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jueves, 11 de abril de 2013

TARTALETAS DE ALMENDRA CON PLÁTANO Y MOUSSE DE PERA

www.cuatroespecias.blogspot.com

Sigue lloviendo...anuncian mas lluvias...y mis fogones, repletos de platos de cuchara, casi piden una tregua...me hablan en silencio suplicando algo fresco que nos aleje de este invierno...algo que nos haga pensar en que pronto saldrá el sol y estaremos en verano...

Mis pies, cansados de tanta bota y de tanta agua... me susurran que los descubra...que los libere...que los deje tocar el mar...pero hace frío y me siento impotente...quiero ir a ese mar que tanto me gusta... quiero empezar con mis helados y dejarme seducir por sus sabores...quiero ver el sol entrando a caudales por mi ventana...quiero ese cambio...pero sigue lloviendo...

Las noches frías y lluviosas me invaden... el ruido de la lluvia me despierta...son las 5 de la mañana...aún son las 5...sin prisas...lentamente...decido sin proponérmelo perderme en la cocina...

Mi mente libre del sueño me lleva a mis fogones y sin darme cuenta...empiezo a amasar...hay plátanos, peras...tengo almendras...y comienzo un plato dulce y frío de algo parecido a un helado...son las 7...está casi rematado...y me toca ducharme para ir al trabajo...

Por fin mis manos han sucumbido al dulce frío de una tartaleta de almendras...y me dejo llevar...me siento a gusto en mi cocina...me siento viva como si estuviésemos ya en verano...

Así que hoy, pese a la lluvia y al frío os dejo un postre frío...sencillo aunque no lo aparente...rico y con un contraste de sabores delicioso!

Disfrutarlo....merece la pena!


TARTALETAS DE ALMENDRAS CON PLÁTANO Y MOUSSE DE PERA 

Ingredientes:

Para la mousse
                                 
-  200 gr. de nata                              
-  300 gr. de pulpa de pera               
-  6 yemas                                         
-  80 gr. de azúcar                            
-  40 gr. de leche en polvo o nata     
-  4 gr. de gelatina en polvo             
-  4 claras                                          
-  150 gr. de azúcar                          
            

Relleno de las tartaletas:

-  3 huevos
-  150 grs. De azúcar y algo de maicena
-  150 grs. De nata al final de la crema
-  700 grs de plátanos picados finos
-  1.5 dl. De leche

Para las tartaletas de almendra:
(salen 10 unidades tamaño grande)

-  240 gr. De mantequilla
-  4 gr. de sal
-  110 gr. de almendra tostada y molida
-  110 gr. de harina fuerte
-  340 gr. de harina floja
-  90 gr. de huevo (o un huevo y medio )
-  110 gr. de azúcar de lustre
                                                    


www.cuatroespecias.blogspot.com

Foto de la tartaleta solo con la mousse de peras!
También valdría como postre mas sencillo!


Preparación:

-  Elaboración de la mousse:


Para lograr la pulpa de la pera las coceremos en agua con algo de azúcar y cuando estén las trituraremos  en la Thermomix.

Cogemos el resto de los ingredientes menos los 150 de azúcar y las claras y elaboramos una crema pastelera. Le incorporamos la pulpa de las peras y la gelatina.

Hacemos un merengue con las cuatro claras y el azúcar que incorporaremos a la crema cuando esté fría. Reservamos.

Elaboración de las tartaletas de almendra:
  
 Preparamos una masa tipo quebrada con todos los ingredientes de la masa y forramos los moldes de las tartaletas. Las metemos en frío(nevera) antes de hornear.

Elaboración del relleno de las tartaletas:

 Tipo crema pastelera. Calentamos la leche, batimos los demás ingredientes y añadimos los plátanos cortados finos y en rodajas. Dejamos cocer un poco. 

Rellenamos las tartaletas y horneamos a 170º hasta que la mezcla esté cuajada y la dejaremos enfriar.

Presentación:

- Sobre un plato colocaremos una tartaleta y la cubriremos con una bola  congelada o rosetón de “mousse” de pera.
Decoramos al gusto, bien con chocolate, o con lo que nos apetezca.

Decoración:
En las fotos decoré con coulís de fresas y de kiwis y en un plato puse un phisalis decorando y un dibujo de chocolate encima del helado pero esto...es al gusto de cada uno!

Lo bueno de este postre es la mezcla de sabores y texturas en la boca!
      

       

miércoles, 17 de agosto de 2011

SORBETE DE MANGO Y PIÑA


Estos días, han sido especiales, mi concurso me está dando hasta la fecha más alegrías de lo que esperaba, la aceptación por vuestra parte esta siendo estupenda y me siento como una niña con zapatos nuevos.


