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13 de octubre de 2019

María Martínez Bautista, 3 poemas 3


Ilustración de Cloudy Thurstag

Qué tristes son los barrios  
donde nunca he vivido 
y las casitas donde nunca he sido. 
Porque son tan punzantes  
otras vidas posibles.


Ilustración de Cloudy Thurstag

Una fachada hermosa me hizo altiva?
Mi espejo y yo, nuestra soberbia viendo
las caras boquiabiertas en mi calle.



Ilustración de Cloudy Thurstag

¿Se acabó la parálisis
que provoca el terror a los finales
en esta casa donde todo acaba?
Después de mi portal, barranco y nada.
Y mis pies yendo allí
y mis ojos mirando más allá
todos mis días.







María Martínez Bautista
(Madrid, España, 1990)
POETA/TRADUCTORA/LICENCIADA EN HISTORIA DEL ARTE
de GalgosLa Bella Varsovia, Madrid, 2018
para leer una reseña en EL COLOQUIO DE LOS PERROS
para leer una nota en ZENDA LIBROS
para leer + en PLAYGROUND


23 de enero de 2019

Elena Salamanca, 3 poemas 3 (+2)



Ilustración de Cloudy Thurstag

MACETA

Una palabra en una maceta. ¿Una flor?, ¿Una planta?
Almacenar palabras. Depositar las palabras en una maceta: raíz, planta, injerto, flor.
En la casa, las plantas crecían salvajemente, invasoras como un monstruo antiguo,
de miles de tentáculos, pétalos y pistilos.
En el departamento, la jardinera era un espacio de control. Era posible entender el
crecimiento, la voracidad de vivir. Podar.
Una planta en una maceta. Raíz. Una palabra: cautiva.

de La familia o el olvido, 2017




Fotografía de Heina Wong

SOBRE EL MITO DE SANTA TECLA

Un hombre pedirá  mi mano
y me la cortaré.
Nacerá otra
y volveré a cortarla.

El hombre pensará:
qué perfecta mujer, es un árbol de manos:
podrá ordeñar las cabras,
hacer queso,
cocer los garbanzos,
ir por agua al río,
tejer mis calzoncillos.

Pero yo seguiré cortando mis manos
cuando me diga:
Mujer, te he pedido,
y debes ordeñar las cabras.
Mujer, eres mía,
trae agua del río,
sírveme el queso,
ve al pueblo por vino.

Mis manos caerán como caen las flores
y se moverán por el campo,
necias:
No ordeñarán las cabras,
no irán por vino al pueblo,
jamás zurcirán sus calzoncillos
y nunca,
mucho menos,
acariciarán sus testículos.

El hombre dirá:
Qué mala mujer,
es una maldición de manos.

Irá por un hacha,
cortará mis brazos.
Nacerán nuevos.
Entonces pensará
que el inicio de la vida se encuentra en el ombligo
y cortará mi cuerpo en dos.

Mis miles de manos cortadas
se volverán azules
y se moverán.
Secarán el trigo,
jugarán con el agua,
secarán el río,
arrancarán las raíces del pasto,
envenenarán a las cabras,
al queso.

Y el hombre pensará:
Qué maldición más grande:
prohibido debe estar pedir a una mujer
que tiene voluntad.

de Peces en la boca, Editorial Universitaria, San Salvador, 2011 / Proyecto Literal, México, 2013




Fotografía de Al Mefer

I

Soy buena porque abro las piernas.

Yo crié las ovejas,
yo degollé las ovejas,
y zampé sus cabecitas blancas en estacas alrededor de mi casa.

La gente sabía que yo era  buena
porque cerraba mis piernas únicamente el día
                                                           /que destazaba las ovejas.


Yo era tan buena:
la falda subida, las piernas abiertas,
que las gentes pensaban que las cabezas de las ovejas
                                                                        /eran mis muñecas,
cosidas con mis manos,
pegadas con mi saliva,
bellos labios rojos
pintados con la sangre que brotaba de entre mis piernas.

Si cierro las piernas, ya no seré buena:
de mi sangre brotarán los hombres más infelices.
Y usted me dejará
con el hociquito listo,
la falda rasgada,
y mis ovejas perdidas
balando,
aullando

Lejos.



Fotografía de Al Mefer

II

Parí
cuantas veces pude
los hombres de la nueva raza.

Pero solo lo terrible se desprende de mí:
cuánto coágulo,
cuánto plasma,
cuántos hombres que se degüellan como yo degollaba a mis ovejas.




