en 7:05 a. m. 23 comentarios
Etiquetas: Ecuador, elecciones, miedo, Ordoñez, política
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