Hoy toca receta peruana, conchitas a la parmesana, todo un clásico entre los "piqueos" y además riquísimo.
Ingredientes:
un par de conchitas de abanico o vieiras por persona
zumo de limón
pimienta blanca recién molida
sal
mantequilla
queso parmesano rallado
pisco (aguardiente peruano)
Colocamos las conchas en una bandeja de horno. Llenamos cada una con 5 gotas de pisco y la vieira (si son pequeñas se puede poner más de una). Salpimentar al gusto. Ponemos unas seis gotas de zumo de limón en cada una, una porción de mantequilla del tamaño de una avellana y cubrimos con el queso rallado parmesano.
Se mete al horno previamente calentado a 180 ºC durante unos 10 minutos. En los últimos minutos con el gratinador para que cojan color. Deben quedar solo un poco doraditas.
Se sirven con rodajas de limón y una buena chelita (cervecita) o un buen vino blanco bien fresquito.
La receta de hoy es un clásico, una receta para un día de fiesta porque es deliciosa. Hoy, aunque no lo es, nos hemos obsequiado con estas vieiras al horno con su correspondiente botella de albariño bien fresquito.
Ingredientes:
-4 vieiras
-una cebolla mediana
-100 g de jamón serrano en lonchas finas
-pimienta blanca
-vino albariño
-aceite de oliva
-sal
-pan rallado
Limpiamos las vieiras abriéndolas y retirando la concha plana les quitamos las telas y partes oscuras. Os dejo un video de youtube para que veáis como se hace de una manera muy clara.
Picamos finamente el jamón y lo reservamos. Hacemos lo mismo con la cebolla y la ponemos a pochar en una sartén con un poco de pimienta blanca y un chorro de aceite de oliva.
Cuando esté blandita añadimos el jamón y lo rehogamos un minuto. Agregamos un poco de albariño y dejamos que evapore el alcohol.
Cubrimos cada vieira con parte del sofrito y espolvoreamos con pan rallado. Las llevamos a la bandeja del horno a 190º C previamente calentado.
Cuando estén doradas por encimas las tenemos listas para disfrutar.
Receta bien sencilla y que resulta fantástica cuando tenemos invitados.
Tenía mejillones y pensé en hacer algo diferente con ellos. Así surgió este pastel de mejillones tan rico.
Ingredientes:
3/4 kg de mejillones
2 patatas hermosas
1 cebolla
2 pimientos italianos
2 dientes de ajo
250 ml de tomate frito casero
1 vaso de vino blanco
lonchas de queso que fundan bien
250 ml de bechamel
aceite de oliva
Lo primero que hacemos es abrir los mejillones al vapor, los sacamos de sus valvas y reservamos.
Troceamos la cebolla, los pimientos y los dientes de ajo finamente y los ponemos a pochar con un poco de aceite de oliva en una sartén. Cuando estén blanditos añadimos los mejillones troceados y el tomate frito lo mezclamos bien y dejamos que se cocine unos minutos. Pasado ese tiempo incorporamos 1/2 vaso del vino blanco y dejamos que reduzca unos diez minutos.
Pelamos las patatas y las hacemos rodajas como de medio centímetro de espesor. Untamos un molde de pirex (el mio es de 22 cm) con aceite de oliva, ponemos el resto del vino, las salpimentamos y colocamos en él. Regamos con un chorrito de aceite y metemos en el microondas durante diez minutos. Pasado ese tiempo las volteamos poniendo los de arriba abajo y lo metemos otros diez minutos más.
Sobre las patatas colocamos una capa del pisto con los mejillones. Ponemos encima las lonchas de queso y sobre ellas el bechamel. Solo nos queda meterlo al horno con el gratinador. Cuando esté doradito lo tenemos listo.
Hacía mucho tiempo que no hacía fideuá y hoy me he decidido a cocinarla de nuevo y nos ha sabido a gloria.
La fideuá (nombre que deriva de la pronunciación valenciana de la palabra "fideuada" y que significa literalmente "conjunto de fideos") es un plato marinero originario de las costas de Valencia que se elabora de forma parecida a la paella.
