lunes, 10 de marzo de 2025
Hablo de Tolkien y el lenguaje
lunes, 7 de octubre de 2024
Empapado de Tolkien
El viernes tuvimos a Enrique García-Máiquez aquí, hablando de Tolkien, inaugurando las Jornadas que había organizado la acdp de Santiago. A mí me gusta especialmente, de lo mucho y bien que él escribe (y habla), cuando se centra en los comentarios literarios. Ya pondré aquí el youtube de la conferencia, que disfrutamos mucho [Addenda: aquí tenéis el enlace].
El sábado aproveché para devolver en la Biblioteca Pública, de camino a las Jornadas, dos novelas de noruegos, que eso es lo que leo ahora. Pues al poco de salir, de san Francisco al Obradoiro, empezó a jarrear: no había donde acogerse y el paraguas servía de poco, sobre todo por los bajos. Cuando conseguí refugiarme en el arco de Gelmírez tenía los pantalones empapados y para colmo me estaba torturando un gaiteiro al lado. Amainó un poco y llegué para la primera conferencia, de Diego Blanco, que explicó con gran sencillez los términos de la teoría literaria, desde el punto de vista del guión y el storytelling, que yo me fatigo tanto por intentar entender en los textos griegos: son aproximaciones distintas pero complementarias. Por ejemplo, yo tengo temor reverencial de usar la palabra hybris: él la asume en su esquema narrativo y le da un nuevo sentido. También la podréis ver en youtube [Addenda: aquí está].
A media mañana pude acercarme a casa a cambiarme y todo fue mejor. En las mesas redondas hubo intervenciones muy interesantes, como la de Alejandro Rodríguez de la Peña sobre Tolkien y la Edad Media. Yo hablé al acabar las Jornadas, sobre el estudio del lenguaje, de Tolkien como amante de las lenguas, no de la Lingüística, de estudiarlas y de crearlas. Su "preocupación lingüística" en la segunda edición del prólogo de El Señor de los anillos era la de hacer lenguas con un mundo en el que encajaran. Luego me fijé en casos de insuficiencia del lenguaje, partiendo del famoso "Di amigo y entra" y acabando con el juego de adivinanzas entre Bilbo y Gollum, donde "¿Qué tengo en el bolsillo?", una interrogativa deliberativa, es interpretado como una adivinanza, poniendo en movimiento acontecimientos que se cerraron muchos años después, en el Monte del Destino de Mordor.
Yo soy el señor de la izquierda, el de la barba
lunes, 30 de septiembre de 2024
Sobre la lealtad y algunos datos curiosos de las cartas de Tolkien
El texto más impresionante es este, de una carta a su hijo Michael de 1967:
I know quite well that, to you as to me, the Church which once felt like a refuge, now often feels like a trap. There is nowhere else to go! (I wonder if this desperate feeling, the last state of loyalty hanging on, was not, even more often than is actually recorded in the Gospels, felt by Our Lord's followers in His earthly life-time?) I think there is nothing to do but to pray, for the Church, the Vicar of Christ, and for ourselves; and meanwhile to exercise the virtue of loyalty, which indeed only becomes a virtue when one is under pressure to desert it (553).
Sé muy bien que, tanto para ti como para mí, la Iglesia que antes se sentía como un refugio, ahora se siente a menudo como una trampa. ¡No hay ningún otro lugar adonde ir! (Me pregunto si este sentimiento desesperado, el último estado de lealtad que aún persiste, ¿no lo sintieron, incluso con mayor frecuencia de lo que realmente se registra en los Evangelios, los seguidores de Nuestro Señor durante su vida terrenal?) Creo que no hay nada que hacer. sino orar, por la Iglesia, el Vicario de Cristo, y por nosotros mismos; y mientras tanto, ejercer la virtud de la lealtad, que de hecho sólo se convierte en virtud cuando uno está bajo presión para abandonarla.
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Una vez, en una conferencia de Robert Graves, al que, por cierto, Tolkien consideraba un tonto (Ass), este le presentó a una mujer, a la que Tolkien describe como "pleasant young woman". Se puso a hablar con ella y Graves, al ver que no se habían reconocido entre sí, tuvo que presentarlos en detalle y explicarle a Tolkien que esa mujer era una actriz muy famosa: era Ava Gardner (Carta 9-10 enero 1965, p. 494).
