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jueves, 24 de agosto de 2017

SKÅNE

Seguro que a muy poca gente le suena este nombre. Vamos a conocerlo un poco. Es el nombre de una región del sur de Suecia que en tiempos perteneció a Dinamarca. La ciudad más importante de esta región es Malmö, ya visitada por mí en 2013 con motivo del Festival de Eurovisión que se celebró allí en mayo de aquel año. Azares del destino me han hecho volver a esa región, así que hoy empezaré a contaros lo que ha sido mi viaje de vacaciones de este verano 2017.

Aunque estamos hablando de Suecia, la mejor puerta de entrada está, desde hace pocos años, en la capital de Dinamarca, Copenhague. Desde su aeropuerto y atravesando en pocos minutos el impresionante puente de Øresund sobre el mar Báltico, entramos en la capital de la región, Malmö, ciudad de una población similar a Coruña y que no sorprende por gran cosa, si cabe lo más conocido de ella es un edificio que ha hecho Santiago Calatrava y que se llama el "Turning Torso". Por lo demás, una ciudad de importancia económica relevante y que con la apertura del puente de Øresund le trae muchos beneficios a nivel turístico. Eso sí, previo pago del correspondiente peaje que sube a la escandalosa cifra de 50 € por cada viaje... ¡casi nada!

Malmö estaba con el centro de la ciudad cerrado por estar de fiestas patronales o similar, porque había atracciones y puestos callejeros. La verdad es que no pudimos disfrutar de la ciudad como en 2013, así que poco más hay que contar. De hecho, como personalmente me parece una ciudad bastante prescindible, decidí que nuestro primer alojamiento estaría a pocos kilómetros de ella en la maravillosa ciudad de LUND

Lund es conocida por dos cosas: su universidad y su imponente catedral. A mi modo de ver, merece la pena NO DORMIR en Malmö y sí hacerlo en Lund. Su caso histórico es una postal, calles empedradas en torno a la catedral y a la universidad. Y eso que al ser verano no había muchos estudiantes (en nuestro hotel sí, imaginamos que haciendo un curso), pero ese encanto de las pequeñas ciudades tranquilas y sosegadas lo tiene Lund. Su catedral es la más grande y la más visitada de Suecia, así que mereció la pena acercarse hasta aquí y tener este lugar como punto de partida.



Desde Lund hicimos todo un día de excursión por varios puntos de la región. Trelleborg, ciudad conocida no solo por los neumáticos, sino por tener una reproducción fiel de una fortaleza vikinga; Kåseberga, con el santuario de Ales Stenar, un lugar que no tiene nada que envidiar a Stonehenge ya que también era utilizado como santuario en los solsticios y equinoccios.


Esta alineación lítica está enclavada en lo alto de un acantilado sobre el mar Báltico y las vistas son impresionantes, aparte lo cuidado que tienen todo el monumento y lo bien explicado que está.


Y ese día, ya para finalizar, seguimos ruta hacia un pequeño lugar que fue el descubrimiento del día, el puerto de Kivik. La verdad es que la pequeña población no deja de ser un refugio para embarcaciones, pero la sensación que tienes al llegar allí es de tanta calma y sosiego que a mí personalmente me encantó. Kivik podría parecerse, salvando las distancias, a cualquier puertecito de nuestra Costa da Morte, con pequeñas embarcaciones atracadas en sus muelles y una serie de casas curiosamente más alejadas de la costa de lo que estamos acostumbrados a ver, pero que hacen del lugar un sitio completamente entrañable. En Kivik también hay un túmulo que parece ser es el más antiguo de Suecia, pero que no visitamos aunque hicimos alguna foto. Y me llamó mucho la atención una cosa: pasamos por delante de la escuela que tenía un nombre muy peculiar: "Piraten Skola" ¡De 10!



Regresamos a Lund para cenar y dormir; al día siguiente volveríamos a pasar el puente de Øresund para continuar nuestra ruta ya por tierras de DINAMARCA, pero eso será para otra entrada en unos días. 




martes, 10 de mayo de 2016

EUROVISIÓN 2016

6 años ya haciendo mi crónica sobre el festival más multitudinario del mundo, el festival de Eurovisión, que este año llega a su 61ª edición allá por tierras suecas, de donde surgió el grupo más emblemático que ganó este certamen, ABBA; Suecia, país que se lo toma tan en serio que ha elegido su capital por tercera vez en la historia para celebrarlo y por segunda vez un recinto mítico, el Globen Arena, icono de cualquier eurofan que se precie. ¡Y cómo no, tengo foto allí, en 2006, cuando un grupo de tres coruñeses nos fuimos a visitar a nuestro amigo Jesús que vivía, precisamente, al lado de este gran recinto, centro comercial incluído. Aquí tenéis la muestra.




Este post, entonces, ya es un tópico de este blog. Cada mayo una ciudad europea acoge a miles de turistas llegados de todo el mundo para disfrutar de este evento que ya trasciende lo musical para convertirse en un espectáculo televisivo de primer orden. Lo conté en primera persona en Düsseldorf en 2011 y fue una experiencia única: 40000 personas metidas en el Esprit Arena y participando por España nuestra Lucía Pérez. Desde entonces han pasado muchas cosas, como las vividas dos años más tarde en Malmö, también en Suecia, en mi peor momento personal. Pero ya estamos en 2016 y toca hablar de los favoritos, de España y de muchas cosas más. Vamos allá.

