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8 sept 2018

Las preguntas que hacía la gente antes de la existencia de Google

Por: Ferrola

¿Qué tipo de manzana se comió Eva?


Hoy día, si uno quisiera saber “cómo matar a un ratón“, por ejemplo, tan solo tendría que hacer una rápida búsqueda en Google para que ante sí se desplegaran infinitas soluciones de todo tipo y color. No habría intermediarios, ni verguenza alguna por tu ignorancia (salvo que luego te olvides de borrar el historial). Pero antes, mucho antes de que Internet fuera la cosa monstruosa que es en el presente, ¿a quién le preguntaba la gente aquellas cosas que necesitaban de cierto conocimiento enciclopédico? Y, lo más importante, ¿qué cosas preguntaba?

Esas preguntas fueron respondidas, y no necesariamente por Google, algunos años atrás, cuando los archivistas de la Biblioteca Pública de New York comenzaron a mostrar todas las tarjetas con las consultas de la gente a través de los años, bajo un TAG que se volvió bastante famoso antes de languidecer en el olvido: #letmelibrarianthatforyou

“Si hoy no tuviéramos Internet,  y estuvieses buscando información acerca de los patrones migratorios de los pájaros azules, no podrías ir a un ordenador y preguntarle.“, dijo Morgan Holzer, arquitecta de la información de la Biblioteca Pública de New York acerca de la tag.

“Tendrías que encontrar una enciclopedia, que son muy caras, así que podrías ir a una biblioteca. Y si estabas en la biblioteca y no querías buscar la enciclopedia correcta, había una persona parada justo ahí a la que podrías preguntarle, porque ha sido entrenada sea para darte una respuesta o para decirte dónde podrías encontrarla.“


Y de eso se trata esta galería. De las preguntas que le hacía la gente a ese bibliotecario de turno, en la ausencia de Google. Nada demasiado diferente a lo que las personas le preguntamos hoy día al buscador, omitiendo -claro- todas aquellas cosas que pongan en evidencia nuestro costado más oscuro. Es que yo no creo que te haya dado la cara para preguntarle a una bibliotecaria “cómo agrandar mi pene“.



¿Dónde puedo encontrar todas las estadísticas disponibles acerca del volumen de negocios, dinero involucrado, etc., en la venta de cadáveres? (Noviembre, 1948)


"¿Me puede dar un libro que liste los colores de los diferentes países?" Pensé que la lectora estaba confundido y se refería a colores de banderas, y lo dirigí en consecuencia. Pero no. Ella quería una que identificara el color de cada país y finalmente dijo: "Si Harvard es rojo y Yale es azul, ¿de qué color son los Estados Unidos y Francia?"


¿Por qué las pinturas inglesas del siglo XVIII tienen tantas ardillas en ellas, y cómo hacían para domarlas para que no mordieran al pintor?


¿Cuál es el valor nutricional de la carne humana?


¿Puedo tener algún libro que me diga cómo ser la maestra de ceremonia en una orgía musical?


«Voz femenina aterrada» "¿Qué hago? Acabo de ver un ratón en mi cocina. ¿Muere con DDT?" Le sugerí que use una trampa, pero ella dijo "ooooh, ¡no podría levantar a un ratón muerto!"


¿Cuál es el origen de las sábanas?


¿Los humanos del sexo femenino pertenecen a la clase de mamíferos?


Cuando uno viaja al oeste de los Estados Unidos y se cruza con el desierto, ¿uno lo cruza con camellos?


¿Puede una ratón vomitar?


Si una serpiente venenosa se muerde a sí misma, ¿se muere?


¿Alguna estadística en la esperanza de vida de una mujer abandonada?


Un fabricante suizo de coches para bebés quiere saber si la biblioteca no tenía una lista de madres expectantes.


¿Tiene alguien el copyright de la Biblia?


Quisiera saber algo acerca de las características físicas de Adolf Hitler. Creo que lo he encontrado. Camina pesadamente sobre un pie y todo. (6 de Junio, 1947)


 
¿Puede un funeral oficiarse el 4 de julio?


¿Es apropiado ir solo a Reno para conseguir un divorcio?


