massobreloslunes: 09/30/12

domingo, 30 de septiembre de 2012

Más sobre los lunes

¿Alguna vez he explicado por quĂ© este blog se llama asĂ­? Seguramente se me haya colado en alguna entrada.

Acabo de pintarme las uñas color café. He hecho un primer intento con el coral, pero resulta que después de quitarme el último esmalte, color azul, también mis uñas han quedado azules y parece que estoy muerta. Y el coral no es lo bastante oscuro para tapar el azul, así que he probado con el café. Pintarme las uñas color café quiere decir que me estoy reconciliando con el otoño. De un año para otro me cuesta recordar lo mal que me sienta la llegada del frío. Estoy muerta de calor, deseando poder dormir con el edredón, y se me olvida de que los cambios de tiempo me ponen los nervios de punta, como a los ancianos.

Mientras se secaban las uñas, he abierto mi ejemplar de "El gozo de escribir". No me había dado cuenta de que estuviera tan viejo ya. Lleva conmigo unos doce años: le ha cambiado el olor de las páginas y las cubiertas están rajadas por los bordes. Lo ojeaba para ver si encontraba un fragmento sobre conocer a los demás. Algo como que un amigo de la autora le decía: este libro debería tener mucho éxito, porque al acabarlo uno siente que conoce a quien lo ha escrito. Quería encontrar ese fragmento a cuenta de la encuesta, porque alguien me ha preguntado sobre su finalidad. La finalidad de este blog, al final, es que me conozcáis; la de la encuesta, más o menos, es conoceros yo a vosotros.

"Conectar con otros, relacionarse con otros, es una de las principales fuentes de satisfacción de la vida", me decía el otro día Anxo mientras conducía hacia Vejer. Es verdad. Yo no sé qué tiene de bueno el vínculo, ni sé por qué a mí me interesa saber de las vidas de otra gente y a otra gente de la mía. Pero es así. Es como tantas otras cosas que no hace falta comprender para saber que son ciertas.

No he encontrado el fragmento que buscaba, pero he aprovechado para releer el capítulo titulado "Más sobre los lunes". Es gracioso, porque como mi blog se llama así desde hace tanto tiempo, se me olvida que el capítulo estaba antes y por un instante pienso que vaya coincidencia.

Siempre he dicho que hablo de los lunes porque me parece que están hechos de una sustancia muy parecida a la vida. Levantarse temprano, el olor de los bares a café y tostadas, el susurro triste del autobús camino del curro. Los rostros serios de la gente, los paseantes voluntariosos junto a la playa, la rutina descolgándose despacio frente a nuestros ojos cansados porque el domingo, para variar, nos acostamos más tarde de la cuenta.

Cuando estaba en Málaga estudiando el PIR, J. siempre me pedía que me quedara a dormir con él los domingos. Decía que la víspera del lunes dormía fatal. Digo yo que el estado de ánimo de tu domingo por la tarde dice mucho de la calidad de vida de tus lunes pero, aún así, yo entendia a J., y solía pasar las noches de los domingos acariciándole la espalda. Él se sobresaltaba un par de veces entre mis brazos y se quedaba frito; a veces se despertaba inquieto a media noche y siempre se alegraba de verme allí.

Hoy ha sido un dĂ­a muy, muy raro. Ha empezado saliente de guardia, conmigo soñando despierta en la cama de la habitaciĂłn de residentes. Por la mañana estaba muy triste, nivel de verdad que no puedo sola con esto, entendiendo esto como gestionar mis dĂ­as sobre la tierra de forma decente. Luego he visto el nuevo capĂ­tulo de AnatomĂ­a de Grey, que tambiĂ©n es como para cortarse las venas: ¿podrĂ­as, por favor, Shonda Rhimes, dejar de matar gente de una vez? Menos mal que a las cinco he conducido hasta la casa de mi tĂ­o Quique para pasar la tarde dibujando. Ha montado un taller gratuito como protesta pacĂ­fica contra la crisis: si me quitan dinero, yo enseño gratis. No es muy práctico como revoluciĂłn, pero me gusta la idea.

Ahora estoy de vuelta, más tranquila que en toda la semana, y de verdad que todo esto nos lleva a alguna parte. A que más sobre los lunes tiene que ver también con hacer los lunes más tolerables. Quiero escribir para quitarle a los domingos la angustia y poder empezar las semanas extremadamente avionil. Quiero escribir como única arma que me queda ante el miedo y la rutina, porque incluso cuando me parece que estoy exprimiéndome el cerebro como un limón seco, hay una parte de mí que sabe más que yo y que se alegrará de leer esto en el futuro.

Más sobre los lunes porque los domingos por la noche nadie debería estar solo. Y escribir aquí ahora mismo es la única forma que se me ocurre de poner en esa empresa mi granito de arena.

Por Ăşltimo, os enseño mi dibujo de esta tarde. SĂ­, sĂ© que lo mĂ­o es obsesiĂłn más que amor; quĂ© le vamos a hacer :)  



Hu ha artĂ­stico :D