massobreloslunes: 03/10/08

lunes, 10 de marzo de 2008

Mira tu cuerpo como si fuera la primera vez que lo vieras. La manera en que tus pies y tus piernas mantienen el equilibrio sobre la pequeña superficie de tus pies. Las complejas pinzas de las manos, los cinco dedos desiguales rematados por uñas insensibles. Mírate como si fueras un crustáceo enorme y, con asombro, contempla los movimientos coordinados y cuidadosos de tus miembros.

Mira el mundo como si fuera la primera vez que lo vieras. La forma caprichosa en que se distribuye la tierra sobre el agua. Los continentes, cercando los mares y mirándose desde las orillas de los océanos. Piensa que podría haber sido de otra manera, que las orogenias y los terremotos podrían haber colocado lo sólido y lo líquido de cualquier otra forma. España es una isla. La bota de Italia ahora es un brazo, o un pez, o una enorme llanura en medio de la tundra.

Mira la Historia como si fuera la primera vez que te la contaran. Piensa que todo lo que ha pasado, todo, desde la caída del Imperio Romano hasta los atentados del 11 de Septiembre, no es más que una posibilidad entre miles, la consecuencia lógica de acontecimientos que muchas veces son producto del azar. Cuatro de los cinco hermanos de Hitler no llegaron a adultos. Quizá la Armada habría sido Invencible si ese día hubiera brillado el sol. Piensa en tu país, tu lengua, tu ropa, tu sistema de gobierno, y toma conciencia de cómo te alzas sobre los cadáveres de los millones de hombres y mujeres que vivieron antes que tú.

Mira tu vida como si fuera la primera vez que pensaras en ello. Podrías haber escogido otra carrera, otra pareja, otra ciudad. Cada día tomas caminos que cierran todos los demás, por cada cosa que haces pagas el precio de todo lo que dejas de hacer. Siente cómo crujen tus huesos bajo el peso de todas las vidas que no estás viviendo.

Abre los ojos. Mira a tu alrededor. AsĂłmbrate del mundo.