Entre visitas médicas y otros asuntillos, me encontré en un Madrid de 42º C y 38º C…agotador, e insoportable para una gallega acostumbrada a las temperaturas frescas y suaves de nuestros veranos…el agua no calmaba el calor, ni los abanicos comprados en esas tiendas para turistas…el sofoco, y ese calor seco, me llevaron mentalmente, a un verano de hace muchos años, cuando con apenas 12 años, veraneaba con mi familia en la playa de Panjón.







Era una casa de playa, humilde y sin agua. Esta la obteníamos de un pozo que estaba situado en el jardín, pequeño, pero agradable.
Un día en concreto, con un calor insoportable, nos quedamos sin agua…las tiendas, pequeñas  y de aldea, no daban abasto a cubrir las necesidades de todos los que por allí veraneábamos…Todos estábamos sin agua…
El sudor, la sed…se pegaban a mi garganta, sin dejar que entrase una brizna de aire fresca…el hielo (del que tampoco teníamos), se nos presentaba como algo lejano y poco probable,  las horas lentas del medio día, nos impedían sumergirnos en el agua salada del mar, ya que la sal, mojaba nuestros labios, pidiendo más agua…y así pasamos aquellos terribles momentos, hasta que finalmente y tras unas horas de espera, llega el coche familiar, cargado con botellas grandes de agua, ¡Que inmenso placer!









¡Como un simple vaso de agua puede valorarse tanto!...recuerdo los polos de limón que a continuación y con permiso materno, nos comprábamos en la tenducha de la esquina…ummm…   que ricos eran, que sencillos, que exquisitos cuando no teníamos ni agua…





Por eso hoy os dejo un plato lleno de agua, un sorbete rico, fresco y exquisito. Al que acudo en muchas ocasiones para quedar bien y refrescar la sed típica de esta época.








Además lo acompaño con unas brochetas de frutas ensartadas en vainas de vainilla (se pueden sustituir por una brocheta de madera) y el conjunto es impresionante.

Espero que lo disfrutéis mucho


BROCHETAS DE MANGO Y PIÑA AL TOMILLO LIMÓN Y SORBETE DE PIÑA Y MANGO


Para las brochetas: 500 gr. de piña + 500 gr. de mango + 4 vainas de vainilla seca + 2 ramitas de tomillo limón


Para el sorbete de piña y mango: 250 gr. de agua + 60 gr. de azúcar + 1 clara de huevo + 300 gr. de piña + 150 gr. de mango


1-      Cortar  la piña y el mango en cuadraditos pequeños (2 * 2 cm.). Hacerles un agujero en el centro e insertarles la ramita de  vainilla seca; espolvorear con la flor de tomillo limón.
2-      Para el sorbete: Hervir el agua con el azúcar, añadírsela a la piña y el mango previamente cortados. Incrementar una cucharada de zumo de limón y la clara de huevo. Triturar todo en la Thermomix y dejar enfriar.
3-      Crujiente de coco: calentar la glucosa en micro, extender sobre silicona con pincel y espolvorear pon encima coco rallado. Hornear a 170º C hasta que tome algo de color.
4-      Presentación: saltear las brochetas en mantequilla clarificada y espolvorear con azúcar.  Reservar sobre papel absorbente.
5-      Presentarlas superpuestas, sobre la quenelle de sorbete y sobre una rodaja de mango. Decorar con el crujiente.
-         Acompañar con vino Pedro Ximénez.


Disfrutarlo mucho!!!!!

martes, 26 de abril de 2011

MI PRIMERA COMUNIÓN Y EL HELADO DE LIMÓN




A TODOS LOS QUE ENTREIS POR PRIMERA VEZ, IR A LA ENTRADA DEL 22 DE FEBRERO, DONDE PIDO AYUDA MÉDICA, MEDIANTE INFORMES, CONTACTOS, TLFNOS...
CUALQUIER COSA SERÁ  BIEN RECIBIDA.
LOS QUE SEPÁIS ALGO, DEJARME LOS DATOS EN ESTA ENTRADA.
GRACIAS A TOD@S.



Por aquellas épocas  y bajo una educación católica, hacíamos la primera comunión a la edad de 7 años, cosa imposible  hoy en día, en que se piden los 9 años cumplidos.
Al ser la 5ª de 10 hermanos y la segunda de las chicas, me tocaba hacer la comunión con mi hermana mayor: Pachi, quien ella con 8 y yo con  7, celebramos juntas dicho evento.

Con la simplicidad de mis 7 años,  estaba convencida de que tras recibir la primera comunión, se iba a producir un cambio radical en mí: ¡sería una buena niña! ¡No haría más trastadas! ¡Sería perfecta!

Estaba totalmente convencida de ello, la educación recibida por aquel entonces, dejaba su huella en mi personita:  ¡Cambiaría y sería otra!

