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23 de agosto de 2025

Melina Sánchez, 3 poemas 3 (+1)

Obra de Cintia Vallejo (Viento)

HIJX DE LA TIERRA

Nazco a pesar de todo pronóstico,
y sobrevivo
a la esclavitud impuesta,
y me transformo
y escribo poesía.

Respiro
el polvo
que he de ser
un día.

Camino
el mapa
de la nación
de mis ancestrxs.

Trazo la cartografía
de mis despojos.

Dibujo
el relieve
de geografías
pasadas, presentes y futuras.

Oigo el canto de los pájaros
oigo el sonido de las alas del colibrí… 
                                                                   buenos augurios.


Ilustración de Elisa Talentino
A VECES TE VEO

A veces te veo
A veces nos veo
En otras personas
No, no llegamos tan lejos
Te vi de la mano con otra persona
Ese día de invierno en 2018
Cuando todas fuimos a la plaza
y estaba tan, tan lleno todo que hubiera sido imposible encontrarte
pero te crucé en la marea
impensada dos años antes cuando te fuiste y comenzaste a ser un punto de fuga lejos de mí

Pienso, qué hubiera sido de mí, de nosotras, si el invierno en donde todas pedimos aborto hubiera sido dos años antes

Veo a las pibas ese invierno, y dos diciembres después, cantando sin pausa, tomando la calle, las observa mi yo del pasado, con alguna envidia, quiere ser ellas, quiere que vos no le faltes, ahora que te dejé de extrañar para siempre, escribo esto, sobre aquella tristeza rabiosa que me habías dejado, no sé por qué… para enseñarme, como todas las hijoputeces en la vida, se hacen para enseñarle a una algo “muy importante” acerca de lo que mierda es vivir. Yo estaba muriendo en ese tiempo, ahora hago un back up de la computadora, y me encuentro con este no poema y lo reescribo, y le encuentro sentido, y me salen las palabras que ese ayer no encontraba: ¿Quién va a detenerte, la muerte, la edad, o una idea? No quiero cruzarte nunca más, ahora sí, nunca más. Ahora no quiero más de vos, ahora sé que las primaveras no son eternas. Tampoco lo fueron desde ese Congreso.

No alcanza nuestra libertad a una generación entera. Apenas un par de años y una pandemia bastaron para que la derecha salga a pavonearse por las calles que eran, supuestamente nuestras.

A veces te veo.
Te vuelvo a ver.
Alguien habla guaraní.
O con acento.
Alguien toma mate.
Alguien despeina sus rulos al viento.
Alguien se hace un tatuaje en el brazo.
Le pide casamiento a su novia.
Se olvida de los hijos que tuvo en su vida hetero.
Los despide con un beso cariñoso.
Los recibe siempre.
Pero les dice adiós.
Dice adiós a su otra posible vida.
Acepta la cartografía de un mapa actual en donde faltan piezas
En donde no termina de encajar
En donde no está todo bien
En donde a veces tiene la mirada perdida
Pero la acepta a esta otra vida, sin embargo
Quizás porque halla su nombre escrito en ella.

 
"Assessment," 2022, obra de Patty Horing
VII

esa vieja es una hija de puta
-con todo respeto de las putas, que esto no tiene nada que ver con ellas, pero no me gusta la palabra forra-
esa vieja es una forra
no suena de la misma manera que la frase anterior
a veces pienso que ya no es necesario escribir sobre las formas de la maldad
las que va adquiriendo a su paso
a lo largo del tiempo
de la historia
de las instituciones
de los dioses
de las religiones
y de las vidas
después me cruzo con otra vieja hija de puta
como piedra en el zapato
su bastón
se me clava en la sangre en el ojo
y me enturbia la mirada
la muy mierda
hay viejas que tienen dos bastones