Fuente bibliográfica
FERZZOLA, 2018. Las preguntas que hacía la gente antes de la existencia de Google. NeoTeo [en línea]. [Consulta: 9 septiembre 2018]. Disponible en: http://www.neoteo.com/preguntas-hacia-la-gente-antes-de-google/

18 may 2017

Así son las fábricas de “likes” en China para inflar números en redes sociales


Video: Así son las fábricas de “likes” en China para inflar números en redes sociales - Radiotica

Cuando vamos a la tienda de aplicaciones en nuestro smartphones, generalmente, antes de descarga una aplicación, nos fijamos en la evaluación que esta tiene por los usuarios que la han descargado, la cual generalmente va de 1 a 5. Sin embargo, más de una vez hemos bajado una aplicación que rondea las 4 estrellas, pero no vale ni una. Esta es su explicación.
Y es que en China se ha creado una “granja de clicks” en la que miles de teléfonos se utilizan para aumentar la calificación de productos con “me gusta” que son falsos.
Se estima que las compañías que crean aplicaciones o productos pagarían una cantidad importante a estas “empresas” para que mejoren la calificación de sus trabajos, comprando likes, comentarios y calificaciones.
En el siguiente video se puede ver como decenas de celulares se encuentran en unas especies de paneles y todos funcionan ningún contacto humano real. Es decir, son programados por una computadora y repiten el proceso de dar likes sin parar.



En una parte del video se puede ver como dos trabajadores del lugar están encargados de programar a estos 10,000 celulares para que den likes, de acuerdo a EnglishRussia.com

Lo peor es que la farsa no es solo a nosotros, los usuarios que descargamos aplicaciones, sino también a Facebook, Google y Twitter, en donde estas personas crean múltiples cuentas para así dar “Me Gusta” a todo. Literalmente.
Si bien el video no deja de impresionar al enseñar cómo operan estas verdaderas fábricas de Likes, basta solo con entrar a Google y buscar este servicio para encontrar cientos de páginas que lo ofrecen.
Lo paradójico es que ni siquiera se puede confiar en sus reviews.
De todos los años que tenemos como cibernautas, nunca había sido tan importante una “reacción” en internet. Llámese me gusta o 5 estrellas o recomendado. Estos servicios existen debido a que no hay una legislación que los prohiba y es que “controlar” lo que se puede ofrecer vía internet, queda en tierra de nadie.
Si bien se supone que grandes compañías, como Google, tienen a cientos de trabajadores en búsqueda de estas páginas que ensucian su constante trabajo en ofrecer productos de mejor calidad, es contradictorio que las páginas que ofrecen estos servicios, cuenten con Google AdWords otorgándoles una mayor visibilidad.
Conociendo esta realidad, solo nos queda descargar la aplicación y arriesgarnos. Porque ya no es posible confiar en la cantidad de estrellas, números, comentarios o likes que tenga un producto.

Fuente: Upsocl


Fuente bibliográfica
Video: Así son las fábricas de «likes» en China para inflar números en redes sociales. Radiotica [en línea], 2017. [Consulta: 19 mayo 2017]. Disponible en: https://radiotica.com/video-fabricas-de-likes-en-china/. 

3 ago 2012

Sin libros y sin catálogos ¿qué será de las bibliotecas?


Os confieso mi angustia en esta ocasión. Es tanto lo que se ha escrito recientemente sobre el futuro de las bibliotecas y la profesión bibliotecaria que resulta a veces díficil controlar -siquiera superficialmente- todo ese flujo de información. A veces da incluso la impresión de que es todo un género el que se ha creado al calor de las crisis, los recortes, las intervenciones y los rescates.
                                                                                                Podríamos incluso nombrar al fenómeno : prospectiva bibliotecaria. Podéis echar un vistazo a las novedades de los tablones de enlaces de @biblioupm en Pinterest, #librarians;#thelibrary  o #theacademiclibrary para comprobar la gran variedad de propuestas, alternativas, innovaciones y nuevas e intensas ideas que en este mismo momento bullen en artículos, posts, tuits, infografías, presentaciones, podcasts y vídeos de miles de profesionales como nosotros en todos los rincones del planeta. Porque hay alternativas. Porque la gestión, la protección, la canalización, la comunicación, la facilitación del conocimiento, de la creatividad, de la innovación son las claves de un futuro que ya comienza a asomar a la vuelta de la esquina.
Pero construir el futuro es también -además de evaluar, estudiar, analizar, las propuestas novedosas, incluso atrevidas, que van surgiendo- ver cuáles de nuestras prácticas actuales están quedando obsoletas, desfasadas o son inservibles.

Bien porque la rapidez con la que se suceden los cambios tecnológicos han dejado atrás herramientas de gestión de la información que nacieron en un contexto muy diferente y cuya utilidad actual es cada vez más cuestionada, bien porque las propias demandas de los usuarios hacia la biblioteca han cambiado, evolucionado o se han transformado en formas, maneras y usos a los que biblioteca y bibliotecarios aún tienen problemas para responder adecuadamente.

Para estudiar esos cambios tecnológicos que hacen envejecer súbitamente a herramientas hasta ahora cotidianas en las bibliotecas os traigo un post interesantísimo escrito por Caroline Gauld [@carolgauld] en su blog Carol by Computer Light y titulado ‘La diferencia entre unexperto y un especialista‘ ['The difference between an expert and aspecialist].