Ingredientes:
- 500 g de fideos huecos para fideua
- 300 g de pollo troceado
- 250 g de gambas
- 12 mejillones
- 150 g de chirlas
- 250 g de sepia
- caldo de pollo
- media cebolla
- un puerro
- un pimiento rojo
- un pimiento verde
- tres dientes de ajo
- medio vaso de tomate frito casero
- litro y cuarto de caldo de pollo
- una cucharadita de pimentón dulce
- hebras de azafrán o colorante alimentario
- aceite de oliva
- sal
Troceamos finamente la cebolla, los pimientos rojo y verde, el puerro y los dientes de ajo.
Ponemos la paellera con el fondo cubierto de aceite de oliva y rehogamos las trozos de pollo hasta dorarlos. Cuando estén los sacamos a un recipiente y reservamos. Añadimos las hortalizas troceadas para hacer el sofrito y las pochamos.
Agregamos la sepia troceada y la cocinamos unos minutos. En este punto introducimos en la paellera las tajadas de pollo, el caldo de pollo, el azafrán o colorante, media cucharadita de pimentón dulce y el medio vaso de tomate frito. Añadimos sal y dejamos que hierva.
Mientras, abrimos los mejillones en un cazo y cuando estén nos reservamos la valva donde se aloja el mejillón y tiramos la otra. Colamos el líquido que se haya producido en este proceso y lo añadimos a la paellera.
Cuando el caldo rompa a cocer rectificamos de sal, añadimos los fideos y las chirlas, removemos y esperamos unos tres minutos y entonces colocamos encima las gambas y los mejillones. Lo dejamos hervir unos 10 minutos.
Pasado este tiempo apagamos y tapamos con un paño dejándolo que repose unos 5 minutos fuera del fuego.
Con un buen vino rosado fresquito se convierte en una comida de domingo.
Con este nombre los conocí en Almería y en casa nos gusta llamarlos así. La salsa criolla (o sarsa criolla como a ellos les gusta llamarla) es un clásico de la cocina peruana que yo adoro y que combina francamente bien con pescaito y marisco frito. Receta sencilla donde las haya y un aperitivo que a todos suele gustar.
Ingredientes:-ESPELUZNAOS
500 g de patas o rejos de pota o calamar
harina
sal
aceite de girasol
-SALSA CRIOLLA
una cebolla
un ají amarillo (el picante que no podía faltar)
cilantro fresco
zumo de limón
pimienta blanca molida
sal
sal aceite de girasol
Lo primero que hacemos es cortar la cebolla en pluma y ponerla en agua fría con agua y sal durante una media hora al menos.
Cortamos el ají amarillo en cuadraditos quitándole las venas y semillas y reservamos en la ensaladera donde haremos la salsa criolla.
Exprimimos el zumo a un limón (a veces es necesario más de uno, cuestión de gustos) y lavamos el cilantro pero no lo picaremos hasta el final para que aporte todo su aroma.
Prepararemos la harina con un la sal. Debemos conseguir un buen puntito saladito para que estén bien sabrosos. Enharinamos las patitas bien sacudiendo el exceso de harina y en un cazo pondremos el suficiente aceite para que al ir echando las patas de los rejos se queden bien cubiertas y frían bien crujientitas. No debemos echar demasiadas al tiempo y yo las pongo con las patas hacia arriba para que queden más bonitos los espeluznaos. Los vamos sacando a una fuente con papel de cocina para que escurra el exceso de aceite.
Escurrimos la cebolla aclarándola primero bien con agua y la ponemos en el recipiente del ají amarillo. Añadimos el limón, la sal, pimienta blanca y aceite de girasol. Troceamos finamente el cilantro y se lo agregamos, removemos bien y ajustamos la sal y el punto ácido que debe resaltar en esta salsa.
Este plato de arroz de mariscos a la criolla es uno de los más típicos de la gastronomía del Perú y a mi me encanta. Como siempre en los clásicos cada uno hace sus aportaciones. Esta es mi versión.
