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sábado, 18 de agosto de 2012

HELADO DE LÚCUMA

La lúcuma es un fruto dulce y aromático, de pulpa arenosa y muy nutritiva, rica en carbohidratos, vitaminas B, C y calcio que proviene del árbol llamado lúcumo. Resulta maravillosa para recetas de helados, repostería y pastelería en general. No se parece a nada que yo hubiese conocido antes y es imposible de conseguir en España como fruto, pero últimamente he descubierto que si se puede encontrar en forma de pulpa congelada y lógicamente no me he podido resistir a hacer el helado de lúcuma que adoro.

Gracias a algunas investigaciones arqueológicas sabemos que su domesticación se produjo en los valles interandinos del Perú, donde su consumo y el uso de su madera quedaron plasmados en representaciones pictóricas y en instrumentos ornamentales de los nativos del lugar ya en el siglo VIII antes de nuestra era, en Ancash, la tierra de mi suegra.

Durante la época prehispánica, la lúcuma y el maíz fueron ingredientes indispensables en la alimentación en el valle, junto con las legumbres, guayaba, quinua y kiwicha, en las zonas más altas. Actualmente, la lúcuma se cultiva en diferentes países del mundo: Bolivia, Costa Rica, Hawai, México y Chile. Es una especie que muestra una gran capacidad de adaptación, aunque parece ser que los intentos de introducir su cultivo en el sur de Estados Unidos no han resultado hasta ahora.

Supongo que muchos no la conoceréis como me pasaba a mi de modo que os pongo algunas fotos que os busqué en google.


Ingredientes:
- 250 g de pulpa concentrada de lúcuma congelada
- 400 ml de leche evaporada (previamente la habremos tenido en la nevera 24 horas)
- 3 cucharadas soperas de azúcar invertido (ver receta aquí)


Ponemos en un recipiente de batidora todos los ingredientes y los batimos bien mezclándolos. Veremos que sube de volumen algo por la leche evaporada. Como está bien frío no hace falta que lo metamos a la nevera de nuevo.

Ponemos la heladera a funcionar y con ella en marcha la llenamos con la mezcla y la mantenemos ahí durante unos 40 minutos, durante los cuales veremos como va cogiendo cuerpo y cremosidad.

Si nos gusta más duro lo pondremos en un recipiente y lo llevaremos al congelador durante unos 15 minutos antes de servir. Es una verdadera delicia. Se ha convertido en uno de mis favoritos.




Este verano estoy haciendo trabajar a mi heladera pero como muchos sabéis los helados no la necesitan y se pueden hacer igualmente sin ella. Bastará con que metas la mezcla en el congelador y a la hora cuando se haya congelado la saques y batas energicamente para romper los posibles cristales de hielo que se hayan formado. Después la volverás a meter al congelador y cada 30 o 45 minutos durante 2 ó 3 horas repitas la operación para conseguir la cremosidad que debe tener un buen helado.