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9 de octubre de 2024

Nidia Hernández, Refugiada


REFUGIADA

Como en el cuadro de un país lejano,
el país de una película extranjera
donde ahora vivo

estoy a solas con los árboles,
refugiada
entre sus copas

Toco la lluvia que cae sobre ellos
humedeciendo su corteza,
dibujando planetas
continentes
sobre sus troncos
en la madera de un idioma
donde todo nace
y vuelve a renacer
donde la condición foránea
es un arbusto
que con su movimiento
dice: -Ven.


A REFUGEE

Like in a painting of a distant country
the country in a foreign film
where I live now

I’m alone with the trees
a refugee
among their crowns

I touch the rain that falls on them
moistening their bark
drawing planets
continents
on their trunks,
on the wood of a language
where everything is born
and reborn again
where the foreign condition
is a bush
that with its movement
says ‘come’.

Arrowsmith Press, Boston, 2024
Edición bilingüe traducido por Rowena Hill 




Nidia Hernández
(Caracas, Venezuela, 1957)
Reside en Boston, EE.UU.
POETA/EDITORA/TRADUCTORA/
PRODUCTORA Y CONDUCTORA
Arrowsmith Press, Boston, 2024
Edición bilingüe traducido por Rowena Hill 
para leer una reseña en PRODAVINCI
para leer + en VOX POPULI
y + en EMMA GUNST
página en facebook LA MAJA DESNUDA



18 de mayo de 2024

Nidia Hernández, 5 poemas 5


Ilustración de Georgiana Chitac
LA MEDIDA QUE PERDIMOS

Deja que el viento 
siga mezclando
el océano que somos

deja que construya
a su paso
la medida que perdimos

deja que hable

que dibuje los caminos 
a tomar

y nos diga

qué decir

qué callar

hacia dónde ver

La amapola del silencio 
hará su parte.


Ilustración de Georgiana Chitac
NUESTRA CANCIÓN

El gato desmiente
el paso del tiempo

una lumbre adorna todo de rosa

yo espero silente
que el borrador de la noche
disminuya sus sombras

que todo cambie

si en el cielo
si en el espacio

un anillo de Saturno
será luna en breve

es posible que hoy
si te llamo
tu cercanía
me ponga a un paso
del delicado soplo
que reúne a las almas
y obra milagros

que llueva

que el goteo del agua
sea nuestra canción


Ilustración de Georgiana Chitac
LA LUNA PALEOLÍTICA

Es temprano
en la calle llena de gente 
no hay señal de sosiego

Todos somos extranjeros
por la forma en que nos movemos 
tratando de igualar el eje
de rotación de este lugar

Un señor se asoma a los locales 
y termina con cara de extraviado

El agujero de la equivocación lo acompaña 
él trata de burlarlo
pero a lo mejor es el agujero negro

Yo busco el numero 1718 con el tiempo contado 
en esta hermosa ciudad cuyas casas
son las de una película

La prisa aquí tiene el sentido
de un barco postergado
con pasajeros que no quieren llegar 
porque ya no tienen casa

Si fuera de noche
las mensurables fases de la luna
y la luna más larga
la luna Paleolítica 
serían nuestro hogar


Ilustración de Georgiana Chitac
HOGAR

Un reloj apuntaba
hacia el lugar
donde un aro incandescente
tocaba las sombras

era mi cuarto
que flotaba en la noche

mi cuarto
defendiéndome de mí misma

mi cuarto oscuro
donde escondo
las pirámides que sueño

era mi cuarto de segundo
para estar en todas partes

para llegar a ti

para tocarte

para oír tu voz

era la irrealidad
mi verdadero cuarto

la inmensa irrealidad
mi único hogar

Ilustración de Georgiana Chitac
EL SENTIDO DEL MUNDO

Alguien tocó la puerta 

no iba a abrir

traducía destellos

pero miré por la ventana

y caía
una lluvia de estrellas blancas 
que dibujaban
el sentido del mundo

mi tercera nevada en Boston 

hubo una gran pausa

la nieve

generativa

fractal

elegante

abría sus cortinas



Arrowsmith Press, Boston, 2024
Edición bilingüe traducido por Rowena Hill 



Nidia Hernández
(Caracas, Venezuela, 1957)
Reside en Boston, EE.UU.
POETA/EDITORA/TRADUCTORA/
PRODUCTORA Y CONDUCTORA
Arrowsmith Press, Boston, 2024
Edición bilingüe traducido por Rowena Hill 
para leer una reseña en PRODAVINCI
para leer + en EMMA GUNST
página en facebook LA MAJA DESNUDA

6 de noviembre de 2020

Rowena Hill, Creciente

Fotografía de Erik Johansson


I. CRECIENTE

Mi cabeza está hoy
de nuevo entre las copas
de los árboles; mucho tiempo
demoré a las raíces,
ya me estaban viendo
como pariente las lombrices.


Fotografía de Erik Johansson

Soy la hija del alba
blanca e intocable como nieve
en las altas rocas. Quiero jugar
pero nadie puede atraparme.
Quien me sigue encuentra siempre
la luz del inicio.


Fotografía de Erik Johansson

Soy la amante del verano
en la sangre, soy roja
como ciertas flores al sol.
Hago cantar el cuerpo
y renovar el contacto
con la fuente de los poderes.
(...)

