Mostrar mensagens com a etiqueta Juan Carlos Mestre. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Juan Carlos Mestre. Mostrar todas as mensagens

29.10.23

Juan Carlos Mestre (Antepassados)




 ANTEPASADOS

 

Mis antepasados inventaron la Vía Láctea,
dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad,
al hambre le llamaron muralla del hambre,
a la pobreza le pusieron el nombre de todo lo que no es extraño a la pobreza.
Poco es lo que puede hacer un hombre con el pensamiento del hambre,
apenas dibujar un pez en el polvo de los caminos,
apenas atravesar el mar en una cruz de palo.

Mis antepasados cruzaron el mar sobre una cruz de palo,
pero no pidieron audiencia,
así que vagaron por los legajos
como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.

Y llegaron a los arenales,
en los arenales la tierra es brillante como escamas de pez,
la vida en los arenales sólo tiene largos días de lluvia y luego largos días de viento.

Poco es lo que puede hacer un hombre que solo ha tenido en la vida estas cosas,
apenas quedarse dormido recostado en el pensamiento del hambre
mientras oye la conversación de los gorriones en el granero,
apenas sembrar leña de flor en la sábana de los huertos,
andar descalzo sobre la tierra brillante
y no enterrar en ella a sus hijos.

Mis antepasados inventaron la Vía Láctea,
dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad,
atravesaron el mar sobre una cruz de palo.
Entonces pusieron nombre al hambre para que el amo del hambre
se llamara dueño de la casa del hambre
y vagaron por los caminos
como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.

Poco es lo que puede hacer un hombre con las migas de la piedad,
comer pan mojado los días de lluvia a los que luego seguirán largos días de viento
y hablar de la necesidad,
hablar de la necesidad como se habla en las aldeas
de todas las cosas pequeñas que se pueden envolver con cuidado en un pañuelo.


Juan Carlos Mestre

[Hoyesarte]

 

 

Meus antepassados inventaram a Via Láctea,
deram a essa intempérie o nome da necessidade,
à fome chamaram muralha da fome,
à pobreza deram o nome de tudo o que à pobreza não é estranho.
Pouco é o que um homem pode fazer com o pensamento da fome,
só desenhar um peixe na poeira dos caminhos,
ou atravessar o mar numa cruz de madeira.

Meus antepassados cruzaram o mar numa cruz de madeira,
mas não pediram audiência,
daí que vagueassem pelos papéis
como os ouriços e lagartos vagueiam pelos carreiros das aldeias.

E chegaram aos areais,
onde a terra brilha como escamas de peixe,
a vida nos areais tem apenas longos dias de chuva e depois longos dias de vento.

Pouco é o que pode fazer um homem que teve só disto na vida,
apenas deixar-se ficar a dormir recostado no pensamento da fome,
ouvindo a conversa dos pardais no celeiro,
ou semear lenha de flor no lençol dos pomares,
andar descalço por sobre a terra brilhante,
sem enterrar os filhos na mesma.

Meus antepassados inventaram a Via Láctea,
deram a essa intempérie o nome da necessidade,
atravessaram o mar numa cruz de madeira.
Aí deram nome à fome para que o senhor da fome
se chamasse dono da casa da fome
e vaguearam pelos caminhos
como os ouriços e lagartos vagueiam pelos carreiros das aldeias.

Pouco é o que um homem pode fazer com as migas da piedade,
comer pão molhado nos dias de chuva
a que depois se seguirão longos dias de vento
e falar da necessidade,
falar da necessidade como se fala nas aldeias
das coisas miúdas que se podem embrulhar num lenço.


(Trad. A.M.)

.

