NOTA PREVIA AL POST: Que conste que estoy segura de que hay mogollĂłn de mujeres para las que lo que voy a relatar es una chorrada, que dominan el argot gruĂstico de siempre, entienden de mecánica y hasta saben lo que es una llave de bujĂa. Ruego a esas mujeres disculpen si en algĂşn momento doy a entender que la inutilidad mecánica femenina es algo generalizado e inherente a nuestra condiciĂłn de delicadas criaturas, mancillando asĂ el honor de mi gĂ©nero.
Mi moto me dejĂł ya tirada otra vez hace seis o siete meses por un asunto parecido: se quedĂł sin gasolina y luego no arrancaba. A mi favor dirĂ© que conducĂa mi hermano y que yo sin gasolina no me he quedado jamás. Mi primera reacciĂłn fue entrar en pánico y llamar a mi padre. Mi padre es bastante buena persona, pero tiene dos fallos principales. El primero es que es tacaño hasta dar risa. Ya os contarĂ© historias como "aquella vez que retrasĂł los regalos de Navidad hasta Mayo para juntarlos con mi cumpleaños".
El segundo es que es muy cĂłmodo. No vago, sino cĂłmodo. Hará cosas por ti siempre y cuando no le venga mal. AsĂ que el dĂa de la moto me dijo algo como:
- TĂş tranquila, eso seguro que es la bujĂa, que ha hecho perlilla y hay que limpiarla.
Personalmente, esperaba que la siguiente frase fuera "yo te la limpio, que para eso soy tu padre y el Macho Alfa y siempre digo que me gustan mucho los motores y la mecánica". En cambio, su siguiente frase fue:
- Sácale la bujĂa, lĂmpiala y ya verás cĂłmo tira.
¿Perdona? ¿BujĂa? ¿En serio crees que sĂ© limpiar una bujĂa? ¡Si no sĂ© quĂ© es, ni para quĂ© sirve, ni quĂ© pinta tiene! Vamos, no me jodas.
- ¿Y eso cĂłmo se hace?
- Busca una llave de bujĂa, saca la bujĂa y la limpias.
¡Claro! ¡Una llave de bujĂa! ¿CĂłmo no se me habĂa ocurrido antes?
- Lo harĂa yo, pero es que tengo que bajarme al bar a leer el periĂłdico.
Lo dicho. CĂłmodo. Ni corta ni perezosa, me fui a google, busquĂ© "cĂłmo limpiar una bujĂa" y fui a donde estaba aparcada la moto con un trapo y un cepillo de dientes (verĂdico). Obviamente, no sĂłlo no conseguĂ sacar la bujĂa, sino que ni siquiera la encontraba, y tuve que llamar al seguro.
El gruĂsta era un primor, de guapo y de apañado. Era tan guapo que la novia iba con Ă©l en la grĂşa para vigilarle (verĂdico). Le expliquĂ© lo de la bujĂa y la perlilla, el hombre sacĂł la bujĂa sin llave de bujĂa, la limpiĂł y se pasĂł como una hora dándole a la patilla, mientras yo observaba admirada su sudoroso esfuerzo. La moto no arrancaba, asĂ que el gruĂsta me mirĂł con sus azules ojos de macarra del extrarradio y me dijo:
- Bueno, ¿y dĂłnde te la llevo?
¿Perdona? ¿Llevarla? ¡Yo quĂ© sĂ©! ¡Se supone que tĂş eres quien se encarga de eso! ¡Eres el gruĂsta y el Macho Alfa! Pero en lugar de entrar en pánico, puse mi mejor cara de hacerme la tonta. Si el Macho Alfa no sale solo, tiene que entrar la Hembra Dominada para ponerle en situaciĂłn. AsĂ que le dije algo como:
- No tengo ni idea, es que de esto no entiendo... (parpadeo indefenso). ¿TĂş conoces algĂşn taller? (parpadeo indefenso, parpadeo indefenso).
