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15 sept 2018

8 maneras de aumentar tu poder mental


Montaje surrealista: un hombre con un sombrero caído y una nube en su cara.
¿Alguna vez sentiste que te falla demasiado la memoria?


¿Alguna vez estuviste en una situación en la que estabas tratando de recordar desesperadamente el nombre de alguien o un lugar pero no había manera?

Suelen decirnos que nuestra memoria empieza a fallar con la edad, así como otras funciones cognitivas, como el razonamiento.

Pero hay esperanza: el cerebro se puede reconfigurar.

* ¿Cuándo la mala memoria es un problema? Claves para saber qué es normal y qué no

* El método para mejorar la memoria que no requiere ningún esfuerzo

Si quieres aumentar tu poder cerebral, prepárate para un entrenamiento mental con estos consejos y técnicas de la serie de la BBC "Cómo tener un mejor cerebro".

1. Haz ejercicio
Es verdad: nuestro cerebro crece a medida que practicamos ejercicio.
Saltar las recomendaciones

El ejercicio aumenta la sinapsis, crea más conexiones en el cerebro y ayuda a que se formen células extra.

Retrato de una mujer atlética tras hacer deportes. 
El ejercicio tiene beneficios para tu cuerpo y tu mente.

Tener mejor salud cardiovascular también significa que llevas más oxígeno y eliminas toxinas.

Y si haces ejercicio al aire libre, mucho mejor. Tendrás el beneficio añadido de absorber más vitamina D.

Consejo: haz ejercicio mientras exploras un nuevo ambiente, una nueva forma de hacer cosas o compartir ideas con otra gente; de esta forma ayudarás a que las nuevas células formen un circuito.
Por ejemplo, si te gusta la horticultura, prueba a hacerlo en un huerto alquilado para que puedas hacer amigos mientras practicas, o únete a un grupo que tenga las mismas aficiones que tú en lugar de hacerlo solo.
Simplemente asegúrate de que lo pasas bien: el deseo de compartir es lo que ayuda a impulsar los efectos del ejercicio y la interacción social en el cerebro.

2. Memoriza en movimiento

Esta es una técnica respaldada por investigaciones y reconocida ampliamente por actores.

Si tratas de memorizar palabras e intentar aprender algo mientras te mueves, es más probable que la información se te quede.

Una joven en un huerto.
La horticultura es buena para tu cuerpo y tu mente: haces ejercicio, tienes tiempo de pensar y ... ¡puedes hacerlo con otras personas!

Consejo: la próxima vez que tengas una presentación o un discurso que aprenderte, ¿por qué no pruebas a pasear mientras lo lees o incluso bailar para ayudar a tu cerebro a memorizarlo?

3. Come los alimentos adecuados
Alrededor del 20% de la ingesta de azúcar y de energía de tu cuerpo va directamente al cerebro, lo que provoca que la función cerebral dependa de los niveles de glucosa.

Si tus niveles de azúcar no están controlados, tu mente puede sentirse mucho más confusa. Comer alimentos que te gustan libera la dopamina química en el sistema de recompensa del cerebro, por eso sientes placer cuando los comes.
Pero además de alimentar las áreas de recompensa del cerebro, también tienes que alimentar tu panza.

Alimentos saludables para el cerebro: aguacate, almendras, semillas y pescado.
Una panza saludable significa una mente saludable.

Hay alrededor de 100 billones de microbios en el sistema digestivo humano, interconectado con tu cerebro mediante el llamado eje cerebro-intestino, y el equilibro de esos microbios es crucial para el bienestar del cerebro.

De hecho, la barriga es normalmente llamada "el segundo cerebro". Una dieta saludable y variada ayuda a mantener esos microbios a un nivel adecuado y el cerebro saludable.

Consejo: las células cerebrales están formadas de grasas, así que es importante no eliminar la grasa de tu dieta. Ácidos grasos básicos de nueces, semillas, aguacates o pescado son buenos para el cerebro, junto al romero o la cúrcuma.

Y trata de disfrutar tus comidas junto a otros siempre que puedas: socializar afianza los efectos positivos de una dieta buena y saludable para tu cerebro.