En esa misma carta cuenta que había recibido una "carta de admiradora "(fan letter) de Iris Murdoch. Esto es casi más sorprendente que lo de Ava Gardner.
En una carta del 18 de octubre de 1966 se queja de la traducción que Ronald Knox había hecho de la Biblia: le parecía muy artificiosa, como que Knox era incapaz de traducir sin darle una vuelta a todo, sin sencillez. Tolkien prefería en la Misa los textos latinos. En esa carta se pone a discutir el texto griego original para explicar por qué no le gusta la traducción que se había leído en en la Misa de ese día.
jueves, 26 de septiembre de 2024
Tolkien en relación con Homero
Tolkien en una carta (2.12.1953) comenta: "Fui educado en las disciplinas clásicas y descubrí primero la sensación de placer literario en Homero" (I was brought up in the Classics, and first discovered the sensation of literary pleasure in Homer 258).
He encontrado comentarios suyos muy interesantes sobre Homero, también con réplicas a las teorías oralistas, en boga por esos años, y todavía ahora.
El 31 de octubre de 1948 comenta que tiene redactado un manuscrito de 1200 páginas de El Señor de los Anillos. Y dice: "Es asombrosamente difícil evitar errores y cambios de nombres y todo tipo de detalles en una obra larga, como olvidan los críticos que no han intentado realizar una." (It is astonishingly difficult to avoid mistakes and changes of names and all kinds of detail in a long work, as critics forget, who have not tried to make one (...) (186-187). Esto me llama la atención porque los estudiosos contrarios a aceptar que la obra homérica se debe a un autor único señalan errores de detalle: Tolkien les hace ver que él es autor único y que comete errores con los nombres.
Se refiere al protagonismo de Sam en las cartas como su ἀριστεία (226), como les pasa a los héroes homéricos cuando destacan sobre los demás.
A propósito de un poema suyo que se había propagado oralmente, Tolkien explica:
"Mi punto de vista sobre la tradición oral (....): las palabras duras se preservan bien y las más comunes se cambian, pero la métrica con frecuencia queda afectada" (My views on oral tradition (....) the 'hard words' are well preserved, and the more common words altered, but the metre is often disturbed (235) [en una nota se comenta que esto es a propósito de una persona que se sabía un poema de Tolkien que no había leído, sino que lo había oído; lo curioso es que había conservado en la memoria la palabra sigaldry, que Tolkien había tomado de un poema del siglo XIII (621, n. 133.3).
lunes, 23 de septiembre de 2024
La visión de mal en Tolkien
Se van acercando las Jornadas de Tolkien que habrá aquí en Santiago el 4 y 5 de octubre.
Una de las cosas que más valoro de Tolkien es su capacidad para mostrar la realidad del mal, de su poder pero a la vez su impotencia final. En una carta a su hijo Cristopher (30.04.1944) le dice (yo pongo la traducción de Google repasada):
evil labours with vast power and perpetual success - -in vain: preparing always only the soil for unexpected good to sprout in. So it is in general, and so it is in our own lives (110).
El mal trabaja con gran poder y perpetuo éxito - -en vano: preparando siempre al final el terreno para que brote el bien inesperado. Así es en general, y así es en nuestras propias vidas.
En otra (14.05.1944):
A small knowledge of history depresses one with the sense of the everlasting mass and weight of human iniquity: old, old, dreary, endless repetitive unchanging incurable wickedness. All towns, all villages, all habitations of men - sinks! And at the same time one knows that there is always good: much more hidden, much less clearly discerned, seldom breaking out into recognizable, visible, beauties of word or deed or face - not even when in fact sanctity, far greater than the visible advertised wickedness, is really there. But I fear that in the individual lives of all but a few, the balance is debit - we do so little that is positive good, even if we negatively avoid what is actively evil.
