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jueves, 25 de agosto de 2016

VIAJE A LOS BALCANES 6: ZAGREB, VUKOVAR... Y FINAL!!

Poco a poco los kilómetros hacían mella en nuestros cuerpos, 10 días en los que hicimos unos 1700 por todo tipo de carreteras y con condiciones meteorológicas diversas, atravesando 5 veces las fronteras entre los 4 países. 5 alojamientos diferentes, multitud de atracciones turísticas, había momentos en que parecía que el tiempo no llegaba para ver todo lo que deseábamos, pero bueno, no nos podemos quejar de todo lo que visitamos.

La última etapa del viaje era de nuevo en Croacia, en su capital Zagreb, muy cercana a Ljulbjana por lo cual estábamos antes de comer ya alojados y visitando la ciudad. A pesar de ser la capital, nos dio la impresión de tener precios más baratos que en la costa del país. Su casco antiguo está bien conservado con muchos edificios también vinculados al Imperio Austro-Húngaro. Destacar la Plaza de San Marcos porque allí está la iglesia del mismo nombre que separa el edificio del Parlamento de Croacia de la sede de la Presidencia del Gobierno. El tejado de la iglesia reproduce los escudos de armas del país y de la capital.


Era viernes y había mucha animación en las calles del casco histórico. Descubrimos una calle con muchos restaurantes tradicionales y tiendas de recuerdos que atraían a todos los visitantes. Allí fuimos a cenar porque había mucho ambiente y cenamos en uno de ellos una de las mejores comidas del viaje. Pudimos también pasear unas horas antes por un barrio menos céntrico y más obrero, pudiendo observar que la ciudad es grande y variada. Nosotros teníamos el hotel, por no variar, enfrente de la estación central de trenes, pero nada que ver con la de Belgrado, se notaba más limpieza y los mismos trenes eran más modernos que los de Serbia. En definitiva, una capital europea con todos los servicios y moderna. Como solo pernoctamos una noche, su visita fue muy rápida pero suficiente. Lo que sí aprecias es que Croacia es un país MUY católico, ya lo habíamos descubierto en las otras ciudades y en el viaje de hace dos años. El hecho de que la iglesia que os cité esté entre la sede legislativa y la judicial es un tanto paradójico, como si lo que deciden los representantes del pueblo tenga que pasar antes de ejecutarse por el "filtro" del clero. No me extrañaría en absoluto.

El último día de nuestro viaje quedaba cubrir la distancia entre Zagreb y Belgrado para coger el avión de vuelta. Pero entre medias teníamos prevista una visita que a mí me emocionaba bastante: la ciudad de Vukovar, a orillas del Danubio y haciendo ya frontera con Serbia.

Vukovar fue una de las batallas más duras de la guerra de Croacia. El asedio de la ciudad duró tres meses y en mucha bibliografía histórica se conoce a esta batalla como "el Stalingrado croata". Murieron muchos miles de personas, tanto serbios como croatas, pero las atrocidades que se cometieron en la ciudad y aldeas cercanas traspasaron fronteras e, igual que en Srebrenica, algunos mandos militares fueron juzgados en el Tribunal Internacional de La Haya. Además, hubo también masacres de civiles que hoy están desaparecidos o enterrados en fosas comunes, entre ellos los enfermos y personal del hospital de la ciudad, que fueron sacados de allí por los serbios cuando tomaron la ciudad y exterminados a pocos kilómetros de la misma. Todos estos hechos y la dura realidad de la guerra en Croacia se reflejó muy bien en una película americana titulada "Las flores de Harrison" que, aunque tiene algún pequeño fallo, refleja muy bien la crudeza de aquel asedio.

Hoy Vukovar es una ciudad bastante nueva. La mayoría de sus edificios ya han sido levantados de nuevo o restaurados, pero en las calles céntricas de la ciudad todavía quedan algunos con los impactos de la artillería, lo que impresiona enormemente.



