Mostrando entradas con la etiqueta Tragedia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tragedia. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de enero de 2019

13 DÍAS EN TOTALÁN

Un nuevo nombre se ha sumado a la infausta lista de localidades marcadas por una tragedia. En España oír nombres como Alcásser, Biescas, Puerto Hurraco, Ortuella y ahora Totalán, entre otras, supone vincularlos a un hecho dramático, bien sea un crimen, un desastre natural o, en este caso, un desgraciado accidente. En todo el país y fuera de nuestras fronteras la tragedia de Julen ha marcado la escaleta de los informativos desde el pasado domingo día 13. Un pequeñín de 2 años se caía por un pozo de 25 cm. de diámetro en una finca familiar hasta una profundidad de 70 m., y con un tapón de piedra y rocas por encima. El operativo de rescate ha durado 13 días en una localidad desconocida hasta ahora de la provincia de Málaga. Y en él han intervenido, directa o indirectamente, toda España, representada por equipos de rescate de élite de la Guardia Civil, Protección Civil, Bomberos y la Brigada de Salvamento de la empresa HUNOSA en Asturias, los mineros que se han convertido en los héroes más visibles de esta tragedia. Mientras, todo el país en vilo, haciendo de este rescate la noticia del mes, algunos con la esperanza de sacar al niño vivo después de 13 días, pero la realidad a las pocas horas empezaba a ser cruda y la parte racional de nuestro cerebro decía que era imposible, sin comer, sin beber y seguramente sin oxígeno para respirar.

¿Qué sacamos de positivo de esta historia? Que España ante un desastre o tragedia, se une; que la solidaridad es nuestra carta de presentación en todo el mundo, que cualquiera de nosotros y nosotras pondríamos nuestro grano de arena para que este niño pudiese haber salido con vida de aquel pozo. 300 personas formaron el operativo de rescate en aquella localidad, cuyos vecinos y vecinas se encargaron de acoger, dar de comer, alentar, prestar incluso sus domicilios para que los profesionales no se sintiesen solos ni sin apoyo humano, que en situaciones como esta es si cabe lo que más se necesita. Las redes sociales y los medios de comunicación no han escatimado elogios para todo el operativo, en especial a los mineros que excavaron los últimos tramos para llegar al lugar donde se encontraba el niño, con el lema que tienen en su duro trabajo en las minas asturianas de "ningún minero se queda en la mina". Y yo me sumo también a los elogios de la labor de todos y todas que han contribuido a que esto se pudiese hacer, sintiéndome más que orgulloso de lo que nuestro país puede hacer por una vida en casos extremos. Enhorabuena y GRACIAS a todos ellos.

Pero también hay un lado negativo en esta historia. Al margen del drama que supone que la víctima sea un niño de 2 años, que sus padres ya hubiesen perdido a otro hijo de 3 hace un año y medio, llegamos a lo más oscuro del asunto. La sucesión de hechos que terminaron con Julen en el fondo de un pozo, aislado por un tapón de piedras y tierra, y el tratamiento del dolor y el sufrimiento de su familia por parte de los medios y por algún personaje que sobraba en esta historia, vinculado también a otro de los dramas que hizo llorar a España, es un asunto que habrá que tratar y esclarecer. El pozo, en principio, parece que no era legal. Que al no hallarse agua el pocero lo tapó con unas piedras, pero en la Junta de Andalucía no existe ningún registro de esa excavación; que este hombre afirma que el dejó el pozo tapado y sin embargo el dueño de la finca dice que han removido las piedras. El origen del tapón que aisló al niño y junto con el golpe fue lo que le condenó a una muerte horrible, está en investigación judicial y bajo secreto de sumario. Es decir, estamos en un país de extremos que alaba a los que hacen grandes acciones y por otro lado, tenemos una España de improvisación, de piratería, de mentiras y contradicciones, de "sálvese quien pueda" ante un problema y de que "la pelota la tienes tú". El dicho de que "tiene que pasar una tragedia para que se tomen medidas" se vuelve a cumplir y se ha generado una urgencia en detectar pozos abandonados o grandes socavones en todos los ayuntamientos de España para que sean debidamente clausurados y señalizados.