15.2.22

Juan Carlos Mestre (Agosto)




AGOSTO



el  verano
ha dejado solos
en la ciudad
a los muertos
y a los vendedores de helados

.

todos
se han ido
incluso los demás

.

en los andenes
vacíos del metro
permanece el lenguaje
visitado por el amor

.

la chica
mastica chicle
a la puerta del Centro
de Reclusión Penal


El gendarme
mira a su alrededor
quita la telaraña
seca la brocha
se encoge de hombros


se han ido
los fotógrafos
y los novios
pisan las colillas
olvidan sus nombres


personalmente
no tengo nada
contra agosto
las fresas
se pudren en los senderos


la noche desnuda
la Luna
un objeto perdido

 

Juan Carlos Mestre

 

 

O Verão 
deixou sós
na cidade
os mortos
e os vendedores de gelados

.

todos 
se foram
até os outros

.

nos cais
vazios do metro
permanece a linguagem
e o amor de visita

.

a miúda
masca chicle
à porta do Centro
de Reclusão Penal

.

o polícia
olha em volta 
tira a teia de aranha
seca a brocha
e encolhe os ombros

.

foram-se
os fotógrafos 
e s noivos
pisam as piriscas
e não lembram os nomes

.

eu cá não tenho
pessoalmente
nada contra Agosto
nos carreiros
os morangos a apodrecer

.

a noite desnuda
a Lua
um objecto perdido

 

(Trad. A.M.)

 .

22.2.21

Juan Carlos Mestre (Antepassados)




 ANTEPASADOS

 

Mis antepasados inventaron la Vía Láctea,
dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad,
al hambre le llamaron muralla del hambre,
a la pobreza le pusieron el nombre de todo lo que no es extraño a la pobreza.
Poco es lo que puede hacer un hombre con el pensamiento del hambre,
apenas dibujar un pez en el polvo de los caminos,
apenas atravesar el mar en una cruz de palo.

Mis antepasados cruzaron el mar sobre una cruz de palo,
pero no pidieron audiencia,
así que vagaron por los legajos
como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.

Y llegaron a los arenales,
en los arenales la tierra es brillante como escamas de pez,
la vida en los arenales sólo tiene largos días de lluvia y luego largos días de viento.

Poco es lo que puede hacer un hombre que solo ha tenido en la vida estas cosas,
apenas quedarse dormido recostado en el pensamiento del hambre
mientras oye la conversación de los gorriones en el granero,
apenas sembrar leña de flor en la sábana de los huertos,
andar descalzo sobre la tierra brillante
y no enterrar en ella a sus hijos.

Mis antepasados inventaron la Vía Láctea,
dieron a esa intemperie el nombre de la necesidad,
atravesaron el mar sobre una cruz de palo.
Entonces pusieron nombre al hambre para que el amo del hambre
se llamara dueño de la casa del hambre
y vagaron por los caminos
como los erizos y los lagartos vagan por los senderos de las aldeas.

Poco es lo que puede hacer un hombre con las migas de la piedad,
comer pan mojado los días de lluvia a los que luego seguirán largos días de viento
y hablar de la necesidad,
hablar de la necesidad como se habla en las aldeas
de todas las cosas pequeñas que se pueden envolver con cuidado en un pañuelo.


Juan Carlos Mestre

[Hoyesarte


 

Meus antepassados inventaram a Via Láctea,
deram a essa intempérie o nome da necessidade,
à fome chamaram muralha da fome,
à pobreza deram o nome de tudo o que à pobreza não é estranho.
Pouco é o que um homem pode fazer com o pensamento da fome,
só desenhar um peixe na poeira dos caminhos,
ou atravessar o mar numa cruz de madeira.

Meus antepassados cruzaram o mar numa cruz de madeira,
mas não pediram audiência,
daí que vagueassem pelos papéis
como os ouriços e lagartos vagueiam pelos carreiros das aldeias.

E chegaram aos areais,
onde a terra brilha como escamas de peixe,
a vida nos areais tem apenas longos dias de chuva e depois longos dias de vento.

Pouco é o que pode fazer um homem que teve só disto na vida,
apenas deixar-se ficar a dormir recostado no pensamento da fome
ouvindo a conversa dos pardais no celeiro,
ou semear lenha de flor no lençol dos pomares,
andar descalço por sobre a terra brilhante,
sem enterrar os filhos na mesma.

