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16 de octubre de 2015

Esther Fleisacher, 2 poemas 2 (+1)


Obra de Loui Jover
MASTICAR TRISTEZAS


Cuando el alma se ocupa

en masticar tristezas
el cuerpo huérfano olvida el nombre
las palabras parecen arrumes
de vestidos pasados de moda.



II

El alma distraída
no se detiene en el Gualanday
no escucha el crujido fino de las flores en el piso
el lila no adorna la mirada.

(en Canciones en la menteUniversidad Eafit, Medellin, Colombia, 2011)


Obra de Loui Jover

TANTO SENTIMIENTO

            a Helí Ramírez

Punza el corazón
los niños trabajadores de la calle
los pensamientos en casas apretujadas
las escaleras que reptan la montaña
y los muchachos con alma
pero con mirada de revólver.

Tanto sentimiento, tanta intensidad
no sabe uno
si es el poema o la realidad.



B O N U S  T R A C K


Fotografía de Robby Cavanaugh

ROBARLE AL TIEMPO Y LEER

Las palabras renovadas
brotan por las ranuras como la hierba
y nda es inútil.

Las ilusiones, así no se cumplan, 
trazan rutas 
permiten azares y destinos.

Y no sabemos
quién será nuestro lector.


(en Canciones en la menteUniversidad Eafit, Medellin, Colombia, 2011)






Esther Fleisacher 
(Palmira, Valle, Colombia, 1959)
Reside en Medellín
NARRADORA/POETA/PSICOANALISTA/EDITORA
para leer MÁS

6 de noviembre de 2014

Ingrid Jonker, 2 poemas 2


Fotografía de Robby Cavanaugh

TE REPASO

Te repaso
sin principio ni fin
repaso tu cuerpo
El día tiene una estrecha sombra
y la noche cruces amarillas
el paisaje no cuenta
y la humanidad es una fila de velas
mientras yo te repaso
con mis pechos
que imitan la cavidad de tus manos

de Humo y ocre, 1963
Traducción de Agustín B. Sequeros



Fotografía de Nishe

EL NIÑO ASESINADO POR LOS SOLDADOS EN NYANGA

El niño no ha muerto
el niño levanta el puño contra su madre
que grita ¡África! grita el olor
a libertad y a brezo
en los emplazamientos del corazón acordonado

El niño levanta el puño contra su padre
en la marcha de las generaciones
que gritan ¡África! gritan el olor
a justicia y a sangre
en las calles de su orgullo armado

El niño no ha muerto
ni en Langa ni en Nyanga
ni en Orlando ni en Sharpeville
ni en la comisaría de Philippi
donde yace con una bala en la cabeza

El niño es la sombra oscura de los soldados
en guardia con fusiles blindados y porras
el niño está presente en todas las asambleas y legislaturas
el niño escruta desde las ventanas de las casas y dentro del corazón de las madres
el niño que sólo quería jugar al sol en Nyanga está en todas partes
el niño hecho hombre recorre toda África
el niño hecho gigante recorre todo el mundo

Sin un pase

Traducción al español de Mario Melnik

THE CHILD WHO WAS SHOT DEAD BY SOLDIERS IN NYANGA

The child is not dead
The child lifts his fists against his mother
Who shouts Afrika ! shouts the breath
Of freedom and the veld
In the locations of the cordoned heart

The child lifts his fists against his father
in the march of the generations
who shouts Afrika ! shout the breath
of righteousness and blood
in the streets of his embattled pride

The child is not dead not at Langa nor at Nyanga
not at Orlando nor at Sharpeville
nor at the police station at Philippi
where he lies with a bullet through his brain

The child is the dark shadow of the soldiers
on guard with rifles Saracens and batons
the child is present at all assemblies and law-givings
the child peers through the windows of houses and into the hearts of mothers
this child who just wanted to play in the sun at Nyanga is everywhere
the child grown to a man treks through all Africa
the child grown into a giant journeys through the whole world

Without a pass

A CRIANÇA QUE FOI MORTA A TIROS POR SOLDADOS EN NYANGA

criança não está morta!
Ela levanta os punhos junto à sua mãe.
Quem grita África ! brada o anseio da liberdade e da estepe,
dos corações entre cordões de isolamento.