En él, la autora habla, desde su posición de experta en sistemas bibliotecarios, de la dificultad insalvable que las bibliotecas de hoy tienen para hacer útiles y relevantes sus catálogos frente a la potencia -comparativamente sideral- de motores de búsqueda como Google. Como, con cierta polémica, se atrevió a twitear la autora : ‘Libraries need to admit that we suck at search and get over it’ [algo así como 'las bibliotecas necesitamos admitir que fallamos en las búsquedas... y asumirlo'].

Creo que es un gesto muy honesto por parte de una profesional reconocer que los actuales catálogos simplemente no sirven para que los usuarios de internet descubran y utilicen la información que custodian las bibliotecas. Parcelados, a veces inexactos, muchas veces pequeños, en ocasiones deficientemente mantenidos y, sobre todo, siempre dependientes de un esfuerzo de catalogación previo que no puede tener en consideración las futuras necesidades de los usuarios que buscarán en ellos. 

Frente a esta herramienta tan deficiente -y otras tan inequívocamente ‘góticas’ como los operadores booleanos- Google dispone de una capacidad tal de organizar, buscar y encontrar información a través de herramientas como Google’s Knowledge Graph, las búsquedaspredictivas o los ránkings de relevancia que convierten el esfuerzo que se ha empleado durante décadas en levantar opacs dignos y fiables en algo parecido a un entretenimiento amateur, un hobby para aficionados de fin de semana. Y no importa si tenéis alguna duda sobre lo que os estoy contando… en el tiempo que tardéis en procesar y enunciar esa duda, Google ya habrá conseguido innovar, mejorar o superarse a sí mismo una vez más. Porque el objetivo de Google no es conseguir clasificar y catalogar toda la información disponible -esa noble e ingenua aspiración de más de un siglo de ‘ciencia bibliotecaria’- sino predecir del modo más exacto posible el resultado de las búsquedas, nuestra propia conducta como demandantes de información, para ofrecer un servicio cada vez más preciso, más rápido y con mayor valor añadido.

Las herramientas de los catálogos bibliotecarios no sólo no se actualizan con la debida rapidez -a veces con ninguna rapidez, como es el caso de las interfaces de búsqueda, que se suelen mantienen invariables durante toda la vida útil del catálogo- sino que incluso hay bibliotecas valientes que ponen en marcha sus propios buscadores y sus propios y pequeños catálogos para sus propios y pequeños fondos, con la lamentable pérdida de eficacia y recursos que esas acciones implican. 

Sin embargo, no es tan sólo por una cuestión de eficacia, recursos, planificación o estrategia por lo que es casi imposible que los buscadores de los catálogos estén a la altura de las necesidades de los usuarios; simplemente no están diseñados para ello. Los buscadores de catálogos de bibliotecas no están diseñados en función de esas necesidades sino que dependen de los metadatospreviamente introducidos en el proceso de catalogación por los bibliotecarios y de extravagantes ecuaciones de búsqueda realizadas también por los bibliotecarios ¿Alguien es capaz de reconocer la presencia del usuario en esos dos procesos -metadatos y ecuación de búsqueda- a cuya pretendida eficacia los bibliotecarios nos aferramos como naúfragos desesperados? ¿Podremos al fin reconocer que los sistemas bibliotecarios y la formación que ofrecemos para utilizarlos no están diseñados para ayudar a los usuarios sino para intentar convertirlos en ‘mini-bibliotecarios’, colaboradores involuntarios pero necesarios en la perpetuación del conjunto de ritos y hechizos que nos permitirán seguir siendo ‘especialistas en la búsqueda de información’?.

Sí, se trata de un desafío. Un desafío que nos cuestiona. Que cuestiona nuestra forma de hacer las cosas. Pero ese desafío también puede -y debe- ser una oportunidad. El catálogo y su buscador son unos instrumentos. Ni más ni menos. Uno de los muchos instrumentos que hemos utilizado los bibliotecarios durante siglos para cumplir con nuestra misión. Como el libro. Un simple y eficaz -hasta ahora- contenedor de información al que a veces nos aferramos con una mezcla demasiado sentimental de nostalgia y devoción, olvidando que nuestra misión está por encima de los instrumentos y de los contenedores que utilizamos para llevarla a cabo : como en tiempos de Hipatia, coleccionar, preservar y compartir la información al servicio de la comunidad; como en tiempos de Hipatia, crear espacios para el conocimiento, la creatividad y el aprendizaje al servicio de la comunidad.