Meus antepassados inventaram a Via Láctea,
deram a essa intempérie o nome da necessidade,
atravessaram o mar numa cruz de madeira.
Aí deram nome à fome para que o senhor da fome
se chamasse dono da casa da fome
e vaguearam pelos caminhos
como os ouriços e lagartos vagueiam pelos carreiros das aldeias.

Pouco é o que um homem pode fazer com as migas da piedade,
comer pão molhado nos dias de chuva
a que depois se seguirão longos dias de vento
e falar da necessidade,
falar da necessidade como se fala nas aldeias
das coisas miúdas que se podem embrulhar num lenço.


(Trad. A.M.)

.

25.3.19

Juan Carlos Mestre (E todos os livros cheios de palavras)




Y todos los libros llenos de palabras
y todos los calendarios llenos de días
y todos los ojos llenos de lágrimas
y llena de nubes la cabeza de todos los mares
y llenos de coronas y puntapiés todos los relojes de arena
y de jirafas molidas todos los pechos condecorados
y todas las manos llenas de verano y caracoles marinos
y todos los dormitorios llenos de manojos de explicaciones
y de pantalones disecados las sillas de todos los prostíbulos
y todos los huecos llenos de público
y todas las camas llenas de electrocutados
y todos los animales llenos de espíritu y pánico
y de feroces gritos los árboles de todos los aserraderos
y todos los tribunales llenos de testimonios
y todos los sueños llenos de sacacorchos
y llenas de chicas todas las estrellas
y todos los libros llenos de palabras
y todos los calendarios llenos de días
y todos los ojos llenos de lágrimas
y todas las peceras y todos los pupitres y todas las cenas íntimas
y todos los razonamientos llenos de indudables edificios
y toda la primavera llena de moscas y crisantemos
y llenas todas las iglesias y todos los calcetines y todas las peluquerías
y todas las mujeres llenas de gloria
y llenos también de gloria todos los hombres
y todas las perreras llenas de ángeles
y todas las llaves llenas de puertas
y todos los bazares llenos de ratones
y llenos de barrenderos todos los cuadros
y llenas de estiércol todas las escobas de la patria
y todas las cabezas llenas de radiografías e intríngulis
y llenas de luz todas las subestaciones eléctricas
y llenos de amor todos los manicomios
y todos los cementerios llenos de salvavidas

Juan Carlos Mestre




E todos os livros cheios de palavras
e todos os calendários cheios de dias
e todos os olhos cheios de lágrimas
e cheia de nuvens a cabeça de todos os mares
e cheios de coroas e pontapés todos os relógios de areia
e de girafas moídas todos os peitos condecorados
e todas as mãos cheias de verão e de caracóis marinhos
e todos os dormitórios cheios de molhos de explicações
e de calças dissecadas as cadeiras dos prostíbulos
e todos os buracos cheios de público
e todas as camas cheias de electrocutados
e todos os animais cheios de espírito e pânico
e de gritos ferozes as árvores das serrações
e os tribunais cheios de testemunhas
e todos os sonhos cheios de saca-rolhas
e cheias de miúdas todas as estrelas
e todos os livros cheios de palavras
e os calendários cheios de dias
e todos os olhos cheios de lágrimas
e todos os aquários e todas as carteiras e todas as cenas íntimas
e todos os discursos cheios de edifícios indubitáveis
e toda a primavera cheia de moscas e crisântemos
e cheias as igrejas e todas as peúgas e cabeleireiras
e todas as mulheres cheias de glória
e cheios também de glória os homens todos
e todos os canis cheios de anjos
e todas as chaves cheias de portas
e todos os bazares cheio de ratazanas
e cheios de vassouras todos os quadros
e cheias de esterco todas as escovas da pátria
e todas as cabeças cheias de radiografias
e cheias de luz as subestações eléctricas
e cheios de amor todos os manicómios
e os cemitérios cheios de salva-vidas.

(Trad. A.M.)