4. Desconecta y escápate
Tener algo de estrés siempre es necesario porque nos ayuda a responder rápidamente en caso de emergencia: ayuda a producir cortisol, una hormona que nos hace tener energía en un breve lapso de tiempo y nos ayuda a centrarnos.

Pero la ansiedad prolongada y altos niveles de estrés incómodo son bastante tóxicos para el cerebro.

Por eso es clave que aprendamos a desconectar de vez en cuando, para permitir a esa parte del cerebro que descanse.

Al desconectar, de hecho, estás ejercitando una diferente parte del cerebro.

Una pareja de adultos e el mar.
Tu mente necesita relajarse para llevar a cabo determinadas funciones.

Tenemos una red particular en el cerebro que es la red neuronal por defecto: es la parte que nos permite fantasear (o soñar despierto) y es importante para mantener la memoria.

Al desconectar de nuestro mundo, estamos activando esa parte del cerebro y permitiéndole que haga su trabajo.

Así que, la próxima vez que te pillen fantaseando en el trabajo, solo tienes que explicar que estabas ejercitando una parte crucial de tu cerebro.

Consejo: si te resulta muy difícil relajarte y desconectar, por qué no tratas algunas técnicas de relajación como la meditación que puede ayudar a que los hormonas del estrés vuelvan a niveles más prácticos.

5. Busca nuevos desafíos
Una buena manera de potenciar tu cerebro es desafiarle... aprender algo nuevo.

Un hombre pinta un cuadro.
Aprende algo nuevo y ayuda a tu cerebro.

Actividades como participar en una clase de arte o aprender un nuevo idioma aumenta la elasticidad de tu cerebro.

Consejo: prueba un juego online con tus amigos o familia.

No solo supondrá un desafío para ti; competir contra otros significa una mayor interacción social y el estímulo de un nuevo desafío mientras interactúas socialmente ayuda al cerebro.

6. ¡Sube la música!

La música estimula el cerebro de una manera única.

Cuando miras las imágenes cerebrales de alguien escuchando música o tocando algún instrumento, se ve claramente que todas las partes del órgano están activas.

Una chica alegre bailando con cascos.
La música estimula el cerebro.

La música puede reforzar la cognición general y la memoria musical, por ejemplo, es la última en desaparecer en casos de demencia.
Consejo: únete a un coro o compra entradas para ver a tu grupo favorito.

7. Estudia... y duerme

Si estudias algo nuevo durante el día, se forma una conexión en tu cerebro entre una célula nerviosa y otra.

Cuando duermes, esa conexión se afianza y lo que has aprendido se convierte en una memoria.

Por eso el sueño es un factor muy importante para la memoria.

Una chica estudiando en la cama.
Estudia mucho... y duerme.

Si le das a alguien una lista a memorizar antes de dormir, la recordará aún más a la mañana siguiente que si se la das a primera hora de la mañana y le pides que la reciten a final del día.

Consejo: si estás repasando para un examen, prueba a repasar las respuestas en tu cabeza mientras te vas a dormir.

Y si has experimentado un evento traumático o tienes un recuerdo malo sobre algo, trata de no darle vueltas justo antes de irte a dormir porque eso puede reforzar ese recuerdo y aumentar las emociones negativas vinculadas al mismo.

Por la misma razón, ¡evita las películas o historias de miedo antes de dormir! En su lugar, trata de pensar en cosas positivas que has aprendido o experimentado durante el día y ayuda a tu cerebro a que se agarre a ellas.

8. Levántate bien

Todos sabemos que el sueño es importante: si duermes menos de cinco horas, no estás tan alerta mentalmente, mientras que si sumas más de 10 horas puedes sentir un poco de jetlag.

Pero la clave para ayudarte a que estés a tu mejor nivel mental durante el día es cómo te levantas.
Idealmente, debes dormir en una habitación a oscuras y levantarte con luz que vaya intensificándose gradualmente... como el amanecer.

 Un hombre en una cama.
Despiértate con una luz gradualmente más intensa y tendrás una mejor respuesta del cerebro.

Esta luz penetra a través de los párpados cerrados y prepara al cerebro para que tengamos una mejor respuesta al despertar del cortisol.
La cantidad de esta hormona en tu cuerpo cuando te levantas determina cómo de bien trabajará tu cerebro durante el día.

