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domingo, 9 de octubre de 2016

GRAN HERMANO EN FERRAZ

He dejado pasar una semana para asentar las cosas y comentar lo que vivimos el 1 de octubre en la sede federal del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. Sinceramente, poco más puedo aportar a lo que las televisiones os han mostrado y la sensación de vivir en un estado "Gran Hermano" fue completa el pasado sábado. Desde el miércoles cuando estalla la "bomba" con las declaraciones de Felipe González fueron tres días de navajazos al más puro estilo goyesco que se recuerda. Se comenta que fue la peor crisis del partido en democracia y que ha quedado marcado y dividido para siempre. No es de extrañar porque después de lo vivido se ve claramente que el PSOE tiene que definir su posición en el panorama político de España, y no es una cuestión baladí.

40 años de democracia son muchos para la historia de un partido político, máxime si eres el referente de la izquierda en el país. Y después de gobernar muchos años y de tener ahora una alternativa más a la izquierda, la posición "clásica" hay que redefinirla. Lo cierto es que el espectáculo que se montó dentro de la sede del partido y fuera del mismo fue digno de república bananera, con respeto hacia esos países.

Antes de que alguien pregunte, voy a posicionarme claramente: yo defiendo a Pedro Sánchez. Por supuesto que en dos años un político que accede a un cargo como el suyo puede tener errores, y en este caso no podemos decir que hayan sido excesivamente graves porque no ha accedido a gobernar. Para mí representa el pensamiento de una generación nueva, de MI generación, aquellos que ya nos educamos en democracia, alejados de muchos paradigmas que había de los que ahora tienen 70 u 80 años. Y aunque los medios de comunicación se han empeñado en enfocar esto como una "guerra de bandos" entre sus partidarios y los llamados de la "vieja guardia" (entre los que se encuentran los llamados "barones y baronesa", así como los ex-presidentes socialistas), yo creo que el tema es más profundo que eso.

Los militantes de base vivimos toda esta coyuntura como una traición de unos sobre otros y esas heridas ya están hechas y tardarán en curarse, si se curan. Yo he visto a compañeros y compañeras llorar por la situación creada y por insultos entre unos y otros, lo que ha sido carnaza para los otros partidos mayoritarios y para los canales de televisión, que solo suben audiencia con la telebasura. La sensación que saqué después de estos días es que fuimos tratados como eso, un "show" de telebasura donde el que más gritaba más razón tenía. Y ver imágenes de personas con carteles de "No al PP", "Susana golpista, fuera de la lista" o "Pedro, estamos contigo" eran más dignos de la final de Gran Hermano que de un partido político. El pueblo quiere vivir todo en directo y si se le da, pues allá van. Hay una foto de "El País" publicada el domingo pasado que resume muy bien ese "marujeo" que se vivió en la calle Ferraz como si fuera un plató de televisión, acompañado de paella que fue cocinada por un local de hostelería cercano. En fin, romería popular con carnaza, typical Spanish.


Estas señoras esperando sentadas en un banco con las pancartas, las bolsas de "El Corte Inglés", descalzas con los pies encima de las sandalias como si estuvieran en una barbacoa en el campo, y pendientes de cualquier movimiento en la puerta de la sede socialista, es claramente la representación de esa España que, como decía Arturo Pérez-Reverte hace un par de semanas en un artículo suyo sobre estos individuos españoles "cómo no los vas a querer". Les han puesto el plató de "Sálvame" a unas pocas estaciones de metro de su casa y allí se plantaron desde primera hora de la mañana para increpar a cualquiera que ellas veían que eran del llamado "sector crítico", cosa bastante subjetiva ya que llegaron a insultar a partidarios de Sánchez cuando entraban al Comité Federal del PSOE y eran arrinconados por los micrófonos de televisión.

Total, que después del bochorno toca recomponerse. Y no es cuestión de una gestora ni de si este es de Pedro o este es de Susana. Es mucho más complejo. Es DEFINIR claramente la posición del PSOE en todas las cuestiones referidas al bienestar, a la organización del Estado, a la reforma de la Constitución... ardua tarea y de mucho debate porque en este partido hay muchos militantes que se consideran más centristas y otros más a la izquierda, y ponernos de acuerdo en temas trascendentales no es fácil. Lo que es evidente es la marcha de votantes a Podemos porque representan más "izquierda" y los de mi generación somos más partidarios que los que ya tienen 70 años que, simplemente por el paso del tiempo, se van haciendo más "conservadores". Pero en estos 20 días que quedan para que no haya nuevas elecciones, que no olviden que "NO es NO" y que Rajoy no debe seguir siendo el Presidente del Gobierno de España por todo lo que representa, el líder de un partido organizado de manera corrupta y que, de una forma u otra, también le llegará su "San Martiño", como decimos en Galicia. Al tiempo.

