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27 ago 2018

Estudio científico muestra que el ser humano se está volviendo más estúpido






Alarmante estudio realizado por investigadores noruegos sugiere que estamos creando un ambiente y un estilo de vida estupidizantes

Hace tiempo, muchas personas sospechaban que el estilo de vida moderno no contribuye mucho que digamos a la inteligencia. Sin embargo, diversas pruebas de inteligencia realizadas en el siglo XX sugerían que en realidad, el ser humano se estaba volviendo un poco más inteligente en promedio (si es que consideramos que la prueba de IQ es una medición adecuada). Esto se conoce como el efecto Flynn.

No obstante, un importante estudio longitudinal apunta a que este efecto se ha empezado a revertir en los últimos 20-30 años.

Un grupo de investigadores de Noruega tomó en cuenta más de 730 mil pruebas de IQ realizadas en hombres de dicho país de 1970 al 2009; los científicos descubrieron que existe una disminución de casi 7 puntos por generación, y la última es la menos inteligente. Como señala PsyPost, el sitio especialista en neurociencia, se tienen datos similares en el Reino Unido y en otros países escandinavos, así que esto no es un fenómeno exclusivo.

Por otra parte, a la distancia y en superficie, uno pensaría que si en los países escandinavos, que suelen encabezar los rankings de calidad de vida, está ocurriendo esta tendencia, es muy probable que se presente también en todo el mundo, o al menos en países occidentales que comparten el mismo tipo de cultura. Lo más interesante de esto es determinar a qué se debe la caída. Anteriormente se creía que el efecto Flynn estaba relacionado con mejoras materiales, nutrición, acceso a educación, salud, etc. Y es posible que se deba a eso, sólo que quizá los efectos materiales en la inteligencia pueden llegar a un tope y quizá se han empezado a revertir, debido a efectos ambientales y socioculturales que podrían haber cobrado mayor peso.

Como dice el blogger Tyler Cowen, la forma más simple de entender esto es que "hemos empezado a construir un ambiente que induce más a la estupidez". Tal vez esto es un tanto simplista, pero parece irrefutable a la luz de la evidencia. Ahora bien, ¿en qué consiste un "ambiente que induce a la estupidez"?

Los autores del estudio señalan que los posibles detonadores son "mala nutrición, mala educación y el surgimiento de nuevas tecnologías". Lo de la mala nutrición parece ser provocado, más que por comer comida chatarra (como sucede en países como México y Estados Unidos), por los pesticidas y otros químicos que podrían estar contaminando los alimentos.

Las otras dos causas suenan más plausibles. Hace unos años publicamos una nota sobre las impresiones del profesor universitario Charles Simic, quien notó justamente este mismo declive progresivo en las universidades. Según Simic, cada nueva generación que entraba sabía menos de historia y literatura. Por otro lado, la crisis que están viviendo las humanidades está claramente documentada. Asimismo, el caso de la tecnología es algo sumamente alarmante.

Aunque no podemos vincularlo directamente con este estudio, es evidente que la tecnología digital amenaza seriamente la capacidad de los usuarios de controlar su atención, fundamentalmente porque la capitaliza. El hecho de que la atención de los usuarios sea parte esencial de la economía digital ha hecho que se diseñen todo tipo de plataformas que incorporan feautures para cautivar la atención de manera adictiva, algunos de las cuales se sirven conscientemente del circuito de recompensa del cerebro, mediado por la dopamina.


Además de la comida chatarra, la cultura chatarra podría tener un efecto aún más nocivo. 

Fuente bibliográfica
Estudio científico muestra que el ser humano se está volviendo más estúpido. (2018). PIJAMASURF.COM. Retrieved 28 August 2018, from https://pijamasurf.com/2018/07/estudio_cientifico_muestra_que_el_ser_humano_se_esta_volviendo_mas_estupido/

8 abr 2017

Estos particulares hábitos pueden indicar que usted es una persona inteligente




Si es capaz de sentirse identificado con alguna de estas prácticas, puede que usted sea más inteligente de lo que pensaba.


Puede que usted sea más inteligente de lo que creía. Científicos han descubierto que ciertas peculiaridades en el comportamiento pueden ser indicadores de que usted es más listo que los demás. Observemos algunas de estas prácticas cotidianas.

Pronunciar malas palabras
Aunque algunos pueden pensar que maldecir es típico de una persona maleducada, el equipo de científicos encabezado por Timothy B. Jay, del College of Liberal Arts de Massachusetts, EE.UU., asegura que las malas palabras no indican la pobreza del vocabulario de una persona. Por el contrario, según destacan los científicos, la fluidez a la hora de decir malas palabras está relacionada con la fluidez verbal, y añaden que una persona inteligente tiene un vocabulario más amplio, incluso para utilizar las malas palabras.