El resultado: un niño muerto, atrapado 13 días en un angosto hueco de 25 cm de diámetro, a 70 metros bajo tierra. Una obra de ingeniería civil titánica, removiendo tierras, haciendo un pozo paralelo, enfrentándose a un relieve incierto pero que no dejaba de complicar las cosas. Una sociedad unida ante el drama, solidaridad, cariño, empatía, emoción... Hemos vivido un "Gran Hermano" del dolor y estoy convencido que ni los mineros, ni los bomberos, ni los agentes de la Guardia Civil, ni las autoridades que daban la cara por las decisiones que se tomaban, ingenieros, bomberos, trabajadores de cualquier empresa que dedicaron sus esfuerzos a rescatar a Julen y también los vecinos y las vecinas de Totalán, no serán las mismas personas. Estoy convencido que han creado unos vínculos que difícilmente se romperán y aún durante unas semanas tendrán momentos de llorar en silencio, de bajón emocional, de ansiedad, de dormir mal. Nos ha afectado a todos, como cualquiera de los sucesos que ocurrieron en las localidades que cité al principio del post y que seguro que los que lo leen saben perfectamente cuáles fueron. Las desgracias, la muerte, forma parte también de la vida, de los avatares que pasamos en este mundo y que necesitamos saber encajarlos y gestionarlos perfectamente para poder seguir adelante. Desde luego, no lo deseo a nadie, ni me quiero poner en la piel de ese padre y esa madre que un domingo de reunión familiar acabaron viviendo por segunda vez una tragedia que ya no olvidarán nunca, que ya no olvidaremos nunca. DEP Julen.







viernes, 12 de octubre de 2018

RELIGIÓN, POLÍTICA Y TRAGEDIA

Han pasado unos días de octubre más que revueltos. En A Coruña hay un clima de crispación a nivel municipal que, acabando la legislatura, se ha calentado más con un incidente más parecido a una película de Berlanga que a una ciudad moderna del s. XXI. Pongámonos en situación:

A Coruña es una de las ciudades más pobladas del Noroeste de España, referente en toda Galicia y, junto con Vigo, los núcleos comerciales e industriales de la región. Eso no quita que mantenga sus tradiciones religiosas. El pasado domingo día 7 fue el día de la patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario. Tradicionalmente se hace una pequeña procesión en la Ciudad Vieja y desde hace pocos años se confecciona una alfombra floral de madrugada para que cuando salga la imagen del templo esté la calle adornada con dicha alfombra. Pues bien, este año dos horas después de acabar de confeccionarse a las 3 de la madrugada, aparecen unos operarios del servicio de limpieza con la orden  de que tenían que barrerla y retirarla. Llegaron a salir a la calle hasta los sacerdotes dominicos que viven la lado del templo donde está guardada la imagen de la Virgen, pero no hubo marcha atrás. La asociación que hizo la alfombra durante 14 horas, indignada, los vecinos que acuden anualmente a la misa y a la procesión, igual. Y la ciudad, conmocionada. 

Las redes sociales ardían esa mañana y cuando el Concello emitió un comunicado diciendo que todo se produjo por un "lamentable error que intentarían subsanar de alguna manera", nadie creyó las declaraciones de la concejala y posteriormente del alcalde. Para más inri al día siguiente había pleno municipal y a las puertas del ayuntamiento se congregaron muchos vecinos indignados para protestar y llenar la puerta de claveles. Algunos accedieron al salón de plenos, el alcalde (yo creo que sinceramente) pidió perdón y que "de corazón" sentía lo ocurrido, pero ahí explotó todo. Los vecinos empezaron a interrumpir el pleno, a increparle, a tirar flores desde la grada al salón e incluso a decir una mujer "estas flores son para tu tumba porque nadie te las va a llevar" (ver vídeos)

Sinceramente, a pesar de que la gestión municipal por parte del equipo de gobierno de Marea Atlántica es nefasta en muchos ámbitos sociales, creo que el acto no fue intencionado y creo las palabras del alcalde pidiendo perdón. Pero la reacción de la gente me pareció un vodevil, al más puro estilo Berlanga, como dije antes. No deja de ser una alfombra de una celebración religiosa. Entiendo que duela tras 14 horas de trabajo duro, pero... ¡señores y señoras! ¡Es una alfombra! Comentaban en redes que a muchos y muchas que fueron a increpar al alcalde habría que verlos también en una manifestación cuando matan a una mujer o a favor de la Educación, la Sanidad o las pensiones. Pero seguro que no, que no van.

Total, que la reflexión es que todavía persistimos con eventos religiosos a cuestas. Es muy difícil acabar con este poder de la Iglesia, es como tener algo imbuído en la sangre del que no te puedes desprender y habrá que hacerlo algún día, dirigirnos a una sociedad LAICA en el que la Religión solo forme parte de la vida privada de las personas. Fíjense si el incidente ha sido importante que muchos ya lo han calificado como la posible pérdida de la alcaldía para las elecciones de mayo del 2019. Al tiempo.

Esa crispación ciudadana está en la calle. Los políticos de derechas buscan y rebuscan en currículums de ministros y altos cargos socialistas, fincas y casas puestas a nombres de sociedades para incendiar el ambiente. Y mientras, resurge la ultraderecha. El mismo día de la festividad en Coruña, un partido llamado VOX junta en un pabellón de deportes en Madrid a más de 5000 personas con proclamas a favor de echar a los inmigrantes, derogar la Ley de Violencia de Género, cadena perpetua, eliminación de las autonomías y, por si fuera poco, vivas a Franco. Terrorífico y estremecedor, sobre todo cuando te enteras que su líder hace pocos años manifestaba que en la Guerra Civil hubo "fusilamientos con mucho amor". Sin palabras. Algunos politólogos dan a este partido en futuras convocatorias electorales la posibilidad de llegar al Parlamento. Retrocedemos y nos hundimos, volvemos a tropezar en la misma piedra. En fin...

