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lunes, 1 de mayo de 2017

ZARANGOLLO MURCIANO

Esta receta es muy típica de los fogones de la rica huerta de Murcia. Unos productos de calidad te garantizarán un éxito seguro en tu mesa.




Ingredientes:

2 calabacines pequeños
1 cebolla
3 huevos
aceite de oliva
sal

En una cazuela de barro o una sartén ponemos aceite de oliva abundante y sofreimos lentamente la cebolla cortada en juliana. El plato requiere una cocción lenta para su elaboración.

Mientras se hace la cebolla pelamos los calabacines y los partimos en rodajas finas. Se puede hacer con una bandolina.

Cuando esté la cebolla blandita sazonamos el calabacín y lo pondremos en la sartén para que también se cocine.

Cuando esté hecho el calabacín retiraremos parte del aceite y cascaremos e incorporaremos los huevos. Iremos moviendo hasta cuajar el revuelto.

A veces añado también patata cortada como para hacer una tortilla pero hoy tocaba sin patata. Si se añade es lo primero que se pone en el aceite en la sartén.

Se puede comer caliente o templado y resulta igualmente delicioso con un buen pan y una buena copa de vino. También puede servirse sobre pan tostado de aperitivo.

viernes, 6 de diciembre de 2013

CARACOLES EN SALSA PICANTE

Nunca había hecho caracoles. En mi casa no hay tradición porque ni mi madre ni mi padre los comían. Los probé por primera vez siendo bien mayorcita en Torrevieja y fue entonces cuando descubrí lo que me había estado perdiendo durante tanto tiempo.

Ingredientes:
500 g de caracoles depurados
150 ml de tomate triturado
una cebolla pequeña
dos dientes de ajo
medio pimiento rojo
medio vaso de vino blanco
un vaso de agua
un chorizo
75 g de taquitos de jamón
una cucharada de pimentón
2 ó 3 guindillas
una rebanada de pan frito
5 almendras
una hoja de laurel
sal
aceite de oliva



Tostamos las almendras en una sartén y las majamos junto con la rebanda de pan en un mortero y reservamos.

Picamos el chorizo en trocitos pequeños del tamaño de los tacos de jamón.

En otra cacerola ponemos agua y cuando rompa a hervir echamos los caracoles. Cuando vuelvan a hervir le quitamos el agua.

Cortamos finamente la cebolla, el pimiento y el ajo. En una olla ponemos aceite de oliva y los pochamos. Cuando estén agregamos el chorizo y le damos unas vueltas, seguidamente ponemos el tomate y fuera del fuego el pimentón. Añadimos en el recipiente el vino, el agua, la hoja de laurel y dejamos que cueza unos veinte minutos. Si es necesario le pondremos más agua.

Introducimos los caracoles, las guindillas y una cucharada sopera del majado a la olla y removemos bien. Dejamos que cuezan lentamente media hora. Cuando queden diez minutos agregamos los taquitos de jamón.

Solo nos queda rectificar la sal si fuese necesario y dejarlos que reposen, mejor de un día para otro.




Nos hemos pegado una "caracolada" bien rica y me han pedido que lo volvamos a repetir ja, ja...


domingo, 3 de noviembre de 2013

BUÑUELOS DE VIENTO RELLENOS DE NATA

Este es un clásico del día de todos los santos que me encanta. La receta base es la pasta choux que sirve también para hacer petit-choux. Me la traje de Praga de compartir cocina con una gallega estupenda, una cocinera fantástica, mi amiga Patricia.

Ingredientes:
- Para tres docenas (yo hice la mitad)
pasta choux (ver aquí)
250 ml de nata para montar (35,1% de grasa)
100 g de azúcar glas y un poco más para espolvorearlos

Seguimos la receta de la pasta choux y con ayuda de una cuchara ve poniendo las porciones en el aceite bien caliente ayudándonos con otra cucharilla. Se darán la vuelta solos. Cuando estén bien dorados se sacan sobre papel de cocina para que pierdan el aceite sobrante.