Tener el escritorio desordenado
Un experimento de científicos de la Universidad de Minnesota sugiere que otro hábito que muchos pueden considerar malo es propio de una persona es inteligente. Se trata del desorden en el escritorio, al que relacionan con niveles de creatividad más altos que la media, así como con las ideas innovadoras, rasgos que indican que una persona es inteligente. La autora del estudio, la psicóloga Kathleen Vohs, asegura que, por el contrario, un ambiente ordenado "estimula las convenciones e ir a lo seguro". 

Irritarse por los sonidos molestos
Si a usted le irrita el sonido que emiten algunas personas al masticar u otros ruidos externos, eso también puede ser un indicador de que usted es más inteligente y creativo de lo que pensaba. Así lo afirman en su estudio investigadores de la Universidad Northwestern. Según ellos, la gente más creativa tiene la peor tolerancia para filtrar la información sensorial irrelevante, ya que la pueden percibir como una distracción.

Soñar despierto y distraerse
El equipo de investigadores de la Universidad de California ha revelado en un estudio que otro rasgo característico de las personas más inteligentes es soñar, distraerse y meditar mucho cuando se trata de realizar alguna tarea. Eso, según los autores, puede servir como fuente de inspiración en la búsqueda de resoluciones de ciertos problemas.

En concreto, los investigadores destacan que quienes a la hora de recibir alguna tarea exigente primero se encargan de otras menos importantes o difíciles, luego cumplen mejor la tarea inicial. Por ese motivo, si su mente suele divagar antes de empezar alguna tarea complicada o a la hora de realizar algún trabajo y "piensa en cosas que no están relacionadas con lo que debe hacer", puede que sea una señal de que usted posee capacidades mentales más desarrolladas.

Criticarse a sí mismo
Si le parece que las personas inteligentes son seguras de sí mismas, se equivoca. Los científicos del Departamento de Psicología de la Universidad Cornell descubrieron ya hace más de diez años en una serie de estudios que es la gente incompetente la que no es capaz de reconocer su incompetencia. Este sesgo cognitivo es conocido como el efecto Dunning-Kruger, por los apellidos de los autores del estudio. Según esta característica, la gente inteligente tiende a infravalorar sus capacidades y ser crítica con sí misma.

Garabatear
Un detalle más que caracteriza a las personas inteligentes es hacer garabatos y dibujos. Un estudio de científicos británicos ha revelado que garabatear, incluso inconscientemente, tiene un impacto beneficioso para la memoria y representa un modo visual de expresar emociones, ideas y conceptos. De esa manera, en vez de obstaculizar la atención, ese proceso solo incrementa las capacidades de la memoria. Los participantes de este estudio que realizaron garabatos inconscientemente durante llamadas telefónicas, posteriormente resultaron capaces de recordar hasta un 29 % más de la información durante las pruebas de memoria realizadas por los autores del estudio.


Asimismo, en otros estudios científicos también se destacó que otros hábitos que pueden indicar que una persona es extraordinariamente inteligente pueden ser acostarse tarde, hablar solo, tener pocos amigos, así como hacer poca actividad física diaria e incluso ver películas 'basura'.


Fuente bibliográfica
INTERESANTE, E., 2017. Curiosidad Inteligente: Estos particulares hábitos pueden indicar que usted es una persona inteligente. Curiosidad Inteligente [en línea]. [Consulta: 8 abril 2017]. Disponible en: https://curiosidadintelligent.blogspot.com.ar/2017/03/estos-particulares-habitos-pueden.html. 

28 sept 2016

Los bebés de hoy, ¿son más inteligentes que los de antes?

Por: Cristian Vázquez

Imagen: coffeemill

Los niños de la actualidad desarrollan habilidades que antes tardaban más en adquirir, porque crecen rodeados de gran cantidad de estímulos

Muchas personas tienen la sensación de que los niños de hoy en día son más inteligentes que los del pasado. ¿Hay algo de cierto en ello? Los cambios evolutivos necesitan muchas generaciones para producir efectos notorios en una especie, pero la gran cantidad de estímulos que los pequeños reciben en la actualidad los lleva a aprender las cosas con mayor rapidez. En este artículo se abordan distintos estudios acerca de los factores que favorecen o no la inteligencia de los niños y ofrece datos sobre los modos de entender la inteligencia.


Los niños de hoy son más listos, una sensación generalizada.
La idea de que los bebés y los niños de la actualidad son más inteligentes que los de antes se repite a menudo. No solo cuando se observa a un pequeño manejar con gran habilidad dispositivos electrónicos, sino también en relación con muchos otros comportamientos. Los adultos tienen la sensación de que, cuando ellos tenían esas edades, eran mucho más "lentos" para aprender las cosas.