Nada en la misión de la biblioteca nos obliga a ser expertos en buscadores. Nada nos obliga a ser expertos catalogadores ni expertos clasificadores. Pero sí que resulta imprescindible -hoy más que nunca- conocer a nuestros usuarios, conocer la institución o la comunidad con la que trabajamos, conocer cuáles son sus necesidades de búsquedas de información y organizar los fondos que custodiamos en función de esas necesidades, no de las nuestras. Si realmente los bibliotecarios queremos ser relevantes en el mundo que viene debemos dejar de vernos a nosotros mismos como los únicos expertos en búsqueda de información y empezar a asumir que nuestro sitio está junto al usuario, no por encima del usuario.

En la alfabetización digital, en la gestión intelectualmente saludable de la enorme cantidad de información a la que todos estamos expuestos. Qué buscan nuestros usuarios en Google, qué encuentran en Facebook, qué ven en Youtube, qué comparten en Twitter, cómo lo buscan, cómo seleccionan lo que encuentran, cómo lo evalúan, cómo lo descartan, cuál es su criterio a la hora de utilizarlo, cómo lo editan, cómo lo organizan y cómo lo transforman… son algunos de los operadores en esta nueva ‘ecuación de búsqueda’.

Espero que os resulten interesantes tanto el artículo cuya lectura os recomiendo como el modesto -y espero que no demasiado inexacto- resumen que os he preparado. Como siempre sabéis que podemos continuar esta conversación a través de los canales habituales.

La imagen que ilustra este post proviene del The Commons en Flickr de la New York Public Library Digital Gallery. Representa la New York Public Library Room 100, including card catalogues.


http://cloudarian.wordpress.com/2012/07/14/sin-libros-y-sin-catalogos-que-sera-de-las-bibliotecas/

18 jun 2012

Para tener privacidad en Internet, borre sus huellas


Por:  Kate Murphy

Es probablemente imposible limitar del todo nuestras actividades online, pero podemos tomar medidas para asegurarnos una mayor privacidad. Lo difícil es encontrar el equilibrio justo entre costo y comodidad.




Es indudable que hay hackers dando vueltas en los puntos más neurálgicos de la wi-fi. No obstante, para los expertos en seguridad y los defensores de la privacidad, más preocupantes son los proveedores de servicios de Internet, los operadores de motores de búsqueda, los proveedores de correo electrónico y los administradores de sitios Web. Y si una sola entidad lleva a cabo más de una tarea, como Google, Yahoo, Facebook y AOL, pueden emparejar fácilmente nuestros correos electrónicos con nuestro historial de navegación, así como también averiguar nuestra ubicación e identificar los dispositivos que utilizamos para conectarnos.

"Lo peor de todo es que venden esta intrusión sumamente repulsiva como una gran bendición para nuestra vida porque pueden personalizar los servicios según nuestras necesidades", dijo Paul Ohm, profesor de la facultad de Derecho de la Universidad de Colorado en Boulder, que se especializa en privacidad de la información y delitos informáticos. "Pero ¿la mayoría de la gente quiere ceder tanto? No".

Él aconseja desconectarse de sitios como Google y Facebook lo más rápido que sea prácticamente posible y no utilizar el mismo proveedor para funciones múltiples. "Si una persona busca en Google, lo mejor es que no use Gmail como correo electrónico", dijo.

Le convendría considerar servicios gratuitos menos conocidos como HushMail, RiseUp y Zoho, que promocionan políticas sin intromisión. O se puede crear un servidor de correo propio. Es una opción no sólo para los paranoicos, según Sam Harrelson, profesor de escuela media en Ashville, North Carolina, que empezó a usar su propio servidor de correo este año usando un OS X Server con un costo de US$ 49,99 y software SpamSieve por US$ 30 para eliminar el correo basura.

"El tema de las políticas de privacidad y lo que nos depara el futuro respecto de nuestras huellas digitales me resulta especialmente interesante y pertinente, ya que trabajo con chicos de 13 y 14 años que recién empiezan a lidiar con servicios como Gmail y todas las aplicaciones de Google, además de Facebook, Instagram, y juegos sociales", dijo. "Yo no tengo nada para ocultar, pero me genera incomodidad todo lo que estamos cediendo".

De todos modos, aun teniendo servidor de correo propio, Google tendrá los correos que usted intercambie con amigos o colegas con cuentas de Gmail, dijo Peter Eckersley de la Electronic Frontier Foundation, un grupo activista en materia de derechos digitales de San Francisco. "Uno está menos expuesto", dijo. "Pero no se puede escapar totalmente".

Otra táctica de protección consiste en usar el motor de búsqueda DuckDuckGo, que se distingue con su política de "¡No rastreamos ni filtramos!" (A esta práctica se la denomina "bubbling" y se realiza sobre la base del historial de búsqueda).

Los expertos en seguridad recomiendan activar el "modo privado" en el navegador. Esto garantiza que se borren las cookies de rastreo al cerrar el navegador, limpiando el historial.