10.8.17

Juan Carlos Mestre (Página com cão)





PÁGINA CON PERRO



Los carabineros detuvieron a mis amigos,
les ataron las manos a los raíles,
me obligaron como se obliga a un extranjero
a subir a un tren y abandonar la ciudad.

Mis amigos enfermaron en el silencio,
tuvieron visiones en la cercanía de lo sagrado.

No la herida del inocente,
no la cuerda del cazador de reptiles,
en mi pensamiento la crueldad tiene nombre.

Me llamaron judío,
perro judío,
comunista judío hijo de perro.

Este no es asunto que se pueda solucionar con tres palabras,
porque para cada uno de nosotros
esas palabras tampoco significan lo mismo.

Yo he tenido un perro,
he hablado con él,
le he dado comida.

Para alguien que ha tenido un perro,
la palabra perro es fiel como la palabra amigo,
hermosa como la palabra estrella,
necesaria como la palabra martillo.


Juan Carlos Mestre


[El juego de la taba]




A guarda deteve os meus amigos,
ataram-lhes as mãos aos carris,
 e a mim obrigaram-me, como se fosse estrangeiro,
a entrar no comboio e a deixar a cidade.

Meus amigos adoeceram no silêncio,
tiveram visões na orla do sagrado.

Não a chaga do inocente,
não a corda do caçador de serpentes,
em meu pensamento a crueza tem nome.

Chamaram-me judeu,
cachorro judeu,
judeu comunista filho de um cão.

Não é este um caso que possa resolver-se
com três palavras,
pois estas palavras não significam o mesmo
para cada um de nós.

Eu tive um cão,
eu falei com ele,
eu dei-lhe de comer.

Para alguém que teve um cão,
a palavra cão é fiel tal como a palavra amigo,
é bela como a palavra estrela,
é necessária como a palavra martelo.


(Trad. A.M.)

.

13.11.16

Juan Carlos Mestre (Assembleia)






ASAMBLEA



Queridos compañeros carpinteros y ebanistas,
les traigo el saludo solidario de los metafísicos,
también para nosotros la situación se ha hecho insostenible,
los afiliados se niegan a seguir pagando cuotas,
a partir de este momento la lírica no existe,
con el permiso de ustedes la poesía
ha decidido dar por terminadas sus funciones este invierno,
no lo tomen a mal,
pero aún quisiéramos pedirles una cosa,
mis viejos camaradas amigos de los árboles,
acuérdense de nosotros cuando canten La Internacional.


Juan Carlos Mestre




Caros companheiros carpinteiros e marceneiros
trago-vos aqui a saudação solidária dos metafísicos,
também para nós a situação se tornou insustentável,
os filiados recusam-se a pagar as quotas,
a partir de agora a lírica não existe,
a poesia, com vossa licença, resolveu
dar por findas as suas funções neste Inverno,
não leveis a mal,
mas ainda queríamos pedir-vos uma coisa,
meus velhos camaradas amigos das árvores,
lembrai-vos de nós quando cantardes A Internacional.

(Trad. A.M.)

.

22.8.15

Juan Carlos Mestre (Não me arrependo de nada)