La psicóloga Rocío Ramos-Paúl, conocida por su programa de televisión 'Supernanny', aseguró en una entrevista con EROSKI CONSUMER que "ahora los niños son más listos. Les hemos hecho más inteligentes: son capaces de contestar o razonar cuestiones que antes no podían y tienen más capacidad de entender las cosas". Según la especialista, esto se debe a que "hemos aprendido a darle mayor importancia a la infancia y hemos estimulado más a los niños".

Hablar con los niños promueve su inteligencia
Hay estudios que revelan que aspectos bastante elementales de la relación entre padres e hijos influyen en su inteligencia. El modo en que los progenitores hablan a sus bebés es uno de ellos. Betty Hard y Todd Risley, investigadores de la Universidad de Kansas (EE.UU.), analizaron a 42 familias de diversos estratos socioeconómicos, de tal forma que siguieron el desarrollo de sus niños desde los siete meses hasta los tres años de edad.

Las conclusiones de la investigación -que duró una década- apuntaron que, a los tres años, los hijos de profesionales de buena situación económica habían oído 30 millones de palabras más que los niños de menos recursos y que esto ejercía una influencia notoria en el desarrollo intelectual y cognitivo de los pequeños. Basada en este trabajo, la cirujana pediátrica Dana Suskind, experta de la Universidad de Chicago, lanzó la iniciativa "Thirty Million Words" (30 millones de palabras), para promover que los padres hablen más -y mejor- a sus hijos.

Elementos de la vida moderna que no estimulan la inteligencia del bebé
Otras investigaciones, en cambio, indican que la modernidad también trae consigo algunas prácticas que perjudican la inteligencia de los pequeños. Isabel Gentil García, experta en podología de la Universidad Complutense de Madrid, destaca en un artículo las consecuencias negativas de la tendencia de calzar a los niños antes de lo necesario, con prendas llamadas "calzado para preandantes" o "para gateo". Al hacerlo, se "reprime la sensibilidad táctil de los pies", la cual es "un factor de aceleración de maduración, del desarrollo propioceptivo y del desarrollo intelectual". El título del artículo es elocuente: 'Niños descalzos igual a niños más inteligentes'.

En este sentido, un factor más contundente es la afirmación -sostenida por muchos especialistas, aunque no existe un consenso generalizado- de que los bebés que se alimentan con lactancia materna son más listos que quienes no lo hacen. El vínculo madre-hijo, tan estrecho y con mayor interacción verbal durante la lactancia, sería la clave para el mejor desarrollo intelectual y motor del pequeño, junto con otros como los factores genéticos y los estímulos educativos que se ofrecen al bebé durante su crecimiento. La reducción en la cantidad de madres que dan el pecho a sus hijos y del tiempo durante el cual lo hacen también es un fenómeno moderno.

¿Qué es la inteligencia?
Un elemento que no siempre se tiene en cuenta cuando se habla de estas cuestiones es definir el concepto clave: qué se entiende por inteligencia.
Si se piensa como algo que va más allá de lo intelectual y del rendimiento académico, como lo hace la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (que reconoce ocho tipos de inteligencias: lógica, lingüística, corporal, musical, espacial, naturalista, interpersonal e intrapersonal), también la mirada sobre los menores y su comparación con los "de antes" puede variar.

En este sentido, existe el riesgo de que los niños sean más ágiles mentalmente, que dominen la tecnología con habilidad e incluso que obtengan buenos rendimientos escolares, pero que al mismo tiempo se resientan otras habilidades. El contacto con la naturaleza, la educación de las emociones, el desarrollo de la empatía, las relaciones saludables con las otras personas, el afianzamiento de la autoestima, la tolerancia a la frustración y muchos otros aspectos también favorecen la inteligencia de las personas. Es algo que no se debe descuidar, sobre todo en una época en la cual la vida en la ciudad parece conducir cada vez más al encierro y al poco contacto con la naturaleza y los demás.

Además, otro riesgo del uso excesivo de la tecnología es el de la "atención fragmentada" que generan los dispositivos como ordenadores, teléfonos móviles y tabletas. Esto puede tener consecuencias importantes, no solo en los niños con una propensión a los trastornos de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), sino que en general dificulta la capacidad de concentración. Como consecuencia, también el rendimiento académico se vería perjudicado.


No son más inteligentes, pero van más rápido
Quizá lo más acertado no sea decir que los bebés y niños de la actualidad son más inteligentes, sino que van un poco más rápido, en buena medida gracias a la mayor cantidad de estímulos que reciben y al mayor conocimiento sobre las formas de promover su desarrollo.

