Muchísimo tiempo hacia que no preparaba tiramisú y no es porque no nos guste, pero son tantas las cosas que queremos hacer nuevas que se nos va olvidando,
Hoy mi tiramisú es con sabor a caramelo, un poco diferente aunque que no deja de estar de lo mas rico.
Cuando lo tenía decorado, hubo unas pequeñas manitas golosas, que quisieron chupetear sus minúsculos deditos, por eso que hubo que improvisar poniendo trocitos de chocolate a los agujeritos que hizo el golosillo..... Este es Alex que se vuelve loco por el chocolate .... y le encanta estar a mi lado cuando hago las fotos....
INGREDIENTES
Para la crema de caramelo:
80 g de azúcar
un chorro de brandy
100g de nata liquida
15g de mantequilla
una pizca de sal
Para el resto de la tarta:
250 g de mascarpone
200 g de nata liquida
2 láminas de gelatina neutra
70 + 50 ml de café con un chorro de brandy
Un bizcocho genovés tierno o bizcochos de soletilla (a gusto)
Molde desmoldable de 22 cm.
100 g de chocolate de cobertura
Crema de caramelo: Ponemos el azúcar en un cazo al fuego, hasta que coja un ligero color dorado, en este momento le añadimos la nata, la mantequilla y la sal, mezclando (cuidando no quemarse ya que salpica al echar la nata, templarla un poco)
Seguimos removiendo hasta que espese y se forme una crema homogénea de color dorado.
Retiramos la crema del fuego la dejamos enfriar y una vez fría la ponemos en la nevera.
Ponemos las dos láminas de gelatina neutra a hidratar. Calentamos 25 ml de agua en el microondas y cuando la gelatina esté hidratada la echamos en el agua diluyendo bien, dejamos que entibie un poco.
Montamos la nata para la tarta, cuando esté casi montada le vamos poniendo la gelatina muy tibia en forma de hilo sin parar de batir (esto es para que la crema se mantenga un poquito más) hasta que la nata esté montada, añadimos el queso con cuidado, la crema de caramelo fría y 70 ml de café, mezclar hasta obtener una crema espesa.
Cortamos el bizcocho a la mitad y cubrimos la base del molde, igualmente hacemos si utilizamos bizcochos de soletilla, mojándolo con un poco del café, sobre el bizcocho echamos la mitad de la crema de caramelo, alisando la superficie.
Volvemos a poner la otra parte del bizcocho, volviendo a mojar con el café sobrante.
Terminamos con el resto de la crema, alisamos la superficie y ponemos la tarta hasta el día siguiente en la nevera.
Para decorar yo derretí el chocolate en tiempos muy cortos de 2 minutos en el microondas y lo extendemos muy fino sobre un papel de hornear con una espátula, dejamos enfriar y rompemos en trozos, con los cuales decoramos la tarta a gusto de cada uno
Al día siguiente desmoldamos la tarta y la decoramos a gusto, Yo la decore con una plantilla espolvoreando con chocolate en polvo o cola cao.
Espero que os gusteeeee.....