DespuĂ©s de aberrar contra el sistema en el Corte InglĂ©s, decidĂ irme a las tiendas de Amancio Ortega, a ver si alguna me sacaba del apuro. EmpecĂ© por Mango. En general, Mango me parece un horror. ¿QuĂ© les pasa a sus colores? ¿Por quĂ© están hechos para no favorecer a las mujeres? El invierno pasado tuve que cambiar unos regalos de allĂ y hubo un momento en que me vi intentando elegir entre mostaza verdoso y butano apagado. Me dije que Mango habĂa alterado mi percepciĂłn de lo cromáticamente aceptable y tuve que irme antes de empezar a pensar que el problema lo tenĂa yo.
Aun asĂ, nada más entrar por la puerta veo un vestido medio mono. Elegante. Manga corta, cuello redondo, parte superior en crudo, inferior en negro y como de encajito. Elegante y audreyhepburniano. Me lo pruebo, me veo mona y aunque no es que estĂ© despampanante de la muerte, me lo llevo, por si acaso. Siempre me quedará el recurso de comprarme unos zapatos preciosos para compensar.
He aquĂ el vestido. La frontera entre ir elegante y parecerme a mi abuela se difumina peligrosamente.
Unos dĂas despuĂ©s, por probar, fui al Zara. Y allĂ encontrĂ© un vestido que no tenĂa mala pinta. Violaba dos de mis principios para que los vestidos favorezcan, a saber:
1) Que era palabra de honor.
2) Que sĂłlo lo tenĂan en dos tonos, a cuál más horrendo: azul petrĂłleo y rosa palo. Si el azul petrĂłleo es chungo, el rosa palo es casi peor. ¿A quiĂ©n le sienta bien, aparte de a Naomi Campbell? Te hace parecer enferma.
Pero dĂas vagando por las tiendas de ropa me habĂan enseñado que tendrĂa que tragarme mis principios si querĂa ir a la boda en algo mejor que unos vaqueros, y tambiĂ©n que los vestidos a veces ganan cuando los llevas puestos. AsĂ que me los probĂ© (el rosa y el azul), junto con unos zapatos maravillosos de charol en tono nude, tipo peep toe y de altura travesti.
[Nude = color carne. Peep toe = con el dedo fuera. Lo aprendĂ en la Cuore]
Me hice un par de fotos calorras con el mĂłvil para enseñarlo por ahĂ. El azul era terrible, pero el rosa no me disgustaba. Y siempre podĂa comprármelo y llevarlo con los zapatos de travelo para consolarme.
AsĂ que mostrĂ© las dos fotografĂas a dos especĂmenes del gĂ©nero masculino. El primero, IA, me dijo que le gustaba el audreyhepburniano, que estaba"muy linda". El segundo, MQEN, me dijo:
- ¿Y por quĂ© no te gusta el rosa? ¡A mĂ me gusta el rosa! Joer, Peq, es que el rosa... - seguido de resoplido elocuente.
PensĂ© que preferĂa estar puntos suspensivos y resoplido a estar linda, sin ánimo de menospreciar la opiniĂłn de IA, que conste. Pero es que MQEN sabe lo que mola. Una vez, a la pregunta de "¿El color de este vestido pega con mi piel?" me contestĂł "No lo sĂ©, pero pega con tus piernas y tus tetas". Me convenciĂł.
AsĂ que me fui al Zara y me volvĂ a probar el vestido rosa y los zapatos de travelo. Una cosa estaba clara: adoraciĂłn total por los zapatos, a pesar de que estuve a punto de quedarme sin tobillos ya en el probador como cinco veces.
Salgo del probador, me paseo por el pasillo y se me acerca la dependienta, dando suspiros de admiraciĂłn.
- ¡¡MonĂsima, monĂsima, estás monĂsima!! Espera, que te pruebo un cinturĂłn. No le pega el color, ni la forma, pero es para que te hagas una idea.
¿Una idea de quĂ©? ¿De cĂłmo estropear el vestido?