Para que se produzcan cambios estructurales que hagan que, por factores innatos, las personas sean más inteligentes que las del pasado, deben pasar muchas generaciones, y no las pocas que nos separan de los niños con los cuales se compara a los de hoy.

Como apunta en su blog el experto en tecnología Lito Ibarra, si se tiene en cuenta que los dispositivos electrónicos son cada vez más baratos, pequeños y eficientes, y que además sus diseñadores conocen cada vez mejor las "reacciones humanas intuitivas", se puede concluir que "no es necesariamente verdad que nuestros niños sean más capaces e inteligentes que lo que fueron las generaciones pasadas, sino que en realidad están rodeados de más tecnología, que a su vez es de más fácil uso". Ibarra añade que ese mayor acceso a la cultura digital ha permitido acelerar el aprendizaje, tanto en los niños como en los adolescentes.


Fuente bibliográfica
VÁZQUEZ, CRISTIAN, E.C., 2016. Los bebés de hoy, ¿son más inteligentes que los de antes? EROSKI CONSUMER [en línea]. [Consulta: 28 septiembre 2016]. Disponible en: http://www.consumer.es/web/es/bebe/bebes/1-2-anos/2016/05/25/223702.php. 

2 ene 2016

Diez sencillos trucos para convertir a tus hijos en unos genios



Si quieres aumentar la inteligencia de los más pequeños, puedes recurrir a algunos consejos como aumentar su interés por la música o hacer que duerman un número de horas determinadas.

Todos tendemos a pensar que nuestros hijos, sobrinos o nietos son los más guapos, los más listos y los más buenos de todos los niños que existen sobre la faz de la Tierra. Sin embargo, y a pesar de que puedan ser todo unos genios a su edad, en ocasiones es necesario darles un empujoncito para fomentar su inteligencia y animarles, por ejemplo, a llevar a cabo actividades que a la larga aumentarán su rendimiento en la escuela. Es por ello que la revista «Time» ha ideado una lista con 10 consejos que, a día de hoy, se pueden utilizar con este fin. Todos ellos se basan en varios estudios científicos y, según afirman desde la publicación, no pueden provocar ningún mal entre los más «peques» de la casa.

1-Apuntarle a clases de música.
Si la música le agrada, no hay nada como apuntarle a clases. Y es que, son varios los estudios que hablan de sus beneficios para la inteligencia en los niños. Concretamente, afirman que ayuda a mejorar la nota media en los test de inteligencia. Con todo, aprender en este campo del saber también ayuda a los más mayores a retrasar los efectos del envejecimiento, según la Universidad de Northwestern.

2-Fomente su afición por el deporte.
Siempre se ha dicho que los deportistas no son demasiado inteligentes. Sin embargo, la realidad es bien distinta, pues se sabe -por ejemplo- que después de hacer ejercicio es posible adquirir palabras desconocidas un 20% más rápido. A su vez, y según un estudio elaborado en 2007, 3 meses poniéndose en forma mejora el flujo de sangre que llega al cerebro y fomenta el aprendizaje. Así lo afirma John Ratey en su obra «Spark: La Nueva Ciencia Revolucionaria del Ejercicio y el Cerebro».

3-No leas a tus hijos, lee con ellos.
Cuando tu hijo esté aprendiendo a leer y estéis en la cama disfrutando de un cuento, evita explicárselo tu. Por el contrario, lo mejor es que le ayudes a pronunciar las palabras más difíciles, pero no hacerle todo el trabajo. Así se irá familiarizando con las letras.

4-Ten en cuenta que privar a los niños del sueño les vuelve estúpidos.
Que un niño duerma una hora menos de lo que le corresponde puede hacer que su cerebro pierda un año de maduración cognitiva y de desarrollo, según los autores de «Nurture Shock». A su vez, los estadounidenses consideran que apenas un cuarto de hora de sueño más de lo habitual a diario puede ser muy beneficioso en el rendimiento escolar.

5-El coeficiente intelectual alto no sirve de nada sin autodisciplina.
Según explica Charles Duhigg en su obra «The Power of Habit: Why We Do What We Do in Life and Business», la fuerza de voluntad debe ser la piedra angular sobre la que se edifique el éxito de los más pequeños. Y es que, aquellos que son capaces de controlarse tienen más posibilidades de sacar mejores notas y ser admitidos en las universidades más exigentes. A su vez, permite a los estudiantes mejorar sus calificaciones en el colegio.