Ahora montamos la nata. Necesitamos que esté bien fría y además la vamos a verter en un bol que esté apoyado en otro bol con agua con hielo y sal gorda que nos ayudará a mantener la nata fría. Batimos hasta obtener una crema y entonces incorporamos la mitad del azúcar glas. Seguimos batiendo y cuando el azúcar este incorporado agregamos el resto. Batimos hasta conseguir que monte la nata. Ojo que si nos pasamos tendremos mantequilla y suero.

Llenamos una manga pastelera con la nata y haciendo un agujero rellenamos los buñuelos.



Espolvoreamos con azúcar. Los disfrutamos en el momento que es cuando mejor están.



lunes, 1 de abril de 2013

HORNAZO DE SALAMANCA

En febrero estuvimos en la Alberca y disfrutamos del hornazo, bueno en realidad fueron más de uno, ja, ja... Hoy no es todavía lunes de aguas, es lunes de pascua, pero el siguiente lunes (8 días después de semana santa) si lo será y en ese día en Salamanca es típico disfrutar de esta delicia.

Se dice que la tradición viene del siglo XVI, durante el reinado de Felipe II. Durante la cuaresma para evitar tentaciones se recogía a todas las prostitutas de la ciudad de Salamanca y un cura, llamado por ello "padre putas", las cruzaba el río. Las recluían allí durante este periodo del año según una ordenanza de la época. Pasada la semana santa, en el lunes de aguas, se las devolvía a la ciudad cruzando de nuevo el río con barcas decoradas y adornadas con ramos y ramas de los árboles (el término de rameras viene de estos símbolos que desde finales de la edad media se utilizaban para indicar los puntos donde se ejercía la profesión mas antigua del mundo) y con gran regocijo de la población masculina salmantina que las recibía con una gran fiesta en la que se disfrutaban hornazos, buen vino y baile. Desde entonces las orillas del río Tormes son testigos de como los salmantinos siguen celebrándolo con esa delicia que es el hornazo.

Ingredientes:
500 g de harina de fuerza
100 g de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
20 g de levadura fresca
250 g de agua templada (pueden ser hasta 300 ml)
una cucharadita de sal
100 g de jamón serrano en lonchas gruesas
75 g de lomo adobado de cerdo
100 g de chorizo ibérico
75 g de panceta ibérica adobada (antojo de mi esposo)
1 huevo

Comenzamos haciendo la masa de arranque diluimos la levadura en unos 100 ml de agua y le añadimos 100 g de harina. Mezclamos bien y dejamos tapada la masa en un sitio cálido hasta que doble su volumen.

En la cubeta de la panificadora ponemos el resto de la harina y la sal. Mezclamos bien. Agregamos la manteca y un poco de agua y ponemos el programa 7. Cuando la manteca casi está integrada con el harina introducimos en la cubeta la masa de arranque y vamos agregando agua hasta obtener una masa elástica. La dejamos reposar tapada hasta que vuelva a doblar su volumen (nos llevará al menos una hora).

Dividimos la masa en dos y estiramos una de ellas con el rodillo poniéndola en la bandeja del horno sobre papel de hornear. Cubrimos con la carne y el embutido. Estiramos la otra mitad y la colocamos encima sellando bien los bordes. Podemos adornarla con restos de la masa. Dejar reposar una hora más para que aumente de nuevo de volumen. Más o menos una hora.

Mientras vamos precalentando el horno a 160-170 ºC.

Pintamos con huevo batido y pinchamos por encima con un tenedor para que no se infle.


Se hornea al menos media hora o hasta que esté doradito. Se puede probar con un pincho para ver si está hecho. Si sale limpio de masa ya lo tenemos.





¡Qué cena más expléndida hemos tenido! Si puede ser lo repetiremos el próximo lunes, lunes de aguas. Estaba buenísimo. La receta la saqué de Rosa del blog Quocinando y os la recomiendo si os gusta el hornazo.

viernes, 8 de marzo de 2013

POTAJE DE CUARESMA

En casa de mis padres ésta es una costumbre arraigada. Se come potaje todos los viernes de cuaresma. Recuerdo que de pequeños mis hermanos y yo odiábamos los viernes porque ya sabíamos el menú que teníamos, ja,ja,... Ahora mi madre hace un perolo tremendo y van pasando por allí con su cacharro a recoger su ración mis tíos, mis hermanos o mis cuñadas.