viernes, 27 de marzo de 2015

LO QUE NUESTRA SOCIEDAD PROVOCA

Escribo poco, me doy cuenta. El ritmo frenético de la pre-campaña electoral continúa. Noto que cada vez hay menos tiempo libre y que las mañanas están dedicadas al trabajo en el colegio y algunas tardes entre las actividades cotidianas de intendencia casera, los miércoles con mis hijos y algún acto que otro del partido. Hoy, por ejemplo, presentamos las propuestas de educación y bueno, entre escuchar a mis compañeros y a Mar, y comentar las noticias de todo tipo en corrillos después del mítin, pues te dan las 9 y media de la noche o las 10 y aún no estoy en casa. pero como dice un gran amigo mío, "sarna con gusto no pica", así que de esto no me arrepiento, pero la realidad es que el tiempo vuela. Estoy, además, yendo a unas sesiones de fisioterapia para una rodilla en la que llevo con dolor desde diciembre, así que también mi actividad gimnástica ha quedado un poco paralizada.

Así que las vacaciones de Semana Santa que empiezan mañana las voy a dedicar a relajarme, tomar energías porque la recta final hasta las elecciones de mayo está ahí, menos de dos meses para el día D, el 24 de mayo. Nunca pensé que una experiencia política me hiciese ilusión, pero sobre todo es la gente que rodea esta candidatura, mis compañeros y compañeras de equipo que son gente tan ilusionada como yo, trabajadora, entusiasta, comprometida. Hace pocos días se lanzó la web de la candidatura, www.marbarcon.es, y ahí nos podéis conocer a todos así como las propuestas en todos los ámbitos y en cada barrio de la ciudad. ¡¡Vamos a por todas!!

Y todo esto combinado con el discurrir de las alegrías y desgracias ajenas del devenir diario. Hoy toda Europa y medio mundo está consternado por la noticia trágica acaecida el martes y que cada día acumula más estupor. Un avión de la compañía Germanwings se estrelló en los Alpes hace dos días. En él iban 150 personas, que han muerto. Las investigaciones, después de encontrar la caja negra y analizarla, dan un giro a las causas del siniestro, que ya nadie se explicaba desde el mismo momento del accidente. Hoy se supo que el copiloto de la nave lo provocó, estrellando el avión contra una montaña.

Ya es duro hacerte a la idea de que una tragedia así ocurra y más aún enterarte de que fue provocada por un hombre joven al que a día de hoy se le consideraba perfectamente normal. No puedo ponerme en la piel de algún familiar cualquiera de las víctimas porque dejas a un padre, a un hijo, a una hermana, a una abuela en el aeropuerto y antes de que llegues de vuelta a tu casa se ha muerto, desaparecido de tu mapa vital. Las televisiones emiten programas especiales sobre el siniestro, pero he notado una humanización mayor de las noticias sobre ello que en tragedias similares anteriores. Te enteras de protocolos de seguridad de las aerolíneas, de estadísticas de siniestralidad (1 de cada 4.400.000 vuelos tiene un siniestro, lo que certifica que sigue siendo el medio de transporte más seguro),  de pruebas y exámenes de idoneidad que pasan los pilotos, de las pautas a seguir por controladores y personal en tierra cuando un avión tiene problemas en ruta... Pero lo que la mente de cualquier ser humano no puede llegar a entender es qué motivos tiene un joven de 28 años para autoinmolarse y llevarse con él 150 personas de la manera más trágica que te puedes imaginar.

En los últimos meses hemos visto escenas en informativos que demuestran lo más atroz de un ser humano contra otro. Es como si reviviesen aquellos fanatismos de culturas pasadas que hacían sacrificios humanos porque realmente creían que había que contentar a los dioses o purgar una afrenta y cosas similares. Después de 4000 ó 5000 años parece que volvemos a hechos similares, pero en un mundo tecnológicamente globalizado, con educación e información al segundo de cualquier cosa, un hecho así se hace incomprensible. Yo, que tantas veces reivindico el desarrollo de la empatía para mejorar la vida de todos, resulta en un caso así prácticamente imposible. Y no me quiero ni imaginar el estado emocional de cualquiera de los padres de uno de los alumnos de secundaria alemanes que volvían de un intercambio en Cataluña. ¿Qué le pasa a nuestra sociedad, a esto que llamamos "mundo civilizado"? Y claro, pregunta obligada: ¿qué generaciones estamos educando? 