Consejo: compra una alarma con un sistema de luces que simule el amanecer, que te ayude a despertarte de manera natural.


Eso sí, para aquellos que duermen profundamente, ¡asegúrense de que incorpore también sonido!


Fuente bibliográfica
REDACCIÓN, 2018. 8 maneras de aumentar tu poder mental. BBC News Mundo [en línea]. 27 agosto 2018. [Consulta: 16 septiembre 2018]. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-45301669

16 ene 2018

Siete trucos científicamente probados para mejorar tu memoria

Si quieres mejorar tu capacidad de recordar datos, prueba estas estrategias.
¿Quién no ha deseado alguna vez tener una memoria a prueba de bombas? Se trata de una cualidad útil en todos los ámbitos de la vida: con una buena memoria es mucho más sencillo llegar a ser un gran estudiante, pero también evitar un sinfín de fastidiosos descuidos en el día a día. En el blog Quid Corner encontramos un post imprescindible para los más olvidadizos: se trata de una recopilación de trucos para potenciar la memoria basados en estudios y evidencias científicas.

Método 'Loci'. Consiste en exprimir tus habilidades de memoria espacial. Sólo tienes que dar un 'paseo mental' por un lugar que conozcas a la perfección, por ejemplo tu propia casa. Trata de visualizar en cada estancia una parte de la información que necesitas recordar.

Acrónimos. Es más sencillo recordar una palabra o una frase que una gran lista de información. Forma acrónimos con las iniciales de los elementos que quieres memorizar. Por ejemplo, una lista de la compra: si necesitas pollo, azúcar, leche y olivas, tan sólo tendrás que grabar en tu mente 'PALO'. Al llegar al supermercado sabrás descifrarlo.

Rimas. Este truco se basa en lo que llamamos 'codificación acústica'. Construyendo rimas a partir de la información, recordarás todo con mayor facilidad y en el orden que te convenga.

Asociación. Otra estrategia para memorizar listados como los de la compra. Se trata de elaborar una especie de historia empleando los elementos de nuestra lista, de manera que cada uno acabe conduciéndonos al siguiente. Se supone que la visualización mental de la historia provoca que sea más fácil recuperar los recuerdos.

Troceado. Un truco para recordar números largos. Basta con dividirlos en porciones pequeñas: si el número tiene 16 cifras, sepáralo en cuatro partes de 4 cifras. Es además un ejercicio muy saludable que puedes practicar a diario.

Método PQRST. Ideal para estudiantes. Las siglas corresponden a las iniciales de 'preview, question, read, state, test' (previsualización, preguntas, lectura, respuesta, revisión). Hacemos una lectura rápida, formulamos preguntas importantes sobre el texto, leemos con detenimiento, respondemos en voz alta a las preguntas anteriores y finalmente revisamos si nos hemos dejado algo.

Escribir. Un clásico que funciona especialmente bien para aprender léxico en un nuevo idioma. Escribe en tarjetas las palabras que quieres memorizar con su traducción y revísalas tres veces al día. No tardarás en grabarlas en tu memoria para siempre.

Fuente bibliográfica
Siete trucos científicamente probados para mejorar tu memoria. abc [en línea], 2018. [Consulta: 16 enero 2018]. Disponible en: http://www.abc.es/ciencia/abci-siete-trucos-cientificamente-probados-para-mejorar-memoria-201801160813_noticia.html. 

3 oct 2017

Los cuatro trucos para mejorar tu memoria

Por: Pilar Jericó




Imagina que pudieras memorizar las cartas de una baraja colocadas aleatoriamente en noventa segundos, o una secuencia de más de cien dígitos en menos de cinco minutos. ¿Imposible? No, Chester Santos ha sido capaz de hacerlo, lo que le ha supuesto, junto a otras pruebas, convertirse en el campeón de memoria en Estados Unidos hace unos años. Y lo que lo ha hecho posible ha sido el entrenamiento, algo que todos en mayor o medida podemos hacer para recordar mejor las cosas según Wendy Suzuki, directora del laboratorio de investigación de Nueva York. Veamos cómo conseguirlo en cuatro fáciles claves.
  