Pero durante la guerra y a día de hoy Vukovar tiene un símbolo de esta destrucción: la torre del depósito de agua de la ciudad. La imponente edificación era un objetivo bien visible para los serbios. Si lo destruían, era no solo una victoria militar, sino también simbólica. Pues durante los 87 días de asedio se cuenta que los combatientes croatas subían cada amanecer a lo alto del mismo para clavar los restos que quedaban de la bandera de Croacia. El depósito no se logró derribar y cuando acabó la guerra las autoridades decidieron que quedaría como símbolo de PAZ y de lo que nunca deberá volver a ocurrir. Se tiene proyectado hacer allí un centro de exposición y documentación sobre los conflictos como una manera de educar en la convivencia y el respeto. 


Os aseguro que la estructura impone y más acercarte a ella y verla tal y como quedó en 1991. En la cima ondea hoy también la bandera croata, a pesar de que después de la toma por los serbios, la ciudad fue hasta 1998 de este país, reintegrándose a Croacia en esa fecha. Hay muchos documentos gráficos en Internet, pero aquí os dejo un vídeo subtitulado en inglés donde también podéis ver el depósito de agua y pensar que por esas calles totalmente arrasadas yo estuve hace poco menos de 15 días con estas imágenes en la mente. Fue un auténtico y espantoso episodio de limpieza étnica a finales del s. XX.


Nos quedaba por ver en el entorno de la ciudad aún otro monumento referido a esta batalla, si cabe lo más emotivo que vivimos en estos días. En el cementerio de la ciudad están enterrados los combatientes croatas que defendieron la ciudad, en tumbas exactamente iguales con su nombre, fechas de nacimiento y muerte y una inscripción que pone "Hrvatski Branitelj" (combatiente croata) Es sobrecogedor ver que todas las fechas de fallecimiento están entre septiembre y noviembre de 1991. A pocos metros una parcela del cementerio recuerda con más de 800 cruces blancas a los caídos, así como un monumento en el que la gente deposita velas y flores y que permanece con una llama encendida permanentemente.




Existe también un lugar que no encontramos en el que ocurrió la matanza de los enfermos del hospital. Allí también hay un pequeño memorial, pero por lo que investigué al llegar a España parece ser que todavía se están encontrando fosas comunes con restos humanos que posteriormente son identificados. Definitivamente, un horror que nunca puede ser olvidado.

Y muchos os preguntaréis por qué me gusta visitar estos lugares. Ya comenté aquí que el tema de la desintegración de Yugoslavia siempre me atrajo mucho. No puedo daros una explicación convincente de por qué, solo sé que cuando ocurrieron estos hechos y los veía en televisión a mí me impactaban muchísimo. A poco más de dos horas de avión de nuestras ciudades se cometían los crímenes mas atroces, violaciones, torturas, un genocidio como el que conocemos del nazismo. Y desde nuestros países avanzados no se hacía NADA. España en 1992 estaba enfrascada en los Juegos Olímpicos de Barcelona y en la EXPO de Sevilla mientras en Croacia o Bosnia moría gente de la manera más cruel todos los días. Y todo porque los extremismos salieron a flote cuando unos cuantos políticos nacionalistas arengaron a la población a ir en contra de aquellos que eran vecinos, amigos... pero ahora eran distintos porque se les ponía la etiqueta de "serbios", "croatas", "bosnios", "musulmanes", "ortodoxos", "católicos"...