6-El aprendizaje es un proceso activo.
Los padres deben tener claro que el niño debe participar en el proceso de aprendizaje. No vale, por lo tanto, con que se quede viendo la televisión viendo películas educativas, pues tiene que probar los conocimientos para afianzarlos. Por ello, lo idóneo es preguntarle después qué ha aprendido de la información que ha recibido. En el caso de que no haya captado el mensaje, lo mejor es ayudarle a ello. «Nuestros cerebros evolucionan y aprenden haciendo cosas, no escuchando como se hacen. Un gran número de habilidades se aprenden mucho mejor si pasamos dos terceras partes de nuestro tiempo intentando llevarlas a cabo por nosotros mismos en lugar de absorberlas», explica Dan Coyle en su obra «El código del talento».

7-Deben tener una buena alimentación.
Aunque los más pequeños tienden a comer de forma desordenada y basándose sobre todo en alimentos hiper calóricos, lo mejor para su mente es que solo ingieran cosas sanas. Con todo, esto no significa que no se les pueda premiar con algún capricho alimenticio de vez en cuando, aunque hay que tener cuidado con el azúcar pues (a pesar de que es estimulante a nivel cerebral) puede provocar que se exciten.

8-Los niños felices son niños exitosos.
Por ello, lo mejor es fomentar su alegría, pues así conseguirán mejores notas y aprenderán de forma mucho más sencilla.

9-Lo bueno también se pega.
Según un estudio de la Universidad de Dartmouth, es bueno que los niños con calificaciones más altas se relacionen con aquellos que cuentan con notas menores, pues eso hace subir sus notas a los segundos.

10-Cree en ellos.

Puede parecer obvio, pero los más pequeños necesitan que se crea en ellos, pues eso potencia su inteligencia. Así lo demuestra una investigación publicada en el libro «The Heart of Social Psychology: A Backstage View of a Passionate Science». En dicho estudio, los profesores seleccionaron a una treintena de alumnos al azar y se les explicó que eran unos futuros genios. Más del 30% mejoró sus notas considerablemente en ese año.

Fuente bibliográfica
Diez sencillos trucos para convertir a tus hijos en unos genios. [en línea], [sin fecha]. [Consulta: 3 enero 2016]. Disponible en: http://www.launion.com.mx/blogs/vida-y-estilo/noticias/78184-diez-sencillos-trucos-para-convertir-a-tus-hijos-en-unos-genios.html. 

25 sept 2015

7 hobbies que te ayudan a ser más inteligente


Durante mucho tiempo hemos vivido con la creencia de que el nivel de inteligencia era algo con lo que se nacía, y nos adaptábamos para desarrollar nuestro día a día a la altura del potencial que creíamos que nos venía dado.

Pero ahora los científicos han comprobado que esta inteligencia se puede incrementar mediante una serie de actividades que crean nuevas secuencias neuronales que hacen que nuestro cerebro trabaje mejor y más rápido, y además podemos disfrutar del camino.


Leer cualquier cosa

SJ5002. SAN JOSÉ (COSTA RICA), 18/09/2015.- Una mujer mira algunos libros hoy, viernes 18 de septiembre de 2015, en la Feria Internacional del Libro que se celebra en San José (Costa Ric

Los beneficios de leer son los mismos independientemente de lo que leas: da igual si estás disfrutando del último bestseller o si estás leyendo el periódico. Leer reduce el estrés, lo que hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos, y aumenta los tres tipos de inteligencia (emocional, fluida y cristalizada).

Esto influye en nuestra capacidad para la resolución de problemas, para poner diferentes piezas del conocimiento juntas para vivir mejor la vida cotidiana, para detectar patrones, para comprender procesos, y para interpretar con precisión y para saber responder ante los sentimientos de otras personas.

En el trabajo esto se traduce en una mejor comprensión de por qué suceden las cosas, y en una mejor capacidad de gestión.


Aprender un nuevo idioma

Aprender un nuevo idioma

Olvida los puzzles para mejorar tu memoria y ponte a aprender una nueva lengua en su lugar. La investigación científica ha mostrado que las personas bilingües son mejores con los puzzles que la gente que sólo habla un idioma. Aprender una nueva lengua de manera exitosa permite a nuestro cerebro desarrollar mejor las tareas mentalmente exigentes. Esto incluye las capacidades típicamente ejecutivas como la planificación y la resolución de problemas.

Además, hablar al menos dos lenguas influye positivamente en tu habilidad para monitorizar tu entorno y mejora directamente tu atención ante los procesos.

A mucha gente se le dice que esto es por lo que los ejecutivos hablan idiomas: ellos deben aprender inglés o francés para ascender en sus puestos. 


Meditar

Meditar

En 1992, el Dalai Lama invitó al científico Richard Davidson para estudiar las ondas cerebrales durante la meditación y así descubrir si se podían generar ondas cerebrales específicas. Y cuando el Dalai Lama y otros monjes comenzaron a meditar y pusieron su atención en la compasión, sus ondas cerebrales mostraron que su mente estaba en un estado profundamente compasivo.