No me arrepiento de nada ni de nadie, la vida es un monólogo
entre la índole extinguida de una estrella y la natural semilla.
Mi alma crece silenciosa hacia un lugar incierto,
allí las fieras luctuosas, allí el sicario gótico y el infortunio ciego.
Brota el arco iris de los cálices que sostuvo Homero,
le brota su cuerno al fauno, el eco al precipicio, su luz al cielo.
Ésta es la frontera de mi vida, ésta la hora izquierda
exacta en el destino del corazón de un prófugo.
Yo iré donde tú vayas vida esquiva, en tempestad, de noche,
junto al fugitivo cazador de las lagunas, con el presidiario absuelto,
yo cruzaré los médanos con lumbre, yo abrasaré los remolinos ciegos.
He sido parcial con los vencidos, seguiré siendo parcial ante los muertos.
Recuerdo de mi infancia tres peligros,
recuerdo el mal, los ojos sin pretexto del maldito,
recuerdo el aire que había en las palabras,
recuerdo un sueño, su prodigio, recuerdo el asno blanco del lechero.
He vagado por ahí, irrevocable, alegre, desmedido,
he ofendido con voluntad a los jerarcas
y al atónito perpetuo en su torre de herrumbre.
Salgo de un lugar y voy a otro, me inspiran compasión las jaulas.
No soy distinto al péndulo en la cueva ni al nadador vendado,
mi mayor habilidad es la pereza de encontrarme con otros a menudo.
De lo mismo que me acusan yo me acuso, jamás mis amuletos me abandonan.
Siento ante la noche una curiosidad equívoca,
tengo ante lo súbito un poder magnético.
Hay un pretérito espectro que no olvido,
hay un rumor lejano del infierno,
hay un enigma hebreo junto al mito.
Mi cuadrilla es inhábil para todo, nada sabe.
Tengo un secreto según la estación del año,
un invariable encargo desde el primer aliento.
Me contradigo siempre, la certeza es la sombra de un delito.
De vez en cuando me asocio con proscritos,
encuentro a mi amigo en la revuelta, me hospedo en un lugar impenetrable.
Sé que existe en la belleza el bosque iluminado y la mujer mágica.
He oído la música del próspero océano y la ligera lluvia sobre el tambor de ébano,
he oído el tímpano y el arpa en las catedrales fúnebres,
la esquila del leproso y la irrevocable campana del jurista.
No he aprendido a sufrir, toda severidad es inhumana.
Yo era, yo fui lo que las manos de un padre ante la generación exhausta,
el encomendado a la mudez, el imprudente ileso.
Cada visión del hombre es una idea nueva que visita el mundo,
el silbato con que un cartero festeja la imitación de Dios.



JUAN CARLOS MESTRE
La tumba de Keats, 1999
(fragmento)




Não me arrependo de nada nem de ninguém, a vida é um monólogo
entre a índole extinta duma estrela e a semente natural.
Minha alma cresce silenciosa para um incerto lugar,
das lutuosas feras, do sicário gótico, do infortúnio cego.
Brota o arco íris dos cálices que Homero empunhou,
brota ao fauno o chifre, o eco ao precipício, a luz ao céu.
Esta a fronteira da minha vida, a hora esquerda
exacta no destino do coração dum desertor.
Eu irei onde tu fores, vida esquiva, de noite, na tempestade,
com o fugitivo caçador das lagoas, o presidiário isento,
eu atravessarei os médãos com lume, abrasarei os cegos remoinhos.
Fui parcial com os vencidos, sê-lo-ei com os mortos.
Três perigos recordo da minha infância,
recordo o mal, os olhos sem pretexto do maldito,
recordo o ar que havia nas palavras,
recordo um sonho, seu prodígio, o asno branco do leiteiro.
Andei por aí, irrevogável, alegre, desmedido,
ofendi com vontade os do mando
e o atónito perpétuo em sua torre de ferrugem.
Saio dum lugar para outro, cheio de compaixão pelas jaulas.
Não sou diferente do pêndulo na gruta, nem do nadador vendado,
minha perícia maior é a preguiça de me encontrar muito com os outros.
Eu me acuso daquilo mesmo que me acusam, nem largo jamais meus amuletos.
Sinto perante a noite uma curiosidade equívoca
e tenho perante o súbito um poder magnético.
Há um pretérito espectro que não esqueço,
um distante rumor do inferno,
um enigma hebreu junto ao mito.
Minha quadrilha é inábil para tudo, nada sabe.
Tenho um segredo segundo a estação do ano,
um encargo invariável desde o primeiro alento.
Contradigo-me sempre, a certeza é a sombra dum delito.
Ligo-me de vez em quando com proscritos,
encontro meu amigo na revolta, hospedo-me num lugar impenetrável.
Sei que existe na beleza o bosque iluminado e a mulher mágica.
Senti a música do próspero oceano, a leve chuva no tambor de ébano,
ouvi o tímpano e a harpa nas catedrais fúnebres,
o chocalho do leproso e o sino do jurista, irrevogável.
Não aprendi a sofrer, toda a severidade é desumana.
Eu era, eu fui as mãos de um pai ante a geração exausta,
o imprudente ileso, o encomendado à mudez.
Cada visão do homem é uma ideia nova visitando o mundo,
o assobio do carteiro a festejar a imitação de Deus.