Un poco de conocimiento de la historia deprime a uno al percibir la magnitud y el peso eternos de la iniquidad humana: maldad vieja, vieja, lúgubre, interminable, repetitiva, inmutable e incurable. Todas las ciudades, todas las aldeas, todas las viviendas de los hombres: ¡se hunden! Y al mismo tiempo uno sabe que siempre hay algo bueno: mucho más oculto, mucho menos claramente discernido, rara vez estallando en bellezas reconocibles y visibles de palabra, obra o rostro, cuando en realidad realmente está ahí la santidad, mucho mayor que la maldad visible publicitada. Pero me temo que en las vidas individuales de todos, salvo unos pocos, el saldo es débito: hacemos muy poco que sea positivo, incluso si evitamos negativamente lo que es activamente malo.
miércoles, 18 de septiembre de 2024
Un final que no vi en El Señor de los anillos
Se van acercando las Jornadas sobre Tolkien que habrá en Santiago el 4 y el 5 de octubre y todavía tengo recogidas cosas interesantes, sobre todo de sus cartas. Por ejemplo lo que cuenta en una de finales de 1951. Luego debió de pensar que era demasiado, porque la quitó (y yo os lo pongo con una traducción de google repasada).
Se trata de Sam, a la vuelta de los Puertos Grises, donde despide a Bilbo y Frodo:
Then he rides home; his wife welcomes him to the firelight and his first child, and he says simply 'Well, I've come back'. There is a brief epilogue in which we see Sam among his children, a glance at his love for Elanor (the Elvish name of a flower in Lorien) his eldest, who by a strange gift has the looks and beauty of an elvenmaid: in her all his love and longing for Elves is resolved and satisfied. He is busy, contented, many times mayor of the Shire, and struggling to finish off the Red Book, begun by Bilbo and nearly completed by Frodo, in which all the events (told in The Hobbit and The Lord) are recorded. The whole ends with Sam and his wife standing outside Bag-end, as the children are asleep, looking at the stars in the cool spring-sky. Sam tells his wife of his bliss and content, and goes in, but as he closes the door he hears the sighing of the Sea on the Shores of the world (229).
Luego vuelve a casa; su esposa le da la bienvenida a la luz del fuego y a su primer hijo, y él simplemente dice: "Bueno, he vuelto". Hay un breve epílogo en el que vemos a Sam entre sus hijos, un vistazo a su amor por Elanor (el nombre élfico de una flor en Lorien), su hija mayor, que por un extraño don tiene la apariencia y la belleza de una doncella élfica: en ella todo su amor y anhelo por los Elfos queda resuelto y satisfecho. Está ocupado, contento, muchas veces es alcalde de la Comarca y se esfuerza por terminar el Libro Rojo, iniciado por Bilbo y casi completado por Frodo, en el que están registrados todos los acontecimientos (contados en El Hobbit y El Señor). Todo termina con Sam y su esposa parados fuera de Bolsón Cerrado, mientras los niños duermen, mirando las estrellas en el fresco cielo primaveral. Sam le cuenta a su esposa su felicidad y satisfacción y entra, pero cuando cierra la puerta oye el suspiro del mar en las costas del mundo.
La noción de Edén que recoge en una de sus cartas a su hijo Christopher (30.01.1945) sirve de complemento a eso que oye Sam del mar:
We all long for it, and we are constantly glimpsing it: our whole nature at its best and least corrupted, its gentlest and most humane, is still soaked with the sense of 'exile'. If you come to think of it, your (very just) horror at the stupid murder of the hawk, and your obstinate memory of this 'home' of yours in an idyllic hour (when often there is an illusion of the stay of time and decay and a sense of gentle peace) – εἴθε γενοίμην, 'stands the clock at ten to three, and is there honey still for tea' are derived from Eden. As far as we can go back the nobler part of the human mind is filled with the thoughts of sibb, peace and goodwill, and with the thought of its loss. We shall never recover it, for that is not the way of repentance, which works spirally and not in a closed circle; we may recover something like it, but on a higher plane. (159).