y hay viejos que tienen tres
gente que no ha sabido ni pa’ qué vivil, mielda
la vida me parece a veces una gran Jerusalén
un mercado en la ladera de un país inhóspito
que está recién naciendo
o muriendo
o reviviendo
y que siempre siempre
va a dejarse engañar por un Melquíades
al principio de la tragedia familiar de los cien años
o esperará en la cola de la comida como poeta sin lectores, como maestro sin alumnos
en la colmena de la dictadura franquista
o pedirá como mujer clemencia
para no ser violada por los soldados japoneses o un tío depravado en medio de la guerra
las viejas hijas de puta, Carmela
son esas viejas que eligen rezarle a dios y culpar a las niñas de las manos de un tío perverso
y ser cómplices
en lugar de clavarles la cruz por la espalda o en otras partes, mi ciela
las abuelas de las cándidas eréndiras, ellas tan santas, y tan viviendo de la putería, mi niña
que dos por tres y cada dos palabras intercalan un virgen maría
y que por culpa vuelven a las jóvenes fregadoras compulsivas de pisos y cacas de los otros
y así se aseguran la economía, la suya
y su limpieza de culo
para la eternidad a manos de una enfermera bien paga, solamente con su rosario de culpas, obligaciones y pecados

cierta vez le daba clases
a unas viejas en Palermo
una de ellas estaba postrada
igual no me causó pena
habrá sido la maldad que se le trepó por abajo
para detener sus energías
una de las jornadas me abre la puerta la chica de la limpieza
una piba paraguaya
que me cuenta que no come en lo de la vieja porque cuenta hasta los panes
que ella estudió enfermería en Paraguay
y que vino convencida-engañada de que iba a trabajar en una clínica de un conocido
finalmente tuvo que limpiarle la casa
para hacer unos pesos que le permitan salir de esa cárcel
para conocer otras…
la limpieza doméstica…
la homologación de título…
la trampa del trabajo migrante…
la digestión y la somatización de las ideas de las viejas
que pagan clases de literatura para que alguien les haga de mula cultural
y hambrean a la sirvienta

B O N U S  T R A C K


Soy hija y nieta de sirvientas,
pero incapaz de servir siquiera un café,
se lo podría tirar en la cara,
así como me ve y me oye, señor
y a usted le debo toda una bandeja,
la furia de siglos,
genealogía de la tormenta



Melina Sánchez
(Buenos Aires, Argentina, 1983)
POETA/DOCENTE/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA/
LECTORA Y DIFUSORA DE LITERATURAS INDÍGENAS
MILITANTE DE PUEBLOS ORIGINARIOS/
COMUNICADORA AFROINDÍGENA
para leer + en HURLINGHAM POST
+ en SPUTNIK
 

9 de junio de 2024

Maira Kalman, Mujeres sosteniendo cosas (fragmento)

Obra de Maira Kalman

MUJERES SOSTENIENDO COSAS

¿Qué sostienen las mujeres?
El hogar y la familia.
Y lxs niñxs y la comida.
Las amistades.
El trabajo.
El trabajo del mundo.
Y el trabajo de ser humanx.
Las memorias.
Y los problemas y las penas.
Y los triunfos.
Y el amor.

Los hombres también lo hacen
pero no del mismo modo.

A veces, cuando me siento
particularmente feliz o contenta,
creo que puedo proporcionar sustento
para legiones de seres humanxs.
Puedo sostener al mundo entero en mis brazos.
Otras veces apenas puedo cruzar la habitación
y dejo caer los brazos.
Congelada.

El sostener nunca termina y, por cierto, 
suele existir la sensación de nunca hacer lo suficiente.
Y luego está el día siguiente,
y el siguiente.
Y una sostiene.
Y aguanta.


WHAT DO WOMEN HOLD?

The home and the family.
And the children and the food.
The friendships.
The work.
The work of the world.
And the work of being human.
The memories.
And the troubles
and the sorrows
and the triumphs.
And the love.

Men do as well, but not
quite in the same way.

Sometimes, when I am feeling
particularly happy or content,
I think I can provide sustenance
for legions of human beings.
I can hold the entire world in my arms.
Other times, I can barely cross the room.
And I drop my arms.
Frozen.
(...)


O QUE AS MULHERES SEGURAM?

A casa e a família, 
e os filhos, e a comida;
As amizades, 
o trabalho;
O trabalho do mundo 
e o trabalho do Ser Humano.
As memórias e os problemas, 
e as tristezas, 
e os triunfos, 
e o amor.

Os homens também o fazem. 
Mas não da mesma maneira.

Às vezes, quando estou me sentindo 
particularmente feliz ou contente, 
acho que posso fornecer sustento 
para legiões de seres humanos.
Posso segurar o mundo inteiro em meus braços.
Outras vezes, mal consigo atravessar a sala 
e deixo cair os braços. 
Congelada.

Nunca há um fim para segurar.
E certamente há, muitas vezes, 
a sensação de nunca fazer o suficiente.
E depois há o dia seguinte.
E o seguinte.
E eu espero.