Pero todo esto pasó a un segundo plano cuando el martes tuvimos una enorme tragedia en Mallorca, además en la zona donde vive mi familia y que tanto conozco. Una riada por unas lluvias torrenciales en pocas horas arrasó la localidad de Sant Llorenç des Cardassar, dejando 12 muertos, 1 niño desparecido y muchos destrozos. Imágenes apocalípticas, como si apareciese un tsunami. Barro, ramas, coches apilados, casas destrozadas y las víctimas. Aún a estas horas siguen limpiando las calles, buscando al niño y valorando los daños. Es en estas situaciones cuando los ciudadanos olvidamos las ideologías y nos volvemos solidarios, ayudando a los que perdieron todo, llorando a las víctimas y poniendo lazos negros. Nadie puede dar una explicación del por qué, pero han dicho meteorólogos que un fenómeno así solo ocurre una vez cada 1000 años y da igual que esté el cauce del torrente más estrecho y urbanizado, porque daría lo mismo. Destrucción y muerte ha traído el agua a Mallorca. Por suerte, mi familia está bien aunque pasaron algún momento angustioso. Es una tragedia que recordaremos años, sobre todo los que tenemos un vínculo con la zona concreta donde ocurrió.


Pues así estamos en los primeros días de octubre. Esperemos que no haya más disgustos y que poco a poco vayamos acercándonos a 2019 tranquilitos, sin sobresaltos y claro, un poco más viejos. Hasta pronto.








jueves, 4 de enero de 2018

DIANA QUER... OTRA VÍCTIMA MÁS

Ni por asomo podría imaginar que el año terminaría en Galicia como terminó. Ha sido un hecho que nos ha conmocionado a todos. Toda España e imagino que en muchos otros países se conocía la desaparición de Diana Quer hace ahora 500 días, en agosto de 2016. Y el día 31 de diciembre se ha encontrado su cadáver después de dar con el asesino y conseguir que confesara. Triste, sórdido, cruel, doloso... no hay adjetivos, pero sobre todo por cómo se desarrollaron los hechos desde el día de la desaparición y las incógnitas que se plantean con otros casos similares a nivel criminalístico. 

A nivel personal ha sido un hecho que me ha consternado especialmente porque la comarca de O Barbanza, donde se desarrollaron los hechos, estuvo muy vinculada a mi vida en los años que residí en Padrón. Conozco todos los lugares que se citan en los informativos, desde la ubicación de la casa de la familia de Diana en la playa de Cabío en A Pobra do Caramiñal, hasta la propia nave abandonada donde apareció el cadáver en Asados, que pertenecía a una empresa de muebles y creo recordar que alguna vez visité ese negocio precisamente para eso, para comprar muebles, hará unos 15 años más o menos. El puente sobre la autovía en Taragoña, el propio paseo de A Pobra, la localidad de Boiro donde el asesino intentó otro rapto... e incluso la localidad de origen de su mujer, Catoira, donde di clase 5 años. Desde Padrón se llega por la autovía a todas esas localidades en unos 15 minutos o media hora como mucho y a muchas playas de Rianxo, Ribeira, Boiro y A Pobra solíamos ir en verano porque es una zona turística importante de Galicia.

El crimen de Diana Quer será recordado por años y pasará a los anales de la criminalística por el modus operandi del asesino y por la investigación. No voy a entrar en los detalles porque en cualquier medio de comunicación impresa o digital así como en cualquier informativo hay información exhaustiva del mismo, incluso a veces con detalles de los que podríamos prescindir. La cuestión es que una muchacha de 18 años es raptada por un psicópata, se presupone un intento de agresión sexual y al no conseguirlo la estrangula y tira el cadáver con ladrillos atados a su cuerpo a un pozo de 8 metros de profundidad en una nave abandonada situada a 150 metros de la casa de sus padres. Y sigue con su vida plenamente normal durante 500 días, sin inmutarse al pasar por delante de la nave y hablando incluso con desprecio de aquel que pudiera haber hecho algo malo con Diana. Sin palabras.

