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domingo, 5 de mayo de 2013

MERMELADA DE FRESA EN PANIFICADORA

Esta receta la descubrí en el fantástico blog de La cocina de Angie y como lo de usar la "pani" es maravilloso y rápido y estamos en plena época de fresas, me la apunté en pendientes para hacerla cuanto antes.



Ingredientes:
500 g de fresas
250 g de azúcar
un sobre de gelatina neutra en polvo (10 g)
una cucharadita de vinagre balsámico de módena

Limpiamos y troceamos las fresas y las ponemos en la cubeta de la panificadora. Añadimos el azúcar, la gelatina neutra y el vinagre balsámica de módena.

Seleccionamos el programa 11 de la panificadora para mermeladas y dejamos que se complete el programa durante la hora y veinte minutos que dura.

Mientras preparamos un par de botes de cristal para envasar la mermelada. Yo los esterilizo haciéndolos hervir media hora en agua y los dejo escurrir boca abajo sobre papel de cocina. También lo hago con las tapas.

Cuando la "pani" termine rellenamos los botes, los cerramos bien y los ponemos boca abajo hasta que se enfríen del todo para que se haga el vacío.



Resulta una mermelada muy rica para disfrutar de maravillosos desayunos en buena compañía.

lunes, 19 de marzo de 2012

DESAYUNO DEL DIA DE SAN JOSÉ: PAN CON CHICHARRÓN Y SALSA CRIOLLA

Hoy, día del padre y de los Pepes, hemos decidido tomar un superdesayuno al estilo del Perú: pan con chicharrón y salsa criolla con café negro. En otras ocasiones lo acompañamos con camote o boniato frito en vez de salsa criolla. Lo solemos tomar en contadas ocasiones pero cuando toca, lo disfrutamos muchísimo.


Ingredientes:
un costillar de cerdo cargadito de carne (no vale si está "rebañado")
una cebolla morada grande
un ají amarillo
cilantro fresco
zumo de limón
pimienta blanca molida
aceite de girasol
sal

El chicharrón que compramos es el costillar del cerdo con la panceta para que suelte grasa para dorarse bien. Nos lo facilita mi "caserito" de la casquería del mercado de abastos.

En una cacerola se pone el chicharrón troceado con agua y previamente salado. El agua no debe cubrir la carne porque se cocería. Aproximadamente un dedo de agua y si tenemos demasiado chicharrón es conveniente hacerlo en dos tandas para que esté en contacto con el fondo de la cacerola. Se pone a fuego fuerte para que se haga y se evapore el agua dándole vuelta a medio proceso, dejando la grasa que la propia carne suelta para la fritura. Los trozos irán dorándose en su propia grasa y adquiriendo un color doradito muy apetecible.


Para la salsa criolla cortamos la cebolla en juliana y la ponemos en agua fria con sal para que pierda el sabor amargo y picante que a veces tiene y, para que se quede crujiente. Cortamos el ají amarillo sin venas ni semillas en tiras muy finas. Exprimimos el zumo de un limón. En un bol ponemos la cebolla bien escurrida, las tiras de ají amarillo, el zumo de limón, sal, un poco de pimienta blanca y un chorro de aceite de girasol, removemos bien y ajustamos el puntito de sal. En el último minuto picamos finamente las hojas de cilantro bien fresquito y lo añadimos mezclándolo bien.



Ya solo queda preparar café recién hecho, buscar pan recién horneado y prepararnos el pan con chicharrón cortado en finas láminas con salsa criolla encima. ¡Madre mía como me he puesto!. ¡Qué rico estaba!.

Deseo muchas felicidades a todos los Pepes y Pepitas y también a todos los papás en su día. ¡Buen día a todos!.

domingo, 18 de septiembre de 2011

TRES VERSIONES DE MERMELADA DE HIGOS



Ingredientes:
500 g de higos limpios
250 g de azúcar
zumo de medio limón
3 clavos de olor
media cucharadita de canela en polvo
esencia de vainilla


Es la época de los higos y conseguí una gran cantidad. Pensando que podía hacer con ellos se me ocurrió hacer mermelada pero como siempre tengo que estar inventando algo he hecho diferentes variedades.

Recuerdo que de pequeña tenía un libro de ciencias que tenía unas actividades que me encantaban, las de "observo y experimento", y debe ser que se me quedaron metidas en vena y de ahí esta manía de probar para ver que pasa. Esta vez ha sido un acierto. Me acabo de meter entre pecho y espalda unas tostadas con mermelada de higo con clavo y canela y realmente está de muerte. Eso si: ¡a la porra la dieta!.

Lo primero que hacemos es lavar bien los higos, cortarles el rabito y trocearlos poniéndolos en un cazo con todo el azúcar durante toda la noche a macerar. La cantidad de azúcar se puede variar si somos más o menos golosos pero hay que recordar que el higo es una fruta de natural bastante dulce y que el tiempo de conservación de una mermelada depende del porcentaje de azúcar que lleve.

