Cuando vi esas croquetas supe que me iban a encantar y que tenía que probarlas, pero como muchas otras recetas tuvieron que dormir entre las que tengo pendientes hasta que hoy les llegó el momento. Son de Cristina, de Kanela y Limón y no me han defraudado nada. Son deliciosas con ese contraste del queso camembert y la mermelada. Yo utilicé de arándanos.
Ingredientes:
- 250 gramos de camembert sin corteza
- media cebolla
- 50 gramos de mantequilla
- 60 gramos de harina
- 350 ml de leche
- 2 yemas de huevo
- nuez moscada
- sal
para el rebozado
- pimienta negra
- pan rallado
- huevo
- harina
para acompañar
- mermelada de arándanos
Cortamos la cebolla y la pochamos en la mantequilla. Cuando esté rehogamos la harina durante unos minutos.
A continuación agregamos la leche caliente y agitamos bien con unas varillas para que no se nos hagan grumos.
Añadimos el queso camembert y revolvemos bien para que se funda durante unos minutos.Agregamos las yemas de una en una removiendo constantemente. Ponemos sal, pimienta negra molida y nuez moscada y mezclamos hasta que sea homogéneo.
Volcamos en un recipiente y lo dejamos enfriar. Para que no se pegue untamos de mantequilla el recipiente.
Formamos las croquetas y para que queden más crujientes las pasamos por el rebozado (harina, huevo, pan rallado, en ese orden dos veces).
Se fríen en abundante aceite y se sirven doraditas y crujientes acompañadas de mermelada de arándanos.
Han resultado toda una delicia. Las tendré que volver a repetir.