criança levanta os punhos junto ao seu pai.
Na marcha das gerações.
Quem grita África! brada o anseio da justiça e do sangue,
nas ruas, com o orgulho em prontidão para luta.

criança não está morta!
Não em Langa, nem em Nyanga
Não em Orlando, nem em Sharpeville
Nem na delegacia de polícia em Filipos,
Onde jaz com uma bala no cérebro.

criança é a sombra escura dos soldados
em prontidão com fuzis sarracenos e cassetetes
criança está presente em todas as assembleias e tribunais
Surge aos pares, nas janelas das casas e nos corações das mães
Aquela criança, que só queria brincar sob o sol de Nyanga, está em toda parte!
Tornou-se um homem que marcha por toda a África
filho crescido, um gigante que atravessa o mundo

Sem dar um só passo.





Ingrid Jonker 
(Douglas, 1933 - Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 1965)
Tradución libre al portugués de Maria Helena D´Eugênio
para leer sobre su VIDA

1 de septiembre de 2014

Maruja Vieira, 4 poemas 4 (+1)


Fotografía de Robby Cavanaugh

TIEMPO DEFINIDO

“Todo el impulso humano
lo circunscribe el día,
el pequeñito círculo del día”

(Barba Jacob)

Está bien que la vida de vez en cuando
nos despoje de todo.
En la oscuridad 
los ojos aprenden a ver más claramente.
Cuando la soledad 
es el total vacío del cuerpo y de las manos
hay caminos abiertos hacia lo más profundo 
y hacia lo más distante.
En el silencio las amadas voces
renuevan claramente sus palabras
y los muros resguardan 

el rumor conocido de los ausentes pasos.
Los labios que antes fueran 
sitio de amor en las calladas tardes
aprenden la grandeza 
de la canción rebelde y angustiada.
Hay un viento en suspenso 
sobre los altos árboles, un repique de lluvia 
sobre ruinas oscuras y humeantes,
un gesto en cada rostro 
que dice de amargura y vencimiento.
Sigue un lento caer de horas inútiles, 
desprendidas del tiempo
y más allá del círculo pequeñito del mundo,
–aquel mundo cerrado
con sus vagas estrellas y su bruma de sueños–
despierta inmensamente
la herida voz del hombre poblador de la tierra.
Antes estaban lejos, casi desconocidos, 
el combate y el trueno.
Ahora corre la sangre por los cauces iguales 
del odio y la esperanza
sin que nada detenga la invasora corriente 
de las fuerzas eternas!

Bogotá, 1 948


Fotografía de Raymond Depardon

INDICE

Su nombre
no aparece aquí.
No esta
en ninguna parte.
Dejó de ser.
¿Quién era?
¿Qué se hizo?
No lo sabremos nunca.
Si regresa
ya no será la misma.
¿En qué relojes,
escritorios,
archivadores,
almanaques, teléfonos
vivió
un largo destierro?
¿La reconocerán
cuando vuelva?



Fotografía de Jason Lee

CLAVE MÍNIMA

Déjame tu recuerdo, el de esta hora.
No importa que te vayas.

Déjame este recuerdo
de la última hora del alba.

Estaba azul el monte esa mañana azul.
Eras hermoso y yo te amaba.



CHIAVE MINIMA

Lasciami il tuo ricordo, quello di quest’ora.
Non importa che te ne vai.

Lasciami questo ricordo
dell’ultima ora dell’alba.

Era azzurra la montagna questo mattino azzurro.
Eri splendido ed io ti amavo




Fotografía de Toshi

DESPEDIDA

He comenzado
a despedirme.

Es una larga,
lenta y luminosa despedida,
como la del sol sobre el mar.



cliquear en la imagen para ampliar


B O N U S  T R A C K

Defenderé tu rostro
y tu nombre
de los años que se amontonan
como piedras rotas.

Defenderé tu voz,
tus palabras,
de estos largos silencios
que pesan
sobre mis labios.

Defenderé tu luz
de esta sombra!




