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2 de octubre de 2023

Nora Strejilevich, Cuando me robaron el nombre


Elisabeth Moss en la serie The Handmaid’s Tale
basada en el libro homónimo de Margaret Atwood
CUANDO ME ROBARON EL NOMBRE

Cuando me robaron el nombre
fui una fui cien fui miles
y no fui nadie.
NN era mi rostro despojado
de gesto de mirada de vocal.

Caminó mi desnudez numerada
en fila sin ojos sin yo
con ellos sola
desangrado mi alfabeto
por cadenas guturales
por gemidos ciudadanos de un país
sin iniciales.

Párpado y tabique1
mi horizonte
todo silencio y eco
todo reja todo noche
todo pared sin espejo
donde copiar una arruga
una mueca un quizás.

Todo punto y aparte.

Hasta que un día
me devolvieron el nombre
y salí a lucirlo por los pasillos
del mundo.
Máscaras encontré
países perfiles adormecidos
lenguas golosas de novedades
absurdo.
Me dejé caminar así
hacia mi ningún lugar
hacia mi nada
por desfiladeros de huellas
sin rocío
sin poder traducir
mis cicatrices.
¡Este nombre no es mío!
El mío
era cien era mil era todos
el mío
era cuerpo era vientre era voz
tenía vecinos silbaba
era diurno y nocturno
era un dios.
¡Se me ha perdido mi nombre!
por las veredas de un mapa
sin esquinas grité
entre puertas acribilladas de miedo.
¡Quiero mi nombre!
mi nombre propio curvo palpitante
¡Que me lo traigan!
envuelto en primaveras
con erre de rayuela
con o de ojalá con a de aserrín aserrán.
Mi nombre enredadera se enredó
entre sílabas de muerte
DE SA PA RE CI DO
ido
nombre nunca más
mi nombre.
Enajenada de sujeto
no supe conjugarme
no supe recorrer
el abecedario de mis lágrimas.
Fui ojos revolviendo ayeres
fui manos atrapando jirones
fui pies resbalando
por renglones eléctricos.
No supe pronunciarme.
Fui piel entre discursos
sin saliva sin vestigios
de dónde ni por qué
ni cuándo ni hasta cuándo.
¡No podrás jamás decirlo!
jamás decirte, pensé.
Pero escribirás,
escribiré sí
miles de ges de eres de eses
garabatos vicarios
hijos de mi boca
remolinos de deseos
que fueron nombres.
Escribiré
látigos negros para domar
ciertas salvajes mayúsculas
ahogándome la sangre.
Resistiré resistirás
con nombre y apellido
el descarado lenguaje
del olvido. 

1 Nombre que le daban en la Argentina los genocidas al paño con el que cubrían los ojos de los secuestrados.


WHEN THEY STOLE MY NAME

When they stole my name
I was one a hundred a thousand
and I was no one.
My face was NN stripped
of gesture of glance of utterance.

My numbered nakedness marched
in file without eyes without I
alone with them
my alphabet bled white
by guttural chains
by citizen moans from a country
without initials.

Eyelid and blindfold
were my horizon
everywhere silence and echo
everywhere bars everywhere night
everywhere walls without a mirror
to reflect a wrinkle
a grimace a perhaps.

Everywhere period paragraph

Until one day
they gave me back my name
and I went out to show it off in the
corridors of the world.
Masks were what I found
silhouettes of sleeping countries
tongues greedy for new things
absurd.
I let myself proceed this way
towards my no where
towards my no thing
through defiles of tracks
without dew
helpless to translate
my scars.
This name isn’t mine!
it was a hundred a thousand all of them
mine
it was body and womb and voice
it had neighbors it whistled
it was diurnal and nocturnal
it was a god.
My name is lost!
I shouted down the pathways
of a borderless map
between doors riddled with fear.
I want my name!
my own name throbbing and round
Tell them to bring it!
wrapped in springtime
with the j of jumping jacks
the h of hope so and s of sawdust
sawcrust.
My twining name tangled itself
in syllables of death
DIS AP PEARED
gone
name never again
my name.
With the subject unhinged
I couldn’t be conjugated
didn’t know how to travel
the alphabet of my tears.
I was eyes turning over yesterdays
hands grasping tatters
feet slipping
on electric wires.
I couldn’t pronounce myself.
I was skin between speeches
without a way out or a trace
of where or why
or when or until.
You’ll never be able to say it!
never speak yourself, I thought.
But you will write,
yes I will write
thousands of g’s r’s s’s
pastoral scribblings
children of my mouth
whirlpools of wishes
that were names.
I will write
black whips to tame
certain uppercase savages
blood drowning me.
I will resist you will resist
with first name and last
the bald-faced language
of forgetting.