Este suceso traerá nuevas informaciones, habrá nuevos planteamientos, nos hará revolvernos un poco la conciencia. ¿Servirá para conseguir un mundo mejor? A veces, estando en clase con mis alumnos, veo actitudes o respuestas que vienen completamente cargadas de ningún valor moral. También es verdad que sí encuentro cosas positivas, pero actitudes de deshumanización entre las personas aumentan, siendo sustituídas por la banalización hacia otras cosas. Veo que se quiere más y se tiene más aprecio a un objeto (no siempre, cuidado) que a una persona; que es más importante lo material que lo emocional y lo humano. Porque también los medios se encargan de ello. Noticias políticas derivadas de la crisis, la publicidad que nos mete por los ojos marcas de moda, la vida ficticia de personajes famosos, ya sea deportistas encumbrados a la gloria, gente de la calle en el famoso, etc. Precisamente, a raíz del accidente de avión, una serie de personajes sin materia gris empezaron a publicar "tuits" ofensivos hacia la gente muerta en el siniestro, referidos a su origen territorial, o también reclamando la emisión de un programa "basura" del que se nutre nuestra televisión más chabacana. Y no es de extrañar. Yo tengo niños y niñas así en clase, que son granero de "grandes hermanos", "tronistas" o incluso "hermanos mayores".  No sólo yo, sino más compañeros de profesión vemos casos en que a unos padres hay que decirles: "o le ponéis límites y valores a vuestro/a hijo/a o cuando tenga 14 años os echa de casa".

En fin, la vida sigue y continúa a pesar de desgracias y dolores ajenos. Se crea como una zona de confort exclusiva en la que cada uno se va aislando más de su entorno, se aparenta vivir feliz alternando con amigos que no lo son, se compran cosas que son totalmente innecesarias porque las campañas de marketing nos hacen creer que son imprescindibles, cuando lo que realmente importa es sentir el calor de los que quieres a tu lado, los arrumacos de mis hijos, un paseo por un entorno natural, una buena lectura o una charla pausada tomando un café con un amigo. Es una filosofía de vida, un cambio de conceptos y que me gustaría transmitir a los que me rodean: hijos, alumnos, compañeros, familiares. Esto sí que es una tarea quijotesca, pero ¿quién dijo que la vida no son retos?






domingo, 20 de octubre de 2013

BELÉN ESTEBAN Y EL "COACHING"

Sé que muchos al ver el título de la entrada ni os pararéis en leerla. Hacedlo igual, por favor. Os explico por qué. Ayer tenía la tele encendida mientras trabajo con el Mac o navego por internet. Y, cómo no, emitieron en Telecinco "Sálvame De Luxe". Llevaban varios días anunciando el regreso de Belén Esteban a las pantallas de la "telebasura", un fenómeno televisivo que en España debe ser lo que más audiencia da.  

El caso es que entre trabajo, cena y televisión, paré unos minutos a ver todo el ritual de su reaparición, capitaneado por Jorge Javier Vázquez al que no le podemos negar su don para la comunicación. Cuando Belén empezó a hablar respondiendo a las preguntas del presentador y de otros contertulios, el discurso se me hizo muy familiar y se acercaba mucho a lo que está ahora de moda entre mucha gente en España: ir a un "coach".

¿Que qué es un "coach"? Pues teóricamente es una persona que te "entrena" a nivel personal para que tu vida sea la mejor entre las mejores. Es una especie de "hada madrina" que te dice lo que realmente quieres oir en una etapa de tu vida en la que tienes un bajón emocional acentuado además por la coyuntura que se vive en el país. Hay una crisis moral, política y de valores (aunque los medios de comunicación se empeñen en hacernos creer que es económica) que afecta también a nivel individual. El individuo, la persona está en crisis y en ese momento es cuando aparecen los "coachs" y te sacan del pozo... aunque lo que en realidad hacen es ponerte en un altar y decirte lo válida que eres, lo guapa que estás, lo que puedes conseguir siempre porque "tú lo vales" y lo que te sobra en esta vida. 

Todo el discurso era tan de libro de autoayuda que no tenéis más que entrar en una de las múltiples páginas de "coaching" que hay por internet y comprobar que lo que decía Belén Esteban está en el proceder diario de muchos de estos "profesionales" de la motivación. No digo que no haya gente que no sea válida, pero sí que muchos se han subido al carro de la moda y se están aprovechando de muchos infelices, haciendo además estragos en sus respectivos entornos familiares.