Ingredientes: una cebolla roja 3 dientes de ajo cinco tazas de arroz blanco estilo Perú un tomate pequeño medio vaso de vino blanco una cucharada de ajípanca o pimentón dulce una cucharada de achiote cilantro fresco dos cucharadas de crema de ají amarillo 1/2 litro de caldo de pollo (puede ser también de pecado) aceite de girasol marisco al gusto, yo puse: 150 g de pulpo cocido, 200 g de langostinos crudos pelados, 250 g de mejillones cocidos sin cáscara, 150 g de anillas de calamar cocidas y troceadas
Ponemos en una paellera o sartén grande un poco de aceite de girasol y pochamos la cebolla y el ajo cortados finamente en cuadraditos. Cuando estén a medio hacer añadimos el tomate también troceado en cuadraditos sin pipas ni piel. Cuando esté todo pochadito añadimos el pimentón dulce y el vino blanco y dejamos que el alcohol se evapore un minuto.
Añadimos dos cucharadas de ají amarillo que le da un sabor increíble y que habremos preparado en forma de crema triturando dos ajís amarillos sin las pepas (no debe picar solo dar sabor) con medio diente de ajo y un chorrito de aceite de girasol. Removemos para unificar los sabores y agregamos dos tazas de caldo de pollo. Dejamos que llegue a ebullición y entonces añadimos todo el marisco. Pasados unos minutos añadimos las cinco tazas de arroz blanco y una cucharada de achiote (colorante natural que se utiliza disuelto en aceite y da un color rojo amarillento) y seguimos mezclando hasta que el arroz haya absorbido el líquido y con él los sabores. Retiramos del fuego.
Picamos el cilantro fresco y se lo añadimos al arroz, le dará una frescura y un aroma únicos. Removemos y ya está listo para servir.
Ingredientes: 4 huevos 2 puerros 100 g de gambas peladas una rebanada de pan sal pimienta blanca aceite de oliva
La semana pasada tuve la suerte de recibir mi libro "150 aperitivos para compartir", gracias al sorteo que Sonia del blog L´Exquisit hizo. Es una preciosidad y seguro que lo disfrutaré y compartiré con los mios por lo que de nuevo doy mi mas sincera enhorabuena a Sonia por su trabajo con el libro y las gracias por habérmelo hecho llegar con tanta celeridad.
Repasando mis entradas he descubierto que no tengo ninguna dedicada a revueltos y me ha venido a la cabeza éste que tanto nos gusta en casa y que hoy os presento.
Cogemos la parte blanca de los puerros y los troceamos finamente. En una sartén se pochan a fuego lento sin dejar que se tuesten. Cuando están blanditos se dejan en la propia sartén y se retiran del fuego.
En otra sartén a fuego fuerte se les da una vuelta a las gambas y en los últimos segundos se salpimentan. Se reservan todas excepto 3 ó 4 que pincharemos en una brocheta para adornar.
En aceite bien fuerte doramos una rebanada de pan.
Separamos las claras de las yemas. Ponemos la sartén de los puerros en el fuego y añadimos las gambas y las claras. Añadimos un poco de sal y cuajamos lentamente. Una vez tenemos las claras, ya fuera del fuego, añadimos las yemas y removemos bien para que con el propio calor del revuelto se cuajen lo gusto para que el revuelto quede jugoso y untoso. Éste punto es lo más complicado de conseguir porque si lo cocinamos demasiado se queda seco y si nos quedamos cortos aparece la clara sin cuajar lo que no es nada agradable. Haciéndolo como os explico queda muy bueno.
Emplatamos utilizando un aro y como adorno le ponemos la tostada de pan con la brocheta de gambas encima. Espolvoreamos de perejil picado y a disfrutarlo. A mi el puerro me encanta, me resulta muy aromático y delicioso y en este revuelto queda ideal.
Ingredientes: un pulpo de 1 y 1/2 kg dos patatas cebolla vino blanco aceite de oliva sal
La receta de hoy no es de este verano. Creo que fue una de las últimas que hice en el horno antes de darle unas merecidas vacaciones veraniegas. Cuando la vi en La Cocina de mi Casa me recordó a un pulpo asado que tomábamos en un chiringuito en la playa y que me encantaba. Me entraron unas ganas locas hacerlo aunque en mi vida había asado un pulpo. Resultó super sencillo y muy delicioso.