Al GruĂsta Buenorro (GB en adelante) le saliĂł su vena protectora y me llevĂł a una especie de garaje clandestino, que encima está cerca de mi casa y donde me dejaron la moto estuplĂ©ndida. Además, hicimos amistad Ă©l, la novia y yo en el trayecto de la moto al taller, y como yo habĂa quedado en el centro me acercĂł con la grĂşa y vacilĂ© a tope con los colegas.
Hoy ya tenĂa el asunto perfeccionado. La moto se me quedĂł tirada el viernes y yo, que ya tenĂa bastante con la Nochebuena pendiendo sobre mi cabeza cual espada de Damocles, decidĂ esperar tranquilamente hasta hoy. He comido con mi padre y mi hermano, y cuando les he explicado lo de la moto los dos me han mirado muy serios.
- Eso es que la bujĂa ha hecho perlilla - Uy, fĂjate que no me sorprende el diagnĂłstico.
- Es que tu moto las bujĂas se las carga - SĂ, hombre, tĂş Ă©chale la culpa a la pobre moto.
- Entonces la limpio y tira, ¿no?
- Claro, claro.
Mi padre es cĂłmodo, pero mi hermano es directamente vago como el suelo. No ofrecimientos de limpiar la bujĂa. No big surprise, francamente.
Me he ido a donde estaba aparcada la moto, he llamado al seguro y le he dicho al gruĂsta que me llamara Ă©l al llegar, que yo iba a tomarme un cafĂ©. He esperado en la cafeterĂa leyendo la Cuore y cuando ha salido el tĂo le he explicado el asunto:
- Que digo yo que igual es que la bujĂa ha hecho perlilla.
El tĂo me ha mirado con cara rara. No he conseguido averiguar si era cara de asombro por mi dominio del argot o cara de "Ă©sta no tiene ni puta idea", pero el caso es que me ha ignorado, le ha dado a la patilla durante cinco segundos y me ha subido la moto a la grĂşa. Este gruĂsta, además, era calvo y feo, y he echado de menos a GB y su maciza perseverancia. La prĂłxima vez tengo que informarme a ver si dejan elegir gruĂsta.
[Ya me imagino el momentazo:
- AMA asistencia en carretera, buenos dĂas, ¿en quĂ© puedo ayudarle?
- Mire, que se me ha quedado tirada la moto, que si me podĂan mandar una grĂşa, pero una que la conduce un tĂo que está muy bueno, asĂ con ojos claros y el pelo rapado, un poco macarra y... ¿oiga? ¿oiga?]
El caso es que ha llegado el momento cumbre. El GCF (GruĂsta Calvo y Feo) me ha mirado y ha dicho:
- Bueno, ¿y dĂłnde te la llevo?
Y entonces yo he puesto mi mejor cara de Hembra Alfa, he sacado de mi cartera la tarjeta del garaje clandestino (¡SĂ, tienen tarjetas!), he llamado al mecánico y le he dicho que iba para allá. Me he sentado en la grĂşa y le he dado conversaciĂłn a GCF aprovechando mi conocimiento de la profesiĂłn acuñado en mi experiencia anterior. Al llegar al taller le he explicado al mecánico lo de la bujĂa, y curiosamente no me ha mirado raro; ha dicho algo como "tĂş tranquila, que eso no es nada" y me ha dejado con la agradable sensaciĂłn de que Ă©l es mi mecánico y lo va a arreglar todo. Luego he firmado el parte al GCF y me he ido a mi casa andando (miss you, GB) pero más contenta y orgullosa de mĂ misma que unas castañuelas.
Moraleja:
- Lo que puedas hacer tú no tiene por qué hacértelo tu padre/ tu hermano/ tu novio.
- Lo que pueda hacer el gruĂsta/mecánico del taller no tienes por quĂ© hacerlo tĂş.
Y eso es todo por hoy, amigas.