massobreloslunes: 09/27/12

jueves, 27 de septiembre de 2012

Heart in a box

Como no me quiero acostar muy tarde, estoy rebuscando entre los post antiguos algo que reciclar. Y, mira tú por dónde, he encontrado este texto. Lo escribí en noviembre de 2011, hace ya casi un año.

Esta entrada es toda ella un spoiler del último capítulo de Anatomía de Grey. Pero vamos, que no spoilerea partes muy importantes, así que aunque os mole la serie y queráis mantener el intríngulis, la podéis leer sin problema.

Resulta que en el capítulo en cuestión Christina Yang, la china fea que ya con el tiempo y la mera exposición no me parece tan fea, está redactando una lista de operaciones de corazón que le gustaría hacer. Para los que no sepáis de qué va la serie, trata de unos cirujanos muy, muy frikis de la cirugía, así que la lista de operaciones de Yang es más o menos como mi lista de maromos ideales o de autores a los que me gustaría parecerme.

Al principio del capítulo, Yang y Altman, su adjunta cardióloga, sacan un corazón para un transplante y lo conectan a una máquina que hace que no deje de latir. El receptor muere antes de poder recibir el corazón, así que Christina tiene que quedarse todo el día vigilando al corazón en la caja mientras hace su lista de operaciones. No sabe cuáles escoger, y entonces el ex jefe, que es mayor y experimentado, le dice que el corazón en la caja tiene la respuesta.

Varias escenas después aparece en la sala Avery, que es algo así como un dios mulato de la cirugía. Está tan increíblemente bueno que seguro que lo han generado por ordenador como a los extraterrestres de Avatar. El caso, que me disperso, es que Avery se encuentra a Yang consultando al corazón en una caja como si fuera un oráculo. Lee una cirugía, mira al corazón latir y decide si la incluirá o no en su lista.

Avery: ¿De quĂ© va esto?
Christina: Es el corazón en la caja. Él tiene la respuesta.
Avery: ¿CĂłmo puede tener la respuesta un corazĂłn?
Christina: Cuando sacas un Ăłrgano para transplantarlo, ¿quĂ© haces?
Avery: Lo pones en hielo.
Christina: Exacto, lo pones en hielo y coges un helicóptero hasta el donante, lo colocas y rezas para que ese órgano frío y muerto vuelva a la vida. Pero él nunca ha dejado de latir. Nunca ha parado de estar caliente. Nunca ha parado de vivir. Es un maldito milagro. Estás sentado enfrente de un milagro. Y, cuando te das cuenta, cambia tu perspectiva. Así que lo que hago es lo siguiente. Miro una cirugía, luego miro el corazón, y si la cirugía no es ni la mitad de increíble que el corazón, no merece mi tiempo. Te hace saber lo que es importante para ti. Eso es lo que hace el corazón en la caja.

Hay que ver cómo hay momentos que te atraviesan en algo tan pueril como Anatomía de Grey. Me he preguntado cuál es el corazón en mi caja.

Ahí me quedé cuando escribí el post. No sabía muy bien cómo terminarlo ni si podía resultar interesante. Y ahora que lo releo pienso que bueno, casi un año después sigo sin haber encontrado el amor, entendido como querer a alguien y que ese alguien también me quiera a mí.

Pero, curiosamente, creo que sĂ­ que he encontrado el corazĂłn en la caja. El sitio a donde mirar la prĂłxima vez que quiera saber si lo que tengo entre manos merece la pena.

Y eso es bueno.