"Del pasado no hablo porque está olvidado, sólo miro al futuro", "tengo casi 40 años y me queda mucho por hacer y por vivir", "la Belén Esteban (aquí puede leerse cualquier nombre y apellido) de antes no era yo, ahora sí que soy la verdadera", "a él le deseo lo mejor pero no voy a hablar nada de él porque forma parte del pasado", "mi psicoterapeuta me ha dicho que..." Frases de este estilo y otras del tipo "me he desprendido de una mochila muy pesada", "tengo que vivir mi vida sin tener en cuenta lo que piensen o digan los demás" han llegado a un punto que me taladran el cerebro por lo irreales e ineficaces que son. ¡Cuánto daño hacen! Aclaremos.

Licenciatura en Psicología: 5 años de carrera para obtener tu titulación y empezar a ejercer como psicólogo colegiado y, en cierta manera, controlado por un Colegio Médico; curso de "coach": unos cientos de horas de formación, pagar unos 6000 euros y "lanzarse al ruedo" apoyándonos en la inteligencia emocional, la psicología neurolingüística y unas pocas decenas de frases bonitas. Podría decirse que la labor profesional de un "coach" (que, REPITO, no digo que todos sean malos ni hagan mal su trabajo) puede rayar el intrusismo. Sé de buen tinta que muchos psicólogos de carrera están alerta ante esta nueva figura que campa a sus anchas en gabinetes con nombres rimbombantes o páginas web.

Lo malo de todo esto es cuando alguien sigue al pie de la letra lo que le puede decir uno de estos oportunistas y se destroza a sí mismo, a su entorno familiar, a sus amigos más íntimos... en aras de buscar su "plenitud" como persona en una realidad que es la que es, por mucho que la queramos maquillar con palabras bonitas y frases alentadoras. Me decía un familiar cercano que en el mundo empresarial la labor de "coaching" se lleva haciendo desde hace años para conseguir la motivación de un equipo, de cara a conseguir unos objetivos y unos beneficios. Pero que cuando su empresa les mandaba dos o tres días a un hotel para este tipo de actividades y en medio de un gran grupo en el que tenías que poner buena cara al compañero "hijoputa" que te clava el puñal en el trabajo diario a la mínima de cambio, le hervía la sangre y lo único que le apetecía en vez de darle un "abrazo de energía" es darle un buen puñetazo y partirle la nariz.

Yo espero que a la Esteban le vaya bien en su vida a partir de ahora, aunque lo dudo. Sigue siendo "carnaza" para el telespectador ávido de morbo y pendiente más de las veces que su vecino sale o entra de su casa y con quién que de los que tiene dentro de su propia casa. El problema es que en este país hay muchas (y muchos) "Belenes Esteban" que se creen que con unas pocas sesiones de "coaching", rompiendo su pasado y apartando de sus vidas a aquellos que de verdad les importan, serán felices porque "descargan su mochila, siguen su camino, dejan sus propias huellas", etc., etc. ¿Cómo se puede no cometer los mismos fallos en el futuro si no miramos al pasado? ¡Cuántas veces se ha dicho que una sociedad NO DEBE OLVIDAR SU PASADO SI NO QUIERE TENER LOS MISMOS FALLOS EN EL FUTURO! Pues lo mismo le digo yo a las personas: no podemos desprendernos de nuestro pasado, desde luego no de golpe ni así como así, porque en tu pasado (y en tu presente) hay gente que está ahí, apoyándote continuamente aunque no se diga y mucha gente además que depende y está pendiente de ti, de tus actos y de tu comportamiento en la vida (sobre todo los niños). Si les fallamos como personas porque "tenemos que hacer nuestra vida, al margen de lo que piensen" poco favor les haremos.

Y siento si alguien (algún "coach") se ofende por esto, pero la realidad es la que es. A una persona que lleva 4 años en paro no se le puede "vender" que "abra la ventana cada mañana, respire el aire del nuevo día y salga a la calle con una sonrisa y muy motivada, porque eres un ser único que puedes conseguir lo que te propones" porque seguramente tenga familia que alimentar e hipoteca que pagar religiosamente.  "Coaching" sí, pero con los pies en la tierra y no con alas de Ícaro para volar, que el sol   las derrite y caer desde las alturas tiene que ser doloroso, muy doloroso o incluso, mortal. Besos.