Acabo de pintarme las uñas color cafĂ©. He hecho un primer intento con el coral, pero resulta que despuĂ©s de quitarme el Ăşltimo esmalte, color azul, tambiĂ©n mis uñas han quedado azules y parece que estoy muerta. Y el coral no es lo bastante oscuro para tapar el azul, asĂ que he probado con el cafĂ©. Pintarme las uñas color cafĂ© quiere decir que me estoy reconciliando con el otoño. De un año para otro me cuesta recordar lo mal que me sienta la llegada del frĂo. Estoy muerta de calor, deseando poder dormir con el edredĂłn, y se me olvida de que los cambios de tiempo me ponen los nervios de punta, como a los ancianos.
Mientras se secaban las uñas, he abierto mi ejemplar de "El gozo de escribir". No me habĂa dado cuenta de que estuviera tan viejo ya. Lleva conmigo unos doce años: le ha cambiado el olor de las páginas y las cubiertas están rajadas por los bordes. Lo ojeaba para ver si encontraba un fragmento sobre conocer a los demás. Algo como que un amigo de la autora le decĂa: este libro deberĂa tener mucho Ă©xito, porque al acabarlo uno siente que conoce a quien lo ha escrito. QuerĂa encontrar ese fragmento a cuenta de la encuesta, porque alguien me ha preguntado sobre su finalidad. La finalidad de este blog, al final, es que me conozcáis; la de la encuesta, más o menos, es conoceros yo a vosotros.
"Conectar con otros, relacionarse con otros, es una de las principales fuentes de satisfacciĂłn de la vida", me decĂa el otro dĂa Anxo mientras conducĂa hacia Vejer. Es verdad. Yo no sĂ© quĂ© tiene de bueno el vĂnculo, ni sĂ© por quĂ© a mĂ me interesa saber de las vidas de otra gente y a otra gente de la mĂa. Pero es asĂ. Es como tantas otras cosas que no hace falta comprender para saber que son ciertas.
No he encontrado el fragmento que buscaba, pero he aprovechado para releer el capĂtulo titulado "Más sobre los lunes". Es gracioso, porque como mi blog se llama asĂ desde hace tanto tiempo, se me olvida que el capĂtulo estaba antes y por un instante pienso que vaya coincidencia.
Siempre he dicho que hablo de los lunes porque me parece que están hechos de una sustancia muy parecida a la vida. Levantarse temprano, el olor de los bares a café y tostadas, el susurro triste del autobús camino del curro. Los rostros serios de la gente, los paseantes voluntariosos junto a la playa, la rutina descolgándose despacio frente a nuestros ojos cansados porque el domingo, para variar, nos acostamos más tarde de la cuenta.
Cuando estaba en Málaga estudiando el PIR, J. siempre me pedĂa que me quedara a dormir con Ă©l los domingos. DecĂa que la vĂspera del lunes dormĂa fatal. Digo yo que el estado de ánimo de tu domingo por la tarde dice mucho de la calidad de vida de tus lunes pero, aĂşn asĂ, yo entendia a J., y solĂa pasar las noches de los domingos acariciándole la espalda. Él se sobresaltaba un par de veces entre mis brazos y se quedaba frito; a veces se despertaba inquieto a media noche y siempre se alegraba de verme allĂ.
Hoy ha sido un dĂa muy, muy raro. Ha empezado saliente de guardia, conmigo soñando despierta en la cama de la habitaciĂłn de residentes. Por la mañana estaba muy triste, nivel de verdad que no puedo sola con esto, entendiendo esto como gestionar mis dĂas sobre la tierra de forma decente. Luego he visto el nuevo capĂtulo de AnatomĂa de Grey, que tambiĂ©n es como para cortarse las venas: ¿podrĂas, por favor, Shonda Rhimes, dejar de matar gente de una vez? Menos mal que a las cinco he conducido hasta la casa de mi tĂo Quique para pasar la tarde dibujando. Ha montado un taller gratuito como protesta pacĂfica contra la crisis: si me quitan dinero, yo enseño gratis. No es muy práctico como revoluciĂłn, pero me gusta la idea.
Ahora estoy de vuelta, más tranquila que en toda la semana, y de verdad que todo esto nos lleva a alguna parte. A que más sobre los lunes tiene que ver también con hacer los lunes más tolerables. Quiero escribir para quitarle a los domingos la angustia y poder empezar las semanas extremadamente avionil. Quiero escribir como única arma que me queda ante el miedo y la rutina, porque incluso cuando me parece que estoy exprimiéndome el cerebro como un limón seco, hay una parte de mà que sabe más que yo y que se alegrará de leer esto en el futuro.
Más sobre los lunes porque los domingos por la noche nadie deberĂa estar solo. Y escribir aquĂ ahora mismo es la Ăşnica forma que se me ocurre de poner en esa empresa mi granito de arena.
Por Ăşltimo, os enseño mi dibujo de esta tarde. SĂ, sĂ© que lo mĂo es obsesiĂłn más que amor; quĂ© le vamos a hacer :)
Hu ha artĂstico :D