Te vas de Vukovar con una sensación extraña. Evidentemente no preguntas a la gente sobre ello ni en las conversaciones espontáneas se habla de "la guerra". Solo en Belgrado, antes de ir a recoger el coche de alquiler, un joven camarero quiso hablar con nosotros sobre ella. Nos preguntó de dónde éramos y al decirle que "españoles" se lanzó a hablar. A veces no hace falta hacer muchas preguntas sino solo escuchar y a pesar de que el muchacho tendría unos 25-27 años, nos contó cosas de la guerra y de los bombardeos de 1999. Su padre había combatido y cuando se lo contó a él, después de varios años desde que pasó, le dijo que tuvo que atacar y disparar contra aquellos que eran vecinos y amigos, que compartían momentos de risas en tiempos de paz o trabajos comunes. También nos dijo una frase sentenciadora: al decirle que al día siguiente salíamos para Sarajevo su respuesta fue contundente, "los serbios no viajan a Sarajevo", pero no con rencor, sino con mucho arrepentimiento y tristeza.

Quedaban pocas horas para terminar este apasionante periplo. Volvimos a entrar en Serbia sin problemas. Comimos en un área de servicio de la autopista a Belgrado y como era temprano propuse una última visita: ir al mausoleo de Tito y al Museo de la Historia de Yugoslavia. Y allá fuimos. Tampoco puedo explicaros por qué me atrae la personalidad del hombre que gobernó el antiguo país 35 años y que todavía es bastante recordado. Bien es verdad que era un dictador y que también se le puede acusar de crímenes y purgas, pero a nivel internacional era un dirigente apreciado. Tito fundó el Movimiento de los Países No Alineados, rompió con la URSS y su país tenía como una especie de "salvoconducto" en las relaciones entre el Este y el Oeste divididos por el Telón de Acero. Yugoslavia fue un país autogestionado, los obreros eran propietarios de las fábricas, trabajaban de 7 a 3 de la tarde, tenían derecho a pasar unos días de descanso en un hotel para ellos en Markaska, en la costa croata, se les daban ayudas a las familias por cada hijo que tuviesen y después de trabajar 10 años el estado les adjudicaba una vivienda. Podían salir del país con el llamado "pasaporte rojo" y todos recordamos los éxitos de Yugoslavia a nivel deportivo, sobre todo en baloncesto o waterpolo. Yo visité parte del complejo que no solo alberga la tumba de Tito y su mujer, sino un edificio en el que se exponen TODOS los regalos que recibió durante su mandato de otros dirigentes y de los propios yugoslavos, ya que el dejó dicho que eran regalos para el pueblo. La colección es curiosa porque hay desde piezas de cerámica, botellas de champán, vajillas, trajes tradicionales o un gamelán balinés.

El mausoleo de Tito es muy sencillo, un edificio modesto con una fuente en el exterior como el quería. Alrededor de su tumba hay una cronología de los hechos más destacables de su mandato de 35 años y un par de ordenadores donde se pueden consultar las muestras de condolencia que llegaron de todos los países del mundo y fotos del funeral al que asistieron más de 100 delegaciones, desde reyes hasta presidentes socialistas, de derechas o dictadores. Entre esos mensajes pude encontrar el de Adolfo Suárez, presidente del gobierno de España en 1980, fecha en la que murió. Curiosamente visitando el museo había un grupo pequeño de españoles que guiaba una chica que residía allí y les iba explicando un poco cómo era la vida en los 60 o 70 en Yugoslavia. Y yo "ponía la oreja" como se suele decir y uno de ellos dijo que era considerado como "un dictador light". Puede ser una buena definición de su personalidad.