Todos lo anhelamos y lo vislumbramos constantemente: toda nuestra naturaleza, en su forma mejor y menos corrompida, en su forma más gentil y más humana, todavía está empapada del sentimiento de "exilio". Si lo piensas bien, tu (muy justo) horror ante el estúpido asesinato del halcón y tu obstinado recuerdo de este "hogar" tuyo en una hora idílica (cuando a menudo existe la ilusión de que el tiempo se ha detenido y decadencia y una sensación de suave paz) – εἴθε γενοίμην, "el reloj marca las tres menos diez y hay todavía miel para el té" [el texto griego ="ojalá fuera" y lo siguiente es una cita de un poema de Rupert Brooke] se derivan del Edén. Hasta donde podemos retroceder, la parte más noble de la mente humana está llena de pensamientos de sibb [sic], paz y buena voluntad, y del pensamiento de su pérdida. Nunca lo recuperaremos, porque ese no es el camino del arrepentimiento, que funciona en espiral y no en un círculo cerrado; podemos recuperar algo parecido, pero en un plano superior.
viernes, 30 de agosto de 2024
La fe de Tolkien. Biografía espiritual
La fe de Tolkien. Biografía espiritual de Holly Ordway es un libro de 2023 que acaba de salir en español. La traducción es muy buena y está muy bien editado, lo cual es una alegría: enhorabuena a los impulsores.
El libro proporciona lo que anuncia, una biografía espiritual de Tolkien, en la que es central su modo de vivir la fe en todos los ámbitos de su vida, como esposo y padre, como profesor, como escritor. Su producción escrita refleja esa realidad vivida de su fe, aunque no de un modo alegórico o apologético en el sentido más simple de la palabra. Tolkien no quería hacer libros de demostración de la fe ni alegorías de la redención, sino crear un mundo a partir de la creación de lenguajes, con conciencia de que su creación era así subcreación, recrear a través del lenguaje la realidad del mundo creado por Dios.
Pero mejor es que leáis lo que dice, y muy bien dicho, Luis Daniel González en Aceprensa sobre el libro.
También sobre lo católico en Tolkien (y en Waugh) hay una charla excelente de Joseph Pearce.
martes, 27 de agosto de 2024
Cartas de Tolkien
A la Facultad llegó la edición ampliada de las Cartas de Tolkien, The Letters of J. R. R. Tolkien. Revised and Expanded Edition: era una señal. He disfrutado mucho de la lectura, con gran provecho.
Yo había leído hace veinte años la traducción española de la edición original, que me había impresionado mucho, porque descubrías ahí la hondura de Tolkien como persona, por ejemplo cuando explicaba el término que había acuñado de eucatástrofe. Me he apuntado todas las referencias que hace a los estudios clásicos (algunas de ellas ya las había puesto aquí y también sobre algunas figuras famosas del Oxford de la época). Recogía también el agradecimiento a su madre por ser católico, en unas frases muy emocionantes. También una carta a un hijo suyo sobre la frecuencia de la Comunión, extraordinaria. Incluso citaba, hace esos veinte años, su predilección por el español.
No voy a decir mucho más de esta nueva edición, entre otras cosas porque iré sacando aquí, en varias entradas, lo que he ido anotando. Sí que animaría a hacer ya una edición española, que me imagino que no será tan difícil, cuando de hecho ya la base está traducida y simplemente habría que añadir las cartas que no aparecieron a la edición original y las correcciones en las notas. Además, el libro de las cartas en español es bastante difícil de encontrar: más motivo para sacar esta edición cuanto antes.
miércoles, 14 de agosto de 2024
El Señor de los Anillos III - El retorno del rey
Terminé de leer El Señor de los anillos y ha sido una alegría, recordando como recordaba solamente y a grandes rasgos la trama general, porque la última lectura anterior la hice hace quizá treinta años.
Ha habido muchos pasajes en los que me he emocionado, para mi sorpresa. He disfrutado más de las páginas de alegría que de las demás, por ejemplo el capítulo Las casas de sanación.
Recordaba la impresión que me produjo la primera vez que leí sobre la vuelta a la Comarca, la tristeza que sentí. Ahora es una impresión que abarca el conjunto del libro: lo leí como un libro elegiaco, aunque el paso de un mundo encantado a otro también grandioso, el del rey Aragorn en Gondor y Sam Gamyi en la Comarca, es todo menos elegiaco, pero lo he leído todo con un sentido escatológico, como de fin del mundo, quizá porque estoy en ese marco mental ahora.