La Guardia Civil puso todo su empeño desde el primer momento en dar una solución al caso y este hombre, apodado "El Chicle", fue sospechoso por su pasado de delitos de narcotráfico e incluso una agresión sexual a su cuñada que fue retirada por presión de su mujer. Dicen en los periódicos que los especialistas llegaron a analizar 2 millones de datos pertenecientes a señales de telefonía móvil, cámaras de seguridad que filmaban a los coches por la autovía, después de encontrar a los dos meses de la desaparición el móvil de Diana en las aguas de la ría bajo el puente que la cruza. El juez de Ribeira llegó a cerrar el caso en abril de 2017 al no haber pruebas contundentes que implicasen a un culpable, pero la Guardia Civil continuó su labor porque seguían teniendo a este individuo como sospechoso. Solo el error que cometió en el intento de otro rapto en Boiro el día de Navidad precipitó los hechos y los últimos días del año y primeros de este estamos asistiendo a un auténtico drama y pormenores del caso, especialmente de la investigación y el procedimiento de los agentes especializados.

El tema de fondo es que Diana ha sido OTRA VÍCTIMA MÁS de violencia machista y así será calificado a pesar de que hubo voces que decían que no al no ser familiar del detenido. A Diana la mató por no admitir un NO a sus proposiciones un depredador sexual, padre de una niña por la que amenazaba a cualquiera en su facebook si le hacían daño. Diana era una chica de 18 años que estaba en las fiestas de A Pobra divirtiéndose con sus amigos y a las 2 de la madrugada decidió volver sola andando hasta su casa en Cabío, cuando es asaltada por este personaje, forcejea, logra meterla en el maletero de un coche, tira su móvil a la ría, la lleva a Asados y como se resiste, la estrangula. En esa misma noche acabó con su vida y han pasado 500 días hasta que se ha podido encontrarla. Y el caso es que su propia mujer lo encubría con una coartada diciendo que la noche del rapto estuvo con ella. La justicia determinará también qué responsabilidad tuvo en todo el proceso, aunque su declaración estos días hizo que "El Chicle" confesara.

En las localidades implicadas en esta tragedia, especialmente A Pobra y Rianxo los vecinos están totalmente conmocionados. Ha habido concentraciones y luto oficial en los ayuntamientos y en las imágenes de televisión se ha visto a la gente llorar por Diana y por todo el desarrollo trágico de los hechos. Esto me emocionaba a mí también sentado en el sofá de casa y ayer también acudí a una concentración de repulsa por el hecho y en recuerdo de las víctimas de violencia machista que se celebró en A Coruña. Pero ayer, 3 de enero, los medios de comunicación empezaron a conseguir testimonios de la familia del asesino. Evidentemente ellos también son víctimas marcadas en vida, y en un entorno rural y con las características de Galicia, esta circunstancia acaba siendo una condena en vida para ellos. El padre defiende la inocencia de su hijo diciendo que "é incapaz de matar unha galiña ou un rato" mientras que su madre rotundamente dice "que se pudra en la cárcel, parí un hijo pero es un monstruo". Oirles decir a ella y a su hermana que su hijo y sobrino ya no existe en la familia y que "cambiarían a súa vida pola de Diana ou que o maten xa mañana mismo" sin lugar a dudas es también muy desgarrador.


Esa aceptación sumisa de la condena, de la desgracia que cayó sobre esta familia al estar conviviendo con un asesino, es comprensible para quien entiende la idiosincracia del sentir gallego. Supongo que incluso los antropólogos verán aquí materia de estudio porque recuerdan a esas costumbres tribales de humillación y condena por generaciones: "temos que baixar a orella porque non podemos dicir nada". No sé qué ocurrirá en los próximos años con esta familia, pero por culpa de este asesino van a verse marcados y rechazados por todo un entorno que los mirarán recelosos, que les retirarán la palabra y que les generará muchos inconvenientes en su parroquia y en su concello. Y yo me he acordado mucho de su hija, que el día 8 volverá al colegio sabiendo no solo que su padre es un asesino sino que también lo sabrán sus compañeros de clase y sus familias, por lo que imagino que el centro escolar tendrá que abordar algún tipo de actuación psicológica con ella, con el grupo y con las familias, no sé cómo se actúa en estos casos porque son tan excepcionales que ni estarán recogidos en ninguna orden o legislación. Imagino que o bien cambia de colegio o no irá hasta que la situación se tranquilice un poco, pero será muy difícil luchar contra el estigma.

Pero hay otra consecuencia a nivel social de mayor envergadura. Ya hay voces que se alzan en las redes sociales y medios de comunicación en referencia a otros casos de desaparecidas que hayan podido pasar por una situación similar de rapto, asesinato y ocultación del cadáver y a día de hoy nada se sabe de ellas. El caso más conocido es el de Marta del Castillo, que lleva 9 años sin aparecer su cadáver y con los culpables de su muerte juzgados y condenados: Pero hay más, incluso uno de una mujer mayor en la misma zona de O Barbanza que algunos medios quieren establecer similitudes con el de Diana Quer y empiezan a sospechar de "El Chicle". Y es que la cifra oficial de desaparecidos en España alcanza las 5000 personas, con casos muy mediáticos como el de Yéremi Vargas en Canarias, Malén Ortiz en Mallorca, Manuela Chavero en Badajoz...