Ingredientes:
- 250 g de alubias blancas
- 250 g de garbanzos
- bacalao
- un manojo de espinacas
- dos rebanadas de pan duro
- 1 y 1/2 cebollas
- dos hojas de laurel
- una cabeza de ajos
- 2 huevos
- aceite de oliva
- pimentón de la vera

El bacalao debe ponerse previamente a desalar en agua porque necesita de 24 a 36 horas con cambios de agua.

La noche prevía a hacer el potaje debemos poner en remojo y por separado las alubias blancas y los garbanzos. Yo suelo también dejar cocidas las espinacas.

Por la mañana ponemos a cocer también por separado garbanzos y alubias blancas puesto que sus tiempos de cocción son distintos hasta que están bien cocidos. En cada cacerola ponemos media cebolla, una hoja de laurel y media cabeza de ajos. Además ponemos el bacalao con los garbanzos.

Cuando estén cocidos se les quita la cebolla, el laurel y los ajos y se unen en el mismo recipiente.

En un cazo cocemos dos huevos mientras que en una sartén pochamos media cebolla troceada finamente en aceite de oliva. Cuando la cebolla esté le añadimos una cucharada colmada de pimentón. Se añade a la olla que contiene la legumbre y el bacalao junto con los huevos cocidos bien troceados.

En una sartén con aceite de oliva doramos las dos rebandas de pan y las majamos en el mortero. Lo agregamos a la olla junto con las espinacas que previamente teníamos cocidas y añadimos sal hasta alcanzar el "puntito de sal" del que mi marido siempre habla. Dejamos que este rico plato de cuchara cueza hasta que coja cuerpo, unos 20 minutos. El caldo debe quedar gordito con sustancia y consistencia.





Un plato tradicional que no debe dejarse de disfrutar aunque no sea tiempo de cuaresma.

sábado, 13 de octubre de 2012

ESTOFAILLO DE CORDERO

Este estofaillo de cordero lo descubrí en el blog de tremendita y desde que lo vi sabía que en mi casa iba a triunfar. Es una de esas recetas de toda la vida de las que a mí me gustan tanto y que no me gustaría se perdiese nunca. Esta entrada es mi contribución a que ésto no suceda.

Ingredientes:
- una pierna de cordero troceada
- 1 cebolla
- 3 tomates
- unas hebras de azafrán
- 1 cabeza de ajos
- perejil
- 2 hojas de laurel
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1/2 vaso de coñac
- 2 vasos de agua
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 20 almendras
- 10 granos de pimienta negra
- aceite de oliva
- sal


En la olla a presión ponemos el cordero troceado, el vino, el coñac, el agua, los ajos pelados y el perejil. Dejamos que cueza unos 20 minutos. No deben quedar deshechas las tajadas por tanto si los trozos son pequeños debemos reducir tiempo.

Abrimos la olla y sacamos escurridas las piezas de cordero a un recipiente aparte , retiramos el laurel y trituramos la salsa reservándola.

En una cacerola ancha ponemos aceite de oliva cubriendo el fondo y doramos los trozos de cordero sacándolos a una fuente y poniéndolos sal por ambos lados.

Una vez los hayamos dorado todos, en esa misma grasa añadimos la salsa que previamente habíamos triturado, el pimentón dulce, las hebras de azafrán, la sal y las almendras tostadas y molidas. Dejamos que cueza durante unos 10 minutos para que espese.

Introducimos en la cazuela el cordero y dejamos que cueza otros 5 minutos más a fuego lento, rectificando si fuese necesario el punto de sal.



Pueden presentarse sobre rodajas de patatas que habremos frito y colocado en el fondo antes de introducir en la salsa el cordero o como yo he decidido, freir unas patatas alargadas acompañando este maravilloso estofaillo. Eso si, lo que no puede faltar es un buen pan porque la salsa está como mi madre diría "de toma pan y moja".


sábado, 15 de septiembre de 2012

FIDEUA

Hacía mucho tiempo que no hacía fideuá y hoy me he decidido a cocinarla de nuevo y nos ha sabido a gloria.

La fideuá (nombre que deriva de la pronunciación valenciana de la palabra "fideuada" y que significa literalmente "conjunto de fideos") es un plato marinero originario de las costas de Valencia que se elabora de forma parecida a la paella.