Sam es un personaje que me ha llamado especialmente la atewnción. Estoy leyendo a la vez las cartas de Tolkien, donde habla en un momento del "Tommy"*, el hombre común que luchó en la Guerra Mundial: ese es Sam, que tiene rasgos de Sancho Panza, todos positivos: la tozudez, la fidelidad al amo, la conciencia de servicio al superior. Sam no es un gobernador fracasado, a diferencia de Sancho, siendo ambos buenos gobernantes. Grandísimos personajes los dos, cada uno a su modo.
La figura trágica es Frodo, el torturado, el herido, el que se arrastra y es dominado por el mal, pero que es salvado al final de sí mismo por haber ejercitado la compasión.
Los Puertos Grises es un episodio que a mí me entristece mucho, pero supongo que también es de esperanza, de la más de fondo, la más profunda.
[*"deep sympathy for the 'tommy', especially the plain soldier from the agricultural counties", Letters 2023, 76. "Cert. Sam is the most closely drawn character, the successor of Bilbo of the first book, the genuine hobbit 151]
jueves, 8 de agosto de 2024
El Señor de los Anillos II . Las dos torres
A mediados de julio acabé el volumen II de El Señor de los anillos. Es curioso que recordase detalles -y han podido pasar treinta años o más desde que lo leí por última vez- y todavía tenía una idea general del argumento; también es verdad que leí el libro varias veces en aquellos años y siempre con mucho interés, sobre todo puesto en el argumento. Ahora me fijo más en otras cosas.
El segundo volumen me ha gustado sobre todo en su segunda parte; la primera la he sobrellevado, porque no acaba de atraparme la historia de Rohan y tampoco mucho la de Fangorn. Ni Merry ni Pippin consiguen aparecer como personajes destacados: tienen su función, pero no logro interesarme por ellos. Algo parecido me pasa con la amistad de Legolas y Gimli. Incluso Aragorn como personaje tiene pocas facetas, es como muy definido siempre en sus rasgos, sin evolución ni interioridad que se pueda percibir.
A mí lo que me interesa es lo que les pasa a Frodo y Sam, con la figura de Gollum por el medio. Me conmueve el personaje de Frodo, el peso de la responsabilidad que lleva. Me resulta fascinante la figura de Sam. El final de este segundo volumen es trepidante.
Me interesan menos las aventuras que la tragedia de fondo: en el volumen I era la sensación del fin de un mundo, aquí la necesidad de inmolarse si fuera necesario por un bien que quizá ni siquiera sea luego recordado.
miércoles, 8 de mayo de 2024
El hobbit cuarenta y dos años después
Leí El hobbit con quince años, lo primero que conocía de Tolkien, una obra entonces recién traducida en España. A mí me fascinaba la portada, que veía en los escaparates de las librerías.
Resoplando llegó a Delagua cuando empezaban a sonar las once, ¡y descubrió que se había venido sin pañuelo! (44).
lunes, 16 de octubre de 2023
Releo a Tolkien
Me pilló de sorpresa: en Zürich tenían la primera edición de El Silmarillion, aquella de Minotauro que era tan emocionante ya solamente de tocar (no digo luego, cuando desplegabas los mapas). El hecho es que me cogí el libro e hice lo que no pensaba, releerlo. Y tengo que decir que me sigue pareciendo un gran libro, no solamente era un buen recuerdo.
Seguramente lo que tendría que haber hecho era leer los volúmenes concretos que fueron apareciendo después, donde hay una mejor disposición de los textos fragmentarios que aquí están unificados, un poco forzadamente, en un volumen, que de todos modos es un fascinante, incompleto y todo, bosquejo de ese mundo que acabó creando Tolkien y que está en el trasfondo de El Señor de los Anillos.
Me ha consolado mucho, leyéndolo, darle vueltas a su "teología de la historia", en medio de esta sensación de descomposición en la que nos encontramos: este mundo nuestro, ese que también dejaron los elfos al ir a Valinor, ese por el que pelearon los hombres que tenían el don de Ilúvatar de la mortalidad, es un mundo de pérdida, de paso, con ser tan tremendamente hermoso. El sentimiento que dejan las derrotas, las malas decisiones, los males, es real: esto lo cuenta muy bien Tolkien. Es lacerante la conciencia del mal que se ha instalado en los corazones y lleva a desgracias: la maldición de los Noldor como una de las grandes líneas por ejemplo.