Maruja Vieira White 
(Manizales, Caldas, 1922 - Bogotá, Colombia, 2023)
POETA/PERIODISTA/CATEDRÁTICA
en Todo lo que era mío, Antología poética 1947-2007-, 
Universidad Externado de Colombia
Facultad de Comunicación Social-Periodismo, 2008
su WEB

27 de agosto de 2014

Laura Casielles, 3 poemas 3 (II)


Fotografía de Francesco Ormando

FISONOMÍA DEL MILAGRO

Descubrimos que somos minas potenciales de dolor,
kamikazes inseguros con su carga de daño.

Podrías romperme con una palabra,
mi cuerpo esconde todo el llanto,

y sin embargo,
cada día,
flores y peces en la boca y en las manos.




Fotografía de Robby Cavanaugh

LA HISTORIA INTERMINABLE

Todas nosotras,
Ícaro,
lo entendemos bien.
Intentábamos alcanzar el amor y acabamos,
siempre,
con las alas quemadas.



s/d del autor de la fotografía

LA LEVEDAD DEL PÁJARO

Aprender la levedad del pájaro.
Sacar los pies del nido y encontrar
que fuera el mundo es limpio
y el cielo es amplio
y no nos queda nada
por lo que valga la pena no amar.

Aprender
la levedad del pájaro. Respirar.
Sentir cómo pasa el aire
por todas las esquinas del cuerpo,
lo más parecido a volar
que puede hacer una mujer
como yo,
con el corazón
pegado a la tierra.
Desafiar
la gravedad
como quien desafía
una norma, aprender
la levedad del pájaro.
Olvidar que las cosas pesan
y echarlas al aire,
quedarse quieta y ver
cómo les nacen alas.
Lo más parecido a volar
que puedo hacer,
yo que tengo
los pies
de plomo.

Aprender
la levedad
del pájaro.




Laura Casielles 
(Pola de Siero, Asturias, España, 1986)
de Los Idiomas Comunes, Hiperión, 2010
para leer MÁS
su WEB

15 de junio de 2014

Claribel Alegría, Creí pasar mi tiempo...


Fotografía de Robby Cavanaugh

CREÍ PASAR MI TIEMPO...

Creí pasar mi tiempo 
amando 
y siendo amada
comienzo a darme cuenta
que lo pasé despedazando
mientras era a mi vez
des
      pe
          da
              za
                  da.






Claribel Alegría -Clara Isabel Alegría Vides- 
(Estelí, Nicaragua, 1924-2018)
de Sobrevivo, La Habana: Casa de las Américas, 1978
para leer MÁS

21 de octubre de 2013

Laura Ponce, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Robby Cavanaugh

EL FUEGO

Quizá este fuego arda
tan sólo porque es fuego
y no lo anime nada más
que su primaria condición.

Parecerá que abrasa,
que su lengua se inclina
con derrotero cierto.
Que se ha iniciado entonces.

Falso de toda falsedad.

El fuego
no reconoce pertenencia.
Su existencia está
irremediablemente atada
a la catástrofe:

es
lo que quema

(extraído de EL WHISKY DESNUDO )




s/d del autor de la fotografía

NO ANDAMOS

Las mujeres no andamos por ahí midiendo 
quién la tiene más profunda
porque el dolor es inconmensurable 
y alcanza para todas.

(extraído de POETAS EN TIEMPOS DE PENURIA  )


B O N U S  T R A C K


Cuarenta son los corpiños de la astucia 
Setenta y siete las falsedades de la planta
Yo que he lavado todas las cosas 
con el único fin de tenderlas bajo un sol inmutable: 
partes de cuerpos, simulacros,
remedos de una forma todavía posible. 

He aquí un inventario de placebos: 
mi pequeña colección de distracciones.