Ingredientes:
- 500 g de fideos huecos para fideua
- 300 g de pollo troceado
- 250 g de gambas
- 12 mejillones
- 150 g de chirlas
- 250 g de sepia
- caldo de pollo
- media cebolla
- un puerro
- un pimiento rojo
- un pimiento verde
- tres dientes de ajo
- medio vaso de tomate frito casero
- litro y cuarto de caldo de pollo
- una cucharadita de pimentón dulce
- hebras de azafrán o colorante alimentario
- aceite de oliva
- sal

Troceamos finamente la cebolla, los pimientos rojo y verde, el puerro y los dientes de ajo.

Ponemos la paellera con el fondo cubierto de aceite de oliva y rehogamos las trozos de pollo hasta dorarlos. Cuando estén los sacamos a un recipiente y reservamos. Añadimos las hortalizas troceadas para hacer el sofrito y las pochamos.

Agregamos la sepia troceada y la cocinamos unos minutos. En este punto introducimos en la paellera las tajadas de pollo, el caldo de pollo, el azafrán o colorante, media cucharadita de pimentón dulce y el medio vaso de tomate frito. Añadimos sal y dejamos que hierva.

Mientras, abrimos los mejillones en un cazo y cuando estén nos reservamos la valva donde se aloja el mejillón y tiramos la otra. Colamos el líquido que se haya producido en este proceso y lo añadimos a la paellera.

Cuando el caldo rompa a cocer rectificamos de sal, añadimos los fideos y las chirlas, removemos y esperamos unos tres minutos y entonces colocamos encima las gambas y los mejillones. Lo dejamos hervir unos 10 minutos.

Pasado este tiempo apagamos y tapamos con un paño dejándolo que repose unos 5 minutos fuera del fuego.



Con un buen vino rosado fresquito se convierte en una comida de domingo.


domingo, 27 de mayo de 2012

COCHINILLO ASADO

Confesaré que si yo como cochinillo es por Pepe y su insistencia en que lo probase. Y claro, cuando lo comí la primera vez, supe lo que me había estado perdiendo. Yo esperaba que fuera muy grasiento y por eso no me llamaba la atención pero me resultó delicioso y jugoso, con ese sabor que le da el horno de leña.

Yo en casa lo hago en mi horno eléctrico y me sale, a mi modesto entender, muy rico. Si hay algo fácil de hacer eso es el cochinillo, el secreto está en que sea un lechal de verdad para que al comerlo se deshaga en la boca.


Ingredientes:
un cochinillo lechal o lechón de entre 2 ó 3 semanas (yo hago medio normalmente)
manteca de cerdo
sal
agua

Lo primero que vamos a hacer es lavar bien en cochinillo, secarlo y salarlo al menos una hora antes de hornearlo porque de esta manera la sal penetra en la carne y luego tiene su puntito justo de sal.

Preparar la fuente de barro donde lo vamos a hacer. En ella ponemos un dedo de agua y preparamos mi sistema de cucharas de madera (cada uno debe pensar en el suyo propio) que tiene como fin que al colocar el cochinillo no quede sumergido y ni tan siquiera toque el agua. El líquido servirá para que no nos quede seco durante el horneado.

Colocamos el cochinillo primero apoyado sobre la piel en mi sistema patentado, je, je,... y completamente embadurnado en manteca de cerdo. Lo horneamos una hora y media a 190ºC.

Pasado ese tiempo le damos la vuelta y con una aguja pinchamos la piel por varios puntos para que la piel quede crujientita y tostadita. Pintamos con un poco más de manteca de cerdo y dejamos en el horno a la misma temperatura una hora más.

Pasado ese tiempo subimos el horno a 210ºC y dejamos media hora más hasta que esté bien, bien doradito. Los tiempos son orientativos porque dependerán del peso del cochinillo y de vuestro horno.

Para acompañar nada mejor que unas patatas panaderas que yo hago al microondas



Un buen tinto Ribera del Duero y tenéis todo un festín para daros.