La primera clave sencilla para mejorar la memoria es la repetición. Seguro que tienes la experiencia de recordar fácilmente un movimiento de baile, de deporte o de conducción cuando lo has repetido un sinfín de veces. El motivo es químico. Hemos generado un nuevo hábito, es decir, un nuevo cableado neuronal, que actúa inconscientemente. Por eso no es de extrañar que sin darte cuenta te hayas dirigido al trabajo en coche cuando realmente querías ir a otro sitio. No es que estés obsesionado, sino que la repetición genera un nuevo surco en la memoria que te juega buenas (o malas) pasadas. Por eso, si quieres aprender algo nuevo, el primer punto es repetir, repetir y armarte de paciencia.

Otra clave para recordar cosas nuevas es la asociación. Según la conferencia TED de Chester Santos, este es su truco cuando memoriza una lista de nombres como, por ejemplo, mono, pesas, casa... En vez de fijarse en la palabra, crea una historia que le ayuda a recordarlo, tipo “el mono está haciendo pesas en una casa…”. La asociación puedes llevarla a tu día a día de muchos otros modos, como a la hora de recordar los nombres de personas que acabas de conocer, algo que, por cierto, solemos olvidar con facilidad según ha demostrado la ciencia (una buena explicación para no sentirnos mal con nosotros mismos). Por ello, el truco es asociar cada nombre a una persona que ya conoces anteriormente. De este modo, cuando te presentan a Juan, por ejemplo, evocas a un amigo tuyo que también se llame así. Si aplicas este pequeño truco, muy posiblemente te resulte más sencillo acordarte de su nombre.

La resonancia emocional es otro de los pegamentos de la memoria. Seguro que recordarás qué estabas haciendo cuando supiste lo del 11S o cuando te dieron una noticia que te sorprendió, o un momento en el que disfrutaste muchísimo. El motivo se debe a la amígdala, la zona del cerebro emocional que tiene la cualidad de registrar sensaciones intensas. Por ello, todo aquello que hayas vivido con intensidad emocional te será más fácil de memorizar, como una asignatura que te gustara mucho en el colegio o la visita que hiciste a algún lugar que te fascinó. Así pues, en la medida en que algo te guste, incluirás emociones y te resultará más fácil memorizarlo.

Y por último, el cuarto truco es la novedad. Lo nuevo atrae a nuestro cerebro y lo recuerda. Esto se debe también a la resonancia emocional que nos despierta. Por ello, resulta más fácil recordar los nombres anteriores del ejemplo de mono, pesas, casas, etc., si la historia que construyes es sorprendente o descabellada. Un mono haciendo pesas no es muy habitual, sin duda. Podríamos decir que a nuestro cerebro le gusta divertirse un poco. Por ello, si utilizas también tu imaginación y creatividad a la hora de escribir las cosas que no quieres que se te olviden, se lo pondrás más fácil a tu memoria. Le es más fácil recordar palabras decoradas o pintadas artísticamente que recogidas en un documento de Excel.


En definitiva, la mayor parte de los mortales deseamos tener mejor memoria. Como dicen los expertos y los científicos, esta puede entrenarse si somos capaces de repetir lo que es nuevo, de asociarlo a conceptos que ya conocemos, de vincularlo a emociones y de jugar con la novedad.


Fuente bibliográfico
JERICÓ, P., 2017. Los cuatro trucos para mejorar tu memoria. EL PAÍS [en línea]. [Consulta: 4 octubre 2017]. Disponible en: https://elpais.com/elpais/2017/09/17/laboratorio_de_felicidad/1505670963_432173.html. 

15 nov 2016

Cómo conseguir que no se te olvide nada de lo que lees

Por: Héctor G. Barnés


Todos lo sabemos: por mucho que nos concentremos en lo que leemos, apenas un par de semanas después de terminar un libro, no recordamos casi nada. Hay solución

“No me acuerdo ni de lo que comí ayer”; “sí, esa película la vi hace poco, pero no estoy seguro de cómo terminaba”; “leo mucho, pero los libros se me olvidan nada más acabarlos”. Estas son tres frases que oímos de manera habitual en nuestro día a y a día, y que vienen a resumir una triste realidad: cada vez nos cuesta más recordar nuestras experiencias. Muy probablemente, porque apenas causan un impacto en nosotros. Comemos, vemos una película o leemos un libro para olvidarlo casi en el acto, en cuanto pasamos a otra cosa.