Y además tenemos activado con este caso el miedo y la sospecha de que cualquier persona, cualquiera que esté viviendo a tu lado puede ser un psicópata que rapte a alguien, generalmente mujeres o niños, abuse sexualmente de ellos, mate y haga desaparecer el cadáver. Porque como me decía una buena amiga, el psicópata convive contigo y no tiene ni empatía ni moral, no es un enfermo, sabe que lo que hace está mal pero su personalidad le incita a hacer un acto de este tipo. Por desgracia este tipo de crímenes suele tener una connotación sexual, una connotación de dominio y sumisión del sexo femenino frente al poder del sexo masculino. Y con niños... prefiero no pensar en el horror y degeneración que supone, pero ahí están los números de niños desaparecidos.

Por último, dentro de toda este atracón de noticias sobre este caso quisiera destacar a una persona: al padre de Diana, a Juan Carlos Quer, que en sus comparecencias y comunicados públicos ha demostrado, con el dolor que tiene que estar pasando, una resignación y un agradecimiento a los agentes de la Guardia Civil dignos de admirar. Personalmente me emocionó cuando agradeció ante las cámaras "AL PUEBLO GALLEGO" por las muestras de apoyo y de condolencias que recibió, solicitando además respeto a la familia en estos días tan duros que se avecinan y que les dejen gestionar su dolor. Los que tenemos una hija, al menos yo, me sentía muy identificado con él y con sus palabras cuando manifestó "nos pudo pasar a cualquiera pero nos pasó a nosotros". Si leyese esto desde mi humilde voz también quisiera manifestarle mi pésame y mi dolor porque ha sido un poco el dolor de todos, el mismo dolor de la gente de Taragoña, de Rianxo o de A Pobra do Caramiñal y, en fin, de toda España. Por supuesto también a la madre y hermana de Diana, sobre todo a Valeria que con sus mensajes en las redes sociales expresa su amor tan profundo a su referente que ya se ha ido. Les queda un duelo difícil y aprender a gestionar esa ausencia, intentando además no ser destrozadas por la carroña mediática que en muchos de estos 500 días de suplicio han tenido que oir y padecer.

Y a ti, Diana, si es que hay algún lugar desde el que puedas percibir lo que aquí ocurre, decirte que defendiste tu integridad hasta el último instante en que un malnacido te quitó la vida y que siempre serás recordada, a pesar de la situación trágica en la que te has ido. Ojalá seas la última y que todos aprendamos algo con tu marcha de este mundo en el que no te dejaron vivir como tú querías. DEP





miércoles, 27 de septiembre de 2017

CUATRO NIÑOS... Y UNA TRAGEDIA

A veces me pregunto cómo es posible que en un país que se supone avanzado como España ocurran cosas más propias del Tercer Mundo o de una película al estilo de "Los Santos Inocentes". No sería un mal título para comentar la noticia que a más de uno y a más de una nos ha revuelto, a pesar de que los medios no han querido esta vez buscar carroña, imagino porque no vende.

Situémonos en una pequeña población de la provincia de Huelva llamada La Zarza- Perrunal, en una comarca un tanto olvidada llamada el Andévalo. Lo que solemos llamar "España profunda". Hasta allí llegan, hace poco más de un mes, una pareja con 4 niños, tres de un matrimonio anterior de ella. Por lo que cuentan las noticias, su situación personal es lamentable: la mujer y el hombre con problemas de toxicomanía y alcoholismo, sin recursos económicos y los niños en una situación que se podría considerar poco digna para cualquier menor. Ella es originaria de allí y vuelve a una antigua casa familiar, medio en ruinas, sin luz ni agua, en la que tienen que entrar forzando la entrada y una ventana. Los vecinos la reconocen y los ayudan en primera instancia, pero no tienen donde quedarse ni cobijar a los niños. Recurren a los servicios sociales del Ayuntamiento que les concede otra vivienda con un alquiler bajo en donde se instalan hace unos días. 

Los niños acuden al colegio, uno de ellos parece que además tiene una disfuncionalidad. Y la tragedia aparece en los medios el pasado sábado. Uno de los hijos entra en la habitación de su madre y su pareja, la toca a ella y dice que está dormida y muy fría, por lo que sale a avisar al casero. Al entrar se encuentran la macabra escena de la pareja muerta y la crudeza de saber que los niños llevaban 4 días conviviendo con ellos muertos y haciéndose cargo unos de otros, lavándose, haciendo la comida, poniéndose la ropa y yendo al colegio. Parece ser que tenían orden de su madre de no entrar bajo ningún concepto en la habitación y que como ya otras veces había pasado, los niños declaran que se pasaban encerrados ella y su pareja horas "jugando a la Play". Al hacer la autopsia a los cadáveres el resultado es suicidio por sobredosis.