De ahí marchamos al aeropuerto, dejamos el coche (sin incidencias reseñables salvo lo poco educados que son los serbios y lo mucho que tienen que aprender de trato al visitante) y a esperar. 6 horas hasta que saliese el vuelo a Barcelona y una vez allí 8 para el enlace a Coruña. Fue un regreso largo y cansado, de hecho a las 14:30 del domingo ya estábamos en casa y yo me acosté, sonó el teléfono a las 10 y cuarto de la noche para ir a cenar con mis padres. Desde luego el cansancio dejó huella, pero todo lo visto y todo lo vivido mereció la pena. Además, no es fácil expresar las emociones y sentimientos que origina visitar un territorio que desde niño conocías como un país y ahora son 6, después de pasar por una guerras devastadoras no solo materialmente sino (y sobre todo) emocionalmente. Solo sé que no quiero que yo ni mis hijos ni nadie de mi familia tenga que pasar por una situación de conflicto alguna vez en su vida porque en casos extremos sale lo peor del ser humano que a veces hasta da pudor expresarlo con exactitud de detalles por lo escabrosos que son. Las guerras son la expresión máxima de la barbarie a la que cualquier pueblo puede llegar y desde luego todos tenemos el deber de trabajar por una cultura de PAZ, de convivencia entre las diferencias. Ojalá yo también contribuya algo con estos relatos.

Por último, me ha gustado compartir estas vivencias y reflexiones con todos los que me leéis, aquí y en facebook. El blog volverá a su normalidad después de este viaje y de estas experiencias, así que también espero que comentéis algo o preguntéis. Yo tengo ya en el cuerpo el "gusanillo" por estos países, más bien ya lo tenía pero cuando lo alimento crece y quiero saber más, así que seguiré investigando. A poco que leas te das cuenta que Europa fue muy injusta con ellos y que muchas de las cosas que veíamos o nos contaban los periódicos o los informativos eran informaciones sesgadas y dirigidas, en fin, como suele pasar habitualmente con los medios. Gracias a todos por la paciencia de leer estas seis etapas y aquí seguiremos.

lunes, 19 de enero de 2015

FRANCISCO

Hace ya casi dos años publiqué en el blog esta entrada: Habemus Papam. En ella hablaba de la renovación que se esperaba con la labor de Francisco y a día de hoy no podemos decir que este hombre no se haya convertido ya en todo un referente que promete mucha renovación.

Sus declaraciones no dejan a nadie indiferente. Lo acusan de todo: de salidas de tono, de ser incorrecto, de "destapar" toda la mierda del Vaticano... pero se está metiendo a la gente en el bolsillo. En cierto modo, es un papa un poco "Podemos" porque dice lo que la gente quiere oír referente al catolicismo, pero lo de hoy ya ha sido total.

Ha salido en todos los informativos que, en el avión de regreso de su viaje a Filipinas, ha dicho que "para ser un buen católico no hace falta tener hijos como conejos: paternidad responsable". Se habla de que está a un paso de defender los anticonceptivos. Yo más bien lo que veo es un ataque a la línea de flotación del Opus Dei, que son aquellos que tenían el poder en el Vaticano desde Juan Pablo II y que son a los que hay que purgar.

A mí me gusta lo que dice, aunque también genere polémica. Creo que no ha habido un papa que hable tan claro en muchas décadas, un papa mucho más liberal y abierto al s. XXI , que es lo que se le pide. Defiende que cada uno puede tener su dios, que los homosexuales tienen cabida en el seno de la Iglesia y que nadie puede cuestionar su amor, Dios también los quiere; condena todo tipo de abusos a menores dentro de la Iglesia y espera que "rueden cabezas"... Mucha gente dice que se lo cargarán, que no durará mucho porque está rompiendo muchos tabúes intocables yo diría en siglos, pero es lo que toca.