(Trad. A.M.)

.

18.8.12

Juan Carlos Mestre (Ta tung)





TA TUNG




Me enamoré de ti en el restaurante chino de la Plaza Mayor
Ese día bajo los dragones dorados
Tú eras todas las dinastías que ha tenido la Tierra
Tú eras el delta de los ríos y la cascada de los encantamientos
El curry que tiñe de sol el lazo de las servilletas
El día que me enamoré de ti comenzaba el año del gato
Y las nubes maullaban sobre los tejados
Celebrando la lluvia de estrellas y la cosecha de arroz
Demonios, al salir tiraste sin querer el buda de escayola
Y todos los buenos presagios se hicieron añicos
Nena, ya nada ha vuelto a ser como entonces
Cuando sabías a las bolitas de helado Familia Feliz
Y yo te acariciaba con palillos de bambú los brotes de primavera


Juan Carlos Mestre


[Noctambulario]





Enamorei-me de ti no restaurante chinês da Plaza Mayor
Nesse dia debaixo dos dragões dourados
Tu eras as dinastias todas que houve na Terra
Tu eras o delta dos rios e a cascata dos encantamentos
Caril que tinge de sol o laço do guardanapo
No dia em que me apaixonei começava o ano do gato
E as nuvens miavam sobre os telhados
Celebrando a chuva de estrelas e a colheita de arroz
Diabos, ao sair deixaste cair sem querer o Buda de gesso
E todos os bons presságios se estilhaçaram
Linda, nada voltou mais a ser como então
Quando me sabias a bolas de gelado Família Feliz
E eu te acariciava com pauzinhos de bambú os brotos de Primavera.


(Trad. A.M.)


.

8.1.11

Juan Carlos Mestre (Quando o amor acaba)






Cuando el amor se termina no queda nadie que traiga flores los sábados
Las botellas de Lambrusco dejan de hacer ¡plop!
Las deliciosas películas de arte y ensayo se vuelven aburridas
Nadie te regala calcetines por Pascua, nadie te pone el termómetro
Cuando un amor se termina dan las diez un cuarto de hora antes
Las estrellas comienzan a acumular un retraso considerable
Las gatas dejan plantado al párroco en los tejados
Las luces indirectas enfocan directamente los portarretratos
Cambias los muebles de sitio, ordenas la biblioteca
Aparece la lupa, encuentras los comprobantes de la tintorería
Las cajeras del supermercado te empiezan a sonreír de otra manera
Los cuervos marinos se vuelven palomas mensajeras
Se acabó el azúcar, echas mano del edulcorante
Te paran todos los taxis, vas derecho al motel de las metáforas
Tocan el timbre, el cartero te deja un certificado para la vecina
Llaman por teléfono, otra vez la noche se ha equivocado de número


Juan Carlos Mestre





Quando o amor termina não resta ninguém para trazer flores ao sábado
As garrafas de Lambrusco deixam de fazer plop!
Os deliciosos filmes de arte e ensaio tornam-se aborrecidos
Ninguém nos oferece peúgas pela Páscoa, nem nos põe o termómetro
Quando um amor termina as dez batem antes um quarto de hora
As estrelas começam a acumular um atraso considerável
As gatas deixam o pároco plantado no telhado
As luzes indirectas focam-se directamente nos porta-retratos
Trocamos os móveis de sítio, arrumamos a biblioteca
A lupa aparece, achamos a factura da tinturaria
As meninas do supermercado começam-nos a sorrir de outra maneira
Os corvos marinhos tornam-se pombos correio
Se acaba o açúcar, lançamos mão do adoçante
Param-nos os táxis todos, vamos direitinhos ao motel das metáforas
Tocam à campainha, o carteiro deixa-nos um aviso para a vizinha
Toca o telefone, lá se enganou a noite outra vez no número


(Trad. A.M.)