Por la mañana veremos que se ha formado una especie de compota a la que añadiremos el medio zumo de limón para potenciar el medio ácido que la pectina (espesante natural que tienen las frutas en la piel y semillas) necesita y llevaremos el recipiente al fuego para que hierva unos 15 minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Repetiremos la operación pero previamente trituraremos hasta alcanzar la textura que más nos guste para nuestra mermelada. De nuevo dejamos enfriar.

Por último he dividido en tres partes y colocado en tres cazos distintos. A uno de ellos le añadí esencia de vainilla. A otro media cucharadita de café de canela en polvo y tres clavos de olor. El tercero se quedó tal cual. Los llevé a ebullición otros 10 minutos más y el resultado fueron tres tipos distintos de mermelada de higo: mermelada de higos de la de toda la vida, mermelada de higo a la esencia de vainilla y mermelada de higos con canela y clavo.




En caliente la he envasado en recipientes de vidrio esterilizados previamente, tanto el bote como la tapa. En una olla he hecho el vacio con el método tradicional. Cerramos los botes bien y ponemos en una olla al baño maria a ebullición durante media hora. De este modo se conserva por más tiempo.




En casa no nos ponemos de acuerdo en cual es la mejor, pero siendo honesta las tres están realmente buenas.

domingo, 8 de mayo de 2011

BRIOCHE DE CIRUELAS CON AROMA DE CÍTRICOS


Ingredientes:
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
75 g de leche
75 g de zumo de naranja
1 huevo batido
ralladura de una naranja y un limón
50 g de azúcar blanca
350 g de harina de fuerza
10 g de levadura fresca de panadería
100 g de ciruelas pasas sin hueso

Llevaba mucho tiempo queriendo hornear brioche para desayunar un domingo y poder saborearlo recién hecho. El problema es que no tenía claro como hacerlo dejándolo preparado por la noche. El otro día Kako en su blog en su entrada "Desayuno en domingo, brioche perfecto para el día de la madre" me dió la solución y me puese manos a la obra.¡Ha sido un éxito!.



Lo primero que hacemos es templar la leche y disolver en ella la levadura.

Después utilizando la panificadora en el programa de masas, amasamos bien todos los ingredientes excepto las ciruelas pasas.

Apagamos la panificadora y dejamos dentro hasta que triplique su volumen.

Engrasamos un molde y desgasificamos suavemente dividiendo la masa en porciones (yo nueve). Hacemos bolas y vamos rellenando de trocitos de ciruelas colocándolas en el recipiente donde se vaya a hornear. Yo puse por encima algunos trocitos más presionándolos con el dedo un poco hacia dentro tal como se ve en la foto de arriba. Cubrimos con film y metemos en la nevera hasta el siguiente día.

Por la mañana lo sacamos para que tome temperatura ambiente una media hora antes y espolvoreamos con un poco de azúcar. Lo metemos en el horno sin precalentar a 180 ºC otra media hora. El olor al brioche cociendose en el horno es divino.




Se desmolda inmediatamente y a disfrutarlo recién hecho.






Queda muy esponjoso y muy rico. ¡Seguro que más de un domingo este será nuestro desayuno!.

viernes, 20 de agosto de 2010

BRIOCHE DE ARÁNDANOS Y ALMENDRAS


Ingredientes:
2 huevos
1/2 cucharada de postre de sal
1 cucharada sopera de azúcar
2 cucharadas soperas de leche
225 g de harina de fuerza
1 cucharada de levadura seca de panadería
aroma de azahar
80 g de arándanos deshidratados
50 g de almendras troceadas
55 g de mantequilla fundida

Para mi cumpleaños Pepe me ha regalado la panificadora de lidl y estoy como chica con zapatos nuevos. Con esta receta comienzo una nueva etiqueta en mis recetas para la panificadora. Se trata de un brioche para el dasayuno que he visto en el blog Ma Petite Boulangerie y al que solo le he añadido el aroma de azahar, los arándanos y las almendras.

Se baten los huevos y se ponen en la panificadora. Después añadimos todos los ingredientes en el orden del listado del principio reservando la mantequilla fundida, los arándanos y las almendras. Seleccionamos el programa para panes dulces (en mi caso el cuatro) , el tostado más suave y el peso de 750 g y dejamos que la maquinita funcione solita (¡ésto es lo que más me gusta!).

Cuando al principio del primer amasado veamos que la harina y los huevos están integrados añadimos la mantequilla fundida y dejamos que el programa continúe amasando. Después se fermenta la masa por primera vez doblando su volumen.

Durante el segundo amasado cuando pite la panificadora añadimos los arándanos y las almendras y dejamos que el aparato siga trabajando por nosotros. Cuando acabe y en el punto exacto en el que va a comenzar la segunda fermentación sacamos las palas para que luego sea más fácil desmoldarlo. Dejamos fermentar y hornear nuestro brioche, llenando nuestra cocina de olorcito a azahar y bollo de mantequilla.

Cuando la señal acústica del final suene lo sacamos a una rejilla y lo dejamos enfriar. Una vez frío lo guardamos envuelto en un paño en una bolsa para el pan. Suele durar tres días tierno como máximo puesto que no lleva ningún conservante.




Estoy contenta con el resultado puesto que es mi primer brioche y está muy bueno pero la consistencia es más de pan. Desde luego es ideal para un buen desayuno.