Mostrando entradas con la etiqueta maría hesse. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maría hesse. Mostrar todas las entradas

15 de junio de 2025

Adela Greceanu, La provinciana


Ilustración de María Hesse

LA PROVINCIANA

Carezco por completo del talento de ser mujer.
Soy una provinciana en cuestión de amor.
Uso casi siempre las palabras de otros
cuando me toca hablar.
Soy una provinciana en cuestión de lenguaje.
Suelo preferir quedarme en mi estudio de 18 m² y
mirar por la ventana desde el octavo piso.
Menos mal que no me obligan a contar lo que veo y
pienso.
Si alguien me mirara desde atrás,
vería una espalda de mujer o de niña,
y una cola de cabello castaño colgado sobre ella.
Pasan por la callejuela que separa mi bloque del cementerio,
de pronto cuatro, cinco, seis ciclistas.
Velocidad. Sol.
Siete, ocho.
Los castaños florecen en el cementerio.
La provinciana que soy lo ve todo,
pero no hay nadie que la mire desde atrás,
ahí, con su espalda de mujer o de niña,
inmóvil.

Vaso Roto Ediciones, 2021
Traducción de Catalina Iliescu



PROVINCIALA

Îmi lipsește cu desăvîrșire talentul de a fi femeie.
Sînt o provincială vizavi de dragoste.
Folosesc mai mereu cuvintele altora
cînd trebuie să vorbesc.
Sînt o provincială vizavi de limbaj.
De obicei prefer să stau în garsoniera mea de 18 mp și
să mă uit pe geam de la etajul opt.
E bine că nu sînt nevoită să spun ce văd și
ce gîndesc.
Dacă m-ar privi cineva din spate,
ar vedea o spinare de femeie sau de fetiță,
pe care atîrnă o coamă de păr brun.
Pe străduța care desparte blocul de cimitir,
trec dintr-o dată patru, cinci, șase oameni pe biciclete.
Viteză. Soare.
Șapte, opt.
În cimitir au înflorit castanii.
Provinciala de mine vede toate astea,
dar nu-i nimeni să o privească din spate,
cum stă acolo, cu spinarea ei de femeie sau de fetiță,
nemișcată.

de Și cuvintele sînt o provincieCartea Românească,
Bucureşti, 2014, 72 s.



LA PROVINCIANA

Em manca del tot el talent per ser dona.
Sóc una provinciana davant de l’amor.
Tot sovint utilitzo les paraules d’altres
quan he de parlar.
Sóc una provinciana davant del llenguatge.
De costum prefereixo quedar-me al meu estudi de 18 m2 i
mirar per la finestra des del vuitè pis.
Va bé que no em cal dir el que veig ni
el que penso.
Si algú em mirés des de darrere,
veuria una esquena de dona o de noia,
per la qual penja un cabellera morena.
Pel carreró que separa el bloc del cementiri,
hi passen, de sobte, quatre, cinc, sis persones amb bicicleta.
Velocitat. Sol.
Sis, set.
Al cementiri, hi han florit els castanyers.
La provinciana de mi veu tot això,
però no hi ha ningú que se la miri des de darrere,
com s’està allí, amb la seva esquena de dona o de noia,
quieta.

Versión en catalán leída en POETECA


HOLKA Z VENKOVA

Nemám vůbec talent na to, být ženou.
Vůči lásce se chovám jak venkovanka.
Většinou použiju slova jiných,
když mám sama mluvit.
Chovám se jak venkovanka vůči jazyku.
Nejraději jsem ve své garsonce o 18 m2 a
dívám se ven z osmého patra.
Dobře že nemusím říkat, co vidím a
na co myslím.
Kdyby mě někdo pozoroval zezadu,
viděl by ženská nebo holčičí záda,
po nichž splývá tmavěkaštanová hříva.
V uličce mezi panelákem a hřbitovem
se najednou vynoří pět šest lidí na kolech.
Rychlost. Slunce.
Sedm, osm.
Na hřbitově rozkvetly kaštany.
Ta venkovanka ve mně všechno vidí,
ale není tu nikdo, kdo by ji pozoroval zezadu,
jak stojí u okna a její záda ženy či holčičky
se ani nepohnou.

Versión en checo leída en ILITERATURA.CZ


Și cuvintele sînt o provincieCartea Românească, 
Bucurest, 2014, 72 p.



