Encuentros en la tercera fase I: El hombrecilo friki de la NASA
En la vida te encuetras con personas muy extrañas y, cuando te paras a escuchar su historia, de dónde vienen, qué es lo que hacen en la vida, te resulta tan extraño que tu primera impresión es pensar que se están quedando contigo. ¿Cómo puede tu anodina vida compartir coordenadas espacio-temporales con gente tan singular? Pues la vida te da sorpresas (sorpresas te da la vida). Hace años y años, cuando estaba aún en el instituto, cuando El Señor X no era ni proyecto de novio, fui con un grupo de personas a la estatua de Colón en Huelva, un día en especial, puesto que tendría lugar un eclipse parcial de sol. Llevábamos un cristal ahumado de una gafas de soldar (todavía lo guardo como oro en paño, eso no se tira) que nos pasábamos de uno a otro mientras comentábamos entusiasmados el fenómeno. (Sí, lector asombrado, me interesa algo más que la ropa y la sombra de ojos). El tema es que reparamos en un hombrecillo con camisa y pantalón pasados de moda, con una cámara de fotos del año de la p...