Women Holding Things,
Edit & design: Alex Kalman
Publisher: HarperDesign


Maira Kalman
(Tel Aviv, Israel, 1949)
Reside en EE.UU. desde 1954
ESCRITORA/ARTISTA/ILUSTRADORA/DISEÑADORA
Leído en Natalia Liguori
Edit & design: Alex Kalman
Publisher: HarperDesign
para leer + en THE MARGINALIAN
para leer una nota en PÁGINA 12
su WEB

29 de mayo de 2023

Nina Jäger, 2 poemas 2 (+3)


“Trabajadoras” de Gabriela Golder

HOY HAY MENOS MUJERES EN EL MUNDO

no importa
cuando leas esto

alguien se encargó
de hacerles cumplir
éste que está volviéndose
el destino trágico
de toda una mitad: morir
a manos de la otra
podría decir un número: tantas
fueron asesinadas
en tantos días. pero esa
cifra fría
siempre estará
intrínsecamente
desactualizada: todo el tiempo
a todas nosotras
nos estarán matando



s/d del autxr

POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA

I.

mido el tiempo
en otras unidades. las horas
si son
largas son
una sola pero
a veces no. solo son
arena y se escurre
con cada teta
cada caca
cada
siesta


soy de la economía doméstica
de obligaciones primarias
de primates
sé que no me da
la materia gris
para lo otro. no entiendo
de noticias, de política
no puedo seguir
un hilo

II.

no existen
los despetadores
me tienen
en vilo las necesidades
ajenas

la semana que viene
qué lejos parece y qué
a la vuelta de la esquina
vuelvo 
trabajar. ¿en serio?
¿esto no era trabajo?
habrá otra vez reloj: menos veinte, y cuarto pasadas
puntualidad con otros
para quienes no soy
irreemplazable y por eso mismo
me pagan

III.

Alejandra viene casi a diario
a pedir. lo dice
así sin distinguir
qué: ropa, fruta, plata para cargar
la Sube, una persona
que escuche, una palabra que la ayude
a tomar
alguna decisión

le cuento a Alejandra
la novedad
mi regreso al mundo
laboral
el llamado productivo
qué bien, me dice,
¿y hasta cuándo?


B O N U S  T R A C K (x3)



LA ESTIRPE DEL AGUIJÓN

fui picada decenas de veces
como vos ahora
lloré y mordí trapos
pronuncié palabras en lenguas
secretas, sonidos guturales
cuando me ponían, como a vos
ahora, frío en la roncha
decenas de veces vi
a mi pie no entrar en ningún calzado
crecer hasta volverse
globo rojo
conozco la dinámica y puedo
para vos volverla
palabra aunque no sirva
de ungüento: el movimiento equívoco
una pisada fuera de lugar
te ubica de golpe
y porrazo sobre una de ellas
no hay forma de evitarlo
está ahí y tu sola
sombra es amenaza. para vos
o para mí, su reacción
es un clavo inoculando
odio de fuego negro
para ellas es
defensa de la tribu: son infinitas
me la tienen jurada y yo
tramo mi guerra
secreta. ahora vos, hija,
sos mi soldada.


Cada una de las fibras
de la lana
del poulover
de mamá
da forma a mi abrazo
abundante que contiene
carencias
de mi otra abuela, un armazón
enorme donde calza
perfecta mi lente
su marco limita
el tamaño de mi mundo

ELONGACIÓN

Paso
el tiempo encontrando
formas de pasar
el tiempo sin que se note
del todo que el tiempo
pasa sin necesidad
de nosotros

Nina Jäger
(Buenos Aires, Argentina, 1987)
POETA/LICENCIADA Y PROFESORA EN LETRAS/PROFESORA/
ESPECIALISTA EN LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL/EDITORA
de Por toda herencia, Agua Viva Ediciones, 2022
Contratapa de Florencia Fragasso
para leer + en FLOR DE AVE

18 de agosto de 2022

Adrienne Rich, Cuando nosotras las muertas despertamos: escribir como re-visión


Ilustración de Sarah Mazzetti

CUANDO NOSOTRAS LAS MUERTAS DESPERTAMOS:
ESCRIBIR COMO RE-VISIÓN

el acto de mirar atrás, de mirar con ojos nuevos, de asimilar un viejo texto desde una nueva orientación crítica, esto es para las mujeres más que un capítulo de historia cultural; es un acto de supervivencia. Hasta que comprendamos las suposiciones en que hemos estado ahogadas no podremos conocernos a nosotras mismas. Y esta urgencia de conocimiento, para las mujeres, es más que una búsqueda de identidad, es parte de nuestro rechazo al carácter autodestructivo de la sociedad de dominación machista. 