Lo que quisiera que vosotros, lectores, reflexionarais un poco, es algo que va más allá de este papa pero que enlaza con el post anterior, el de los atentados yihadistas en París. Todo se originó porque en el semanario satírico "Charlie Hebdo" se publicaron unas caricaturas de Mahoma que los musulmanes consideraron una ofensa. Yo creo que la libertad de expresión que tenemos en Occidente no puede ir en contra de las creencias de otras culturas del mundo, aunque con esto no quiero decir que la reacción de matar a 20 personas sea tolerable ni mucho menos. Pero démosle la vuelta al caso. Imaginemos que en un país musulmán libre hubiese una publicación que en su portada apareciese una imagen de un obispo (ya no digo de Jesucristo) teniendo sexo con un menor. ¿Eso no ofendería a muchas personas en nuestra cultura? Y partiendo de la base de que los abusos a menores han sido constantes en la Iglesia católica y está demostrado, como hizo también el papa Francisco llamando personalmente al teléfono de una víctima de Granada que denunció su particular calvario cuando era niño enviándole una carta personal al pontífice. El tema es peliagudo y lo que a los ojos de Occidente determinadas conductas y castigos del Islam son auténticas atrocidades, las mismas cosas estábamos haciendo nosotros hace 5 siglos en nombre de la fé, en nombre de Dios. En definitiva la cuestión es: ¿hasta dónde llega nuestra libertad de expresión? Por lo menos hasta el momento en que no ofendes al otro, sea de la cultura o de la religión que sea.

Yo recuerdo hace unos años manifestaciones y atentados contra cines en España porque proyectaban la película "La última tentación de Cristo". En esa película la "ofensa" que argumentaban los ultracatólicos era que Jesucristo, en sus últimos suspiros en el momento de la crucifixión, tuvo el sentimiento y el deseo de AMAR a María Magdalena, de formar una familia con ella y tener hijos. La que se lió fue parda. Yo fui a ver la película al cine pero bueno, con cierto temor a que algún loco le diese por prender fuego al cine o tirar un artefacto casero, pero pensemos en si hay o no diferencias con las ofensas al Islam, porque la realidad es que sus practicantes sí se sienten ofendidos con las viñetas en cuestión. ¡Ojo! Pero no para vengarse matando a 17 personas inocentes, injustificable totalmente.

Concluyendo, la religión no deja de ser de nuevo lo que más muerte genera. A los pocos días de los atentados de París se da a conocer que en Nigeria están secuestrando y matando, en nombre de Alá,  miles de personas y utilizando "niñas-bomba" de 10 años como suicidas. No tengo palabras para esto, mi mente no puede llegar a entender cómo un ser humano puede llegar a tal nivel de alienación. Y atención, Occidente no mueve ficha...

Y mientras en España y países del entorno, preparando actos para celebrar el Día Mundial de la Paz, que se celebra el 30 de enero para recordar el día del asesinato de Gandhi. Si levantara la cabeza no creería lo que ve: muerte, barbarie, tensión y poco diálogo intercultural. A ver si este Francisco nos da una sorpresa y se convierte en un nuevo icono mundial de la PAZ en pocos años.


domingo, 14 de abril de 2013

La Paz de Utrecht... Utrecht danst!!!

Hoy toca Historia, así que el que no quiera, que cambie de blog, como el que cambia de canal cuando no quiere ver el "reality" de turno. Pero Historia de la nuestra, de España, porque ya creo que comenté alguna vez que la ciudad de Utrecht tiene mucho que ver con nosotros. Aquí se firmó hace 300 años la Paz (o Tratado) de Utrecht, considerado el primer éxito de la diplomacia europea y que dejó a España un poco maltrecha porque empezó el declive de su imperio. La conexión con nuestra circunstancia actual se remontan aquí en dos cosas: el tratado supuso la llegada de la dinastía de los Borbones a España bajo el rey Felipe V y, por otro lado, la pérdida de Gibraltar y Menorca (que luego ésta la recuperamos). 

Y claro, no podía ser menos, la ciudad ha aprovechado el aniversario para hacer infinidad de actos desde el pasado día 11, día que se firmó la paz, y durante toda la temporada estival. Hoy toda la ciudad celebraba el "Utrecht danst", una actividad que me pareció muy lúdica, popular y original. En diversos espacios había sesiones de danza gratuita par la gente con todo tipo de bailes. Mi compañera Yolanda y yo paseamos por allí y pudimos disfrutar del tango, del "fox-trot", de la salsa... ¡¡y de Macarena!! Además, el tiempo acompañó porque los termómetros alcanzaron 22º, ¡por fin la primavera! y el ambiente en la ciudad era espectacular en las calles, talleres para niños y mayores, la gente en las terrazas, vamos, un delicia.