Todo es un modo de contar algo que a mí sí me importa, no por que haya ocurrido, sino por lo que refleja de nuestra situación. Tolkien tiene una clara visión providencial, pero no providencialista: el mal no vencerá, pero hará mucho daño, aunque del mal el bien sacará bienes.
lunes, 10 de julio de 2023
Libros decisivos
Esta es una lista -provisional- de libros que comencé a hacer a mediados de 2021, de libros que considero que fueron decisivos en mi vida (también tengo una lista de 100 que me gustan especialmente, donde se me escapó poner a Bloy) y que pongo ahora porque seguro que me acordaré luego de otros que también me cambiaron y así me sirve de base para ir mejorándola:
Antes de 1982
Siete chicos de Australia, de Ivan Southall
El camino, de Delibes.
Guillermo Brown, de Richmal Crompton.
1982-1985
Camino, de san Josemaría Escrivá.
El Señor de los Anillos, el Silmarillion y Hoja de Niggle, de J. R. R. Tolkien.
Rebelión en la Granja y 1984, de George Orwell.
Un día en la vida de Iván Denísovich, de Solzhenitsyn.
1985-1996
Retorno a Brideshead, de Evelyn Waugh.
Obra completa de Clarín.
1996-2000
Obra completa de Flannery O'Connor
Léxico familiar, y Todos nuestros ayeres, de Natalia Ginzburg.
Pabellón de cáncer y El primer círculo, de Alexandr Solzhenitsyn.
2000-2022
La República y El banquete de Platón.
La Ilíada y la Odisea de Homero.
La historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides.
Diarios de Léon Bloy.
Grandes esperanzas de Charles Dickens.
Obra completa de san Juan de Ávila y de fray Luis de León.
Obra completa de san John Henry Newman.
Salón de pasos perdidos de Andrés Trapiello.
jueves, 27 de agosto de 2015
Tolkien y los clásicos: Sófocles
Lo que me ha interesado más, aparte de las comparaciones puntuales, es ver la descripción del héroe trágico que dominó en la historiografía de la primera mitad del siglo XX reflejada en la manera de describir a Túrin, un relato por otro lado muy distinto del resto de la producción de Tolkien, al que en realidad no le pega en absoluto la tragedia: su cosmovisión -por suerte- es otra.
Aquí tenéis el texto en pdf.
martes, 28 de febrero de 2012
Hablando de católicos ingleses
En la conferencia hizo un repaso rápido y magistral de lo que llamó el Catholic Revival en Inglaterra: con antecedentes en Wordsworth y Coleridge (Baladas líricas) por un lado y Blake por otro, que abren camino a un Romanticismo muy distinto del 'continental', se llega al segundo tercio del siglo XIX con tres líneas de renovación (y a la vez de vuelta): Pugin en arquitectura, los prerrafaelitas en pintura y sobre todo el movimiento de Oxford (clave, claro, la conversión de Newman en 1845). Hopkins.
En torno al cambio de siglo, "a Dios por medio del pecado": Oscar Wilde (paralelos de esa vía de conversión en Francia: Huysmans, Verlaine).
Del siglo XX trazos aislados: Chesterton (y Belloc: que le ayuda a descubrir Europa), T. S. Eliot, Waugh.
Detalles:
-Le parece que es mejor la poesía de Belloc que la de Chesterton (en prosa, le parece que es al revés).
-En sus clases hace leer primero El hombre que fue Jueves de Chesterton y La metamorfosis de Kafka (dos pesadillas en paralelo); y luego Lepanto de Chesterton y a la vez a poetas de la Primera Guerra Mundial como Sassoon.
-La abolición del hombre de C. S. Lewis se puede leer en paralelo con su novela Esa horrible fuerza, escrita a la vez y como ilustración.
-Como se negaba a admitir que se pudiera traducir a Hopkins, le dije que había varias traducciones españolas y que yo suponía que eran buenas.
-Me explicó las innovaciones rítmicas de Hopkins -que pasan por otra vuelta al pasado- cantando la canción infantil Three blind mice (yo dije: -¡está en Agatha Christie!)
