Ingredientes:500 g de higos limpios
250 g de azúcar
zumo de medio limón
3 clavos de olor
media cucharadita de canela en polvo
esencia de vainilla
Es la época de los higos y conseguí una gran cantidad. Pensando que podía hacer con ellos se me ocurrió hacer mermelada pero como siempre tengo que estar inventando algo he hecho diferentes variedades.
Recuerdo que de pequeña tenía un libro de ciencias que tenía unas actividades que me encantaban, las de "observo y experimento", y debe ser que se me quedaron metidas en vena y de ahí esta manía de probar para ver que pasa. Esta vez ha sido un acierto. Me acabo de meter entre pecho y espalda unas tostadas con mermelada de higo con clavo y canela y realmente está de muerte. Eso si: ¡a la porra la dieta!.
Lo primero que hacemos es lavar bien los higos, cortarles el rabito y trocearlos poniéndolos en un cazo con todo el azúcar durante toda la noche a macerar. La cantidad de azúcar se puede variar si somos más o menos golosos pero hay que recordar que el higo es una fruta de natural bastante dulce y que el tiempo de conservación de una mermelada depende del porcentaje de azúcar que lleve.
Por la mañana veremos que se ha formado una especie de compota a la que añadiremos el medio zumo de limón para potenciar el medio ácido que la pectina (espesante natural que tienen las frutas en la piel y semillas) necesita y llevaremos el recipiente al fuego para que hierva unos 15 minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
Repetiremos la operación pero previamente trituraremos hasta alcanzar la textura que más nos guste para nuestra mermelada. De nuevo dejamos enfriar.
Por último he dividido en tres partes y colocado en tres cazos distintos. A uno de ellos le añadí esencia de vainilla. A otro media cucharadita de café de canela en polvo y tres clavos de olor. El tercero se quedó tal cual. Los llevé a ebullición otros 10 minutos más y el resultado fueron tres tipos distintos de mermelada de higo: mermelada de higos de la de toda la vida, mermelada de higo a la esencia de vainilla y mermelada de higos con canela y clavo.

En caliente la he envasado en recipientes de vidrio esterilizados previamente, tanto el bote como la tapa. En una olla he hecho el vacio con el método tradicional. Cerramos los botes bien y ponemos en una olla al baño maria a ebullición durante media hora. De este modo se conserva por más tiempo.

En casa no nos ponemos de acuerdo en cual es la mejor, pero siendo honesta las tres están realmente buenas.