.

3.1.10

Juan Carlos Mestre (Falo contigo)









HABLO CONTIGO




Hablo contigo, ignoro dónde estás, hacia qué luz busca mi Ser el eco en que te escucho.

No hay usura en tu voz, yo sé que un aire limpio te respira, que algo redentor, alguna claridad que arrastra el río lleva el pensamiento tuyo.

Hablo contigo, una intacta pasión vive en tu fósforo, una única luz que no se apaga mientras la muerte fluye, mientras la muerte sufre esta palabra.

Y hablo, hablo contigo alrededor de un hueco, alrededor de mí como el que gira mutuo, como aquel que dentro de nosotros es próximo y se acerca con su haz luminoso de pureza.

Hablo ante el destino que imagina el hombre, eso de desvalido, eso de delirante y turbio hablo contigo. Y es de noche, es de noche en los dos como metal oscuro, y vemos como largamente la verdad extiende su único hilo de saliva, un único alfabeto en el rumor de todos.

Hablo contigo, oh bondad compartida de quien es silencioso, sombra de esa sombra que aletea y es vuelo de semejante elocuencia, el que escribe, el que escucha, el que lámina a lámina va enhebrando en el eco una voz que responde, esa voz en mí mismo, la que nos alumbra y persuade desde más allá de la muerte.



Juan Carlos Mestre







Falo contigo, não sei onde estás, nem a que luz busca meu Ser o eco em que te escuto.

Não há usura na tua voz, sei que um ar limpo te respira, que algo de redentor, alguma claridade arrastada pelo rio leva o teu pensamento.

Falo contigo, uma intacta paixão vive em teu fósforo, uma só luz que não se apaga enquanto a morte flui, enquanto a morte sofre essa palavra.

E falo, falo contigo sobre um buraco, sobre mim ou esse que está próximo dentro de nós e se chega com seu rosto luminoso de pureza.

Falo perante o destino imaginado pelo homem, desamparado, delirante e turvo, falo contigo. E é de noite, noite nos dois como escuro metal, vendo a verdade estender longamente seu fio de saliva, um alfabeto único do rumor de todos.

Falo contigo, ó bondade partilhada de quem é silêncio, sombra dessa sombra que adeja, quem escreve, quem escuta, quem lâmina a lâmina vai desfibrando no eco uma voz que responde, essa voz dentro de mim, essa que nos ilumina e persuade do outro lado da morte.


(Trad. A.M.)

.

26.10.09

Juan Carlos Mestre (Parménides)








PARMÉNIDES





La verdad es una diosa que enseña el camino a los errantes.
Si debe ser necesaria la luz antes ha de no ser la noche.
El olvido es la presencia aparente de lo que aún existe.
La diosa habita el círculo de la benevolencia, es piadosa.
Lo femenino es la rueda de un carro, lo masculino la otra.
Yo soy dos semejanzas paralelas de amor, dos infinitos.
No sé si las yeguas piensan o padecen, dudo entonces.
¿Es más justo el que nace o el que no pudo ser?
Cuando me muera regresaré al todo de la nada. Estoy contento.



Juan Carlos Mestre







A verdade é uma deusa que ensina o caminho aos errantes.
Se há-de ser necessária a luz antes há-de não ser de noite.
O olvido é a presença aparente do que ainda não existe.
A deusa habita o círculo da benevolência, é piedosa.
O feminino é a roda de um carro, o masculino a outra.
Eu sou duas semelhanças paralelas de amor, dois infinitos.
Não sei se pensam ou padecem as éguas, então duvido.
É mais justo o que nasce ou o que não pôde ser?
Quando morrer hei-de voltar ao tudo do nada. Estou contente.


(Trad. A.M.)




Fontes: Juan Carlos Mestre (sítio pessoal / bio+poesia+galeria+ música) / A media voz (12p) / Wikipedia


.