NOTA: he descubierto un truco buenísimo, mejor que el de las cucharas, que funciona fantásticamente por lo que edito la entrada y añado este apunte. Ponemos sobre una fuente de horno que contrendrá el líquido, una segunda fuente invertida donde irá el cochinillo sin tocarlo. De ese modo hay la humedad suficiente para que quede jugosito y la piel bien crocante. ¡Qué rico!

jueves, 26 de abril de 2012

FLORES CON CREMA SABAYÓN DE NARANJA AL AROMA DE COINTREAU


En semana santa, carnavales y muchas fiestas populares es frecuente la presencia de este dulce tradicional ya sea con azúcar o miel. Yo nunca me había atrevido a hacerlas pero en unas vacaciones en Taramundi vi uno de esos moldes y no pude resistirme, me lo compré. Cuando vi la receta en el blog de Kanela y Limón supe que ya no tenía más excusas y que iba a hacerlas porque todo lo que he hecho de Cristina si sigues sus indicaciones siempre sale.


INGREDIENTES:
-Para las flores
210 g de harina de fuerza
2 huevos
1/4 litro de leche
Ralladura de limón
Una pizca de sal
aceite
-Para la crema de sabayón de naranja
4 yemas
40 g de azúcar glas
100 ml de zumo de naranja
20 ml de cointreau

Se mezclan todos los ingredientes hasta conseguir una crema homogénea sin llegar a formar espuma.

Ponemos una sartén con aceite y calentamos con el molde de las flores que vamos a utilizar dentro hasta qué el aceite esté muy caliente.

Introducimos el molde en la crema sin que ésta llegue al borde del molde para que la flor se despegue con facilidad. Lo metemos en el aceite muy caliente y pasados unos segundos la flor se desprederá sola. La damos la vuelta con un tenedor para que se dore y cuando ya está se sacan a una fuente con papel absorbente.

Aún templadas se pasan por azúcar con canela (también están muy buenas con miel).

Para hacer la crema de sabayón de naranja lo primero que hacemos es batir las yemas con el azúcar glas hasta doblar su volumen en un recipiente que podamos meter en el baño María. Añadir el zumo de naranja y el cointreau mezclar bien y poner al baño María sin dejar de remover hasta que se nos haga la crema (unos 8 ó 10 minutos).

Ya solo queda comer las flores por separado...



...o las flores con la crema sabayón de naranja con aroma de cointreau.




De las dos maneras nos han gustado mucho. Ésto habrá que repetirlo para volver a disfrutarlo.

domingo, 15 de enero de 2012

SOPA DE AJO

Hoy es uno de esos típicos domingos de enero. Hace frio y solo dan ganas de mirar la calle a través de la ventana. El pronóstico del tiempo habla de la posibilidad de nieve. ¡Ójala se cumpla!. Hecho mucho de menos los inviernos con nieve.

No tenía pensado hacer sopa pero apetece con este tiempo. ¡Ya se!, vamos a comer unas tradicionales sopas de ajo. ¡Ummmm, que rica!




Ingredientes:
Ajos
Pimentón dulce y/o picante
Caldo de verduras o pollo
Pan
Para acompañar: huevo, picadillo de chorizo y jamón serrano

Se fríen los ajos fileteados hasta que estén doraditos utilizando el cacharro que vayamos a utilizar para hacer la sopa. La cantidad es cuestión del gusto de cada uno.

Se retira del fuego y se añade el pimentón (yo mezclo picante y dulce) y el caldo. Se deja hervir lentamente. Unos 15 minutos será suficiente.

Se rehoga en una sartén el picadillo y se añade a la cacerola junto con el jamón picadito para que cueza con el resto de ingredientes durante unos minutos.

Se trocea el pan y se coloca en el recipiente. La cantidad dependerá de como nos gusten de espesas. Se deja cocer unos minutos. Se que hay a quien no le gusta que el pan cueza pero a mi me gusta más así.

En el último minuto se bate un huevo y se añade lentamente en forma de hilo removiendo. Se deja cocer unos minutos y se sirve en cacharros de barro muy caliente.

Otra opción es la de separar la clara de la yema. Batir la clara y se cuaja añadiéndola a la sopa lentamente. En el último momento agregamos la yema para que quede líquida y nos de untuosidad a la sopa. Hoy me quedo con ésta.

Es ideal para los días fríos de invierno para entonar el cuerpo.