Este año participan 42 canciones, no sin polémica ya que hace pocas semanas la UER decidió no permitir la participación de la candidatura de Rumanía por no pagar las cuotas su televisión a los organizadores del evento. Llovieron críticas, respaldo a su intérprete, pero Ovidiu Anton no estará en Estocolmo, aunque sí en el CD oficial. Pocos días después los organizadores suecos prohibían el uso de banderas regionales y de países no participantes, incluyendo la bandera de Euskadi entre las de territorios "peligrosos" por su actividad terrorista. De nuevo reacciones incluso oficiales por parte del gobierno de España y de Euskadi, llegando a proponer algunos la no participación de nuestra representante si no se levantaba la prohibición. Al final, se levantó el veto y hace escasos días se permitieron las banderas regionales y de cualquier país de la ONU. Y es lógico, ya que hay intérpretes originarios de países no europeos y en el caso español muchos incluso hemos llevado nuestra bandera regional, en mi caso especialmente en 2011. Imperó la cordura.

Por primera vez en 40 años hay un cambio en el sistema de votación. Habrá DOS partes, la primera del jurado de cada país como conocíamos hasta ahora (de 1 a 8, 10 y los famosos "twelve points") y la segunda del televoto TOTAL de todos los países adjudicando un número de votos proporcional al tanto por ciento que cada país haya obtenido por las llamadas de los espectadores en toda Europa. Así que podremos rebasar sobradamente los 500 o 600 puntos en el ganador, estando el récord hasta ahora en 387 del ganador de 2009.

Comencemos ahora con el análisis de las canciones. La verdad, a nivel general, me parece un festival mediocre. Parece como si en Europa se hubiesen cansado de cierta calidad de los últimos años, especialmente 2014. Voy a hablar de 4 canciones que, por unos motivos u otros, podrían alcanzar el triunfo, y este año no creo que me equivoque.

- UCRANIA. El año pasado no participó debido al conflicto con Rusia. Regresan este año con una canción que ha indignado precisamente a sus vecinos, ya que trata sobre la invasión rusa de Crimea en 1944. La canción se llama precisamente así, "1944" y está interpretada por una de las mejores artistas ucranianas, Jamala, con una voz y un sentimiento desgarrador. Aquí queda el vídeo.




- FRANCIA. El calor del Mediterráneo llega de la mano de Amir, el representante francés, favorito de los clubes de fans oficiales. Lo tendrá difícil, pero Francia hace 39 años que no gana Eurovisión siendo el tercer país en el palmarés con 5 victorias, al igual que Luxemburgo. Es una melodía pegadiza, con un estribillo y "ostinato" que engancha, así que ojalá en 2017 nos vayamos al país vecino, por lo menos desde España saldrá más barato



- RUSIA. Como todos los años, los rusos no escatiman en gastos y son siempre candidatos al triunfo, quedando siempre en los puestos altos de la tabla. Este año traen de nuevo a una de sus grandes estrellas, Sergey Lazarev, el chico guapito con una canción totalmente eurovisiva, pegadiza y muy bailable. Además, en los ensayos, los efectos especiales en la escenografía son espectaculares. Yo os dejo el vídeo oficial, la actuación el próximo sábado habrá que verla para que impacte y se lleve (¿o no? los votos.





- ESPAÑA. Por primera vez en 55 años, nuestro país envía a Europa una canción íntegramente en inglés. Y cuando NADIE en España ve el Festival de Eurovisión, surgen miles de voces desde la Real Academia Española y otros foros criticando la decisión. Nuestra cantante, Barei (Bárbara Reizábal), es una chica madrileña que nos trae una canción muy rítmica, tal vez la más rítmica de todas las de este año, con un movimiento de pies único. "Say Yay!" es una canción para alegrar a la gente, para levantar el optimismo y para animarnos a bailar. A mí personalmente me encanta, salimos de los tópicos del Sur y nos ponemos a la altura de cualquier país de Europa con intérprete y sonido de calidad. Yo espero un TOP 10, llegar al Top 5 ya sería lo más y ganar.... ¡Ay, ganar! Si nos lo permite el ruso y acogemos en 2017 el festival en Madrid, Barcelona, Sevilla o Coruña, feliz de la vida.




Del resto de canciones (ya no voy a poner más vídeos) mi favorita es Alemania, por lo extraño y al mismo tiempo peculiar. También tengo entre mis elegidas a Letonia,  Macedonia (que canta en su idioma) y alguna más, aparte de las 4 descritas aquí. Sinceramente creo que ganará RUSIA, que no lo hace desde 2008 y ponen todo el empeño en hacerlo año tras año. Prefiero que ganen Francia o España, pero será difícil. Lo importante, como todos los años, es disfrutar de una velada entre amigos, votar en pandilla, comer tus patatas, tortilla, empanada o lo que se tercie disfrutando de la unión de los países de Europa con la música. Y esta costumbre está volviendo a arraigar en España, no soy el único que se junta en casa de alguien con 10 ó 15 personas más a hacer nuestras porras a ver dónde tenemos que poner nuestros ojos el año que viene. 

Sin embargo, este año será un poco angustioso para mí, ya que no podré ver la final en directo por una celebración familiar. Cuando me invitaron y me dijeron que era el 14 de mayo a las 18:30 de la tarde casi me da algo, lo primero que dije fue "¡¡¡Pero si es Eurovisión!!!", aunque al final hay que estar al lado de la familia en momentos de alegría, así que aprovecharé para intentar escaparme en algún momento hasta la tele del restaurante para ver si se puede alguna actuación.

Pues nada, hecha la crónica. Habrá que esperar de nuevo a mayo de 2017... y ya serán 7 años. Ojalá estemos en España entusiasmados porque el Festival se celebra aquí, pero si no, ¡¡a disfrutar con la música!!