Fotografía surrealista

Sobre todo en la suma
de los personajes, soy madre.
Doy sin distinciones como la tierra.
Sufro los males que sufren
e infligen mis hijos
y feliz les nutro siempre.
Son partes de mi cuerpo
y ellos sin mí perecen.
Yo soy indestructible.

f r a g m e n t o s
de Celebraciones, Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones, 1981




Ph Andrea Fernanda Mora
Rowena Hill 
(Cardiff, Gales, Reino Unido, 1938)
Reside en Venezuela desde 1975
POETA/TRADUCTORA/ARTICULISTA/
PROFESORA DE LITERATURA INGLESA/
ESTUDIOSA DE CULTURAS ORIENTALES
+ en EMMA GUNST + en LP5
su WEB

5 de abril de 2017

Rowena Hill, 4 poemas 4 (+1)


Obra de Reisha Perlmutter

RESTOS SUBMARINOS

Sólo materiales feroces
sobreviven en la capa más profunda,
gemas gastadas, residuos
inalterables de la corrosión.

Hundida miles de tempestades más tarde,
una vajilla de porcelana
celebra la constancia
de los modales humanos.

A las paredes de naufragios más recientes
se adhieren banalidades;
allí no hay perlas que alumbren reinos.
La nostalgia no vale la pena rescatarla.

extraído de: TINTA CHINA REVISTA DE LITERATURA

Fotografía de Marisa S. White

MÁS ALLÁ DE GRAVES

La poesía no pesa
pero mata...

Sube a borbotones desde el fondo
movedizo del alma colectiva

inflando imágenes de caballos,
de tréboles y tragedias amorosas
y soles negros,
echándolas a volar como globos
en el cielo del lenguaje

Su vaho como un huracán
sacude el armazón de la poeta,
arrasa con sus certidumbres,
la despoja una y otra vez.

La consuela vislumbrar el varón de manos grandes
y mirada oscura, enraizado en el mismo lecho,
regado por las mismas tormentas.

Ella le pide aparecerse en carne y hueso
pero él no promete nada,
el viento le sacude el cabello.




Obra de Pakayla Biehn

DE LOS ÁRBOLES

El astronauta en órbita
no ve una por una las plantas que crecen.

El soñador que levita
por encima de la curva de la tierra
ve la madre de todos los sueños -

las selvas son su cabello; se paran
tendiendo innumerables horquetas
hacia el padre sol;

bosques y matorrales
brotan en su monte de Venus
en sus axilas
y en su labio de mujer morena.




Fotografía de Ines Rehberger
DECRÉPITA

No me hace falta mirarme en el espejo,
muestra sólo lo plano de la historia,
desde que mi edad se engranó con la de la tierra
y compartimos nuestra decrepitud.

Observo erosionarse mi cara,
hervir mis jugos rancios,
mis dientes son brechas en su sonrisa
y nuestros muslos son desiertos.

A través de quemaduras en el cielo
el sol nos cornea
y nuestros cánceres cuajan despacio
bajo el gotear de una lluvia ácida.

Bulle lava en nuestras oquedades,
amenazamos con mareas saladas
y la inocencia se ha secado
en nuestros atardeceres.

(de Legado de sombras, Monte Ávila Editores, Caracas, 1997)

DECREPIT

I don’t have to look in the mirror,
its tale is spread around me
since my age meshed with earth’s
and we share decrepitude.

I watch my face erode
while stale juices simmer,
we smile through gaps in our teeth
and our thighs are desert.

The sun savages us
through scorch-holes in the sky
and our cancers clot slowly
under acid raindrops.

Our hollows fill with ash,
our eggs are dry and wasted;
innocence has ebbed away
from evening brilliance.



Seppuku Drawing


VIII

La espada de samurai
desamor
me abrió desde la coronilla
en la oquedad no consigo alma
sólo espacio
espacio

(de Últimos ritos, Arquitrave Editores)




Rowena Hill
(Cardiff, Gales, 1938)
Reside en Venezuela desde 1974
con intervalos en India
POETA/INVESTIGADORA/TRADUCTORA/
ESTUDIOSA DE LAS CULTURAS ORIENTALES
para leer +en ALFABETO DE HUMO
+ en EMMA GUNST
su WEB


30 de agosto de 2012

María Auxiliadora Álvarez, 2 poemas 2


Fotografía  de Joanna Woźniak 
mamá se fue
tarda muchos años debajo de su puerta
saliendo agua roja

papá la maldice

antes de irse mamá ya no hablaba
no abría los ojos
después cerró la puerta de su cuarto
y no quiso volver

detrás de la puerta nos llama a veces
y nos grita un cuento de una casa de dulce que se come
y llora largamente
y se ríe
y se oyen cosas que se quiebran
y mamá habla por ratos ronco como un hombre
como una noche lejos
y da golpes
y la oímos rasparse

en las paredes
y sale un río de mamá por debajo de la puerta
un río rojizo y triste que no se mueve

(de Caz(a), 1990)


Fotografía  de Joanna Woźniak
9

mamá es un animal negro
manso
extenso
huele
a aguas estancadas
cría
batracios dulces
en las encías
no come
no duerme
no ríe
es un espacio oscuro
que recorro con la lengua
y me sabe a semen
a sangre
a agua de renacuajo

mamá es un animal quieto
amarrado
hinchado
habitual
muerto

(de Cuerpo, 1985)

9

mother is a black animal
tame
vast
smelling of
                        stagnant waters
breeding
          sweet batrachians
                    in her gums
she eats not
sleeps not
laughs not
          she's a dark space
I traverse with my tongue
and tastes of semen
blood
tadpole water

mother is a quiet animal
bound
                    bloated
                                        commonplace
dead



María Auxiliadora Álvarez 
(Caracas, Venezuela, 1956)
de Cuerpo/Caza,  Editorial Fundarte, 1993
Traducción al inglés de Rowena Hill
para leer MÁS
su WEB





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