Ha resultado un primer plato ideal. Es increible como lo mas humilde se puede convertir en el mejor de los manjares.

jueves, 8 de diciembre de 2011

ROSCOS DE VINO


Ingredientes:
300 g de harina
50 g de almedra troceada cruda
50 g de azúcar glas
una cucharadita de canela molida
una cucharadita de anis verde (matalauva)
dos cucharada de sésamo
una cucharada de anis (licor)
130 g de manteca de cerdo
60 g de vino dulce moscatel
-Para rebozar
azúcar glas
anis (licor)

Es este uno de los dulces navideños que más éxito tienen en casa y llevaba tiempo mirando recetas para hacerlos. Al final me decicí por la que vi en el blog Pan Frito o Rebanás con algunas modificaciones y nos ha encantado.

En una sartén tostamos el harina removiendo constantemente. Debemos tener cuidado de que no se queme porque les dará un feo sabor amargo. Dejamos enfriar.

Tostamos las almendras troceadas. Las dejamos enfriar y molemos.

También tostamos el sésamo (ajonjolí) y reservamos.

Molemos el anís verde y lo ponemos en un bol con todos los ingredientes excepto los del rebozados y mezclamos bien hasta conseguir una masa homogénea. La extendemos hasta que tenga poco más de un centímetro y tapamos con film transparente dejándola reposar un buen rato.

Se cortan los roscos con un cortapastas y se colocan sobre la bandeja del horno forrado con papel vegetal. El horno debe estar previamente calentado a 170º C. Los introducimos y horneamos durante unos 15 minutos (depende del horno) vigilando que queden doraditos pero que no se quemen.

Los sacamos y dejamos enfriar. Los pintamos con anis y rebozamos con azúcar glas.

Yo para presentarlos he optado por envolverlos en papel de seda decorado con motivos navideños y me han quedado bien resultones.








Nos han gustado mucho y como manda la tradición en mi casa, los hemos degustado con un vino dulce después de decorar con motivos navideños nuestro hogar. Quiero aprovechar para desearos con mi belén de cholitos a todos:¡¡Felices fiestas!!.




domingo, 30 de octubre de 2011

PUCHES DE LA NOCHE DE TODOS LOS SANTOS


Ingredientes:
1/2 litro de agua
1/2 litro de leche
2 Cucharadas de anis en grano
5 Cucharadas de azúcar
6 Cucharadas de harina
Cáscara de naranja
Canela en rama
Aceite
Pan

Reedito una vieja entrada de las primeras de mi blog cuando muy pocos (o casi nadie, seamos honestos) venían hasta mi cocina. Es una receta a la que tengo un especial cariño y en estos días en que las costumbre anglosajonas se están apoderando de nosotros con Halloween, me apetecía volver a subir. Espero que os guste.

En la noche de todos los Santos, 31 de octubre, se tomaban los puches. Se reunían en las casas las familias o amigos para degustarlos. El significado de esta fiesta, más allá de la parte gastronómica y familiar tiene que ver con las creencias sobre esa fecha. Esa noche regresan a los hogares las almas de los muertos al calor del hogar familiar. Pero los buenos espíritus no vienen solos, junto a ellos llegan los malos espíritus, productores de enfermedades, catástrofes y desgracias. Por ello, esa noche antiguamente no se salía de casa, se posponían los viajes para otro día y toda la noche estaban tocando las campanas con la intención de alejar a los malos espíritus. La festividad de la noche de todos los santos ha llegado a nuestros días como una noche en la en muchas casas todavía se elaboran los puches. Entre ellas la de mi madre y la mía, pues he decidido continuar con esta tradición del pueblo llano en lugar de copiar la fiesta de Haloween a la que todavía me resisto.

Comenzamos cortando en dados el pan y en una sartén con aceite los doramos. Reservamos los picatostes.

Ponemos a cocer en un cazo el agua con los anises. En cuanto empiece a cocer apagamos el fuego y dejamos enfriar.

En una cacerola disolvemos el harina y el azúcar en frio sin que queden grumos en el medio litro de agua (para ello utilizamos la infusión de los anises colada) y el medio litro de leche. Añadimos cáscara de naranja y canela en rama y lo ponemos al fuego. Según los gustos admite más azúcar que la que yo he puesto. Con unas varillas removemos, sin dejar de hacerlo para que no se pegue, hasta conseguir una crema espesita y sin grumos.