La única manera de conseguir que esto no ocurra es convertir la lectura en algo significativo, de igual manera que ocurre con los niños cuando aprenden algo nuevo. Hay mucho escrito sobre las pequeñas estrategias que se pueden adoptar para conseguir recordar lo que se ha leído, así que a continuación recogemos algunas de las más útiles si no queremos que la lectura se convierta en un acto tan inocuo e insípido como beber un vaso de agua. 
   
Lo mejor que puedes hacer es resumir el libro y reenviarte periódicamente un email con lo más importante que has aprendido. 

Recapitula y mándate un correo electrónico
De entre todas las estrategias personales que se han desarrollado para memorizar lo leído, quizá esta que Shay Howe de BellyCard expone en 'Medium' sea una de las más interesantes, ya que le ha permitido leer un libro cada dos semanas y estrujar al máximo su contenido. Su método consiste, básicamente, en subrayar lo más importante. Poco sorprendente, ya que es lo que recomiendan la mayor parte de expertos.

Sin embargo, para Howe esto no es más que el principio: una vez terminado el libro, merece la pena releer lo destacado, con el objetivo de “reforzar las lecciones y los conceptos clave”. Con una hora debería ser suficiente. Una vez terminado, el directivo hace un resumen por escrito en un correo electrónico y se lo envía a sí mismo. Howe no se corta a la hora de enriquecer el texto con gráficas, infografías o fotografías de las páginas del libro.

Hazte un resumen para ti mismo, y envíatelo a menudo. (iStock)

La cosa no termina ahí. No solo se envía una copia del resumen, sino que, además, programa el servicio de correo electrónico para volver a recibirlo un tiempo después. “La mayor parte de las veces, estos emails llegan cuando mis recuerdos del libro empiezan a desvanecerse, igual que mi instinto para aplicar lo aprendido”, explica. “¡El momento perfecto! Entonces lo vuelvo a programar para reenviármelo en una fecha posterior”. Howe sigue haciendo lo mismo a medida que pasa el tiempo, con el objetivo de refrescar periódicamente lo aprendido.


Toma notas
La táctica de memorización más habitual. Si no quieres pintarrajear las páginas de tu libro –algo razonable–, siempre puedes tomar notas en post-it o en un cuaderno aparte, aunque en este caso se pierda la capacidad de interactuar con el objeto-libro. Como explica un artículo publicado en 'Business Insider' a partir de las opiniones de los usuarios de 'Quora', nunca debemos leer sin un lápiz en la mano. “Subraya las frases que encuentres confusas, interesantes, o importantes”, señala uno de ello. “Traza líneas en el margen de los párrafos más importantes. Dibuja diagramas para ver la estructura de las ideas clave”.

Si no eres capaz de contarle a otra persona lo que acabas de leer, es porque no lo has entendido lo suficientemente bien y lo vas a olvidar

Hazte preguntas

Piensa en el libro como en un examen que debes aprobar, pero sin la carga estresante asociada a estas pruebas. ¿Cuál es la principal idea de lo que acabo de leer? En caso de que se trate de una novela, ¿cuáles son las motivaciones de los protagonistas? Es algo muy semejante al papel que juegan las preguntas sobre comprensión escrita en los libros de texto de los alumnos de un colegio. Si nos cuesta desarrollar preguntas, podemos utilizar otra estrategia, que es contárselo a los demás. Al ordenar y sintetizar la información para explicarla de manera oral, estamos obligados a interactuar con ella y no ser simplemente receptores pasivos de lo que hemos leído. Si no eres capaz de hacerlo es porque, aunque pienses que sí, no has sido capaz de entenderlo.

Impresión, asociación y repetición
Los tres pasos de la memorización, según explica un usuario de 'Stack Exchange'. Por lo general, la mayor parte de nosotros nos quedamos en el primer paso, es decir, con la impresión que ha causado en nosotros lo que hemos leído. Por eso solemos recordar si una novela o una película nos han gustado, pero no podemos decir por qué.