Traducción de Crawford MacCallum
2011

(voces de poetas judías latinoamericanas)
Ediciones Torremozas, Madrid, 1999
Compilación y prólogo de Marjorie Agosín



Ph Mari Correa
Nora Strejilevich
(Buenos Aires, Argentina, 1951)
Reside en San Diego, EE.UU.
POETA/ESCRITORA/DOCENTE/INVESTIGADORA
(voces de poetas judías latinoamericanas)
Ediciones Torremozas, Madrid, 1999
Compilación y prólogo de Marjorie Agosín
para leer una entrevista en THE OBJECTIVE
su WEB


31 de octubre de 2015


Marjorie Agosín, Buenos Aires


Fotografía de Daniel García

BUENOS AIRES

Cuando me enseñó su fotografía 
me dijo
ésta es mi hija
aún no llega a casa
hace diez años que no llega
pero ésta es su fotografía.
¿Es muy linda no es cierto?
Es una estudiante de filosofía
y aquí está cuando tenía
catorce años
e hizo su primera
comunión
almidonada, sagrada.
Ésta es mi hija
es tan bella.
Todos los días converso con ella
ya nunca llega tarde a casa,
yo por eso la reprocho mucho menos
pero la quiero tantísimo.

Ésta es mi hija
todas las noches me despido de ella
la beso y me cuesta no llorar
aunque sé que no llegará
tarde a casa porque tú sabes,
hace años que no regresa a casa
yo quiero mucho a esta foto
la miro todos los días
me parece ayer cuando
era un angelito de plumas en mis manos
y aquí está toda hecha una dama
una estudiante de filosofía
una desaparecida
pero ¿no es cierto que es tan linda,
que tiene un rostro de ángel,
que parece que estuviera viva?



BUENOS AIRES

When she showed me her photograph
she said,
This is my daughter.
She still hasn’t come home.
She hasn’t come in ten years.
But this is her photograph.
Isn’t it true that she is very pretty?
She is a philosophy student
and here she is when she was
fourteen years old
and had her first
communion,
starched, sacred.
This is my daughter.
She is so pretty.
I talk to her every day.
She no longer comes home late,
and this is why I reproach her
much less.
But I love her so much.

This is my daughter.

Every night I say goodbye to her.
I kiss her
and it’s hard for me not to cry
even though I know she will not come
home late
because as you know, she has not come
home for years.
I love this photo very much.
I look at it every day.
It seems that only yesterday
she was a little feathered angel in my arms
and here she looks like a young lady,
a philosophy student, another disappeared.
But isn’t it true that she is so pretty,
that she has an angel’s face,
that it seems as if she were alive?

Circles of madness : Mothers of the Plaza de Mayo, colección bilingüe 
Fredonia, N.Y.: White Pine Press, 1992


Marjorie Agosin 
(Bethesda, Maryland, EE.UU., 1955 - 2025) 
Vivió en Chile
POETA/ESCRITORA/CRÍTICA LITERARIA/ACTIVISTA DD.HH
de Círculo de locura: Las madres de la Plaza de Mayo/
Circles of madness : Mothers of the Plaza de Mayo, colección bilingüe 
Fredonia, N.Y.: White Pine Press, 1992
para leer MÁS



18 de septiembre de 2012

Marjorie Agosin, 2 poemas 2 (+1)

(*) s/d del autor de la fotografía
LO MÁS INCREÍBLE

Lo más increíble
eran gente como nosotros
bien educados y finos.
Versados en las ciencias abstractas,
asistían al palco de las sinfonías
al dentista
a las escuelitas privadas
algunos jugaban al golf...

