Lo que no sabĂ©is mis queridos lectores, o quizá no recordáis, es que si San ValentĂn me aberra tanto es porque J. y yo lo dejamos poco despuĂ©s hace ya tres años, y por eso mi Ăşltimo recuerdo de SV está teñido de desesperaciĂłn prerruptura. En sĂ que sea SV y no tener pareja no me importa tanto: igual de sola te puedes sentir el catorce de febrero que el veinte de octubre. Si estos dos años pasados me he puesto melancĂłlica ha sido porque me acordaba de mĂ intentando avivar las llamas del amor en medio de la desesperaciĂłn.
Hoy, sin embargo, ha sido un SV genial. Me lo he pasado entero terminando de escribir y corregir la GuĂa Práctica Para Evitar al PsicĂłlogo. Ahora que ya está enviada y que la gente la está leyendo en sus casas, me siento rara. Pienso que nadie va a estar de acuerdo con nada de lo que he escrito (es más: pienso que a nadie le va a parecer lo bastante interesante como para terminarla) y que quiĂ©n coño me creo para decirles a los demás cĂłmo vivir. Pero bueno. Es mi eterna duda. La eterna cuestiĂłn de cĂłmo adoptar una postura respecto a lo que debe ser la vida y mantenerla; el compromiso constante de vivir en tu particular versiĂłn de lo posible, aun sabiendo que perseguir una conclusiĂłn consistente es tan iluso como querer volar.
Y me lo he pasado muy bien, en cualquier caso. Da igual lo que pase con la guĂa: ¿no es genial Internet? Porque yo aquĂ en mi casa acabo de fabricar algo que no existirĂa de no ser por mĂ, lo he colgado en la red y ya lo han descargado 75 jipis, y nadie más que yo ha tenido que tomar la decisiĂłn de escribirlo. Y, como os comentaba hace unos dĂas, simplemente siendo capaz de hacer algo asĂ ya he superado mis expectativas más salvajes como escritora, asĂ que hoy estamos de celebraciĂłn. Además, despuĂ©s ha venido mi cita de SV, una lectora que es obviamente amor, y que aunque no me ha traĂdo ni rosas ni molletes ha tenido el mĂ©rito increĂble de colocarse frente a mĂ al bajar las escaleras con las muletas para amortiguarme si me la pegaba. Y hemos entrado en un bar cercano, y bebido vino, y comido tarta de chocolate, y hablado de psicologĂa y de la vida, y he concluido que, efectivamente, no estoy en posesiĂłn de la verdad, pero que explorar las distintas maneras de aliviar el sufrimiento de la gente es lo bastante divertido como para que no me importe.
Asà que bueno, ese ha sido mi SV y, sinceramente: ha sido bastante mejor que este. Ya os dije que igual resulta que vosotros, mi conjunto de lectores pacientes, sois la relación más importante que tengo ahora mismo, y que ni me importa. Porque, igual que Murakami, creo que ésta es una relación que no puedo no tener. Que incluso aunque llegue el MD, seguiré necesitando dirigirme a la masa anónima de gente que me lee, y que eso me gusta. Asà que mi SV lo he pasado escribiendo para mis lectores, y no se me ocurre una forma mejor.
PD: Si alguien quiere conseguir la guĂa, no le va a quedar más remedio que esperar a que la corrija, que la primera hornada ya está entregada y pendiente de opiniĂłn por los jipis. Pero tranquilos, que avisarĂ© de nuevo por aquĂ cuando estĂ© lista.
Besitos amorosos.