Sin embargo, ese modo privado no oculta la dirección del protocolo de Internet, que identifica nuestro punto de acceso a Internet, probablemente permitiendo a los sitios Web saber quiénes somos, dónde estamos y cuándo y durante cuánto tiempo vimos sus páginas.

Proteger la dirección I.P. es posible conectándose a lo que se llama una red privada virtual, o V.P.N., como las que ofrecen WiTopia, PrivateVPN y StrongVPN. Estos servicios, cuyos precios varían de 40 a 90 dólares anuales, dirigen nuestro torrente de datos a lo que se llama un servidor sustituto, donde éstos son despojados de la dirección I.P.

antes de ser enviados a su destino.

También está Tor, un servicio gratuito con 36 millones de usuarios. Tor codifica datos y los hace rebotar en una serie de servidores sustitutos para que ninguna entidad sepa el origen de la información. La única desventaja es que, por esos rebotes, es muy lento.

"Las empresas como Google están creando unas bases de datos enormes usando nuestra información personal", dijo Paul Hill, consultor principal de SystemExperts, una compañía especializada en seguridad de redes en Sudbury, Massachusetts. "Podrán tener las mejores de las intenciones en este momento, pero quién sabe cómo serán dentro de 20 años, y para entonces, será muy tarde para volver atrás".

30 mar 2012

La generación de los niños googleadores

Por: Roxana Miguel 

Un estudio revela que los más chicos confían en Internet más que en sus padres a la hora de buscar respuestas. ¿Google sabe más que papá y mamá?




GOOGLE, ¿EL NUEVO MAESTRO DE LOS NIÑOS?

 ''Los tiempos han cambiado y mucho'' dirían nuestros abuelos afirmando que ahora los adultos transcurren más horas fuera del hogar cumpliendo con sus obligaciones laborales, y que los niños pasan gran parte del día conectados a sus dispositivos o realizando sus tareas escolares basados en la información que capturan en una gran red de información.

Ocure que, en gran medida, la conexión doméstica a Internet ha reemplazado a las tradicionales bibliotecas, a los libros y hasta aquel momento familiar en donde padres e hijos encaraban las tareas escolares en conjunto.Según una investigación sobre el alcance de Internet realizada en Gran Bretaña, aunque de conclusiones aplicables a nivel global, el 54% de los niños encienden sus equipos para esfumar sus dudas en Google, en lugar de recurrir a los padres como fuente de conocimiento.

Incluso los profesores de las instituciones educativas se encuentran con un gran silencio de preguntas de parte de los alumnos, quienes esperan a llegar a sus casas para encontrar respuestas mediante un clic. Aunque no todos puedan estar de acuerdo, algunos padres y docentes, confían en que la gran nube pueda ser un apoyo aprovechable.

Conocidos como ''nativos digitales'' (en contraposición con los ''inmigrantes digitales'', aquellos que no han nacido en la era digital), los niños aprenden a usar una computadora a muy temprana edad; por ello no sería tan extraño encontrarnos actualmente con este indicador de la encuesta realizada que advierte que los chicos ingresan a Google unas cinco veces al día para hacer consultas.

Aunque esto habla de un cambio de costumbres, para los investigadores de Birmingham Science City, la institución que realiza el estudio, los cambios comenzaron mucho antes cuando una serie de factores se aunaron para dar paso a que Google ocupe un lugar primordial en la crianza de los chicos. Estos factores son la accesibilidad a las conexiones, a la tecnología de forma doméstica además de la cantidad de horas que los padres ocupan con sus actividades diarias.

De los niños encuestados, sólo un 15 por ciento aseguró que su primera fuente de consulta son los padres. Aún así, nada indica acerca de que estos no utilicen a Google para darles las respuestas a sus hijos. Si actualmente los medios digitales son la fuente principal para explorar el entorno entonces el mundo no ha cambiado sino simplemente la forma de conocerlo.

23 mar 2012

Google se prepara para 'pensar' como un humano


  • Una actualización modificará la estructura de su motor de búsqueda
  • Busca ofrecer mejores resultados gracias a la incorporación de la semántica
  • El sistema analiza el significado de las palabras
Google está ultimando una actualización que cambiará la estructura en su motor de búsqueda. El gigante de Internet está trabajando para ofrecer mejores resultados gracias a la incorporación de la búsqueda semántica.

Este sistema analiza el significado de las palabras y su funcionamiento se acercará más al concepto "de cómo entienden el mundo las personas", según ha explicado Amit Shinghal, ejecutivo de Google, en declaraciones recogidas por The Wall Street Journal.

De este modo, el buscador lanza un proceso para entender "el verdadero significado de las palabras", lo que permitirá ver mejores resultados de las consultas.