Compré un pulpo mediano (pierde bastante peso al asarse debido a su alto contenido en agua) y lo limpié bien. Le di la vuelta a la cabeza y eliminé toda la suciedad. Lo mismo con el resto, sobre todo las ventosas. Yo le quité parte de la gelatina.
Lo cocemos en agua y laurel durante 10 minutos. Si solo lo asamos
a veces se queda salado de este modo se ayuda a controlar el punto de sal en el horno.
En una fuente de horno puse las patatas en rodajas y la cebolla en juliana. Encima coloqué al pulpo rociado de vino blanco y con un chorrito de aceite de oliva. La sal con moderación pues corremos el riesgo de que nos quede salado. Lo metí al horno a 190º C durante 10 minutos. Para probar si estaba hecho le pinché con una aguja. Finalmente le dí un golpe de grill de 5 minutos.
Ingredientes: 12 choros o mejillones una cebolla roja un tomate 80 g de maiz ají o rocoto zumo de limón cilantro aceite de girasol pimienta blanca molida sal
Los choros a la chalaca es un entrante o picoteo típico en toda la costa del Perú. El término chalaco es el gentilicio de los originarios del Callao, el puerto de Lima. A mi me gustan mucho y siempre que encuentro unos buenos mejillones (choros) los hago para mi "chalaco".
Lo primero es limpiarlos bien las cáscaras (lo más ingrato de la receta) para abrirlos al vapor en una olla con un poquitín de agua. Dejar enfriar.
En una fuente ponemos la cebolla en brunoise, el tomate que debe estar bien rojito en cuadraditos pequeños, los granos de maiz, el zumo de un limón o más si es necesario, un poco de pimienta blanca molida, un chorrito de aceite de girasol y sal. Removemos bien y agregamos ají o rocoto finamente cortado según nuestro gusto por el picante, así como un poquito de cilantro picadito. Mezclamos y rectificamos si es necesario el ácido, la sal o el picante.
Sacamos los mejillones de sus valvas, los añadimos a la fuente y dejamos que se impregnen de los aromas y sabores del resto de ingredientes.
En una fuente colocamos una valva por mejillón escogiendo las más hermosas y las rellenamos con una cuchara poniendo un choro en cada una y completando con el resto de la mezcla.
Resultan un fantástico entrante para una buena comida o un aperitivo de escándalo a cualquier hora con un cervecita.
Ingredientes: 500 g de mero 250 g de langostinos cocidos 200 g de pulpo cocido 2 cebollas moradas cilantro 2 patatas ají 2 dientes de ajo pimienta blanca molida zumo de limón sal
Este plato es un símbolo en el Perú. Las cevicherías se extienden a lo ancho y largo del país y es raro el restaurante que se precie que no lo tiene en su carta. En Madrid pasa lo mismo con los restaurantes de comida peruana que yo conozco. Ultimamente hemos descubierto en Tetuán un sitio bastante sencillo llamado La Casa del Ceviche , gracías al suplemento del periódico el mundo, donde lo preparan delicioso y a un precio más que asequible.
En el norte del Perú el picante no se pone molido en el líquido de maceración, se pica finito y se espolvorea por encima de manera que el líquido no coge el color del picante usado. Mi chalaco (originario del Callao, puerto de Lima) lo hace bien picantito usando el ají molido y le sale buenísimo. Es la receta hecha por sus manos la que aquí os traigo
Vamos a preparar todos los ingredientes necesarios para macerar el pescado y marisco y los complementos para su presentación.
Preparamos el ají molido tal como lo he hecho otras veces, le quitamos las pepitas y el rabo y trituramos con sal y un diente de ajo.
Se pelan y se cortan las cebollas en mitades dejándolas metidas en agua durante una hora para eliminar el fuerte sabor picante que pudiera tener y que puede malograr el cevichito.