Los resultados completos de la investigación fueron publicados por la Academia Nacional de Ciencias en 2004 y por el Wall Street Journal, donde recibió una gran atención.

La meditación comenzó a interesar a la gente ambiciosa porque el estudio decía que podemos controlar nuestras propias ondas cerebrales y sentir lo que queramos cuando queramos. Esto significa que podemos sentirnos más seguros antes de una negociación, más confiados cuando pedimos un aumento de sueldo o más convencidos durante una llamada con la que queremos cerrar una venta.


Entrenar el cerebro                                                                                                         

Una persona intenta completar un juego de sudoku

Los sudokus, los puzzles, los acertijos, los vídeojuegos, los juegos de cartas y los juegos de mesa aumentan la plasticidad neuronal. Esto envuelve una gran variedad de cambios en las secuencias neuronales y sinapsis, que es básicamente la habilidad del cerebro para reorganizarse.

Cuando las células nerviosas responden de manera nueva, esto aumenta la neuroplasticidad, lo que nos permite ver las cosas desde diferentes puntos de vista y entender las causas y efectos de los comportamientos y las emociones. Nos damos cuenta de los nuevos patrones y las habilidades cognitivas mejoran.

Considerando que la deficiencia de plasticidad neuronal está involucrada en el tinnitus (sensación de golpeteo dentro del oído), una mayor cantidad de la misma puede prevenir estas condiciones. Por ejemplo, la gente con alta neuroplasticidad es menos propensa a la ansiedad y la depresión, y además tienen más facilidad para aprender y memorizar. 


Poner a prueba tus conocimientos

Pon a prueba tu conocimiento acumulado

Muchos estudiantes 'embuten' sus conocimientos para el día del examen, y parece que los dominan. El problema de hacer esto es que tendemos a olvidar rápidamente porque es algo que no vamos a necesitar demostrar de nuevo con tanta presión. 

Una de las razones para estudiar un nuevo idioma es que nos hace más inteligentes porque requiere acumular los conocimientos para poder seguir utilizándolos: la gramática y el vocabulario que ya nos sabemos se repite incontables veces, y así pueden mejorar nuestros conocimientos.

Es bueno aplicar el concepto de conocimiento acumulado a nuestro día a día y a nuestro trabajo mediante el seguimiento de pequeñas competencias que vas adquiriendo. Una buena idea es integrar el aprendizaje acumulado en el programa de auto-mejora, observando los detalles en las negociaciones importantes, consigue nuevos libros o llevando un pequeño diario con todo lo que afecta a tu atención.


Hacer ejercicio regularmente


En esta foto del 17 de junio de 2014, personas mayores hacen elongación en una clase especial de parkour, en Londres. El parkour es una disciplina conocida por correr, trepar y saltar de manera acrobá

Practicar deporte de manera ocasional con entrenamientos duros no es efectivo, lo ideal es hacerlo con asiduidad para que las células se inunden con FNDC, una proteína que ayuda con la memoria, la atención, el aprendizaje, la concentración y la comprensión, lo que en conjunto se conoce como agudeza mental.

Algunos científicos especulan con que permanecer sentado durante un tiempo prolongado tiene el efecto opuesto, y pone obstáculos a nuestro cerebro para funcionar al 100%.


Tocar un instrumento musical


Tocar un instrumento musical

Tocar música nos ayuda con la creatividad, con las habilidades analíticas, el lenguaje, las matemáticas, y mejora la motricidad fina. Algunas personas argumentan que practicar deportes de equipo también fomenta todas estas ventajas, pero la música además consigue fortalecer el cuerpo calloso que une ambos hemisferios cerebrales mediante la creación de nuevas conexiones. 


La mejora en el cuerpo calloso ayuda con las capacidades ejecutivas, la memoria, la resolución de problemas y la función cerebral en general, independientemente de la edad.



Fuente bibliográfica
7 hobbies que te ayudan a ser más inteligente. Yahoo Noticias [en línea] [sin fecha]. [Consulta: 22 septiembre 2015]. Disponible en: https://es-us.noticias.yahoo.com/fotos/7-hobbies-que-te-ayudan-a-ser-m%c3%a1s-inteligente-1442615380-slideshow/. 

15 dic 2014

¿Qué está haciendo internet con nuestra inteligencia?