El enlace a las noticias de este caso los podéis leer aquí

Ni por un momento me he podido imaginar lo que habrán vivido esos niños en su vida. Por lo que dicen la prensa, había una situación de desamparo y dejadez por parte de su madre y su actual pareja, de hecho no era la primera vez que los niños se ocupaban de sí mismos porque los adultos o no estaban o estaban en unas condiciones lamentables. El padre biológico de tres de los niños había pedido ya hace tiempo la custodia de los menores, pero por lo que se ve NADIE hizo caso de esta petición y los niños vivían como vivían. Y mi reflexión es: ¿cómo es posible que en pleno s. XXI, en un país occidental, todavía haya niños que tengan una infancia como esta? Y lo que me parece más grave: ¿ninguna institución, ayuntamiento, servicios sociales de la Junta de Andalucía hizo un seguimiento de la situación de los niños? Según se sabe, venían de la capital de la provincia y ya arrastraban la situación desde hacía tiempo. 

La cuestión de fondo es que las prioridades en nuestro país no están claras. Por supuesto, en primer lugar, el BIENESTAR DE LOS NIÑOS. Dado que por medio había un caso de separación de pareja, la CUSTODIA COMPARTIDA que yo tanto reclamo a nivel nacional como punto de partida en los casos de separación y divorcio arreglarían y sacarían a la luz muchas de estas historias. En cualquier caso, es totalmente alucinante que una madre con toxicomanías y alcoholismo tenga la custodia exclusiva de sus hijos (tirón de orejas al juez o a la jueza de turno). Por otra parte, es realmente inaudito que no haya protocolos rápidos de actuación entre las instituciones escolares y los servicios sociales cuando se detectan casos como este. No es la primera vez que en colegios en los que he dado clase mis compañeros y yo hemos detectado casos similares. Recuerdo hace tres cursos tener a un niño procedente de Rumanía matriculado en mi clase y no apareció al inicio de curso. Como no estaban tampoco en el domicilio de empadronamiento, ni las fuerzas de seguridad ni los servicios sociales pudieron localizar a su familia. Pues bien, apareció después de tres meses un día de diciembre y yo no daba crédito. Me cansé de llamar a dos asistentes sociales y la respuesta final fue que como su familia era de temporeros, no podía haber un control de sus movimientos dentro del país, ya que hoy estaban recogiendo ajos en Cuenca y mañana uvas en Extremadura. Es decir, un niño de 10 años sin escolarizar tres meses, con un idioma que no es el suyo y acompañando a sus padres al campo para ganar 4 duros. ¡Un desastre de Administración!

Y mientras los balones se echan fuera de los tejados: NADIE es culpable de nada, pero 4 menores han estado viviendo en una situación de claro riesgo. Ahora el padre se ha hecho cargo de los cuatro y aún la Junta de Andalucía tiene que decidir si quedan a su cargo o en un centro de acogida... ¿desvaríamos o qué? ¿Entonces cuando su madre se metía de todo no tenían que valorar la acogida o es que primaba más favorecer a la mujer que a los niños?

En resumidas cuentas, una tragedia. Me gustaría saber qué pasará en el futuro con estos niños. Sobre todo si vivirán con afecto, con cariño, con comprensión, si llegarán a olvidar estos días y si saldrán adelante. Estoy convencido que sí porque la necesidad les ha hecho aprender cosas que a otros niños de su edad que tienen todo les hubiese pasado. Suerte para ellos y para los que ostentan puestos de decisión en estos asuntos, una llamada de atención para que no vuelva a haber ni un caso más en el que los menores sean perjudicados por las malas decisiones de sus padres (madre en este caso y q.e.p.d.)



miércoles, 12 de julio de 2017

INVISIBLES

Metidos ya de lleno en el verano, cuando la rutina parece que acaba y tomamos otro ritmo de vida, es precisamente la vida la que nos pone los pies en la tierra y que nos dice que estamos expuestos a cualquier noticia, desgracia o situación para la que no existen vacaciones. Los primeros días de este verano un tanto atípico porque el calor no llega y a día de hoy aún no he pisado la playa, están siendo un poco tristes e incluso macabros en el entorno de A Coruña.

Hoy tuvimos noticia de un accidente de tráfico que se ha llevado por delante la vida de un joven de 16 años y 4 más menores de 20 heridos de gravedad, conocidos en Coruña y que dejan a las familias destrozadas. Mi hijo tiene 16 años y pronto empezará con las salidas nocturnas y probablemente a meterse en el coche de un amigo que puede que en esa inconsciente adolescencia no sepa reaccionar ante una circunstancia de tráfico y ocurra lo peor. La verdad es que no podemos pensar en ello, sí aconsejar y orientar, pero a veces la fatalidad está ahí y te golpea donde más te duele. Un abrazo a las familias que hoy han tenido uno de esos golpes que marcan.