Para tal día, nos prepararon durante un año: catequesis y el rezo del misal, estaban entre nuestras obligaciones. Con velo, acudíamos a las primeras misas, donde unas palabras en latín, me dejaban algo confusa y sin gran entendimiento de lo que realmente nos decían.

Aún así:  ¡ yo cambiaría !, estaba convencida de ello y con esa ilusión de que iba a ser “buena”, iban transcurriendo los días, hasta que a principios de junio, llegó el día señalado.

UNA BUENA PIÑA
     
Nos vestimos, las 2 hermanas igual, con un vestido blanco, elaborado con la gasa del traje de novia de mi madre.
 Glorita Riveiro, la modista de la familia, se encargó  de confeccionar los 2 vestidos exactamente iguales, preciosos. Con un pequeño velo, que salía del pelo, recogido éste en un moño y con una corona blanca de flores.
Con un pequeño misal forrado en seda blanca y un rosario de nácar, fuimos a la Iglesia, donde D. Jesús, el párroco nuestro, celebró el sacramento.

Pero no experimenté ningún cambio, esperaba algo…pero nada ocurría, seguía siendo la misma de siempre; con pesar y tristeza, confié en que en los días venideros se produjese el milagro: yo sería una buena niña.

No fue así, seguí siendo una niña normal, traviesa y activa, cariñosa y muy unida a Nieves y a los míos.

FOTO DE LAS BROCHETAS
Ese día, tras la ceremonia religiosa, tuvo lugar la fiesta nuestra. Éramos muchos, muchos niños y niñas, corriendo por el jardín de Vista Alegre.


Tras mudarnos de ropa, nos vistieron con un traje camisero de seda con rayas verticales en vivos colores. 
Una coleta y estábamos listas para empezar nuestra fiesta. ¡Abrir regalos! 
Eran muchos, de algunos ni me acuerdo, pero otros me quedaron grabados: un reloj suizo por parte mi abuela Pacita, una sortija de oro con una perla de mi Tia Elenita, una medalla de la virgen de los milagros, rodeada de perlas de mi bisabuela Elena,  pulseras de plata con formato de aros, marcos de plata de fotos, medallas de la virgen…y  una medalla en nácar y platino, de la virgen María, regalo de mi madre, con pequeños brillantes en la aureola.

La emoción de ese día, creo que nos impedía razonar coherentemente, entre regalos, vestidos y la fiesta, no cabíamos de gozo.

Tras la merienda, abundante y magnífica, llegó la hora del helado.

Enormes cubetas de helado de limón, se iban abriendo y repartiendo entre todos los niños, los mayores iban depositando bolas de helado sobre cucuruchos de galleta crujiente. Era algo magnífico.

Increíble es pensar que entre tanta cosa, quede en la memoria el sabor de un helado de limón, un vestido de rayas y unos regalos.

Los mayores, tíos, primos y mi bisabuela Elena, no paraban de hablar y de mirarnos. Debíamos ser,  todo un espectáculo.

Recuerdo ese día como algo especial  , a pesar de no producirse el milagro del cambio.
 Seguí siendo la niña de siempre, “la Bola”.



FOTO DEL TOMILLO LIMÓN


Os dejo un helado,no de limón que me parece muy fácil, pero si un sorbete de mango y piña, con brochetas de los mismos ingredientes.
Es una delicia y es distinto. 
Disfrutarlo.


BROCHETAS DE MANGO Y PIÑA AL TOMILLO LIMÓN Y SU SORBETE




Para las brochetas:

500 gr. de piña + 500 gr. de mango + 4 vainas de vainilla seca + 2 ramitas de tomillo limón


Para el sorbete de piña y mango:

250 gr. de agua + 60 gr. de azúcar + 1 clara de huevo + 300 gr. de piña + 150 gr. de mango


1-       Cortar  la piña y el mango en cuadraditos pequeños (2 * 2 cm.). Hacerles un agujero en el centro e insertarles la ramita de  vainilla seca; espolvorear con la flor de tomillo limón.

2-       Para el sorbete: Hervir el agua con el azúcar, añadírsela a la piña y el mango previamente cortados. Incrementar una cucharada de zumo de limón y la clara de huevo. Triturar todo en la Thermomix y dejar enfriar.

3-       Crujiente de coco: calentar la glucosa en micro, extender sobre silicona con pincel y espolvorear pon encima coco rallado. Hornear a 170º C hasta que tome algo de color.

4-       Presentación: saltear las brochetas en mantequilla clarificada y espolvorear con azúcar.  Reservar sobre papel absorbente.

5-       Presentarlas superpuestas, sobre l quenelle de sorbete y sobre una rodaja de mango. Decorar con el crujiente.


6- También se pueden intercalar cumquats (naranjas chinas), que le aportan un toque ácido y gajos de cítricos.

-         Acompañar con vino Pedro Ximénez. Le va estupendamente.


Disfrutarlo!!!