Laura Ponce 
(CABA, Argentina, 1964)
de Sostiene lo que, Tahiel Ediciones, 2013
para leer 
MÁS
en FACEBOOK

5 de diciembre de 2012

Susana Cattaneo, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Robby Cavanaugh
LA MUJER QUE FUI

                                                      Mi nombre entra a una lágrima

Yo te vi en mediodías ardidos de verano
cobijada en el frescor de sombras y de ramas.
Te vi tejiendo anillos con la felicidad
mientras cerrabas pactos de infinito.
Con la boca dulce, te vi, llena de verdes.
Danzabas sueños hechos de paisajes.
Eras colibrí que libaba en el amanecer más hermoso.
Bebías palabras, escribías poemas.
Te nacieron libros —¿recuerdas los años?
Te llenabas de pupilas tatuadas de cielo.
Yo te vi sentada junto a la alegría;
correr en grandes círculos jugando al mundo.
Regalabas frases; perseguías insectos invisibles.
El día te estallaba de luz perfumada de voces.
Ella —la pequeña de pestañas blancas
y mirada como almendras—,
olisqueaba el aire, la vida, el pasto.
Las otras volaban, rodeaban tus libros, picoteaban arroz.
Te vi rodeada de amor en tardes que partían.
Te vi en invierno, cálida y feliz.
Recogías en otoño hojas escarlata y admirabas su belleza.
Te sentías plena con los brotes de septiembre
y con lluvias de octubre bordabas la dicha.
Te vi plácida entre árboles junto a la eternidad.
Sí; yo te vi. Eras mucho, mucho más
que esta pobre mujer que hoy esconde sus ojos.
Mucho más que esta tristeza.



Fotografía de Robby Cavanaugh

TESTAMENTO

A mi madre, las llaves del Universo.
A mis perras, la magia de la felicidad.
A los militares, un guiso de tornillos.
A Pinochet, un féretro de cartón.
A Cátulo Castillo, un refugio infinito para canes.
A Videla, un destino sin ventanas.
A Frida Kahlo, colores de arco iris.
A Cris, la alegría y toda la música jazz.
Al gato Iván, el misterio de las noches.
A Pilar, mi emoción frente a Sevilla.
A la policía, un libro de modales y sensibilidad.
A los crueles con los animales, mis deseos de muerte.
A Jetzabel, reina judía, un indulto irrevocable.
A Grace, la sonrisa de la Gioconda.
A los toreros, flechas filosas para su corazón.
A Saramago, un aplauso interminable.
A Antonia, la filosofía Zen.
A los colonizadores, un puñado de estopa en la garganta.
A los Testamentos, el concepto de justicia.
A la ideología iraní, la bomba atómica.
A los nazis, la bomba de neutrones.
A Parra, un regalo para Janick y otro para Eiko.
A Copérnico, un guiño de triunfo.
A Alan Parker, un cuadro de Dalí.
A la Camargue, nuevas razas de caballos.
A Cioran, el consuelo de un colega.
A Olga Orozco, la reverencia más grande.
A Pizarnik, siempre el recuerdo.
A la inhumanidad, mi más profundo desprecio.
A la que fui, la libertad.

(de La orilla más lejana - Detrás del relámpago , Editorial Nubla, 1998)




B O N U S  T R A C K

Freja Beha Erichsen fotografiada por Paolo Roversi

CUANDO YA NO ESTÉ...

¿Quién pondrá el pie
 sobre la marca que dejó el mío?
¿Quién mirará estos árboles 
donde mis ojos dejaron huellas?
Alguien oirá cantar un pájaro
que será otro.
Alguien respirará los mismos pinos
de un verde más cansado.
La vida será un papel en blanco
y no lo podré sellar con mi palabra.

Quem porá o pé
sobre a marca que o meu deixou?
Quem olhará estas árvores
onde meus olhos deixaram rastros?
Alguém ouvirá cantar um pássaro
que será outro.
Alguém respirará os mesmos pinheiros
de um verde mais cansado.
A vida será uma folha em branco
e eu não poderei sela-la com minha palavra.

Traducción al portugués de Nelson Santander




Susana Cattaneo 
(Buenos Aires, Argentina, 1945)
POETA/ESCRITORA/LICENCIADA EN PSICOLOGÍA
para leer + en ZAPATOS ROJOS
+ en ANTONIO MIRANDA
su WEB

*se agregó la traducción al portugués el 4/9/22
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