Pero no solo es eso. Hace pocos días ocurrió un suceso que está generando cierto debate en los medios de comunicación y en las redes. Yo había comentado uno completamente igual que sucedió en Rotterdam en 2013


Pero es que no hace falta irse a una gran ciudad porque lo hemos vivido en la nuestra la pasada semana. Una mujer aparece momificada en su apartamento después de 7 años.

Culleredo es un municipio pegado a A Coruña y que muchos de sus núcleos son una prolongación de la ciudad, convirtiéndose en lo que se suele llamar "ciudad dormitorio". De hecho desde mi casa, por ejemplo, llego antes a puntos de Culleredo que al centro de la ciudad o a la Torre de Hércules. El apartamento donde apareció esta mujer está además justo en la frontera, a pocos metros de un conocido hipermercado al que va mucha gente de A Coruña. Sin embargo, no se trata de una "ciudad dormitorio" deshumanizada porque el municipio tiene una parte rural que se acerca a los núcleos de población pegados a la ría para hacer gestiones, compras, etc. Bien es verdad que el edificio donde vivía esta mujer es el típico que puede haber en cualquier barrio de la ciudad, un bloque de una antigüedad de unos 25 años, pegado a una carretera muy transitada y, vaya, conocido por todos.

El caso es que tal y como lo cuenta la noticia, solo hubo preocupación por la desaparición de Rosario (que así se llamaba) cuando dejó de haber dinero en su cuenta bancaria, ya que los pagos del alquiler como de los servicios generales los tenía domiciliados. Pero para más inri su coche estaba aparcado en el garaje acumulando polvo y en estos años NADIE se preocupó por el paradero de esta mujer.

Las declaraciones de los vecinos a mí personalmente me parecen bochornosas. Llegaron incluso a acercarse a la puerta del domicilio un tiempo después de que desapareciese a ver si "había olor" por si había muerto y no olían nada. Y argumentaron que "como era un tanto seca" en el trato, pues no hubo más interés por saber de su paradero. La cuestión es que Rosario cuidaba de su madre que falleció y después ella parece ser que tuvo una importante depresión. Según los cálculos, a los tres meses de morir su madre, falleció en el domicilio de muerte natural. Y de ahí se llegó a la macabra noticia de estos días... 7 años después.

Al margen de lo sorprendente de la noticia, a mí lo que me ha hervido la sangre para escribir el post es reflexionar en qué nos estamos convirtiendo como sociedad, individualista y deshumanizada. Mucha gente alega que ni de lejos quisieran vivir en un bloque de vecinos donde todo el mundo te observa o está pendiente de ti. Sin embargo, en una sociedad de fuerte influencia rural como es la gallega y a pesar de existir estas "ciudades dormitorios", aquí seguimos siendo de patio de vecinos y viendo estos casos, bienvenidos sean. La última de las crónicas con este caso es que no apareció NADIE que reclamase conocer a Rosario, ni familia, ni amigos, ni compañeros de trabajo. Repito, NADIE. Pero es que esa soledad se llevó a tal extremo que fue incinerada en el cementerio de A Coruña y sus cenizas esparcidas en el propio césped del mismo... ¿De verdad ni una simple flor en algún lugar donde quedasen depositadas esas cenizas? Con todo esto quiero decir que podría efectivamente haber desaparecido que NADIE se hubiese dado cuenta.

¿Cómo es posible? Hay infinidad de organismos que nos tienen "fichados". ¿Qué pasó con la Agencia Tributaria? ¿Compañías de servicios? ¿Xunta de Galicia, Ayuntamiento, ITV, renovación del DNI...?
Y la gran duda: ¿cuántas personas MUERTAS pueden estar en sus domicilios en España sin que NADIE sea consciente de ello? ¿Es que nuestra existencia solo depende de una cuenta corriente?

Y ahora viene la segunda parte. Realmente desaparecemos físicamente del mundo, pero no económica ni nominalmente. Es decir, 7 años sin que NADIE se preocupe por nosotros y después de desaparecer hay que "liquidar" los bienes de la persona fallecida que imagino pasarán a pertenecer al Estado. Se comentó en las noticias que Rosario estaba divorciada. ¿Ni su ex-pareja en un momento así, al margen de que hubiese rencores o un divorcio traumático podría decir "yo me hago cargo"? Sinceramente me parece vergonzoso que tanto los vecinos como las instituciones no puedan hacer algo más. Sobre todo cuando uno de los vecinos denunció su desaparición cuando ya no se pagaba el alquiler y en 24 horas la Guardia Civil pudo entrar al piso y encontrarse lo que se encontró: una momia.

