Mostrar mensagens com a etiqueta Juan Manuel Roca. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Juan Manuel Roca. Mostrar todas as mensagens

9.11.23

Juan Manuel Roca (Sonho)





SUEÑO

 

El sol fulge entre la fronda
donde los niños duermen
y cruza bostezando un ángel rojo.
Lejos, los patios de vecindad se llenan
de gentes que remiendan el aire
con la aguja de su parla rumorosa.
Alguien siembra un cortejo de astros,
entre sagrados juegos
y blancas catacumbas,
tú y yo: crisálidas de viento.


Juan Manuel Roca

 

 

O sol fulge por entre os ramos
onde os ninos dormem
e um anjo atravessa a bocejar.
Ao longe, os pátios da vizinhança
povoam-se de pessoas que remendam o ar
com a agulha de ruidosas conversas.
Alguém semeia uma corriola de estrelas,
entre sacras brincadeiras
e brancas catacumbas,
tu e eu, crisálidas de vento.


(Trad. A.M.)

.

2.3.22

Juan Manuel Roca (Portas abertas)




PUERTAS ABIERTAS

 

Una puerta
abierta a la noche
y se pueblan los ruidos
las estancias.

Sus rumorosas bisagras
anuncian
alguien llegado de la lluvia
o los pasos de un lento animal
que invade el sueño.

Una puerta, una grieta
abierta en el asombro.


Juan Manuel Roca 

 

Uma porta
aberta para a noite
e povoam-se de ruídos
as divisões.

Seus gonzos rumorosos
anunciam
alguém que foge da chuva
ou os passos de algum animal
a invadir o sono.

Uma porta, uma fenda
aberta no assombro.


(Trad. A.M.)

.

24.7.15

Juan Manuel Roca (Arte do tempo)





ARTE DO TEMPO



O tempo permanece
apanhado entre os livros.
Por este prodígio de apreensão,
Heráclito continua a banhar-se
no mesmo rio,
na mesma página.
Tu continuarás para sempre
nua no meu poema.


Juan Manuel Roca

(Trad. Nuno Júdice)


[Poema possivel]

.

30.3.15

Juan Manuel Roca (Diário da noite)





DIARIO DE LA NOCHE




A la hora en que el sueño se desliza
Como un ladrón por senderos de fieltro
Los poetas beben aguas rumorosas
Mientras hablan de la oscuridad,
De la oscura edad que nos circunda.
A la hora en que el tren tizna la luna
Y el ángel del burdel se abandona a su suerte,
La orquesta toca un aire lastimero.
Una yegua del color de los espejos
Se hunde en la noche agitando su cola de cometa.
¿Qué invisible jinete la galopa?

Juan Manuel Roca




À hora em que o sonho desliza
como um ladrão por carreiros de feltro
os poetas falam da escuridão,
esta escura idade que nos cerca.
À hora em que o comboio tisna a lua
e o anjo do bordel se entrega à sua sorte,
a orquestra toca uma ária chorosa.
Uma égua da cor dos espelhos
afunda-se na noite agitando o rabo de cometa.
Que cavaleiro invisível a montará?

(Trad. A.M.)

.

16.3.15

Juan Manuel Roca (Poema invadido por romanos)





POEMA INVADIDO POR ROMANOS



Los romanos eran maliciosos.
Llenaron Europa de ruinas
confabulados con el tiempo.
Les interesaba el futuro,
las huellas más que las pisadas.
Los romanos, Casandra, eran mañosos.
No fraguaron el Acueducto de Segovia
como un ducto de agua y de luz.
Lo pensaron como vestigio,
como un absorto pasado.
Sembraron de edificios roñosos Europa,
de estatuas acéfalas
engullidas por la gloria de Roma.
No hicieron el Coliseo
para que los tigres devoraran
a su antojo a los cristianos,
tan poco apetecibles,
ni para ver ensartadas
como entremeses del infierno
a las huestes de Espartaco.
Pensaron su ruina, una ruina proporcional
a la sombra mordida del sol que agoniza.
Mi amigo Dino Campana
pudo haber saltado a la yugular
de uno de sus dioses de mármol.
Los romanos dan mucho en qué pensar.
Por ejemplo,
en un caballo de bronce
de la Piazza Bianca.
Al momento de restaurarlo,
al asomarse a su boca abierta,
encontraron en el vientre
esqueletos de palomas.
Como tu amor,
que se vuelve ruina
mientras más lo construyo.
El tiempo es romano.

Juan Manuel Roca




Os romanos eram maliciosos.
Encheram a Europa de ruínas
conjurados com o tempo.
Interessava-lhes o futuro,
os traços mais do que as pegadas.
Os romanos, Cassandra, eram manhosos.
Não imaginaram o Aqueduto de Segóvia
como uma conduta de água e de luz.
Pensaram-no como vestígio,
como um absorto passado.
Semearam de edifícios musgosos a Europa,
de estátuas acéfalas
engolidas pela glória de Roma.
Não fizeram o Coliseu
para que os tigres devorassem
por capricho seu os cristãos,
tão pouco apetecíveis,
nem para ver trespassados
como aperitivos do inferno
os exércitos de Espártaco.
Pensaram a sua ruína, uma ruína proporcional
à sombra mordida pelo sol que agoniza.
O meu amigo Dino Campana
poderia ter saltado à jugular
de um dos seus deuses de mármore.
Os romanos dão muito em que pensar.
Por exemplo,
num cavalo de bronze
da Piazza Bianca.
No momento de o restaurar,
ao assomarem à boca aberta,
encontraram no ventre
esqueletos de pombas.
Como o teu amor,
que se torna ruína
quando mais o construo.
O tempo é romano.

(Trad. Nuno Júdice)

[Bibliotecário de Babel]




>>  Arte poetica (8p) / Poemas del alma (11p) / Antonio Miranda (5p) / Antologia critica (perfil HAT) /
Wikipedia

.