Se ponen a cocer las patatas bien lavadas en agua y sal en la olla rápida durante unos 10 minutos. Deben quedar cocidas pero enteras.
Pelamos y machacamos los dos dientes de ajo finamente. Escurrimos las cebollas y las cortamos en juliana. Reservamos.
Se trocean las patas del pulpo cocido y se pelan los langostinos cocidos. Se colocan en el recipiente donde haremos el ceviche.
Cortamos el pescado en cubos no muy grandes y los ponemos en el recipiente también. Nosotros solemos hacerlo con mero, panga, merluza..., un buen pescado blanco. Lo importante es que esté fresco.
Hoy os presento un tipo de maiz que yo antes no conocía que se llama cancha, el resultado es algo intermedio entre los kikos y las palomitas de maiz. Yo la compro en las tiendas de productos latinos y aquí os enseño mi última bolsa y como queda despues de prepararla.
Se hace poniéndola en una sartén con un poco de aceite como cuando hacéis palomitas y se doran moviéndolas continuamente perfectamente tapadas porque saltan como diablos al abrirse. Al sacarla de la sartén se salan.
Exprimimos tres limones y cortamos finamente el cilantro.
Ponemos sal sobre el pescado y añadimos los ajos machacados. Añadimos pimienta blanca molida, el ají molido al gusto y el cilantro picado y removemos bien. Agregamos el zumo de limón (la cantidad depende de la acidez del mismo) y se deja macerar unos minutos (no demasiados pues un exceso de tiempo hace que el pescado se cueza con el ácido) y se sirve.
Para presentarlo se pone patata cocida y si se tiene camote (boniato) cocido en el plato. Se pone al lado el ceviche y sobre él un poco de la cebolla. Si se quiere se puede poner un poquito de cancha o servirla en un recipiente a parte.
Otra de las cosas curiosas es que después de comer el ceviche, se bebe el líquido de la maceración. Se conoce como leche de tigre. Lo utilizan para curar las resacas porque entre el ácido y el picante resucita a un muerto seguro.
Es curiosísima la cultura que se ha creado a su alrededor. Aquí os dejo un video donde el cocinero peruano Acurio da todo un recital sobre el tema:
Ingredientes: dos patatas grandes 8 dientes de ajos una cucharadita de pimienta negra en grano una cucharadita de cominos sal vinagre de vino blanco pasta de ajipanca aceite de oliva vino blanco cilantro perejil guindilla molida un choclo 250 g de pulpo cocido 250 g de langostinos crudos
La receta que os presento hoy la disfrutamos en un restaurante peruano el otro día en Madrid llamado Tanta y nos gustó muchísimo por su sencillez y su sabor delicioso. El nombre tan largo trata de evocar todos los recuerdos de los sabores que en el plato se presentan. Aparecen términos en el dichoso título que quizás no sean muy utilizados en todos los paises como anticuchos (uno de los platos típicos de Perú por excelencia y que ya publiqué en su momento) y choclo (mazorcas de maiz de grano mucho más carnoso y pálido que el que habitualmente compramos en bote o congelado). Todos los productos que nombro y utilizo en esta receta ya pueden comprarse secos o congelados en tiendas de productos latinos con cierta facilidad, al menos aquí en España.
En el bol se pone el pulpo troceado, previamente cocido, y los langostinos crudos pelados y libres de los intestinos. Se añade una cucharada sopera de la mezcla de ajo-pimienta-comino que habremos obtenido en el mortero machacando cuatro dientes de ajos troceados con sendas cucharaditas de cominos y pimienta negra en grano. Ponemos también dos cucharadas soperas de ajipanca (es una clase de pimiento que se utiliza para adobar. Creo que se podría sustituir por una mezcla de carne de pimiento choricero y pimentón), un chorro de vinagre y si es necesario se rectifica la sal. Se deja macerando un par de horas.
Para hacer la salsa de chimichurri mezclamos 75 ml de aceite de oliva, con 25 ml de vinagre de vino blanco, 25 ml de vino blanco, 4 dientes de ajo, un puñado de perejil, unas hojas de cilantro, guindilla molida y sal. Se tritura todo junto y se reserva. Debe hacerse con antelación para que los sabores y aromas se mezclen bien.