Los libros en papel facilitan subrayar, escribir en los márgenes o pegar post-it en las páginas destacadas. (iStock)

Más complicado resulta pasar a la asociación, es decir, enlazar lo que hemos leído con lo que ya conocemos, y a la repetición. Es tan simple como volver sobre el mismo material hasta que conseguimos retener lo más importante. Como no tenemos tiempo para releer un libro una y otra vez, basta con volver sobre lo subrayado, lo que nos devuelve al consejo inicial de Howe.

Lee en diagonal primero
Puede parecer un consejo muy poco útil. ¿De verdad merece la pena echar un vistazo a todo el libro antes de meternos en profundidad en él? El doctor Bill Klemm, profesor de Neurociencia de la Universidad de Texas A&M, considera que sí, especialmente si (obviamente) se trata de género ensayístico. “Todo material que deba ser estudiado con cuidado debe ser leído por encima primero”, explica.

No debemos pegarnos atracones que nos dejarán resaca lectora. Es decir, dolor de cabeza y ni un solo recuerdo de lo que leímos la noche anterior.

Tres son las ventajas de este método: favorece el recuerdo cuando nos sumergimos en el texto por segunda vez; orienta el pensamiento, porque te ayuda a conocer dónde se encuentra lo más importante; y, sobre todo, proporciona una idea general del texto en el que estás a punto de sumergirte, lo que hace más fácil recordarlo más tarde. Ni qué decir tiene que, cuanto más visual sea el libro (como ocurre con un manual), más útil es esta estrategia.

Piensa en imágenes
Una metodología muy parecida a la de las mansiones de la memoria de la que ya hablamos aquí. Nuestra memoria es mucho más visual que verbal o numérica, por lo que transformar las palabras que leemos en imágenes puede ayudarnos a recordarlas. “Una imagen puede no valer por mil palabras, pero sí puede capturar la esencia de docenas de ellas”, explica el profesor Klemm.

Un actor se prepara para memorizar el papel de Vincent Vega en un 'remake' de 'Pulp Fiction'. (iStock)

El profesor también recomienda utilizar una estrategia similar a la de los actores cuando memorizan un texto. Estos, recuerda, no lo aprenden palabra por palabra, sino que se meten en ello, “estudiando el significado del guión en profundidad, lo que parece que produce una memorización automática”. Conferir un significado concreto y meterse en el texto es la manera más sencilla de recordar aquello que se debe repetir más tarde.

No te pases
¿Quieres recordar lo que has leído? Pues más vale poco y bien que mucho y mal. Todos hemos reconocido en un momento u otro que, con el advenimiento de los teléfonos móviles y otros dispositivos, nos cuesta mucho más concentrarnos

Por eso debemos ser conscientes de nuestros límites y no pegarnos atracones que no nos dejarán más que una resaca lectora (es decir, dolor de cabeza y ni un solo recuerdo de lo que leímos la noche anterior). Aunque Klemm tira por lo bajo y propone períodos muy cortos, de entre 10 y 15 minutos –intenta terminar “Guerra y paz” a ese ritmo–, cada cual debe conocer su límite, que irá aumentando a medida que adoptemos mejores hábitos de lectura. Otro truco es parar cada X tiempo (aquí sí que viene bien el cuarto de hora) para reflexionar sobre aquello que acabamos de leer.


Fuente bibliográfica
BARNÉS, HÉCTOR G., 13-11-2016. Cómo conseguir que no se te olvide nada de lo que lees. Noticias de Alma, Corazón, Vida. El Confidencial [en línea]. [Consulta: 15 noviembre 2016]. Disponible en: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-11-13/recordar-libros-memoria_1287642/. 


