
Queridos amigotes, amagotes, amogotes y otras maravillosas y pacientes gentes que tenéis el valor de leer las tontunas que mi mente me dicta de cuando en vez (de "vez en cuando", que viene a ser lo mismo, pero al revés). No sé si he tenido la delicadeza y la buena educación de contaros (y si no, pues ahí me disculpáis, que todos cometemos fallos) que he estado en Madrid unos días. Yesss. He ido para testimoniar el sorteo de la Lotería y cobrar mi parte. Lamentablemente, alguien ha decidido dar mi parte a otras gentes y dejarme a mí con dos velas. Ea, es la vida. Como dicen por aquí, "Le malheur des uns, c'est le bonheur des autres". Bien, pero pues ya estuvo.
Me he vuelto el día 28 porque me habían dicho que la nueva alcaldesa, una tal Botella (no Pepa, no, creo que Ana) iba a mandar a la policía casa por casa para ver si teníamos alguna imagen bendita, como del Sagrado Corazón y así, entronizada en nuestro salón y que, si no, nos iban a expulsar de Madrid. Total, que antes de que me sometiera la Santa Inquisición Botellera a un auto de fé, tomé las de Villadiego y me volví a Bruselas.
Ello, no me ha impedido tomar nota de algunas cosas que pueden ayudar a sobrellevar las duras vacaciones de Navidad en la Capitáh der Reino. Y aquí paso a detallároslas:
1) ¿Por qué no dejar la cena del 24 para otra fecha menos agobiada? ¿Eh? Que si crisis que si no, tooodas las pescaderías, las carnicerías, los grandes almacenes estaban rebosando gente comprando como locos el día 24. No se podía ni andar por las calles. Yo había prometido a mi bola (veracruzanismo por palomilla, pandilla, NDB -nota del bloguero-) que iba a cocinar una lubina estilo Apicius. Visité no menos de cinco pescaderías, donde los pobres peces estaban a cual más caro. Algunos, como el de la foto, claramente difuntos (véase la opacidad del ojo)

En fin, encontré una a un precio razonable en el último minuto, pero la próxima vez, hago la cena el 26. Y si no, ved como estaba la pescadería de El Corte Inglés el día 26 de Diciembre, vacía de gente, mientras que el 24 había colas de una hora:

2) No dejéis la compra de lotería para el ultimo minuto
Ya sé que para todos mis amables y amados lectores de fuera de España, esto puede parecer chocante, pero, en Navidad, toda Ejjjjpaña se vuelve loca comprando lotería. Eso es así. Es como las tormentas de otoño, las lluvias de Abril, el acné a los quince años o "los peces en el río" en los Grandes Almacenes por Navidad. Si no lo hacéis así, deberéis soportar grandes colas:

3) Ni se os ocurra ir a Casa Labra a comer uno de sus famosos pinchos de bacalao a eso de las dos de la tarde:

Casa Labra, al laíto de la Puerta del Sol es donde se supone que Pablo Iglesias fundó el Partido Socialista hace ya un chingo de años. Hoy lo que dan son unos fabulosos pinchos de bacalao, tiernos, sin espinas, rebozados, una delicia, pero mejor ir en otro momento, no a las dos de la tarde de un día de vacaciones.
La propuesta alternativa es que vayáis a "La Trucha", cerca de la Plaza de Santa Ana. Otro sitio de toda la vida, pero menos agobiado:


Y ya me vale. En fin, si queréis ir por la tarde a algún sitio especial, os puedo recomendar el Geographic Pub. Estuvo de moda hace unos años, pero ahora está un poco olvidado. De todas manera está agradable para tomar una cervezota y ver la fascinante decoración, como de un museo de viajes exóticos:


Y si os apetece un restaurante étnico. podéis ir al INTI de oro, donde hacen bueeeenos ceviches:

Vale, amigotes. No os voy a contar nada más, salvo que si conducís, hay bebidas que pueden ayudaros en vuestra penosa tarea:

Feliz año 2012 a todos. Me han dicho de buena tinta que eso del fin del mundo es una intoxicación difundida por el Club Bilderberg en combinación con los fabricantes de ataúdes y confesionarios, así que, pelillos a la mar.
Os dejo con una imagen insólita. Un afilador. Hace como la tira de años que yo no veía uno. Antes iban con un carrito y una ocarina. Éste iba con una moto y no tenía ocarina.
Un besote a todos. FELIZ AÑO NUEVO