“Re-vision – the act of looking back, of seeing with fresh eyes, of entering an old text from a new critical direction – is for us more than a chapter in cultural history: it is an act of survival.  Until we can understand the assumptions in which we are drenched we cannot know ourselves. And this drive to self-knowledge, for woman, is more than a search for identity: it is part of her refusal of the self-destructiveness of male-dominated society.”

Una crítica radical a la literatura de arranque feminista tomaría el trabajo primeramente como una clave de cómo vivimos, de cómo hemos vivido, de cómo nos han educado a imaginarnos a nosotras mismas, de cómo nuestro lenguaje nos ha atrapado tanto como nos ha liberado, de cómo el acto mismo de nombrar ha sido hasta ahora una prerrogativa masculina, y de cómo podemos empezar a ver y a nombrar y por lo tanto a vivir de nuevo.

“A radical critique of literature, feminist in its impulse, would take the work first of all as a clue to how we live, how we have been living, how we have been led to imagine ourselves, how our language has trapped as well as liberated us, how the very act of naming has been till now a male prerogative, and how we can begin to see and name—and therefore live—afresh.”

soy consciente de las mujeres que no están aquí con nosotras porque están lavando los platos y cuidando a los niños. Casi cincuenta años después de que ella (Virginia Woolf) habló, ese hecho se mantiene en gran medida sin cambios y, estoy pensando también en todas las mujeres que no incluyó en su cuadro. Mujeres que lavan los platos de otras gentes y que cuidan los niños de otras gentes, sin hablar de las mujeres que tenían que hacer la calle, ayer mismo, por la noche, para poder alimentar a sus hijos.”

Like Virginia Woolf, I am aware of the women who are not with us here because they are washing the dishes and looking after the children. Nearly fifty years after she spoke, that fact remains largely unchanged. And I am thinking also of women whom she left out of the picture altogether-women who are washing other people's dishes and caring for other people's children, not to mention women who went on the streets last night in order to feed their children.

Si es estimulante estar viva en un tiempo de despertar de la conciencia, puede ser también confuso, desorientador y doloroso.”

“It's exhilarating to be alive in a time of awakening consciousness; it can also be confusing, disorienting, and painful.


Texto publicado en la convención anual de la MLA (Modern Language Association), 
dentro de la Comisión sobre el Status de la Mujer dentro de la Profesión, 1971





Adrienne Rich 
(Baltimore, 1929 – Santa Cruz, EE.UU., 2012)
en Sobre mentiras, secretos y silencios,
Barcelona: Icaria,pp. 44-67, 1983
Traducción de Margarita Dalton
MUNDO NUEVO, (Año VIII. N° 18, 2016)
para leer + en EMMA GUNST

7 de junio de 2022

Athena Papadaki, 3 poemas 3 (+1)


Fotografía de Vlad Bîrdu

HUÍDA DE LA PILETA DE LAVAR LOS PLATOS

Oh! ceremonia de los dedos
oh! lavado de la ropa.
Allí el jabón verde, puño de aceite espeso sobre el mármol.
Allí el audaz añil, casi una violación en las aguas
territoriales del blanco.
Donde
la espalda se evapora
¡en qué paisajes!
La lejía y los humos negros de la caldera.
Los acueductos parten de mi columna vertebral.
Anochece en el pote de dulce.
Nubes, nubes de puchero, traen el invierno a la cocina.
¿Qué ofrecí entonces? Una decoración,
por un momento me retiro. Y cambia la marea del mosaico.
La otra cara.
En el canasto, berenjenas frescas
viudas nuevas
cortan el luto con algo de color violeta.
Me incita
Un plato de naranjas humeantes.
Sin embargo
Las escamas del pescado en la pileta de los platos, lo transitorio.
Mis párpados se cierran hacia lo vano.
Alzo a contraluz los vasos de cristal,
¿están limpios?
Pedazos de diamante arrojan a mi rostro,
Sombrío
Que se desliza como un riachuelo.
Las lilas, las Lilas de un mercado de barrio
Me proyectan hasta el Paraíso.
Salva mis estremecimientos, cordera de vapores.