Si publican algo más de este caso, lo seguiré porque esta historia espero que no quede en el olvido como "la mujer que se momificó", sino que Rosario tenga una historia. Y es terrible que haya gente que tenga más interés por sus mascotas que por la vecina que no ven desde hace tiempo, ayer veía a un "mini-perro" vestido con un trajecito de diseño y no pude más que acordarme de Rosario porque mi hija me dijo "¡qué mono!". Yo le contesté que no, que primero debemos ocuparnos e interesarnos por los que tenemos a nuestro lado para que no se vuelvan invisibles y estar alerta para que no haya más "Rosarios". Descanse En Paz.






martes, 20 de junio de 2017

DE NUEVO, PORTUGAL, CON TRISTEZA

En un mes se pasó de la euforia a la tristeza mas infinita. Portugal de nuevo es portada pero esta vez por algo trágico. El pasado sábado un incendio con las características de "explosión ígnea" provoca la muerte de 64 personas, la mayor parte de ellas en una carretera por la que pretendían huir y se convirtió en una trampa mortal. Y el fuego, tres días después, sigue y puede seguir dando disgustos. Esta vez no ha sido un atentado, no ha sido algo provocado, sino de nuevo la naturaleza que no deja de tener su lado más aterrador provocando tanta muerte y destrucción.

Las imágenes que hemos visto estos días utilizando incluso nuevas tecnologías como una cámara en un dron son espeluznantes. Los coches calcinados, con las ruedas enterradas en ceniza en la carretera mortal, encogen el alma. Familias enteras murieron en sus coches y nuestros vecinos están viviendo aún esa pesadilla con una resignación admirable. Una de las características del pueblo portugués es su humildad y su vivir en un estado de cautela y "saudade" permanente ante lo que les da la vida, ese sentir que tan bien recoge la música de los fados, ese hado desgarrador que siempre está en sus vidas. Y siendo gallego su dolor es también el nuestro. Porque España nunca fue justa ni generosa con Portugal, pero Galicia sí. Siempre hubo mucho desprecio a "los portugueses" pero para un gallego es un pueblo hermano, con el que nos sentimos más identificados que con un andaluz, sinceramente. El otro día comentaba a un compañero de partido que yo me siento más unido a Portugal no por ser español, sino por ser gallego y esa unión es más fuerte que la que podamos tener con un habitante de cualquier otra región española, un valenciano o un extremeño, por ejemplo.

No hay respuestas ante algo que es natural pero claro, los supervivientes buscan ahora responsables de lo sucedido. Salen a la luz comentarios de que los bomberos no llegaron a tiempo, que no había agua suficiente, que los tuvieron aislados... ¿y qué se puede hacer? Tal y como han contado los hechos el fuego fue provocado por un rayo que prendió en un árbol seco. Debido a las altas temperaturas de los últimos días la propagación fue como una bomba y unos vientos que cambiaron de dirección de la forma más inesperada produjeron el cóctel mortal. Y desconsuela ver a mujeres supervivientes, de zonas rurales, decir en voz alta ante las cámaras "isto foi coisa de Deus" con una letanía propia de cualquier sentimiento religioso. 

Galicia está ayudando a Portugal en esta nueva desgracia; España también. Pero el dolor tardará en mitigarse. Mientras, surgen héroes y heroínas, como la chica que salvó a su familia metiéndolos en un tanque de agua sumergidos hasta que pasaron las llamas por encima de ellos; y los bomberos portugueses, que tienen una característica peculiar, son voluntarios que participan en la extinción de incendios y por lo que me han dicho su formación es muy básica y ante un fuego de estas dimensiones sus recursos para atacarlo son limitados. La imagen viral que da la vuelta al mundo es la de su descanso en cualquier sitio tumbados y durmiendo extenuados.


Así que alerta también por aquí. Estamos viviendo estos días previos al verano con un calor inusual para estas fechas. Pasar de 30º en Coruña es algo extraordinario, con un calor pegajoso y extenuante. En los colegios los niños no aguantan estas temperaturas para trabajar y no quiero ni imaginarme como será en lugares como Badajoz o Córdoba. Y dicen que continuará y que el verano será de nuevo asfixiante. Y como somos en cierta manera muy poco cuidadosos con nuestros montes, pues esperemos que tengamos una estación con pocos incendios, aunque todos sabemos que aquí la mayoría son provocados por intereses oscuros y para beneficio de unos pocos.

Solo deseo que Portugal vuelva al camino de la alegría y del éxito, están demostrando mejor que otros países cómo salir de una crisis que los hundió dentro de la UE, con una alianza de izquierdas, combatiendo la corrupción y avanzando desde este extremo de Europa. Y en 2018 tiene una cita importante celebrando Eurovisión que colocará al país en el punto de mira de todos, un examen no oficial de su capacidad de gestión y organización. Desde Galicia estamos siempre con Portugal muy presente y deseando ese progreso porque siempre mejorará nuestra relación económica, social, cultural y afectiva.