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15 de febrero de 2014

Carla Slek, En otra parte


(*) s/d del autor de la fotografía



EN OTRA PARTE

de pie en el patio de la casa
sostengo la flor roja de un geranio
en estado salvaje
brilla mi pelo
largo largo lacio
brilla el sol
largo largo lacio

es de mañana
y están ausentes mis hermanas
minutos antes
escucho tu voz
ponete que te saco una foto
así se termina el rollo.



DA UN'ALTRA PARTE

in piedi nel giardino di casa
sostengo il fiore rosso d'un geranio
in uno stato selvaggio
brillano i miei capelli
lunghi lunghi lisci
brillano i raggi del sole
lunghi lunghi lisci

é mattina
non ci sono le mie sorelle
minuti prima
sento la tua voce
mettetí lí che ti faccio una foto
cosí finisco il rullino.




Carla Slek 
(La Falda, Córdoba, Argentina, 1971)
de Último recurso, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2009
Traducción al italiano de Margherita Guastamacchia
para leer MÁS

3 de abril de 2011

Carla Slek, 2 poemas 2


(*)

ÚLTIMO RECURSO

tres veces a la semana subo a una máquina
y pongo a correr el cuerpo siete kilómetros

en parte consigo mi propósito
lo canso
como a esos caballos
a los que sacan a galopar
a la carrera para que amansen

no llego a ninguna parte
me concentro
en responder a la velocidad de la cinta
que exige a los músculos el mayor esfuerzo
frente a mí
un enorme ojo de buey
deja ver
cuando encienden las luces
una pista de patinaje sobre hielo
dispuesta a un costado de la planta baja

podría ser una lago congelado
como el de la película en que jim carrey le da vida
a un pobre tipo que acepta
un feroz tratamiento
con tal de barrer de su mente los recuerdos

puedo imaginarlo

decidir cambiar la estrategia
abandonar la ejercitación aeróbica
recostarme en el centro del lago
y en la quietud de un invierno artificial
cerrar los ojos.



Tapa de DICCIONARIO Revista de Letras, Obra de León Ferrari, 
(poema - en braile- (*) Una despedida, poema de J. L. Borges sobre  foto de Man Ray)




(*) UNA DESPEDIDA

Tarde que socavó nuestro adiós.
Tarde acerada y deleitosa y monstruosa como un ángel oscuro.
Tarde cuando vivieron nuestros labios en la desnuda intimidad de los besos.
El tiempo inevitable se desbordaba sobre el abrazo inútil.
Prodigábamos pasión juntamente, no para nosotros sino para la soledad ya inmediata.
Nos rechazó la luz; la noche había llegado con urgencia.
Fuimos hasta la verja en esa gravedad de la sombra que ya el lucero alivia.
Como quien vuelve de un perdido prado yo volví de tu abrazo.
Como quien vuelve de un país de espadas yo volví de tus lágrimas.
Tarde que dura vívida como un sueño
entre las otras tardes.
Después yo fui alcanzando y rebasando
noches y singladuras. 

Una despedida, Jorge Luis Borges
de Luna de enfrente, 1925



Fotografía de B. Berenika


G de GANAS

Salgo a despedirte,
me demoro unos minutos mirando
la calle, los árboles, la quietud de un domingo a la mañana.
Los vecinos duermen.
Antes de entrar me detengo, como si hubiesen anunciado un terremoto,
en el marco de la puerta.
Puedo observar los objetos ocupando la planta baja.
No retienen nada, ni una vibración
de las vocales de tu nombre armándose en mi boca,
la ropa desparramada,
tu cuerpo desnudo, de espaldas,
bajo la luz de la habitación.
La perversidad de desear tan intensamente ese otro lado
y cuánto me provoca tu sexo, cuando te volteás.
Nada, no retienen nada,
ni siquiera mis ganas obscenas
de querer llegarte.
Cómo disponés de mi cuerpo, morosamente, lleno de ternura,
haciendo coincidir todas mis debilidades en tus movimientos.
Nada del centro que ocupamos. De lo que va quedando fuera de foco.
Del sonido de tu voz que, por un instante,
se desplaza más arriba
llevándose todo como una corriente:
una música imposible
que no puedo dejar de escuchar
como la forma de todas las cosas.






Carla Slek 
(La Falda, Córdoba, Argentina, 1971)
de Último RecursoEdiciones Recovecos, Córdoba, 2009
para leer MÁS



6 de octubre de 2010

Carla Slek, Mecánica para el olvido

esta fotografía me la envió un amigo, no sé de quién es

MECÁNICA PARA EL OLVIDO

salgo
esta mañana
dispuesta a tatuarme
una pequeña forma
en alguna parte de mi cuerpo
para que cada vez
que empiece a armar
el rompecabezas musical
con las vocales de tu nombre
repase con mi mano su contorno
y recuerde
que puse presa
la tinta en la piel
a contaminar el epitelio
como una mecánica para el olvido. 





Carla Slek 
(La Falda, Córdoba, Argentina, 1971)
de Último recurso, Ediciones Recovecos, 2009
para leer MÁS
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