En una olla con agua y sal cocemos el choclo (el mio era precocido) el tiempo que sea necesario para que esté en su punto.
En otra olla se ponen las patatas con piel lavadas en agua y sal hasta que estén cocidas. Yo lo hice en la olla exprés.
En una plancha ponemos un poco de aceite y extendemos bien con un pincel. Cocinamos el pulpo y los langostinos previamente adobados. Los vamos sacando a una fuente para luego montar los platos.
Con un prensapatatas despues de pelar las patatas las hacemos puré. Les añadimos sal, un buen chorro de aceite de oliva y la salsa chimichurri. Si parece seco añadimos mas aceite para que esté jugosito. Lo mezclamos bien y los reservamos calentito.
Sacamos las mazorcas y las desgranamos con un cuchillo en un cuenco.
Procedemos a montar el plato. En el fondo ponemos el puré de patata con la salsa chimichurri, encima los granos de choclo y arriba del todo el pulpo y los langostinos. Finalmente espolvoreamos con perejil fresco finamente picado.¡Queda buenísimo!
No me cabe duda que en ´"este nuestro hogar" se volverá a comer esta entrada más veces porque nos ha chiflado. Probadlo y me contáis.
Ingredientes: 200 g de langostinos crudos 200 g de almejas 200 g de anillas de calamar 250 g de arroz (un vaso) vino blanco piméntón dulce medio vaso de tomate frito dos puerros media cebolla un pimiento rojo pequeño sal aceite de oliva
Hoy tenía ganas de comer un arrocito caldoso con marisco y me he puesto manos al obra.
Pelamos los langostinos y ponemos a rehogar las cáscaras en una olla con un poco de aceite. Con la cuchara de madera vamos machacando las cabezas para que suelten bien su jugo. Añadimos un poco de vino blanco y dejamos cocer para eliminar el alcohol unos minutos. Añadimos agua y dejamos que cueza unos 20 minutos para que se nos haga un buen caldo.
Mientras cortamos finamente los puerros, la cebolla y el pimiento y lo ponemos a pochar en un buen chorro de aceite.
Añadimos las anillas de calamar y los langostinos limpios y los cocinamos durante unos cinco minutos. Colamos el caldo y se lo agregamos, midiendo cuatro veces el volumen del arroz, y una cucharada de pimentón. Se deja que hierva, se rectifica de sal y se añaden las almejas. Pasados unos minutos, cuando se hayan abierto, ponemos dentro también el arroz. Se deja cocer unos diecisiete minutos y se deja reposar durante cinco más.
Pasado ese tiempo se sirve y a disfrutarlo. ¡Qué bueno estaba!. No ha quedado ni un grano.
Ingredientes (4 personas): Arroz (500 gramos) Gambas (250 gramos) Chirlas (250 gramos) Calamar o sepia en trocitos Un pimiento rojo (pequeño) Un litro de caldo de pescado Un sobre de paellador Carmencita 1/2 cebolla y un diente de ajo picaditos Dos cucharadas de tomate frito Aceite Sal
VAMOS A ELLO:
Ponemos en un recipiente las chirlas con agua y bastante sal, así soltarán la tierra.
Ponemos aceite a calentar, primero sofreimos los calamares o sepia sin que se lleguen adorar, los reservamos. Echamos el pimiento cortado en tiras largas, así si no te gusta el pimiento, caso de mi hija, lo puedes retirar fácilmente, lo dejas hasta que se pongan blanditos pero que no se quemen porque hace muy feo luego. Después ponemos las gambas y las dejamos hasta que empiecen a dorarse.
Ahora viene lo peor: a pelar las gambas una por una, una vez peladas las reservamos. Ponemos el caldo a calentar y echamos las cascaras de las gambas, así lo enriquecemos, dejamos que cueza a fuego lento y añadiremos un vaso de agua.
En una cazuela ponemos agua sólo que cubra el fondo y echamos las chirlas que ya habrá soltado la sal y esperamos que se abran, sacamos los "chichos" y reservamos.