En esto que sale del probador de al lado una chica, me mira y me dice:
- Yo le meterĂa un cinturĂłn cobre. O me irĂa a una mercerĂa, pedirĂa una cinta de raso en el tono del zapato y le harĂa una moña.
[Moña = lazo. Es que no sé si se dice en todas partes o sólo en el sur]
En mi mente se dibujĂł la secuencia de yo yendo por las tiendas a la bĂşsqueda de un cinturĂłn en tono cobre, o por las mercerĂas buscando cintas de raso en tono zapatos para hacerme moñas. Improbable como un unicornio. EnarquĂ© las cejas, le agradecĂ el gesto y decidĂ que me lo llevaba todo: el vestido rosa palo palabra de honor y los zapatos modelo travesti que, ahora que lo pienso, harán juego con mis manos con venorras de escaladora.
Total, gente, que ya tengo vestido. Como soy medio guapa y los zapatos son preciosos (¿lo he dicho ya?) el resultado me deja bastante contenta. Mi madre me ha dicho que me lleve unas bailarinas para cambiarme, y yo le he contestado que ni muerta me bajo yo de mis tacones a mitad de la fiesta por algo tan efĂmero y prosaico como el dolor de pies, y más despuĂ©s del entrenamiento que les estoy dando Ăşltimamente a base de gatos de escalada.
Además, Erika me ha traĂdo de Hawaii (verĂdico) un kit de maquillaje BareMinerals, porque su madre trabajaba como representante y le sobraban muestras. Tiene miles de tarritos y de brochas. Las instrucciones vienen en inglĂ©s, y parece que las ha escrito una manĂaca harta de prozac. Traduzco y cito de memoria.
¡¡¡Saca tu maravillosa belleza brillante y perfecta con BareMinerals en sĂłlo cuatro pasos!!!
1) AplĂcate "reciĂ©n levantada" con la brocha "pura precisiĂłn" alrededor de los ojos para un look descansado, fresco y luminoso, como si hubieras dormido en colchones de plumas y ahora brillaras como una estrella matutina.
2) Aplica "falso bronceado" con la brocha "suelta y fabulosa" en las áreas donde te darĂa el sol, para un look soleado y radiante como salida de las mañanas caribeñas.
3) Aplica "brillo radiante" con la brocha "biselada estupenda" en toda la cara, empezando por la frente y acabando por la barbilla, para un resplandor angelical y reluciente como si miles de ángeles te envolvieran en polvo de estrellas
4) Aplica "velo mineral" incidiendo en la zona T con la brocha "suelta y fabulosa" para un maravilloso acabado mate y eterno que brillará por siempre sobre tu rostro divino.
Y asĂ. De verdad que no sĂ© de dĂłnde saca esta gente los adjetivos. Son como el buscador de sinĂłnimos del Word. Yo quiero algo que básicamente disimule el AcnĂ© del Averno sin hacerme parecer Jordi González. Por cierto, mi piel está sorprendentemente bien Ăşltimamente y ni siquiera sĂ© por quĂ©. Intuyo que la cura de mis males cutáneos van a ser las vacaciones.
Resumiendo: que esta noche me he dedicado a ponerme uno encima de otro sin orden ni concierto probar cuidadosamente los potingues de BareMinerals, pintarme los ojos, peinarme la melena y aprender a andar con los tacones (que seguro seguro me van a costar un tobillo... sólo espero que no sea mientras camino hacia el estrado para leer). Y ahora estoy escribiendo en el chaise longue con todo el modelé puesto, rollo "Divas de diván", y pensando que ojalá estuviera el tema listo, pero que en realidad me faltan la chaqueta, el bolso, los pendientes y el esmalte de uñas, y que ser mujer es un coñazo, además de muy caro.
Y para los que hayáis tenido la paciencia y solidaridad de llegar hasta aquĂ, un premio en forma de foto.
No estoy mal ;) La expresiĂłn de la cara es rara, lo sĂ©, pero es que tenĂa que darle al ratĂłn, alejarme sin matarme y poner pose en tres segundos justos. Un estrĂ©s.
Hale, ya sólo queda templar la voz, echarle valor y darme después al whisky con naranja como si no hubiera un mañana.