Adela Greceanu
(Sibiu, Rumania, 1975)
Reside en Bucarest
POETA/ESCRITORA/PERIODISTA
de Și cuvintele sînt o provincieCartea Românească, 
Bucureşti, 2014, 72 s.
Lectura sugerida por PETIT PALAIS DU VOCABOULAIRE
para leer + en inglés en THE DIAL

17 de septiembre de 2022

María Beleña, 2 poemas 2


Ilustración de María Hesse


aúlla el zorro hambriento
en la colina del vertedero
no somos otros

somos esto

el estertor de las ramas
el alegato de los gorriones
el duelo del agua


Ilustración de María Hesse

la lluvia se cuela
por la acritud de las calles
cierran los ojos abren la boca extienden
los brazos

fornicadas
por la transparencia
de lo único que ilumina

una luz turbia
incita al canibalismo
ignorantes contra ignorantes

deforman la perfección
de sus errores
masacran la belleza
de devorarse en contra

de la vulgaridad de su sangre

el charco expande un veredicto
preciso
la mezquindad




María Beleña 
(Valencia, España, 1985)
POETA/PERIODISTA
para leer una reseña en CULTURPLAZA
para leer una entrevista en THE CITIZEN
para ver sus videopoemas en YOUTUBE
su WEB

3 de junio de 2022

Almudena Vega, Era todo lo frágil (+1)


Ilustración de María Hesse

ERA TODO LO FRÁGIL

Llevaba el pelo recogido con huesos de pájaro.
Señor, no llevaba vestido ni lazos
porque era un animal de vidrio.
Su collar era una arteria que goteaba,
era todo lo frágil, señor, sus manos
eran la levedad de la hoja. Sus zapatos eran
cortezas de abedules. Llevaba algo muerto entre sus 
brazos cuando me dijo:

Soy un mausoleo de mí misma. 


de Animales de vidrio, las cuatro estaciones, 2014


*

Ilustración de María Hesse
otra vez,
otra vez no,
no he bebido lo suficiente
un viento gélido borra mi cara
y arrastra las hojas como animales sangrientos
enjaulada y azul
llevo
la soledad del vino entre mis costillas
no junto con los animales
a los que hemos arrebatado su casa,
sino con las alimañas que compran
vino de oferta en los veinticuatro horas
no soy mejor que ellos. no.
yo solo escribo para no drogarme.
si no me atracan o me violan
habrá sido un gran día


de Inmune, Colección Huella en el aire,
con fotografías de Sonia Márpez
Ediciones en huída,
 




Ph Josele Lanza
Almudena Vega
(Málaga, España, 1986)
POETA/ESCRITORA/MÁSTER EN MÚSICA
para leer + en POETAS SIGLO XXI







30 de noviembre de 2021

Ana Luísa Amaral, Testamento


Ilustración de María Hesse

TESTAMENTO

Voy a partir en avión
y el miedo de las alturas mezclado conmigo
me hace tomar calmantes
y tener sueños confusos

si muero
quiero que mi hija no se olvide de mi
que alguien le cante incluso con voz desafinada
y quo le ofrezcan fantasía
más que un horario preciso
o una cama bien tendida

Dénle amor y el ver
dentro de las cosas
soñar con soles azules y brillantes cielos
en vez de enseñarle a sumar
y a pelar patatas

Preparen a mi hija
para la vida
si he de morir en avión
y quedar desligada de mi cuerpo
y ser átomo libre allá en el cielo

Que se acuerde de mí
mi hija
y más tarde que diga a su hija
que volé en el cielo
y me torné deslumbrada alegría
al ver en su casa las sumas erradas
y olvidadas las patatas en el saco
e íntegras



TESTAMENTO

Vou partir de avião
E o medo das alturas misturado comigo
Faz-me tomar calmantes
E ter sonhos confusos

Se eu morrer
Quero que a minha filha não se esqueça de mim
Que alguém lhe cante mesmo com voz desafinada
E que lhe ofereçam fantasia
Mais que um horário certo
Ou uma cama bem feita

Dêem-lhe amor e ver
Dentro das coisas
Sonhar com sóis azuis e céus brilhantes
Em vez de lhe ensinarem contas de somar
E a descascar batatas

Preparem minha filha para a vida
Se eu morrer de avião
E ficar despegada do meu corpo
E for átomo livre lá no céu

Que se lembre de mim
A minha filha
E mais tarde que diga à sua filha
Que eu voei lá no céu
E fui contentamento deslumbrado
Ao ver na sua casa as contas de somar erradas
E as batatas no saco esquecidas
E íntegras.


