Qué necesitan unos mejillones picantes? Un buen pan y este os aseguro que lo es, con una miga tierna, una corteza crujiente y el sabor del pesto y el queso, irresistible.Lidia debió adivinar mi pensamiento cuando publicó este pan, pues tenía en la nevera un poco de pesto casero que me sobró de unos espaguetis que hice. Os pongo las cantidades que puso ella, aunque yo hice la mitad y me salió un buen pan y cuatro panecillos pequeños que volaron en cuestión de pocas horas. Ella puso queso parmesano, pero como en ese momento no tenía le puse el nuevo queso rallado de Milner, ya sabéis con menos calorías que siempre viene bien. Y otra variación es que ella pinto la masa con huevo batido y a mi se me olvidó, pero buenísimo. Este es el pan que os dije que había usado la harina Pizzarina de harinas Ylla 1878, queda pendiente que otro día os enseñe la pizza.
Los mejillones los copié de otro blog, el de Apicius, un blog donde sin duda siempre aprendemos muchas cosas. Lo hice con mejillones congelados sin cáscara, si lo hacéis con mejillones frescos tendréis que limpiarlos y abrirlos al vapor.
Usé una sidra natural de El Gaitero, que como podéis comprobar en la foto no solo es sidra gasificada la que tienen, tienen sidras naturales que están exquisitas y también un dulce de manzana que es ideal en desayunos o cuando os apetezca un bocado dulce con sabor a manzana auténtica. Y como la sidra para beber hay que escanciarla y nosotros no tenemos experiencia han ideado unos tapones especiales que Isabel, nuestra Aliter Dulcia me envió y así no acaba la sidra en el suelo.
INGREDIENTES PAN DE PESTO:
- 450 grs. de harina Pizzarina
- 1 cucharadita de sal
- 20 grs. de levadura fresca
- 1 cucharadita de azúcar
- 300 ml. de agua
- pesto casero
- 50 grs. de queso rallado Milner
- 1 huevo batido para pintar (se me olvidó)
PREPARACIÓN PAN DE PESTO:
Mezclamos la harina con la sal y el azúcar, formamos un volcán y en el centro ponemos la levadura disuelta en el agua tibia. Mezclamos bien con una cuchara de madera y formamos una masa que seguimos amasando con las manos encima del mármol enharinado, hasta que logremos que ya no se pegue. Hacemos una bola y la ponemos en un bol aceitado, tapamos con un trapo de cocina y dejamos levar hasta que doble su volumen, dependerá de la temperatura ambiente, aproximadamente 45 minutos o algo más que ahora ya ha refrescado.
Desgasificamos la masa y la estiramos con ayuda del rodillo, la cubrimos con el pesto y encima ponemos el queso rallado. Enrollamos como si fuera un brazo de gitano y cortamos en porciones de unos dos centímetros aproximadamente (no lo medí, lo hice a ojo).
Vamos poniendo estas porciones en un molde redondo que podemos forrar con papel de hornear, uno junto a otro hasta tener el molde lleno. Los rollitos que sobran se ponen en la bandeja del horno, tapamos y dejamos levar otros 45 minutos.
Pintamos la superficie con huevo batido (si os acordáis).
Horneamos en el horno precalentado a 200º con vapor (poniendo un cacharro con agua en la parte baja del horno),unos 30 minutos, pero este tiempo es orientativo, lo veréis en el aspecto del pan.
Al estar dentro del molde la parte de abajo quedaba un poco blanda, a diferencia de la superior que se notaba crujiente, saqué el pan del molde y lo puse directamente en el horno boca abajo hasta que quedó con la textura ideal.
Dejar enfriar sobre una rejilla, aunque los panecillos sueltos ya cayeron en caliente.
INGREDIENTES MEJILLONES A LA SIDRA: (2 personas)
- 600 grs. de mejillones congelados sin cáscara
- 250 grs. de tomate triturado
- 1/2 cebolla
- 2 ajos
- perejil
- 1 vaso pequeño de sidra natural El Gaitero
- pimentón picante
PREPARACIÓN MEJILLONES A LA SIDRA:
Pelar la cebolla y los ajos, cortarlos en trozos pequeños y sofreír.
Cuando empiecen a tomar color añadir el tomate y perejil, mezclar, retirar del fuego para poner el pimentón, volver a mezclar y de nuevo poner sobre el fuego y verter la sidra, cocer hasta que reduzca. Triturar la salsa y volverla a poner en la cazuela, añadir los mejillones y cocer todo junto unos minutos.
Acompañar con el pan y un culín de sidra.