Sí, gente como usted, como yo
padres de familia
abuelos
tíos y compadres

Pero enloquecieron
se deleitaban en las quemas
de niños y libros,
jugaban a decorar cementerios
compraban muebles de huesos mancos
comían orejitas y testículos

Se figuraban ser invencibles
ceremoniosos ante el deber
y hablaban de la tortura
con palabras de médicos y carniceros

Asesinaron a los jóvenes de mi país
y del tuyo.
Ya nadie podría creer en Alicia tras los espejos
ya nadie podría pasearse por las avenidas
sin el terror calándole entre los huesos.

(de Zonas de dolor, 1989)


THE MOST UNBELIEVABLE PART

The most unbelievable part,
they were people like us
good manners
well-educated and refined,
Versed in abstract sciences,
always took a box for the symphony
made regular trips to the dentist
attended very nice prep schools
some played golf.

Yes, people like you, like me
family men
grandfathers
uncles and godfathers

But they went crazy
delighted in burning
children and books
played at decorating cemeteries
bought furniture made of broken bones
dined on tender ears and testicles.

Thought they were invincible
meticulous in their duties
and spoke of torture
in the language of surgeons and butchers.

They assassinated the young of my country
and of yours.
Now nobody could believe in Alice through the looking glass,
now nobody could stroll along the avenues
without terror bursting through their bones.

And the most unbelievable part
they were people
like you
like me
yes, nice people
just like us.

(de At The Threshold of Memory,
A Bilingual Critical Anthology, 2003)


(*)

LA ARPILLERISTA (*)

La arpillerista
artesana de despojos
quema con rabia y frío
mientras tiernamente
escoge los residuos de sus muertos
salva el sudario de su esposo
los pantalones dejados en las ausencias
se sumerge en la tela de sangre espumante, silenciosa
y a pesar de que es frágil, crece
soberana sobre su ruca de adobe
sus harapos curtidos
y determinada a contar su historia
más cierta que la tejida por su hermana Filomena
Disruptiva y hermosa,
ella une los fragmentos desgarrados
como una piel verdosa,
y con su disfrazado dedal
escondido en el bolsillo de su delantal modesto
y su aguja  inofensiva,
conjura ejércitos victoriosos
borda sonriente gente humilde, triunfantes,
trae los muertos a la vida
hace agua, campanarios, escuelas, comedores,
soles enormes,
y los picos de la Cordillera de los Andes
abriéndose como portales
de esta ciudad espléndida

(de Scraps of Life: Chilean Arpilleras:
Chilean Women and the Pinochet Dictatorship Hardcover, 1987)

(*) mujeres chilenas que emplearon imágenes de tortura y represión en el bordado
folclórico como medio para denunciar el abuso de los derechos humanos en su país. 
Sus arpilleras retratan y explícitamente articulan lo prohibido. 
En una época de censura donde nadie podía hablar en Chile, 
estas mujeres comienzan a bordar lo que las palabras no pueden decir.


B O N U S  T R A C K 


Ph Francesco Brigida

CARTA DE UNA MUJER PERFUMADA

I

Para escribir cartas de amor
no es necesaria
la cautela
ni el orden
ni encontrar la perfecta esquela
tan sólo encender la lámpara
como se enciende el cuerpo del amor.
Untarse toda,
perfumarse toda
de mieles y sortilegios
elegir la caligrafía más desvelada,
la más humilde.
Entonces, se extiende
se acaricia el empeine de sus plumajes
y comienzan a recogerse las palabras
como el deseo del amor

II

Para escribir cartas de amor
es necesario estar reposada
elegir las palabras como si fueran banquetes clandestinos
vestirse toda de rojo, color deseo, color relámpago
y decir: en esta tarde arrodillada de luz
yo te amo, te entrego un manojo de suaves palabras
como la llave de mi alma

III

Me ilumino toda al nombrarte
nada se pierde
con llamarte en el bosque fallido
con escribirte como sonámbula como
maga toda vestida
de verde
escribir
más que una carta de amor
basta con extender mi mano hacia la tuya
es esa la
vigencia
del perfume



Marjorie Agosin 
(Maryland, EE.UU., 1955) 
Vivió en Chile
POETA/ESCRITORA/CRÍTICA LITERARIA/ACTIVISTA DD.HH
para leer + en ANAQUEL AUSTRAL
y MÁS
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