Traducción de Carlos Spinedi y Nina Anghelidis-Spinedi


Fotografía de Vlad Bîrdu

PLANCHAR

Nubes en forma de cerebro
reman sobre el vidrio limpio,
mientras lo azul se levanta
yo plancho,
evaporando en ráfagas, una camisa húmeda.

El orden de las cosas me rechaza.

Un ancla pesada me llama profundidad, o sea soy necesaria.

Sin embargo
Me dilato hacia la deserción, como si no hubiese pasado
nunca por las filas de los Lirios.
¡Este, sí, éste
planeta nuestro con sus preciosas necesidades!
Qué resistencia para no sucumbir en lo de honorable
ama de casa.

Hace años ya
el canasto de lavar
con la ropa como corderos enroscados,
me arrebata
devora mi canción.
Casi el pánico se apodera de mí.
Trato de encontrar un nombre para mis codos desnudos.
Mientras
el mueble silencioso
mira hacia el mar
y lo toco,
el polvo en mis dedos es una gran compañía.

Poner orden Algunas veces la costumbre toca su plenitud.
Con cariño y sumisión protejo a mis hombres.
Frecuentemente, hiero con puntadas la ropa
en su beneficio.

Los impostores de las habitaciones y de los cajones,
no supieron
es un talento
elevar mis humildes fundas a sacerdotisas de sueños.

Soy mujer, algo
como
medianoche, con la preciosa oscuridad
cruda aún.

(1980)

Traducción de Carlos Spinedi y Nina Anghelidis-Spinedi



Fotografía de Vlad Bîrdu

EL PINO

Una nube se aproximó
y se posó suavemente
sobre un pino.

“¿Puedo descansar un momento sobre tu rama?
He estado moviéndome todo el día.”
“Oh, por supuesto,” dijo el pino,
pinchando a la nube suavemente.

“No existe dicha sin dolor”
murmuró
la lluvia que caía.
 
Traducción de Rafael Patiño



B O N U S   T R A C K

Lo que tengo de inmortal es la utopía

Palabras de Athena Papadaki en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, 2003
Leído en ReVista



Athena Papadaki
(Atenas, Grecia, 1945)
POETA/POLITÓLOGA/PERIODISTA





6 de diciembre de 2021

Adriana Bertran Anía, El 4º lado del triángulo (+1)


Ilustración de Violeta Cereceda

EL 4º LADO DEL TRIÁNGULO

Hace doscientos cuatro años
Robert Owen se horrorizó de que los obreros trabajaran
jornadas de dieciocho horas
y propuso la actual / actual \ actual
jornada de 8 horas:
8 horas para trabajar / 8 horas para dormir \ 8 horas para el ocio.

Su propuesta se aprobaría en España ciento dos años después,
hace ciento dos años,
tras 44 días de huelga
de la CNT.

Hoy tenemos aquí a Caroline Dale,
esposa de Robert Owen,
madre de sus 8 hijos 
e hijas.
Güelcome, Caroline.

          Thank you.

Caroline, guat du yu think
abaut thous eight hauers 
for ricrieishon?

          ‘Well, so much depends upon
          una esposa-Sísifo levantando la vida
          por las cuestas de la alimentación y la higiene
          para encontrarse, nuevamente,
          empty stomachs and dirty underwear,
          crying babies and smelly bed sheets.’

Vaya.

          Yes. El triángulo perfecto
          era just for men:
          nosotras, a cambio de love and protection
          no contábamos horas de trabajo
          para que nuestros husbands pudieran tener
          eight hours labour / eight hours rest \ eight hours recreation.

          I am a wife and a mother.
          Taking care of my eight children
          is an act of love.
          There’s no work involved.
          It is not political.
          It is not political.
          It is not political.

Según un estudio alemán de 2014
las horas de sueño son directamente proporcionales
a la clase social.
Porque hay quien sí puede comprar el cuidado.
Porque el dinero permite
(igual que antes estar casado)
saltarse el cuarto lado
del triángulo.

Pero escuchemos las conclusiones
de la Encuesta Nacional de Salud en España de 2017:
“Todos los indicadores de morbilidad neuropsiquiátrica en adultos 
mostraron un gradiente según la posición socioeconómica, 
más profundo en mujeres. 
Esta mayor morbilidad en mujeres y en las clases bajas se refleja perfectamente
en el consumo de psicofármacos 
pero no así en el uso y acceso 
a los servicios de salud
mental.”

