Antes de saber que existĂas no me preocupaba que te abrieras la cabeza con una tabla de surf.
Me daban igual los minutos que le quedaban a mi tarifa plana.
Antes no pensaba en que me ibas a echar la bronca por escalar y no dejar puesta la primera cinta.
Ni consideraba estar sana como condiciĂłn para poder verte.
Antes, la verdad, no tenĂa muy claro dĂłnde estaba tu ciudad ni cĂłmo llegar a ella.
No pensaba en mi vida como algo que contarte ni en mi barrio como algo que enseñarte.
Antes ciertas canciones eran sĂłlo canciones.
No quiero echarte de menos. Echar de menos es restar, y tĂş no restas. TĂş has ido sumando desde que nos conocimos.
Lo importante no es el tiempo que no estoy contigo; es la posibilidad de verte.
No es el momento de colgar, sino el el de coger el teléfono.
No es que no estás, sino que existes.
No es la frustraciĂłn, es la ilusiĂłn.
Y ahora, hazme el puto favor de ponerte bueno. Monguer.