El monumento que os presento es el oficial de la conmemoración de la Paz de Utrecht: dos espadas que se doblan formando un corazón. Un poco "kitsch" para el entorno en el que estaba, pero simboliza muy bien el carácter pacífico de los Países Bajos. Bueno, ellos salieron muy beneficiados en el tratado y se puede decir que empezó su auge comercial junto a Inglaterra. Los periódicos de España y Holanda hacen todos estos días referencia a esta conmemoración, os dejo el enlace a uno de ellos


Por si fuera poco, estamos a pocos días de la coronación del nuevo rey de Holanda, Willem IV parece que será su nombre. En todos los comercios hay decoración sobre este acontecimiento, se venden figuras de Guillermo y Máxima, todo es "orange" como marca la tradición. Lo que me sorprende más es que en los colegios también se les habla a los niños de este tema y se hacen murales con referencias a la monarquía y a la coronación del nuevo rey, vamos, que no me imagino yo una cosa así cuando le toque a Felipe VI (si es que le toca). Y hoy es el día de la República en España, que cada día gana más adeptos, sin embargo aquí no, curiosamente la monarquía es una cosa más de lo que podíamos llamar "marca Holanda", y eso que es la segunda más cara de Europa detrás de la británica. El 30 de abril será una auténtica fiesta.

Os dejo otra foto que saqué en la escuela de Wormerveer para que os hagáis una idea de lo que siginifica esto para el país. Si se le ocurre a algún maestro en un colegio español, me da que lo condenan de por vida sus compañeros, sobre todo en estos tiempos. Como véis, Holanda nunca nos dejará de sorprender.


viernes, 12 de octubre de 2012

PREMIO NOBEL DE LA PAZ

No salgo de mi estupor. Llego a casa, miro las noticias en Internet y veo que el Premio Nobel de la Paz se lo dan a la Unión Europea. Sin contemplaciones, me parece una burla. Y que nos vendan que en 50 años ha contribuido a la paz en Europa sin guerras desde la II Guerra Mundial, una gran falacia. Teniendo en cuenta que el premio sale de Noruega, el único país que rechazó pertenecer precisamente a esa unión porque no quería compartir sus caladeros pesqueros, y que en los años 90 la Unión Europea no hizo NADA por detener las guerras en los Balcanes, a los del comité se les ha ido la olla. Alemania fue, precisamente, un país que favoreció esas guerras, algún día la gente sabrá por qué, pero los que leemos un poquito sobre las causas de este conflicto sabemos que la "locomotora de Europa" tiene mucho de lo que avergonzarse por los muertos en Croacia y Bosnia.

Además, viendo lo ocurrido hace pocos días en Pakistán, lo lógico sería que los señores "sabios" concediesen el Nobel de la Paz a Malala Youzufsai. Parece un nombre raro, pero todos sabéis quién es. Es la niña de 14 años que esta semana fue herida por disparos de los talibanes por defender el derecho de las niñas a ir a la escuela. Si tuviesen un poco de empatía estos señores nórdicos no lo dudarían y le darían el Nobel a ella, que sigue hospitalizada con una bala en la cabeza por culpa de unos "señores" que viven en otra época y habría que mandarlos directamente al Tribunal de La Haya.

¿Seguimos? ¿Qué ha hecho la UE por resolver el conflicto en Siria? ¿Cómo intervino en las guerras del Cáucaso? ¿Su papel en las revoluciones de los países árabes? Mejor no sigo porque me enciendo. 

