Estos semifrios es lo que mas apetece estos días, sobretodo por que con ellos evitamos encender el horno y así yo he aprovechado alguna fruta que se me estaba pasando en el frutero, preparando un rico postre con poco trabajo.
Tenia unas cuantas frutas como nectarinas, albaricoques y melocotones, que pueden ser otras que os gusten mas, decidí hacer este semifrio, quitando ideas de una revista y variando la receta totalmente.
Siempre que se hacen estas variaciones no sabes lo que te puede salir, es aventurarse, pero esta a sido una aventura muy buena que nos ha encantado a todos, bueno menos a mi marido que es muy goloso, le gustan las cosas muy azucaradas y dijo que no estaba bueno por le faltaba azúcar jajajajaa¡¡¡¡¡ y se ha comido dos trozos y eso que no le gustaba, para los otros estaba perfecto y muy bueno.
INGREDIENTES
500 g de frutas limpias ( yo le puse nectarinas, albaricoques, melocotones)
almendras fileteadas
pepitas de chocolate
3 claras de huevo
1 pizca de sal
unas gotas de limón
200g de nata semimontada
1 yogurt griego o natural
100g de azúcar
5 hojas de gelatina
chocolate de repostería
Pelamos y quitamos los huesos a las frutas, ponemos los 500 g picadas en un vaso donde las trituramos bien, añadiéndole dos cucharas de azúcar mezclamos y reservamos.
Semimontamos la nata que este bien fría, tiene que quedar como una crema muy espesa. Montamos las claras con la pizca de sal y unas gotas de limón, cuando están bien montadas le añadimos el azúcar restante y seguimos batiendo hasta que nos quede un punto de nieve muy firme.
Ponemos la gelatina a hidratar en una poca agua y calentemos una taza de fruta triturada en el microondas disolviendo la gelatina bien escurrida en el puré de frutas caliente. Mezclamos los dos purés de frutas, el yogurt griego y las pepitas de chocolate( yo le puse fideos por que no tenia pepitas).
Incorporamos la nata semimontada al puré de frutas y luego las claras poco a poco con movimientos envolventes.
Verter toda la mezcla en un molde previamente engrasado con un pincel de cocina y aceite de girasol que no les da sabor, tapamos el molde con papel film y lo dejamos en la nevera, es mejor hacerlo de un día para otro.
Al día siguiente tostamos las almendras en una sartén pequeña sin nada y teniendo cuidado que no se
quemen, removeindolas continuamente, al estar tostadas las retiramos y reservamos.
Para desmoldarlo os aconsejo poner al fuego una pota con agua, donde coja el molde y cuando empiece a hervir apagamos el fuego y ponemos unos 3- 4 minutos el molde dentro, lo sacamos y se desmolda con toda facilidad.
Lo decoramos con las almendras recién tostadas y chocolate derretido en el microondas.