Por: José Marina Marina

Las TIC están produciendo los mayores cambios desde la aparición de la escritura. ¿Cómo están modificando el funcionamiento de nuestro cerebro? (iStock)



“En este momento, perder el smartphone es lo más parecido a sufrir un ictus cerebral”. Esta afirmación, dicha por un neurocientífico, debe darnos que pensar. Las nuevas tecnologías de la información (TIC) ofrecen gigantescas posibilidades, pero la rapidez con que se han implantado, y la profundidad con que han cambiado nuestra vida social, laboral y económica nos han impedido comprender bien sus efectos. Por ejemplo,están transformando el modo como gestionamos nuestro propio cerebro.

Toda actividad cambia el cerebro, porque en eso consiste precisamente elaprendizaje, pero las TIC lo hacen de una forma especialmente poderosa. Son “tecnologías de la inteligencia”. Hay, en efecto, tecnologías que permiten cambiar el entorno material, producir objetos nuevos. Y hay otras que cambian la propia inteligencia que las ha inventado. El lenguaje, la escritura, la notación algebraica y musical, el libro o los ordenadores, por ejemplo. Desde el punto de vista del aprendizaje, posiblemente las TIC están produciendo los mayores cambios desde la aparición de la escritura. Conviene recordar que entonces surgieron voces alarmadas advirtiendo que guardar la información en libros disminuiría la inteligencia humana.

Uno de esos recelosos del libro fue Sócrates, que pensaba que nadie se esforzaría en aprender nada si podía leerlo. Séneca contó la historia de un patricio romano que, sin duda para evitar la lectura, hizo que cada uno de sus esclavos aprendiera un libro de memoria. Ellos podrían darle la información necesaria, en cada caso. La situación se repite, porque hoy día mucha gente piensa ¿para qué voy a aprender algo si puedo encontrarlo en Google? Estoy seguro de que encontraremos un modo de desactivar tan peligrosa idea.
Debemos conocer los efectos que produce la interacción continuada de cerebro y máquina
Las nuevas tecnologías que configuran la inteligencia de los usuarios y sus modos de sociabilidad están dirigidas por la mera expansión tecnológica y por sus aplicaciones económicas. Todo lo que la técnica pueda hacer, antes o después se hará. Por eso es tan importante una reflexión social sobre la técnica. 
Y el mundo de la educación tiene la obligación de hacerla.

Las TIC como parte del sistema educativo
Se nos pide que enseñemos a utilizar las TIC. Estoy de acuerdo, porque nuestros alumnos viven y van a vivir en ese entorno, pero eso no significa enseñarles los trucos tecnológicos –esos los conocen muy bien–, sino enseñarles a usar inteligentemente la tecnología. “Un burro conectado a internet sigue siendo un burro”, y lo que necesitamos es que delante de la pantalla haya personas inteligentes y lo más instruidas posible, para que no caigan en la tentación de pensar que conectarnos a una máquina inteligentísima nos hace automáticamente inteligentes.

Para decir algo sensato sobre tan complejo asunto, debemos conocer los efectos –buenos y menos buenos– que produce la interacción continuada de cerebro y máquina. Empezamos a tener información de cómo influye en la memoria, la atención y la inteligencia emocional. Nicholas Carr resumió alguna de las investigaciones más llamativas en su libroSuperficiales (Taurus). La gestión de la información que el ordenador permite nos obliga a reformular una parte del aprendizaje, en especial lo referente a la memoria a largo plazo, que es la estructura básica de la inteligencia. En ella están contenidos no sólo los datos, sino los procedimientos, las destrezas, los hábitos, los esquemas emocionales.

El cambio en el funcionamiento de la memoria
Picasso pintaba desde su memoria, Rafael Nadal juega desde su memoria, y nos enamoramos todos desde la memoria. Sin la memoria, ni siquiera reconoceríamos a la persona amada o a la pelota de tenis. Gracias a las TIC,la memoria a largo plazo puede estar dividida

Una parte puede residir en el cerebro y otra parte en el ordenador. Si acertamos al hacerlo, la inteligencia puede aumentar su capacidad de una manera extraordinaria, pero hay que saber hacerlo. La tarea del aprendizaje es construir la propia memoria y, por lo tanto, también esa memoria compartida, depositada en el ordenador, que no es Google, sino la selección y organización de datos elaborada por cada uno.  

Información inmediata: memoria a corto plazo
Esta es la gran posibilidad, pero ahora debo hablar de un persistente problema. El estilo de acceso a la información que favorecen las nuevas tecnologías –rápido, en formatos multimedia, en hipertextos, en mensajes rápidos, gamificados– facilitan las multitareas, permiten manejar muchísima información en pantalla, desarrollar velocidad de asociación y respuestas, pero el paso a la memoria a largo plazo es difícil.
Se está reduciendo drásticamente el tiempo dedicado a interacciones personales directas
Nuestros jóvenes manejan muchísima información en lo que llamamos “memoria de trabajo”, pero luego recuerdan muy poco. Esto quiere decir que debemos perfeccionar nuestros sistemas de aprendizaje para aprovechar las ventajas de las TIC y reducir sus contraindicaciones. 

