Al principio pensé llamar la receta "Falso cake de piña y chocolate blanco" y explico por qué: la idea la he cogido de una receta llamada "El auténtico cake inglés", pero al final he ido cambiando los ingredientes a mi antojo. Me di cuenta que si bien la base era la misma, este ya no era tan auténtico como decía mi receta, más bien era más falso que un euro de plomo. Sea como sea, tengo que decir que este cake es completamente recomendable, volveré a hacerlo seguro, porque me ha sabido a gloria. He buscado alguna información sobre los cake en internet, más o menos la idea me ha quedado clara. Llego a la conclusión que si bien este no es el más auténtico que existe, sí es un cake, básicamente por los ingredientes que lleva, si alguien no está de acuerdo que me lo cuente, que aquí estoy para aprender un poco de tod@s. Necesitaremos:
- 250 gramos de harina de repostería tamizada (un poco más para el molde)
- 150 gramos de mantequilla reblandecida (un poco más para el molde)
- 150 gramos de azúcar
- 3 huevos
- Dos cucharadas de café de levadura en polvo
- 3 cucharadas soperas de licor de melocotón (en este caso sin alcohol)
- 2 latas de piñas de 225 gramos
- 60 gramos de chocolate blanco para postres
- Un sobre de cobertura para tartas
- Unas uvas
- Fideos de chocolate
- Un sobre de cobertura para tartas
- Unas uvas
- Fideos de chocolate
Empecé habriendo las dos latas de piña, reservé el jugo en un vaso para usarlo después. Corté en trocitos bien pequeños 5 rodajas de piña y los espolvoreé con harina, con la idea de que luego las frutas bajen al fondo del molde, tengo que decir que este truco a funcionado muy bien.
Luego en un bol grande mezclé la mantequilla reblandecida con el azúcar, el licor de melocotón y un huevo. Mezclé muy bien todos los ingredientes con la ayuda de una espátula de silicona. Luego eché los otros huevos, uno a uno, y fui mezclando. En otro recipiente mezclé la la harina con la levadura, para terminar echando esta mezcla en el bol de la mantequilla. Mezclé un poco e incorporé los trozos de piña y el chocolate blanco en trocitos muy pequeños. Dejé reposar una 45 minutos. Encendí el horno a 180º para que fuera calentándose.
Pasado el tiempo de reposo cogí la masa y lo vertí sobre un molde de aluminio de Albal que previamente había untado con mantequilla y espolvoreado con harina. En esta ocasión el molde era alargado, para dar la forma característica del cake. Pero Albal presenta diversas formas y tamaños en sus moldes: redondos, rectangulares, para flanes... Ideales para recetas dulces y saladas, para cocinar, calentar, congelar... además incluye una tapa, son verdaderamente prácticos en la cocina. Al terminar de hornear el cake salió perfectamente de su molde, sin ningún tipo de problema.
En una rejilla colocada en medio del horno puse el molde con la masa. Cuando llevaba unos 30 minutos coloqué encima un poco de papel de aluminio para cubrir el molde. En total esperé unos 45 minutos, aunque piché con un palillo de madera de los que uso para brochetas en medio de la cocción, para ver como iba la cosa. Cuando vi que estaba en su punto lo saqué del horno.
Al sacar del horno dejé reposar unos 15 minutos, luego lo desmoldé con una gran facilidad. Dejé atemperar un poco y coloqué sobre él unas rodajas de piña, y una uvas. Preparé un sobre de "Cobertura para tartas" tal como indica el fabricante (aquí usé el jugo de piña que tenía apartado desde el principio cuando abrí las latas) y lo puse sobre el cake. Lo dejé un rato en la nevera. Al final añadí unos fideos de chocolate. No sé si es el auténtico cake, pero la mezcla de piña y chocolate blanco es una delicia, hemos disfrutado mucho con él en casa, vaya desayunos que nos hemos marcado.
Al sacar del horno dejé reposar unos 15 minutos, luego lo desmoldé con una gran facilidad. Dejé atemperar un poco y coloqué sobre él unas rodajas de piña, y una uvas. Preparé un sobre de "Cobertura para tartas" tal como indica el fabricante (aquí usé el jugo de piña que tenía apartado desde el principio cuando abrí las latas) y lo puse sobre el cake. Lo dejé un rato en la nevera. Al final añadí unos fideos de chocolate. No sé si es el auténtico cake, pero la mezcla de piña y chocolate blanco es una delicia, hemos disfrutado mucho con él en casa, vaya desayunos que nos hemos marcado.
Para la elaboración de la receta he recibido muestras de la marca Albal a la que agradezco su colaboración.