¡Ah! se me olvidaba como las gambas arroceras son muy pequeñas podemos hacer unos gambones o langostinos a la plancha que luego pondremos encima del arroz, yo he puesto dos por persona por que son pequeños.
VAMOS A LO INTERESANTE: En una paellera o paella (yo lo hago en una sartén grande, me gusta más que la paellera) echamos el fondo de aceite y cuando está caliente ponemos la cebolla, el ajo y las guindillas, lo pochamos sin que se queme y añadimos las dos cucharadas de tomate frito y el sobre de paellador Carmencita (yo lo uso por que es muy cómodo tú si quieres puedes echar pimentón, colorante, azafrán y sal que es lo que lleva),lo reogamos bien hasta que el tomate se integre en el aceite, una vez conseguido agregamos el arroz y mezclamos hasta que coja su color, como si fuera paella. Ahora echamos todos los "chichos" los removemos y repartimos equitativamente por el fondo, ponemos el caldo que está cociendo, colandolo por supuesto, que cubra bien el arroz y lo dejamos cociendo a fuego medio durante 18 ó 20 minutos, vigilando que no se quede seco, si fuera necesario añadimos algo de agua.
Cuando se vea el arroz ponemos los gambones.
Una vez cocido retiramos del fuego y cubrimos con un paño de cocina durante 4 ó 5 minutos y a servir y a comer. Espero que os guste, un abrazo y hasta la próxima.
Esta ensalada es fruto de los recuerdos infantiles de Pepe en Perú adaptada a lo que se puede comprar en España.
Las machas son una especie de almejas rosadas que se consiguen en lata al natural y que de ésta forma que os propongo resulta un plato fresco y fácil de preparar para esta época del año.
Ingredientes: una cebolla un bote de maiz cuatro patatas dos latas de machas sal dos o tres limones aceite de girasol pimienta blanca molida
Lo primero que hacemos es lavar las patatas y ponerlas con piel a cocer en agua y sal. Yo en la olla rápida que el tiempo es oro. Por otro lado troceamos la cebolla (hoy la escogí roja) en juliana y la dejamos en remojo en agua y sal para quitar el picor. Si vemos que son fuertes podemos cambiar el agua un par de veces.
Una vez cocidas las patatas se pelan, mejor en caliente, y se trocean en cuadraditos. Se dejan enfriar.
En una ensaladera se ponen las machas de las dos latas, el maiz, la cebolla. Todo bien escurrido. Se añaden las patatas y se aliña con sal, pimienta blanca molida, zumo de limón y aceite de girasol al gusto de cada cual. Se mezcla bien y se deja en la nevera cubierta con papel de film para que se refresque bien antes de degustarla.
Tiene que tener su toquecito ácido de limón para que esté rico, rico.
Ingredientes: langostinos cocidos lechuga palitos de cangrejo maiz piña mayonesa ketchup mostaza whisky
Este es el tiempo de los platos frios porque con estos calores es lo que te pide el cuerpo. Este coctel de marisco es uno de ellos.
Pelamos los langostinos y reservamos. Por otro lado troceamos los palitos de cangrejo, la piña y la lechuga en trozos no muy grandes.
Para hacer la salsa rosa ponemos una proporción de mayonesa-ketchup-mostaza 6-2-1 más o menos, aunque ésto va a gusto de cada cual. Se mezclan bien estos ingredientes y cuando la mezcla sea homogénea añadimos un poquito de whisky (también puede ser brandy) y mezclamos de nuevo.
Para montar el plato lo colocamos en recipientes individuales por capas utilizando el siguiente orden empezando por el fondo ponemos: los granos de maiz mezclados con los trocitos de piña, los palitos de cangrejo troceados, sobre ellos una capa de salsa rosa, los langostinos guardando un par para adornar, la lechuga troceada y por último los langostinos reservados con un par de cucharadas de salsa rosa.
Se sirve muy frio (e incluso le va estupendo poner el recipiente dentro de otro con hielo picado) acompañándolo de una salsera con el resto de la salsa rosa por si algún comensal quiere más.