TESTAMENT

I’m about to fly off somewhere
and my fear of heights plus myself
finds me resorting to tranquillisers
and having confused dreams

Advertisement
If I should die
I want my daughter always to remember me
for someone to sing to her even if they can’t hold a tune
to offer her pure dreams
rather than a fixed timetable
or a well-made bed

To give her love and the ability
to look inside things
to dream of blue suns and brilliant skies
instead of teaching her how to add up
and how to peel potatoes

To prepare my daughter
for life
if I should die on a plane
and be separated from my body
and become a free-floating atom in the sky

Let my daughter
remember me
and later on say to her own daughter
that I flew off into the sky
and was all dazzle and contentment
to see that in her house none of the sums added up
and the potatoes were still in their sack forgotten
entire

Traducción al inglés de Margaret Jull Costa



Ph Barbara Zanon
Ana Luísa Ribeiro Barata do Amaral
(Lisboa, Portugal, 1956 - 2022)
POETA/TRADUCTORA/PROFESORA
Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2021
de Minha Senhora de quê, 1990
en Inversos. Poesia 1990-2010, Dom Quixote, Lisboa, 2010
para leer + en LA MAJA DESNUDA

22 de noviembre de 2020

Lila Biscia, 2 poemas 2 (+4)


Fotografía de Ibai Acevedo

IMPACTO

Para Malena, que me dice.

no lo pensé, demasiado, al futuro.
algunas noches, en distinto momento
mirábamos el cielo como queriendo
algo, otra cosa.
un jueves él me escribió 
haciendo mención de la bomba atómica
y recordé la imagen de ese niño
en Nagasaki, acostado junto al cuerpo de su padre
esperando que respire, que se levante
que le diga qué hacer, cómo seguir.
hay un silencio en la contemplación
del desastre, una quietud que late
en un tiempo diferido.
cuando la bomba cae –pronuncio–
no sé qué hacer. cuando la bomba cae
–me dicen– te quedas quieta
callada, con la mirada puesta 
en el paisaje y
durante un tiempo
nada más.


Fotografía de Ibai Acevedo

NOSOTROS, EL PAISAJE

café negro sin azúcar
yo con leche, en general edulcorante
por la tarde
más café, a veces cerveza.
alquilamos un auto
buscamos la playa, tocamos
el agua con una mano.
en algunos lugares el mar
tiene el suelo de piedras
como los lagos de allá
acá
en el sur
pero sin los caracoles adheridos
a las rocas.
el mirador
está apenas a unos metros sobre el mar
cerca de los faroles domésticos
de las casas blancas de vecinas
que cuelgan la ropa en las ventanas,
sus voces con acento andaluz.
el viento, los lentes de sol
su pelo más largo que el mío
tres o cuatro pueblos siguiendo
la ruta costera. un paisaje
en erupción volcánica,
de qué tiempo
si eso importa.
nos sacamos la ropa en el baño
fotografiamos adentro de la ducha
una felicidad pequeña, persistente
adherida como la arena
interminable durante un rato.


B O N U S  T R A C K (x4)




Ilustración de María Hesse

EN

quiero recordarme 
mirando el mar desde la ventanilla del auto 
escucho tu voz                  ya no escucho tu voz           
palabras condensadas  
sobre las olas.

todo lo pequeño
se convierte en sal.

Ilustración de María Hesse
AMANTES

los amantes se ondulan
hasta soltarse

es cuando la montaña
cuece la ternura.


Ilustración de María Hesse


A.

de él conocí los mares

de la tierra 
su permanencia.


Ilustración de María Hesse

TRADUCCIÓN

dice que el sexo conmigo
tiene lengua
lenguaje
palabra articulada
no sé a qué voz refiere
para mí
su sexo reproduce
el instinto de un verbo
que no pronuncio.

