massobreloslunes: 10/31/07

miércoles, 31 de octubre de 2007

El peso

El lunes fui al Anaïs a hacer vie litteraire. Leyó un periodista sobre la ciuda de Granada en Nicaragua. A mi lado, en la mesa, un señor argentino meneaba la cabeza con nostalgia, y cuando terminó me habló de Erwin, su amigo nicaragüense, exiliado como él en Bélgica y desaparecido con 25 años cuando intentó volver a su país. Luego cogió carrerilla y no podía parar de hablar: del exilio, de la Argentina, de irse, de volver. Me contó sin respirar todo lo ocurrido en su país y en su vida en los últimos cincuenta años. Yo le miraba, suspiraba cuando había que suspirar, asentía cuando había que asentir, bebía a ratos de mi cerveza. Cuando conseguí levantarme para irme sin parecer maleducada, estaba estremecida. Aquel hombre estaba lo que se dice aterrado ante el peso de su propia historia. Le salía por todos los poros tan intensa, tan dolorosa, que necesitaba contarla a toda costa.
Espero que mi vida nunca me pese tanto. La ligereza, la liviandad, es un lujo demasiado grande como para desperdiciarlo por el paso del tiempo.