Esta novedad según Singhal responde a mejorar las consultas de búsqueda con una base de datos con cientos de millones de "entidades" de personas, lugares y cosas, que la compañía ha guardado durante estos dos últimos años.
El proceso pretende entender "el verdadero significado de las palabras"
La búsqueda semántica asociará las palabras que son diferentes entre sí por lo que traten de decir. Puede diferenciar entre palabras con más de un significado, como 'Jaguar' de la marca del coche y el animal, por lo que el motor de búsqueda de Google "se parecerá más a cómo los seres humanos entienden el mundo", señala Singhal. 

Esta nueva generación de búsqueda, también incorporará atributos sobre lo que se está buscando. Actualmente, si un usuario busca información sobre el lago 'Tahoe', recibe vínculos a la página oficial, la entrada dedicada en la Wikipedia y un enlace a un mapa de referencia.

Sin embargo, con la búsqueda semántica, Google ofrecerá más información sobre el lago, como la ubicación, altitud, temperatura media, o el contenido de sal, además de toda la información que se recibía hasta ahora.

Además de esta actualización de búsqueda semántica, que supondrá un avance para el gigante de Internet, también se incluirá la optimización de motores de búsqueda, la publicidad y la página de resultados de rango.

Estos cambios afectarán a millones de sitios web que dependen de la actual clasificación de Google de páginas de resultados y también pondrá en marcha nuevas y diferentes formas de anunciarse.
Fuente:  http://www.rtve.es/noticias/20120315/google-se-prepara-para-pensar-como-humano/507623.shtm

19 feb 2012

Rebelarse contra la relevancia: cómo encontrar lo que buscamos y no lo que Google cree que buscamos

Por:  José-Antonio Merlo-Vega 



Las políticas comerciales de Google están incidiendo negativamente en la pertinencia de los resultados de las búsquedas. Esto se debe a que el concepto de relevancia ha cambiado en aras de la personalización de los resultados, algo que perjudica directamente a la búsqueda objetiva, la que se realiza desde los centros de información. Priorizar los resultados que los buscadores consideran que se ajustan a nuestras preferencias dificulta la verdadera pertinencia de las consultas, la que obtiene resultados precisos y que responde a la intención de la búsqueda.
Google siempre destacó por su eficiencia, algo por lo que consiguió situarse como la herramienta por excelencia para la recuperación de información disponible en internet1. Los sucesivos cambios en los algoritmos de recuperación y la anunciada orientación de los resultados hacia las preferencias personales repercuten directamente en las estrategias de interrogación que se deben emplear para conseguir resultados objetivos y, por tanto, localizar los datos o archivos que realmente se necesitan.
La relevancia ya no consiste en ofrecer los resultados que se corresponden con lo que buscamos, sino lo que lo que las herramientas que empleamos para buscar información estiman que es lo que más se ajusta a nuestras supuestas preferencias, junto a aquello que creen que nos puede interesar en virtud de nuestro perfil: noticias, fotos, vídeos, etc. No se ofrece lo que buscamos, sino lo que se cree que buscamos. Pero, cuando se busca información desde servicios bibliotecarios de referencia o desde cualquier unidad documental, la recuperación debe estar lo más alejada posible de preferencias personales.
Los profesionales de la información deben ser expertos en recuperación de información, por lo que tienen que ser conscientes de que las lógicas de los buscadores han cambiado y de cómo ahora nuestras competencias pasan por conseguir identificar relevancia con pertinencia, no con preferencias. En definitiva, se trata de saber que, si empleamosGoogle, la forma de buscar debe ser diferente, más elaborada, porque distintos son ahora los resultados, menos objetivos.
Periódicamente Google informa de los cambios en sus algoritmos de recuperación2, cada vez más orientados hacia la personalización de los resultados, buscando ajustarse a las preferencias de quien realiza la consulta, es decir, a lo que Google cree que nos interesa basándose en la información que tiene de nosotros. Además, las nuevas políticas de privacidad de Google3, que tendrán efecto desde el 1 de marzo de 2012, buscan profundizar aún más en la obtención de resultados subjetivos, al unir la información que, como usuarios de cuentas de Google, hemos dejado en sus servicios: contenidos de nuestros correos electrónicos en Gmail, vídeos vistos en YouTube, historial de búsqueda almacenado, canales RSS en Google reader, perfiles de Google+ y conexiones en redes sociales, aplicaciones Android descargadas, etc.
Las nuevas políticas apuntan a un proceso de “desdoscerización”, donde la inteligencia colectiva sigue siendo un motor de la Web, mayor todavía con las posibilidades de la comunicación móvil, pero donde las preferencias interesan como mercado potencial, como escaparate de tendencias, necesidades que cubrir y productos que vender.
La denominada por la empresa Google como “experiencia Google para los usuarios”, de evidente inspiración mercantil, es contraria en principio a lo que podemos etiquetar como “experiencia Google para profesionales de la información”, quienes siempre deben partir del principio de objetividad en la recuperación de la información. La parte positiva es que estos cambios devuelven el protagonismo a los expertos en información, obligados a dominar la extracción de información de forma adecuada.
Ahora ya no se trata de conocer todos los operadores y sus combinaciones, sino que lo importante es entender cómo funciona Google para personalizar la consulta, no los resultados de las consultas, para buscar de forma precisa, para que la relevancia sea igual a la pertinencia y para que lo encontrado se corresponda con la buscado. Hagan la prueba y busquen, por ejemplo, la nueva edición de un informe de un organismo.
Si realizamos la consulta basándonos en la experiencia de usuario de Google, encontraremos noticias, páginas creadas hace tiempo, imágenes, productos en venta o conversaciones de redes sociales, por lo que se hace necesario filtrar la información desde el inicio, empleando las herramientas avanzadas que tanto Google como los navegadores y otras aplicaciones permiten; para ello, en este artículo se ofrecen algunos consejos para profesionales de la información que quieran rebelarse contra el falso concepto de relevancia y encontrar de forma ágil lo que se esté buscando.
Diez consejos para la recuperación objetiva de información
1. Busca de forma anónima. El anonimato debe ser el punto de partida. Es aconsejable realizar las consultas sin sesiones abiertas con cuentas de Google. Si se accede a un buscador o servicio previa identificación, las consultas se irán almacenando y paulatinamente los resultados se irán ajustando al historial de búsquedas. Si se busca algo diferente, se tardará más en encontrarlo, ya que al personalizarse los resultados, Googlesiempre intentará ofrecer lo más parecido a las búsquedas anteriores. No conviene buscar con cuentas de Google abiertas, aunque siempre se pueden eliminar los resultados acumulados, como se mostrará más adelante.
2. Usa la búsqueda avanzada. Los formularios en los que se combinan los términos de búsqueda para ajustar los resultados son un recurso esencial. El hecho de que sean sistemas clásicos no los convierte en obsoletos y siguen siendo la mejor forma de diseñar estrategias de interrogación. Aunque está activa, Google ya no enlaza claramente su útil “búsqueda avanzada”, que permite delimitar aspectos como consultar por frases, limitar los resultados a servidores específicos o elegir el formato de la información buscada. En recientes cambios de la interfaz principal de Google se eliminó el acceso directo a esta herramienta, que está disponible en:

3. Usa operadores de precisión. El valor de los operadores para la recuperación pertinente no es tampoco nada nuevo y está en la base de cualquier buscador eficaz. No obstante, ante los constantes cambios en los algoritmos de Google, cada vez se hace más necesario completar la consulta con algunos operadores, especialmente con aquellos que permiten realizar búsquedas literales (texto entre comillas), limitar la consulta a servidores concretos (site:servidor), elegir formatos de archivo (filetype:tipo de archivo) o excluir términos (-término1 – término2). La información sobre los operadores de Google, en especial los empleados en la búsqueda avanzada, se puede conocer desde su página de ayuda:

4. Usa los filtros. Google ofrece diversas opciones para seleccionar páginas alojadas en servidores de un área geográfica, en una lengua o en una fecha, por ejemplo. Estas posibilidades se ofrecen en un menú lateral y son útiles para delimitar los resultados. Por defecto, ofrece datos cercanos a nuestra ubicación, por lo que conviene modificar esta información por un área global. De igual forma, Google permite seleccionar tipos de información: noticias, imágenes, libros digitalizados, etc., a partir de un menú que muestra en la parte superior de los resultados. El uso de los filtros se realiza de forma posterior a una consulta; en primer lugar, se debe ejecutar una búsqueda a través del formulario inicial de Google, para después filtrar los resultados con las diferentes opciones del menú lateral, precisando fechas, idiomas o lo que se considere, o del menú superior, limitando la consulta a imágenes, vídeos, libros o el formato de la información que necesitemos.
5. Usa la búsqueda textual. La relevancia, tal como la entienden los profesionales de la documentación, pasa por ajustar los resultados a los términos de búsquedas. El algoritmo de recuperación de Google se fue alejando de este principio pero, consciente esta empresa de que era necesario articular un sistema para localizar información por términos, en noviembre de 2011 puso en funcionamiento Verbatim4, que sirve para obligar a que la recuperación de los términos buscados se realice de forma textual, dando prioridad a las palabras sobre las preferencias. La opción “Verbatim” se encuentra en el menú lateral de los filtros de los resultados de una consulta, bajo las opciones “Más herramientas – Todos los resultados”.
6. Elimina la información personal. Para conseguir la despersonalización de los resultados es necesario borrar cualquier indicio de nuestras consultas anteriores, aunque en casos de centros de información especializados puede ser de interés mantener preferencias de resultados. Tanto para eliminar la información completamente, como para mantener exclusivamente la que se considere pertinente, será útil consultar el panel de control deGoogle, donde se almacenan tanto el historial de consultas como la configuración de los servicios que empleemos. Desde este panel se ofrece la opción para modificar la información personal, borrar algunas páginas o eliminar el historial web de forma completa. El panel de control se encuentra en:

7. Elimina las preferencias de anuncios. Entre las novedades más discutidas del buscadorGoogle está la personalización de la publicidad que se ofrecerá junto a los resultados de las consultas y que se modificará en función de nuestras preferencias. Si bien esta estrategia comercial es incontestable, sin embargo repercutirá en los resultados, que también se verán orientados hacia nuestros gustos o anteriores consultas. Para conseguir resultados limpios de información personal, lo más conveniente es que no se conozcan nuestras preferencias. Google nos facilita esta operación, permitiendo desactivar la generación de la cookie que alberga estos datos o accediendo a las preferencias almacenadas, desde donde pueden ser borradas. El administrador de preferencias de anuncios de Google está en:

8. Elimina el historial del navegador. Los navegadores permiten que se eliminen los datos de navegación, ya sea el historial de las páginas vistas, las cookies que se han ido cargando en la sesión, las contraseñas empleadas u otros datos almacenados durante el uso del navegador. A menudo las páginas visitadas se toman como fuente de información para posteriores resultados, por lo que, si queremos realizar búsquedas anónimas, es aconsejable bien configurar el navegador para que elimine toda la información al término de cada sesión o bien realizar una limpieza manual de los datos de las consultas: historial, caché, cookies, preferencias, autocompletar, etc.
9. Vacía la memoria caché. Para una eliminación integral de la información personal, datos de páginas visitadas o cualquier otra actividad realizada con los dispositivos que empleemos para buscar información, el complemento idóneo es el borrado de la memoria caché de la CPU, donde se almacenan rutinas de las aplicaciones y datos de navegación. No se trata de una operación directamente vinculada con la mejora de resultados de las consultas en sistemas automatizados, pero  vaciar esta memoria permite iniciar búsquedas asegurándose de que no hay datos almacenados que interfieran en la posible personalización de los resultados. Un programa gratuito con probado rendimiento para el borrado de la memoria caché y las rutinas innecesarias es CCleaner, que se puede descargar desde:

10. Diversifica los recursos de información. Hay fuentes específicas para cada tipo de información, por lo que un profesional no precisa partir siempre de buscadores para localizar aquellos datos o documentos que necesita. La formación y la experiencia enseñan a seleccionar las fuentes de información más útiles, que debemos organizar para acceder a ellas de forma ágil. Es esencial disponer de un sistema de administración de recursos, para los que son especialmente útiles los servicios de favoritos sociales (DeliciousDiigo) y los escritorios virtuales (NetvibesProtopages). Para la gestión de recursos de información cada vez son más recomendables herramientas como Zotero oMendeley, por su versatilidad para describir cualquier tipo de recurso y por las posibilidades de sincronización de los datos en servidores en la nube, en instalaciones locales o en aplicaciones móviles. Esto mismo ocurre con el navegador Mozilla firefox, que también es una opción para la gestión de los favoritos y la sincronización de los recursos en diferentes dispositivos.
Google es la herramienta de recuperación de información de mayor valor, pero su creciente adaptación de los resultados a criterios comerciales, basados en una supuesta adecuación de los enlaces ofrecidos a las preferencias de los usuarios, está dando como resultado que sea necesario filtrar la información, emplear con frecuencia operadores o modificar las consultas para conseguir los resultados que se buscan. El anonimato en la recuperación de la información es el medio para la consecución de resultados objetivos.Google quiere conocer a sus usuarios para afinar los resultados y darles mejor servicio, pero los profesionales de la información debemos conocer a Google para obtener los resultados que buscamos y para que este potente buscador esté a nuestro servicio.
Notas
1. Google explica su evolución mediante una nota en su blog oficial del 21 de noviembre de 2011, en las que incluye un vídeo y un gráfico con una línea de tiempo muy aclaratorios.
“The evolution of search in six minutes”.
http://insidesearch.blogspot.com/2011/11/evolution-of-search-in-six-minutes.html
2. Inside search: The official Google search blog, es el canal de comunicación desde el que se informa de las novedades del buscador:
http://insidesearch.blogspot.com
3. Google unificará el 1 de marzo de 2012 las políticas de privacidad de sus servicios, que los usuarios están obligados a aceptar si quieren seguir usándolos:
http://www.google.com/intl/es/policies
4. “Verbatim” fue presentado por Google el 15 de noviembre de 2011 en la nota de su blog titulada “Search using your terms, verbatim”.
http://insidesearch.blogspot.com/2011/11/search-using-your-terms-verbatim.html
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