Así que hoy mi Nobel de la Paz no va para los encorbatados políticos de la UE que no tienen ni idea de cómo salir de la crisis, ni ayudan a los ciudadanos de los países árabes con dictadores sanguinarios. Mi Nobel va para Malala porque ha estado a punto de morir por defender lo que estos señores de la UE proclaman pero no ponen en práctica: el DERECHO A LA EDUCACIÓN de todo niño y niña en cualquier lugar del planeta y cualquiera que sea su condición. Mientras niñas como Malala sigan con su gran revolución, el mundo merecerá la pena, fuera de las fronteras de la UE.


miércoles, 23 de mayo de 2012

AUSCHWITZ

Sólo con leer el título del post llega para suponer el horror. Hemos oído muchas veces esta palabra, sabemos las atrocidades que allí se llevaron a cabo, pero en el fondo vemos todo el exterminio del pueblo judío como algo inexplicable o irreal, lejano y distante, algo que nuestra mente no puede comprender y, como consecuencia, acaba ignorándolo o prescindiendo de ello.

Auschwitz representa muchas cosas y realmente los sentimientos que te provoca pisar aquellos lugares son muy difíciles de asimilar. Hoy en día la visita al complejo está muy organizada y no podemos olvidar que nosotros vamos de turistas pero los que allí terminaron sus vidas no iban precisamente así y eso es algo que debemos tener en cuenta. Empecemos con unos pocos datos.

El campo de concentración de Auschwitz no es un sólo campo, sino tres y de los cuales visitas 2: Auschwitz I era un antiguo cuartel del ejército polaco y allí se experimentó por primera vez con las cámaras de gas y los crematorios, aparte de otras atrocidades médicas de personajes como Mengele y Clauberg (ginecólogo que buscaba esterilizar a las mujeres); Auschwitz-Birkenau es el mayor complejo de exterminio de los nazis, una auténtica "ciudad de la muerte" planificada y estudiada concienzudamente para el exterminio masivo de todos aquellos que no fuesen "arios". Allí llegaban los trenes llenos de prisioneros que tantas veces vimos en películas como "La lista de Schindler", "La vida es bella", etc.


La visita comienza en el famoso arco de entrada de Auschwitz I donde pone "Arbeit macht frei" ("El trabajo os hace libres"). Los barracones que visitas están dedicados a museo y allí te encuentras de frente con el horror: te explican las condiciones de vida que llevaban los concentrados así como su rutina diaria. Ni por asomo se puede hacer uno una idea de cómo eran porque aunque lo sabemos hay que pensar más allá, en determinadas necesidades que surgen en 24 horas y que no eran satisfechas. Allí es donde ves los objetos confiscados a los judíos: gafas, utensilios de cocina, zapatos, ropa, piezas ortopédicas, las maletas... y el pelo. 2 toneladas de pelo se exponen en una gran vitrina y con el que llegaron los nazis a confeccionar un tejido para hacer las propias mantas del campo: te podrías estar tapando con una manta hecha con el pelo de tus padres o hijos gaseados. Sin comentarios.

Mucha gente se derrumba ahí y yo aún escribiendo esto me emociono. Durante la visita hubo un momento en que corría más de lo debido para salir de esas salas, especialmente cuando vi las maletas con los nombres de los judíos y cuando vi los juguetes y ropa de los niños. Si alguna mujer daba a luz en el campo era obligada a matar a su hijo recién nacido con sus propias manos. Muchas veces ellas se suicidaban a los pocos días y solían elegir electrocutarse arrojándose a la alambrada de 240 voltios.

Visitas también las celdas de castigo en el sótano del pabellón 11. Había celdas en las que tenían que estar obligatoriamente de pie y en las que no les daban comida, morían por inanición, generalmente eran conducidos allí los presos políticos o los que intentaban sublevarse. El paredón de fusilamiento también lo ves, las horcas públicas y por supuesto, la cámara de gas y el crematorio, explicándote cómo era el proceso de exterminio masivo. Conducidas las personas a lo que suponían un baño desinfectante, eran gaseados con el "Ciklon B" y en 20 minutos morían, para ser incinerados a continuación. En Auschwitz I la gente era registrada con los famosos tatuajes de números en el antebrazo, pero al ponerse en funcionamiento Birkenau se prescindió de ese registro porque según llegaban en ferrocarril eran gaseados en poco más de una hora, sin tener constancia de ello. Se calcula que entre los dos complejos fueron exterminadas más de 1.100.000 personas (sí, un millón cien mil, que hay que ponerlo con letra para hacernos una idea).