2 nov 2016

3 Ajustes de vida que pueden ayudar a evitar la enfermedad de Alzheimer

Por: Andrea Atkins



La enfermedad de Alzheimer afecta 
1 de cada 9 personas de más de 65 años .La buena noticia es que los científicos se están acercando a medios eficaces para luchar contra la enfermedad. De hecho, un gran avance ha desencadenado una ola de investigación que pueden acelerar la creación de la última arma: una píldora preventiva.
Durante años, los investigadores han sabido que el Alzheimer se asocia con una sustancia pegajosa llamada beta-amiloide que se acumula en el cerebro y crea placas. Los pacientes con la enfermedad también están plagados de ovillos neurofibrilares, acumulaciones anormales de proteínas loco por dentro las neuronas del cerebro. Pero amiloide llegar en primer lugar, o hacía los enredos?Hasta hace poco, nadie estaba seguro. Luego, en el otoño de 2014, los profesores de neurología Rudolph E. Tanzi, PhD, y Doo Yeon Kim, PhD, de la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital General de Massachusetts, reproducen la patología de la enfermedad de Alzheimer en una placa de Petri, algo que nadie había hecho antes . Gracias a su trabajo, los científicos ahora pueden responder a preguntas acerca de cómo se desarrolla la enfermedad y la prueba más medicamentos de forma más barata y rápida. "Hasta ahora hemos aprendido que el amiloide es lo primero", dice Tanzi. "Y si podemos detenerlo, podemos detener los enredos que hacen el daño que le atribuimos a la demencia."
Tanzi y Kim están probando cerca de 5.000 medicamentos en la placa de Petri y se han encontrado dos que son prometedores: Una disminuye la producción del cerebro de un tipo de amiloide propensos a convertirse en la placa; la otra (ya través de un ensayo clínico en Australia) previene amiloide se agrupen, lo que acelera la enfermedad.
Por supuesto, la aprobación de estos fármacos está a años de distancia. Mientras tanto, aquí hay tres ajustes de estilo de vida de investigación respaldados que pueden ayudar a evitar la enfermedad.

No escatime en SLEEP

El cerebro tiene mayores niveles de amiloide cuando estás despierto niveles e inferior mientras está dormido, de acuerdo con David Holtzman, MD, presidente del Departamento de Neurología de la Escuela Universitaria de Medicina de Washington en St. Louis. "Creemos que es privación crónica de sueño puede acelerar sus probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer", dice Holtzman.

Tomar un descanso MEDITACIÓN
Para un estudio clínico que aún no ha sido publicada, Tanzi y experto en la meditación Deepak Chopra, MD, seguido de la expresión génica en los sujetos antes y después de una semana de sesiones de meditación dos veces al día que duran 20 minutos cada uno. Según Tanzi, encontraron que la expresión de genes conectados a los depósitos de amiloide disminuye. "No creemos que es sólo el acto de meditación que lo está haciendo", dice Tanzi. "Es lo que la meditación está haciendo para que el resto del día: la mejora de su sueño y reducir su estrés, los cuales pueden tener un impacto en el riesgo de Alzheimer."

HIT gimnasio regularmente
Un análisis de 2015 por la Asociación de Alzheimer examinó la evidencia de factores de riesgo modificables y se encontró que el ejercicio regular reduce las probabilidades de deterioro cognitivo. "En las personas que hacen ejercicio, el hipocampo, lo que ayuda a consolidar la memoria a largo plazo, es más grande", dice Kristine Yaffe, MD, profesor de psiquiatría, neurología y epidemiología de la Universidad de California, San Francisco. ¿Cuánto ejercicio es suficiente? Los investigadores aún no han determinado que, pero, Yaffe dice, "sabemos que caminar hasta una milla al día puede hacer una diferencia."

En los Números
1 de cada 9
personas de 65 años o más tiene la enfermedad de Alzheimer.

Fuente bibliográfica
ATKINS, ANDREA, O, rea A. y MAGAZINE, T.O., 400d. C. 3 Lifestyle Adjustments That May Help Stave Off Alzheimer’s. The Huffington Post [en línea]. [Consulta: 2 noviembre 2016]. Disponible en: http://www.huffingtonpost.com/entry/ways-to-prevent-alzheimers_us_5808d17ce4b0dd54ce388d9a. 


Alimentos para combatir el Alzheimer



Además de incluir vitaminas y ácidos grasos en nuestra alimentación, también es fundamental que evitemos la obesidad y que practiquemos ejercicios, tanto físicos como mentales, para mantenernos activos


El Alzheimer es una enfermedad degenerativa, progresiva e irreversible de las células nerviosas del cerebro. Si bien existen factores predisponentes que parecieran provocarlo, también contamos con maneras para fortalecer nuestro cerebro y evitar su debilitamiento de manera prematura.
Los alimentos nutren a todo el organismo y permiten que todos los procesos se produzcan en armonía. Dicha armonía se puede ver afectada por malos hábitos y excesos entre otras cosas.