ELENA DIXIT x2

Yo soy Elena Salamanca, soy la primera hija de mis papás y la primera nieta de mi abuela. Crecí en un matriarcado de mujeres que enviudaron jóvenes y nunca se volvieron a casar. Fui educada en un colegio de señoritas españolas venidas a menos, fui educada con libros.

extraído de GOETHE INSTITUT


CAMINAR A LA SORORIDAD

Cuando era profesora universitaria conversaba con mis estudiantes para saber qué deseaban de la vida, qué querían hacer. Muchas de las niñas querían casarse y dedicarse al hogar después de terminar la universidad. No está mal casarse, ni ser madre, ni guiar un hogar, pero les pedía que se casaran por decisión propia y no de sus novios o sus papás. Antes hay que viajar solas, conocer el mundo, les decía. Un día, una de ellas me dijo: “Ya lo pensé, no me voy a casar el próximo año; antes, voy a viajar sola”.  Yo me sentí como Julia Roberts, en Mona Lisa Smile, y pensé que había empoderado a una niña, de tantas, que cruzaban por las aulas

extraído de MIL Y UN TRÓPICOS



ph Daniel Mordzinski

Elena Salamanca
(San Salvador, El Salvador, 1982)
POETA/ENSAYISTA/INVESTIGADORA/HISTORIADORA
BLOGUERA/TUITERA
para leer + en CONEXOS

17 de mayo de 2018

Nuria Amat, 5 poemas 5



Ilustración de Mina Braun

¿Me enamoré de ti al instante esa noche?
Feliz podría estar la vida entera,
atada a ese recuerdo.

A medida que envejecemos,
mudan huertos en desvanes,
pasan aguas, risas, epitafios,
no hay corazón que aguante la nieve de los tiempos,
pero estos momentos de vértigo
jamás se alteran.



Ilustración de Cloudy Thurstag

Sé que una mujer normal
no debe pensar y amar
a un mismo tiempo,
pues pensar confunde expectativas,
aplaza el dolor,
pone orden a las cosas,
encadena el sentimiento,
palabra que huele a infancia y a letrina,
en efecto, algo salta,
siempre voy buscando símiles,
efectos paralelos.

Pensé otra vez tu cuerpo soñoliento,
el gemido de tu ropa, tus lentes
torturando el libro inútil,
amor que perdura a fuerza de afonías,
a veces, me sorprendo pensando,
tan libre de ti me tienes,
que apenas si te siento.



Ilustración de Cloudy Thurstag

Yo no sé hasta qué punto
quemamos el amor en la escritura,
mientras juramos amar, vamos buscando
aliviar el peso de los días,
únicamente porque muere el tiempo,
como una canción bien tonta,
mal oída.



Ilustración de Cloudy Thurstag
No escribo como hablo,
ni hablo como pienso,
ni pienso como pensar debiera,
un juicio de bien,
partido en mil mitades,
consume sus discursos,
en florida ortografía,
para que nadie entienda
la limitación de mi armadura,
que no encuentra su escondrijo,
apartada de sus sueños,
se aventura en demostrar
las variadas vidas, 
que algún día dieron luz
a mi identidad robada.


Ilustración de Cloudy Thurstag
Vas tan a tu aire,
que confundes mi existencia
con la vida de tus alas.




Nuria Amat 
(Barcelona, España, 1950)
POETA/NARRADORA/DOCTORA EN CIENCIAS 
Y TECNOLOGÍAS DE LA DOCUMENTACIÓN
de Poemas impurosBruguera, Barcelona, 2008
para leer una entrevista en VICEVERSAMAGAZINE
para leer + en PUCELARTE
MÁS
su WEB

19 de abril de 2018

María Belén Sanchez, 5 poemas 5


Ilustración de Cloudy Thurstag

BOTIQUÍN

Un costurero antiguo
guarda agujas
hilos, un dedal
flores de manzanilla
y tilo
para curarme.




Ilustración de Cloudy Thurstag


QUIETUD

En un bastidor
mi cuerpo
espera
ser cosido
por el tiempo
y sus hilos invisibles





Ilustración de Cloudy Thurstag

SANACIÓN

No hay que pedir
afuera
hay que pedir
adentro.

Llamar las voces
que nos habitan

con palabras interiores
enhebrar la aguja
remendar
la piel.




Ilustración de Yelena Bryksenkova

FE

Humedecer el hilo
adelgazar la hebra
mirar por la aguja
y confiar en
el otro lado.




Ilustración de Cloudy Thurstag

REVELACIÓN

Tocar fondo
sumergirme
en las profundidades
salir a flote
con la ropa seca
sin costuras.





Costuras, de María Belén Sanchez, Modesto Rimba, 2018





María Belén Sanchez 
(San Cristóbal, Santa Fe, 1984)
Reside en Santa Fe
POETA/PROFESORA DE LETRAS/DOCENTE
FOTÓGRAFA/TALLERISTA
de Costuras, Modesto Rimba, abril 2018
su WEB
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