Si ya hace 16 años que el suicidio mata más 
que los accidentes de tráfico
y por todas partes hay señales y radares para que no se te ocurra ir a más de ciento veinte
kilómetros por hora / hora \ hora;
¿a qué esperamos 
para corregir el error de cálculo
que obvió que existe el trabajo de cuidados,
ese cuarto lado del triángulo?
Dejemos de decir “és que no m’ho atrapo”,
de buscar individualmente la causa del cansancio:
lo llaman “conciliación” como si la vida y el trabajo estuvieran ligeramente enfadados
pero la maestra pudiera llevarlos a un rincón tranquilo del patio
donde decirse “Perdón” y estrecharse las manos.
Dejémonos de fantasías de “necesito días
de veinticinco..., no, mejor ¡de treinta horas!”,
porque ojalá el mercado nunca pueda
decidir la duración de la rotación de la Tierra.

Mirémonos a los ojos
en los pasillos del metro en hora punta:
no somos la secuela 
de the walking dead 
sino de los cálculos
de hombres que no hacían nada en casa.
No puede ser equilátero
porque nunca | nunca | nunca | nunca
fue triángulo.

Imaginemos qué posibles
nos han estado esperando
al otro lado de este cansancio.

Entendamos por fin las matemáticas
de cuidar de la vida y de vivirla:
8 horas para soñar durmiendo
dejan 16 para, despiertas,
repartir entre los trabajos
del dinero y de la vida
y ese tan necesario 
rascarnos la barriga
y lo que nos salga
del cuadrilátero.





B O N U S  T R A C K 



Ilustración de Matheus Costa

NO TE DESEO

“ What would happen if one woman told the truth about
her life?
The world would split open.”

Muriel Rukeyser, ‘Käthe Kollwitz’

No te deseo
que “mal sexo”
signifique dolor físico
en vez de aburrimiento.

No te deseo
que tu pareja sólo cocine en barbacoas
después de que tú pienses la lista de la compra.

No te deseo que tus hermanas
consideren que tu género
está mejor preparado
para cuidar de vuestros padres enfermos.

No te deseo las pinzas,
no te deseo el láser,
no te deseo que la cera arranque
trozos de tu cuerpo señalados
como “poco higiénicos”.

No te deseo 9 veces más
fibromialgia,
el doble de
ansiedad,
11 veces más
bulimia, 4 veces
más síndrome de fatiga crónica,
y quién sabe cuánta más probabilidad
de que los equipos médicos crean,
con científica certeza,
que exageras por histérico.

No te deseo un 23% menos de sueldo.

No te deseo aprender a desoírte
para ser “bueno”.

No te deseo el miedo
a que otros ocupen tu cuerpo
con su derecho al deseo.

No te deseo espejos imposibles en los ojos
cuando miran reflejos.

Deseo que te enseñen, también a ti, a amarte
y punto. A amar
y punto. A escuchar
y punto. A compartir
y punto.

Deseo que aprendas el lenguaje del miedo
para sacártelo tú también del cuerpo.
Deseo que sepas que el aire que te quitan
cuando la vida
se precariza
no lo ganas ocupando nuestros cuerpos,
que no es ésta
la batalla,
que no hay batalla,
ni hay fieras a la entrada de la cueva,
ni yo recolecto, ni tú cazas,
que si el mundo nos tiene perplejxs
dando vueltas tan rápido que
nos caemos,
y te aferras a la certeza de este privilegio,
que sepas que estás cayendo,
que nosotras seguimos corriendo,
corriendo para parar la abominable
velocidad contra la vida,
reivindicando el innegable permiso
de ser enteras,
de amar enteras,
de caminar sin miedo por todas las aceras,
de compartir los trabajos que la vida genera,
y dirigir la rabia de un mundo cambio y corto y olvido
hacia lo alto, como quien teje redes en el aire
parando un suicidio colectivo.



Adriana Bertran Anía
(Barcelona, España, 1985)
POETA/PERFORMER/SPEAKER/
FILÓLOGA/PROFESORA/FEMINISTA INTERSECCIONAL
Campeona de España y subcampeona de Europa de Poetry Slam 2018
para leer + sobre la gran dimisión en THE GUARDIAN
para leer + en su WEB



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