En el día de hoy hablaremos de los alimentos más recomendados para mantener el cerebro sano por mucho más tiempo. Presta mucha atención y no dejes de incluirlos en tu alimentación, pero recuerda siempre que es muy importante la creatividad a la hora de preparar los platillos, pues una rutina muy seguida sólo provoca abandono de cualquier hábito, por más saludable que sea. Investiga diferentes tipos de recetas de manera que cada día puedas obtener resultados apetecibles.

En primer lugar debemos mencionar a los antioxidantes que encontramos en gran variedad de alimentos. Estos evitan el daño causado por los radicales libres,previniendo la aparición de degeneración en la estructura del cerebro.

¿Cuáles son los alimentos más ricos en antioxidantes?
  • Ajo
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Bayas
  • Cacao
  • Cebollas
  • Cítricos
  • Espinacas
  • Acelgas
  • Frutos secos
  • Manzanas
  • Legumbres
  • Té verde
  • Tomates

En tu alimentación no deben faltar los alimentos recién mencionados. Pues todos ellos ayudarán a evitar el envejecimiento prematuro de tu cuerpo en general, ayudando a prevenir el Alzheimer, así como también otras enfermedades.

Omega 3

El omega 3 tampoco debe faltar en tu dieta, pues a través de él se obtienen nutrientes esenciales para el cerebro. Este nutriente lo encontramos en diferentes tipos de pescados como el pescado azul, sardinas, anchoas, salmón, entre otros. Dentro de los aceites vegetales el que contiene mayor cantidad de omega 3 es el aceite de linaza. En las verduras que lo podemos encontrar son: verdolaga, espinacas, rábano.

Vitaminas

En cuanto a las vitaminas debemos mencionar a la B, C y D, las cuales ayudarán a mantener un cerebro sano evitando la degeneración producida por enfermedades como el Alzheimer. Pero ten en cuenta que no debes consumir suplementos sin indicación médica, pues la falta de vitaminas genera daños en el organismo, pero también se producen alteraciones por un exceso. Lo ideal es añadirlas con una alimentación balanceada para evitar cualquier carencia y sólo en casos de real necesidad incluirlas en forma de suplemento.

Otros consejos para mantener el cerebro sano y activo.

Realiza ejercicios habituales, esto ayudará a que haya una mejor circulación sanguínea en tu cerebro y en el resto del organismo. Asimismo es muy importante ejercitar el cerebro mediante juegos que impliquen destreza mental. Estos serían muy beneficiosos para mantenerlo activo.
Es importante mencionar que los primeros síntomas de esta enfermedad tienden a aparecer luego de los 60 años. Pero si tienes predisposición genética esto puede adelantarse aproximadamente pasados los 40.
Las primeras señales de alarma serían: olvidos frecuentes, incapacidad para resolver situaciones cotidianas, cambios de humor y dificultad para expresarse. Presta atención a la aparición de estas señales y consulta con un profesional, más aún si tienes familiares que padecen Alzheimer.
Alzheimer

Lastimosamente en la actualidad no existe la cura para esta enfermedad, lo que hace más importante la prevención y en caso de aparecer, el diagnóstico precoz, ya que los daños que se producen son progresivos e irreversibles.
Debes saber que ciertas alteraciones de salud tales como obesidad, diabetes, hipertensión podrían estar relacionadas a la aparición de Alzheimer. Por ello, una vez más podemos decir con total seguridad que una alimentación saludable, ejercicios habituales e ingesta correcta de agua son factores indispensables a la hora de prevenir un sinfín de enfermedades.
No existe una fórmula mágica, sólo la constancia podrá lograr resultados satisfactorios que ayuden a mantener una salud de calidad por más tiempo.

Fuente bibliográfica
Alimentos para combatir el Alzheimer. Mejor con Salud [en línea], 2014. [Consulta: 2 noviembre 2016]. Disponible en: http://mejorconsalud.com/alimentos-para-combatir-el-alzheimer/. 
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