
Ingredientes:
250 g de puré de calabaza
250 g de harina de repostería
un sobre de levadura química
75 g de azúcar morena
75 g de azúcar normal
3 huevos
50 g de aceite de girasol
una cucharadita de canela
un cuarto de cucharadita de pimienta de jamaica molida
una pizca de clavo molido
una cucharada sopera de agua de azahar
frutas secas: 75 g de arándanos y 75 g de ciruelas pasas y 75 g de dátiles troceados y sin hueso.
El cuerpo me pedía dulce pero no quería pasarme demasiado de forma que he optado por una versión creo que bastante sana para quitarme el deseo de comer algún "golosismo".
Nunca había utilizado calabaza en un bizcocho y después de haber ido viendo varias recetas por varios blog ( albahaca y canela y Lola en la cocina ) me lancé a la aventura y ha resultado un bizcochito muy jugoso que en casa ha gustado mucho.
Lo primero que hacemos es asar la calabaza. Yo lo he hecho en el microondas y ha sido bastante rápido. He necesitado utilizar como medio kilo de calabaza para obtener esos 250 g.
En un bol ponemos la calabaza, las especias, el agua de azahar, el aceite, el azúcar y los huevos. Lo batimos todo bien hasta que esté completamente homogénea la mezcla. Por otro lado tamizamos la harina con la levadura y lo añadimos al bol poco a poco removiendo para que se vaya unificando. Cuando toda la harina se haya integrado perfectamente en la masa agregamos las frutas secas y volvemos a mezclar bien. Rellenamos el molde o moldes donde lo vayamos a hacer, engrasado previamente si no es de silicona, hasta una altura de unas tres cuartas partes la altura total del recipiente (en el horno crece). Lo espolvoreamos bien de azúcar y canela.
Lo metemos al horno previamente calentado a 160 ºC durante una media hora, o hasta que al pinchar el bizcocho con una aguja, ésta salga limpia.


Una manera fácil y rápida de obtener un bizcocho delicioso.