- P O E M A S  I N É D I T O S -



Lila Biscia 
(Buenos Aires, Argentina, 1976)
para leer + en Emma Gunst





27 de septiembre de 2020

Meg Kearney, Credo

Ilustración de María Hesse

CREDO

Yo creo en la gallina antes que el huevo
aunque creo en el huevo. Yo creo que
comer es una forma de tacto llevada
a sus últimas consecuencias; yo creo que el chocolate
hace bien; yo creo que soy una zurda
en un mundo diestro, lo que no
me convierte en torpe, ni anormal, ni siniestra.
creo que “normal” es solo un ciclo del
lavarropas; creo que el toque
de manos tiene el poder de sanar, aunque
nada llenará nunca este inconmensurable
agujero en el centro de mi pecho. Yo creo
en besar; creo en el correo; creo
en la sal por sobre el hombro, una olla
vigilada nunca hierve, y si me siento junto
a mi buzón esperando la carta que quiero
nunca llegará—no por
superstición, sino porque no es así
como funciona la vida. Yo creo en el trabajo:
llamados telefónicos, tipear, multiplicar,
café negro, escribir escribir escribir, cavar
cavar cavar, barrer barrer. Yo creo en
un lento, tortuoso barrido de lengua
hacia abajo por el vientre de mi amante; creo que he
sido vuelta loca de amor más de una vez
y es una buena idea no dar nombres.
Cavar en busca de nombres es parte de mi trabajo,
pero eso es otro poema. Yo creo
que hay una diferencia entre los varones y
las mujeres y agradezco a Dios por ello. Yo creo
en Dios, y si me abrís la puerta
y cargás mis libros, me aseguraré de preguntar
tu nombre. ¿Cuál es tu nombre? ¿Vos
creés en fantasmas? Yo creo
que la mañana en que murió mi padre lo oí
silbando “Danny Boy” en el baño,
y una semana más tarde lo vi parado en
el living con una valija en la
mano. Nunca pudimos despedirnos, dijo
él, y yo dije no creo en las
despedidas. Yo creo que es por eso que tengo
este agujero en mi pecho; a veces es
rabioso; a veces es incoherente. Yo
creo que voy a sobrevivir. Yo creo que
“acostarse temprano y levantarse temprano” es
una forma aburrida de vivir. Yo creo que lxs buenxs
poetas toman prestado, lxs grandes poetas roban, y
si solo dejáramos de intentar ser felices
podríamos pasarla bastante bien. Yo
creo que el tiempo no sana todas las heridas,
creo en comprar flores por ninguna
razón; creo en “Hazte Cargo, No
Contamines”, “Leer es Fundamental”,
el Yankee Stadium pertenece al Bronx,
y los mejores bagels de New York son
hervidos y horneados en la esquina de Primera
y 21. Yo creo en Santa
Claus, en Jimmy Stewart, en los pétalos de ZuZu,
en el Día del Árbol, y en esa bebé fea con la que sigo
soñando—vive dentro de mí
abriendo y cerrando su ancha boca.
Creo que nunca degustará la
leche de su madre; nunca será
hermosa; siempre se preguntará cómo
es nacer; y si vos ponés
tu mano justo acá—tocame bien
acá, como si esto fuera todo lo que importa,
todo lo que siempre has querido, yo creo que
algo podría moverse dentro de mí,
y sería más de lo que puedo soportar.

Traducción al castellano Gabriela Adelstein, Buenos Aires, 2020


Ilustración de María Hesse

CREED

I believe the chicken before the egg
though I believe in the egg. I believe
eating is a form of touch carried
to the bitter end; I believe chocolate
is good for you; I believe I'm a lefty
in a right-handed world, which does not
make me gauche, or abnormal, or sinister.
I believe "normal" is just a cycle on
the washing machine; I believe the touch
of hands has the power to heal, though
nothing will ever fill this immeasurable
hole in the center of my chest. I believe
in kissing; I believe in mail; I believe
in salt over the shoulder, a watched
pot never boils, and if I sit by my
mailbox waiting for the letter I want
it will never arrive—not because of
superstition, but because that's not
how life works. I believe in work:
phone calls, typing, multiplying,
black coffee, write write write, dig
dig dig, sweep sweep. I believe in
a slow, tortuous sweep of tongue
down the lover's belly; I believe I've
been swept off my feet more than once
and it's a good idea not to name names.
Digging for names is part of my work,
but that's a different poem. I believe
there's a difference between men and
women and I thank God for it. I believe
in God, and if you hold the door
and carry my books, I'll be sure to ask
for your name. What is your name? Do
you believe in ghosts? I believe
the morning my father died I heard him
whistling "Danny Boy" in the bathroom,
and a week later saw him standing in
the living room with a suitcase in his
hand. We never got to say good-bye, he
said, and I said I don't believe in
good-byes. I believe that's why I have
this hole in my chest; sometimes it's
rabid; sometimes it's incoherent. I
believe I'll survive. I believe that
"early to bed and early to rise" is
a boring way to live. I believe good
poets borrow, great poets steal, and
if only we'd stop trying to be happy
we could have a pretty good time. I
believe time doesn't heal all wounds;
I believe in getting flowers for no
reason; I believe "Give a Hoot, Don't
Pollute," "Reading is Fundamental,"
Yankee Stadium belongs in the Bronx,
and the best bagels in New York are
boiled and baked on the corner of First
and 21st. I believe in Santa
Claus, Jimmy Stewart, ZuZu's petals,
Arbor Day, and that ugly baby I keep
dreaming about—she lives inside me
opening and closing her wide mouth.
I believe she will never taste her
mother's milk; she will never be
beautiful; she will always wonder what
it's like to be born; and if you hold
your hand right here—touch me right
here, as if this is all that matters,
this is all you ever wanted, I believe
something might move inside me,
and it would be more than I could stand.




Meg Kearney
(Nueva York, EE.UU., 1964)
POETA/ESCRITORA/EDUCADORA
de An Unkindness of Ravens, BOA Editions, Rochester, New York, 2001
Traducción al castellano Gabriela Adelstein, Buenos Aires, 2020
Propuesta de traducción de Emma Gunst
para leer + en MISSOURI REVIEW
su WEB








Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...