Después del primer horror se continúa en el segundo, Birkenau, la auténtica "urbanización de la muerte". Un campo hecho a medida con lápiz y regla donde las condiciones de vida eran aún peores. Dos cámaras de gas y crematorios trabajando continuamente 24 horas. Allí se ven los barracones de madera con las literas, otro de "higiene" con las letrinas, la rampa de clasificación de los presos y los restos demolidos de los pabellones de extermino, ya que los nazis los dinamitaron para no dejar evidencias de lo que hacían al ver que perdían la guerra. Entre ellos, el memorial a los muertos por el exterminio en Auschwitz, con lápidas conmemorativas en varios idiomas. Pasear entre los barracones, las alambradas y con la suerte de poder hacerlo con buen tiempo y con hierba ya crecida te suaviza las cosas porque la realidad en los años 40, en invierno, con frío de -25º y pisando barro o durmiendo sobre él hacía que los presos que no eran exterminados al momento no durasen más de 7 meses en el mejor de los casos.


En todas las guerras muere gente, se matan entre los bandos de las formas más atroces, pero esto va más allá. Esto fue planificado, sentados en una mesa hablaban sin pudor de la forma más "industrial" de acabar con la vida de la gente por su raza, religión, origen, tendencia sexual, discapacidades... Era una empresa para matar, con estrategia, incluso con refinamiento en la muerte. Llegas a pensar que, dentro de todos los tipos de horror que se podían vivir y de formas de morir, era mejor no padecer penurias durante tu internamiento y ser aniquilado al llegar, porque los experimentos a los que podías ser sometido por los médicos eran espeluznantes. Lo triste es que no hay ningún recuerdo de muchos de ellos, ya que las cenizas eran tiradas a los campos como abono, al río Vístula o servían para echar en la nieve para no resbalar. 

Cuando se acaba toda la visita desde luego que tu conciencia se remueve, es imposible quedarte indiferente. La gente sale cabizbaja y se cambian impresiones con un tono de voz moderado. Y cada uno reflexiona a su manera. Mi conclusión es que hoy en día sería bastante difícil que algo así ocurriese de nuevo, pero no por la planificación de la muerte y porque estamos en la era de la comunicación inmediata. No se podría mantener en secreto una infraestructura así. Pero de lo que sí te das cuenta es que las ideas que originaron esto están muy vivas en determinados lugares del planeta, incluso en Europa. Si un partido neonazi consigue 21 escaños en un parlamento nacional o un partido xenófobo es la llave de un gobierno; si en una charla entre conocidos oyes que tal colectivo de inmigrantes es el que nos roba en nuestras casas y hay que echarlos del país, entonces es que no se ha aprendido del pasado y sólo se necesita una chispa para encender la llama de nuevo. Hace menos de 20 años en la ex-Yugoslavia se vivieron situaciones así y Occidente miraba para otro lado. Hoy en día Siria ha desaparecido de los informativos pero sigue habiendo represión. ¿Y qué sabemos de Corea del Norte o de las guerras en África?

Sería muy instructivo para muchos gobernantes celebrar una de esas cumbres europeas en Auschwitz, lejos del lujo de los grandes hoteles de las capitales europeas y que se impregnaran del espíritu de la tolerancia para que nunca más vuelvan a surgir estas ideas, más visibles en tiempos de crisis. Esperemos que, por una vez, la Historia no se vuelva a repetir y sigamos fomentando la PAZ.