Tras casi 4 meses de dolores, miedos, incertidumbres, de no
saber que hacer con mi futuro, me planteo dar un paso adelante y de seguir con mi vida de siempre.
Con mucho esfuerzo,
pereza y algún dolor, me levanté la semana pasada, tras noches sin dormir y
decidí que las cosas tenían que cambiar.
Me esperan días duros, de lucha, tal vez de no encontrarme
bien…pero tengo que poder, ¡tengo que continuar!
Decido volver a mi trabajo, tras 4 meses inactiva.
No me importa lo que opinen los médicos, ni que no sea lo
más conveniente, pero tengo que intentarlo.
La semana pasada, un día lluvioso y frío, emprendí mi camino
hacia la Escuela. Fue duro y cansado, pero conseguí aguantar casi un día entero.
Esta semana, con más calma, voy por el tercer día, no me planteo
de momento más.
Me cuesta, me duele, me encuentro hasta mal, pero algo
dentro de mí, que me dice que lo haga, que siga así, que continúe.
Me quedo pensando en mis años anteriores…
! Cuanta actividad tenía!
Y la nostalgia, se apodera de mí, se pega a mi costado y no
me deja sola, me trae recuerdos que duelen, de cómo era, de cómo fui.
Pero soy tenaz y esta semana, le gano la batalla a la nostalgia y consigo
mi 3er día en la escuela.

CARLOS
Los alumnos, me sonríen y a su manera me dan la bienvenida.
“Que alegría verla por aquí de nuevo Elena” comenta uno.
¡Cuánto se la echaba en falta!, me dice otro.
¿Cómo se encuentra? Preguntan la mayoría.
Bien, bien, mucho mejor les digo y sonrío, a pesar de un
dolor que me obliga a sentarme en una silla. Creo que no se nota y me siento
satisfecha.

ALEJANDRA
Y JAVIER
Otro segundo día y me siento mejor, duermo mal y me levanto
con una fuerte jaqueca, unas nauseas producidas por la cefalea, me torturan,
pero pasa al cabo de 5-6 horas y vuelvo a sonreír, a hablar con los alumnos, a
enfrentarme a este nuevo reto.
¿Seré capaz de aguantar?
¿Podré con esta carga?

CARLOS
Hay momentos duros, que me cuesta superar, momentos de
soledad, de tristeza, pero también los hay de humor, de alegría de ir viendo
como poco a poco voy cogiendo fuerzas, voy intentándolo…
Espero respuesta de médicos, sigo llamando y mandando
informes…pero no tengo nada nuevo, sigo igual.
Así que decido romper con esta rutina y vivir cada día como
si fuese el último, tratando de dar lo
mejor de mi misma.
Creo que muy dentro de mi sigue existiendo esa niña traviesa
y activa que no paraba de moverse, esa niña que me empuja a levantarme por las
mañanas y a retomar mi vida.
Tengo una gran fuerza de voluntad, es mi mayor virtud y
seguiré luchando, pero me da miedo esa soledad y ese miedo que se apoderan de
mí, que se meten muy dentro y me transportan a un futuro incierto.
Quiero eliminarlos, pero vuelven y vuelven…
Tal vez deba aceptarlos como mis invitados y aprender a
vivir con ellos, al final uno de los dos tendrá que ganar la batalla.
Así que ya lo sabéis, me preparo para reiniciar mi vida,
para luchar a muerte con mis temores y pesadillas, para relajarme escribiendo y
desahogándome con ello.
LOS 3 JUNTOS
Pasarán los meses y ganaré esta batalla, como hice con otras
anteriores, será lenta, difícil y ahí estaréis para darme ánimos y empuje.
TODOS JUNTOS
Cuento con vosotros, los fieles de siempre, los que
me
escuchan sin conocerme y me animan a seguir luchando, a vosotros y a mis hijos
que me miman como nunca lo habría imaginado, quiero hoy dedicaros estas
palabras.
Palabras de agradecimiento, de cariño y de esperanza.
A tod@s miles de gracias.
A mis hijos: Alejandra, Javier y Carlos: todo el amor que
una madre puede mandarles, mi pasión por ellos que no tiene límites, mi
satisfacción al mirarlos, mi sonrisa
cada vez que me “achuchan” y me “besan”, son mi orgullo y mi devoción. Al
fin y al cabo ellos son en realidad “mi otro refugio”, son mi vida.
HOY NO DEJO RECETA, HOY ME MENTALIZO PARA UNA NUEVA ETAPA, HOY EMPIEZO DE NUEVO.

ALE Y YO EN 2008

ALE Y JAVIER (JAVUCHO)