Repartimos caliente en cuencos y servimos acompañadas de unos picatostes. Salen cuatro buenas raciones.




Se pueden comer calientes o frios, va en gustos.

Antiguamente en las navidades de los humildes también se conocía como el turrón de los pobres. Se dejaban enfriar y se cortaban en porciones. Un clásico entrañable y familiar que sabe a hogar. Muy rico.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

ROSQUILLOS DE ANÍS CON AJONJOLÍ


Ingredientes:
500 g de harina
1 vaso de aceite de oliva
1/2 vaso de anis seco
azúcar
50 g de ajonjolí





Con esta receta Lolah del magnífico blog Lola en la cocina ha ganado el concurso organizado por José Manuel de Asopaipas y Polvorones y mantecados San Enrique. A mi me recordaba mucho a unos rosquillos que llevaban ajonjolí (semillas de sésamo) tostadito. Y yo, que soy muy atrevida, me he decidido ha añadírselos a esta receta que ya por si sola es deliciosa para tratar de recuperar aquel sabor de mi memoria. Para nada me ha decepcionado la experiencia.

En una sartén ponemos el ajonjolí y lo doramos sin que se queme. Reservamos. Preparamos la harina en un recipiente que nos aguante bien el calor. También encendemos el horno a 180 ºC para que se vaye calentando.

Ponemos en un cazo el aceite de oliva y le añadimos cáscara de un limón. Lo ponemos al fuego y cuando la cáscara comience a tomar color la sacamos y el aceite lo vamos poniendo poco a poco, removiendo constantemente para escaldar la harina. Añadimos el anís y el ajonjolí y mezclamos bien. Cuando podamos meter las manos lo amasamos hasta que la masa esté lisita.

En una bandeja de horno ponemos bolitas de la masa (a mi me salieron docena y media) y cuando las tenemos todas colocadas, con el dedo les hacemos el agujero en el centro para que sean rosquillos.

Se hornean durante una media hora (no deben oscurecerse, deben sacarse justo cuando empiezan a dorarse) y calentitos se rebozan en azúcar.




He conseguido paladear aquellos rosquillos de ajonjolí sin duda alguna. Quizás por la sencillez de la receta, tradicional como la de toda la vida y con medidas claras y sin complicaciones.

Quiero aprovechar esta entrada para desearos a todos los que pasais por aquí: ¡¡FELIZ NAVIDAD!!. Mis mejores deseos para cada uno de vosotros y vuestros seres queridos de todo corazón.


viernes, 1 de octubre de 2010

PISTO MANCHEGO


Ingredientes:
1 kg de calabacines
1 kg de pimientos verdes
1/2 kg de cebolla
1/2 kg de tomate frito
sal
aceite de oliva

Tenía esta receta pendiente que mi madre ha hecho desde siempre: el pisto manchego. A mi padre no le gustaba demasiado el calabacín y siempre protestaba, pero a mi madre y a mi siempre nos gustó ( y creo que también a mis hermanos).




Lavamos las hortalizas. Pelamos las cebollas y los calabacines y las troceamos en cuadraditos. También vaciamos de semillas los pimientos quitándoles el rabo y partiéndolos en tiras no muy grandes. Ponemos cada una de ellas en un recipiente con un poco de aceite y sal a pochar a fuego lento.








Una vez estén blanditas las hortalizas llega el momento de unirlas para obtener nuestro rico pisto manchego. En una cacerola ponemos el calabacín, la cebolla, el pimiento y añadimos tomate frito ( es una de las conservas que se hacen en casa) en cantidad suficiente para que quede con el espesor deseado. Lo removemos bien, lo ponemos a fuego suave durante unos veinte minutos para que se mezclen los sabores rectificando la sal si es necesario.




Para acompañarlo nada mejor que un par de huevos fritos.




Otra opción excelente para acompañar consiste en freir unas alas de pollo y ponerlas a cocer unos minutos en el pisto ya hecho. Hacer unas patatas a lo pobre al microondas para servir el plato.¡Una delicia!

Eso si lo comáis como lo comáis no os olvidéis el pan porque es un plato de mojar y chuparse los dedos.