La influencia de las TIC en los comportamientos sociales
En el mundo emocional sucede lo mismo. Nos permite estar siempre socialmente conectados, pero a través de un medio virtual. Las relaciones presenciales comienzan a hacerse pesadas, complejas, e incomprensibles. Sigo desde hace años la obra de Sherry Turkle, profesora del MIT, es decir, del gran vivero de innovación tecnológica, que lleva treinta años estudiando la repercusión psicológica del uso masivo de nuevas tecnologías. Es autora de una trilogía imprescindible: El segundo yo (es decir, el ordenador personal), La vida en la pantalla (sobre el atractivo de la vida virtual) y Alone Together (sobre el nuevo sentido de la intimidad, de la sociedad y de la compañía). Parece que está cambiando la idea de identidad personal y de relación social.

Estudios de la Universidad de Stanford muestran que se está reduciendo drásticamente el tiempo dedicado a interacciones personales directas, lo que puede ir debilitando las redes neuronales dedicadas a la vida social real. Ayer, en un restaurante, una familia comía cerca de mí. Los padres y dos hijos adolescentes. Cada uno estaba pendiente de su móvil, y no creo que cruzaran más de veinte palabras entre ellos.

La toma de decisiones en la sociedad digital
Jaron Lanier, una gran figura de la tecnología, reconocido como una de las personalidades más influyentes del mundo en 2011 por la revista Time, inventor de la tecnología de la realidad virtual, alerta de la dilución del individuo en la “inteligencia colectiva informática”, en su libro tituladoContra el rebaño digital. Cabe la posibilidad de que renunciemos voluntariamente a tomar decisiones, y se lo encomendemos al sistema digital. 
Para conseguir el máximo provecho de las TIC sin depender excesivamente de ellas, conviene fortalecer las funciones ejecutivas de la inteligencia humana
Todas estas dificultades pueden resolverse, si nos damos cuenta de que son dificultades. Por eso conviene llamar la atención sobre ellas. Las TIC han llegado para quedarse, cada vez serán más poderosas e inteligentes, y nos obligarán adesarrollar un nuevo modo de inteligenciacapaz de aprovecharlas bien.
Con mi equipo de investigación trabajo en un modelo de inteligencia que me parece muy prometedor. Pueden ver un resumen aquí

Para conseguir el máximo provecho de las TIC sin depender excesivamente de ellas, conviene fortalecer las “funciones ejecutivas” de la inteligencia humana. Es decir, que la capacidad de dirección, de elección, de toma de decisiones debe estar en el sujeto, que sabrá manejar adecuadamente la información, esté en su memoria neuronal o en su memoria informática. Enfocada de esta manera, la función principal de la inteligencia no es manejar información, sino manejar la información, las emociones, las motivaciones, las fortalezas necesarias para tomar decisiones adecuadas y realizarlas.

No abandonarnos a la inteligencia de las máquinas
No podemos caer en el espejismo de reducirlo todo a información. Eso ha sucedido en la economía y nos hemos encontrado con una hipertrofia de la economía virtual, y un maltrato de la economía real. La acción es la culminación de la inteligencia, y todo lo demás, TIC incluidas, son servidores útiles. Si tenemos esto claro evitaremos la excesiva dependencia de las máquinas, sin dejar de aprovecharse de ellas. En su reciente libro Atrapados. Cómo las máquinas se apoderan de nuestras vidas, Nicholas Carr recuerda que en 2013 la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos dirigió a los pilotos un comunicado en el que les pedían que utilizaran las operaciones de vuelo manuales cuando fuera posible.

Varios graves accidentes habían revelado que el exceso de automatización podría llevar al deterioro de la capacidad del piloto para "sacar eficazmente a la aeronave de una situación no deseada". Es un buen ejemplo para comprender las ventajas y los riesgos de las TIC. Los sistemas informáticos han aumentado espectacularmente la seguridad de los aviones, no sólo mediante los sistemas de vuelo, sino también gracias al uso de “simuladores de vuelo” para el aprendizaje de los pilotos. Pero pueden convertirse en unpeligro si los pilotos olvidan que ellos son la “inteligencia ejecutiva” del aparato. Pues lo mismo nos pasa a todos. 

Fuente bibliográfica
MARINA, JOSÉ ANTONIO . ¿Qué está haciendo internet con nuestra inteligencia? - Noticias de Educación. El Confidencial [en línea] 2014. [Consulta: 16 diciembre 2014]. Disponible en: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2014-11-11/que-esta-haciendo-internet-con-nuestra-inteligencia_439706/. 
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