Y a ver si escribe pronto por extenso el relato de su conversión (que parece que sí); nos dio un pequeño relato de él y fue muy emocionante: ahora está descubriendo que lo que le pareció sobre todo un camino intelectual fue primeramente Dios que le iba curando el alma mientras el pensaba que se iba acercando por medio de su razón.
Y los que tengáis interés por sus libros, aquí los tenéis en Amazon.
Y nos firmó su último libro traducido, el de Roy Campbell (aquí una entrevista y Amazon para comprarlo):

domingo, 15 de julio de 2007
Merchandising
El Señor de los anillosTM. La trilogía cinematográfica. La exposición (obsérvese el orden de palabras anglicista. Y por poner el dedo en el ojo: todo en inglés y en castellano, ¡pero no en gallego!: me voy corriendo a la Mesa de
Cobraban dos euros (y eso que es en la Fundación CaixaGalicia y por lo que ponía estaba financiada por el gobierno de Nueva Zelanda). En ninguna exposición de arte contemporáneo en España cobran (salvo en el Macba, pero es que en Barcelona la tasa de pedantes está por las nubes), lo cual serviría para demostrar lo que se valora el arte contemporáneo (salvo en Barcelona, ya digo, que son supermodernos y hasta hace tres o cuatro años daban la impresión de ser supereuropeos, pero luego descubrimos cómo era Maragall y a los inenarrables de ERC y supimos que nos habían engañado y eran unos pueblerinos). A lo que iba: me acordé de lo que explicaba muy bien Periféricos (aquí, aquí y aquí) de que las grandes producciones son ahora "un intertexto comercial dinámico". Y sí que lo son: te soplan dos euros por ver ESDLA. LA EXPOSICIÓN, seis por un cartelín, 25 por una toalla no de ESDLA, sino de ESDLA. LA EXPOSICIÓN, y así todo.
Bien, pasamos un rato agradable: dibujos de los creativos (por ejemplo Alan Lee) muy bien hechos, muñecos de Gollun, espadas de poliuretano que daban el pego.
Comprobé por qué no me gustó ESDLA. LA PELÍCULA, porque se gastaron una pasta en los decorados, pero pocas neuronas en intentar captar la grandeza de esa obra de Tolkien, El señor de los anillos, que nos deja heridos por algo que no son decorados.
martes, 20 de febrero de 2007
Tumbas de Chesterton, Tolkien y Flannery
De enlace en enlace he dado también con la de Tolkien; bajo el nombre de su mujer aparece 'Luthien' y bajo el suyo el de 'Beren'. Información e imagen aquí.

EDITH MARY TOLKIEN
LUTHIEN
1889 - 1971
JOHN RONALD
REUEL TOLKIEN
BEREN
1892 - 1973

domingo, 27 de agosto de 2006
Proceso de descompresión


martes, 1 de febrero de 2005
Tolkien sobre C. S. Lewis
C. S. L., por supuesto, tenía algunas rarezas y a veces podía resultar irritante. Después de todo, era y siguió siendo un irlandés del Ulster. Pero no hacía nada por causar efecto; no era un payaso profesional, sino natural cuando lo era. Era de mentalidad generosa y montaba guardia contra todos los prejuicios, aunque algunos estaban demasiado profundamente arraigados en su medio nativo como para que los advirtiera .
viernes, 14 de enero de 2005
Tolkien católico
Debo estar agradecido por haber sido educado (desde los ocho años) en una Fe que me ha nutrido y me ha enseñado todo lo que sé; y eso se lo debo a mi madre, que se atuvo a su conversión y murió joven, en gran medida por las penurias de la pobreza, que fueron la consecuencia de ello (p. 204, carta 142, 2 de diciembre de 1953).Cuando pienso en la muerte de mi madre (más joven que Prisca [la hija pequeña de Tolkien], desgastada por la persecución, la pobreza y la enfermedad, en gran parte su consecuencia, esforzándose en trasmitirnos a nosotros, pequeños, la Fe, y recuerdo el minúsculo cuarto que compartía con nosotros en las habitaciones alquiladas de la casa de un cartero de Rednal, donde murió sola, demasiado enferma para recibir el viático, me es muy duro y amargo comprobar que mis hijos se apartan [de la Iglesia] (p. 410-411, carta 9-10 de enero de 1965).




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