Esta es una de mis maneras favoritas de comer merluza, por eso hoy comparto la receta en el blog. Realmente esta salsa de almendras es muy versátil y la podemos utilizar para acompañar carne, verduras o incluso otra variedad de pescado que no sea la merluza, como el bacalao, combinación que también queda muy buena.
Es una receta que he hecho alguna vez cuando ha venido alguien a comer a casa y la sensación que he tenido es que los comensales salieron satisfechos, así que es otro motivo por el que la recomiendo.
Para completar el plato, acompañé esta merluza con salsa de almendras con unas patatas Hasselback con queso Payoyo, un queso maravilloso que proviene de un tipo de cabra autóctona de la Sierra de Cádiz, unos pimientos del Padrón fritos y un gambón a la Manzanilla, ese vino generoso y seco de la zona de producción del Marco de Jerez, cuya crianza se lleva a cabo exclusivamente en las bodegas de Sanlúcar de Barrameda. En fin, un plato para chuparse los dedos, todo él aderezado con Herbamare Original Sal marina con plantas aromáticas y hortalizas frescas, uno de los productos que me llegó directamente a casa gracias a mi caja de
Degustabox.
Paso a contaros en un momento todas las novedades que traía mi caja de
Degustabox, seguro más de una os llama la atención:
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Magdalenas con crema al cacao La Bella Easo, ideales para la hora del desayuno, pues cuando das un bocado y saboreas la gran cantidad de rico cacao que trae en su interior seguro que piensas que no hay mejor forma de comenzar el día.
- Helios Tomate natural triturado bio, elaborado nada más y nada menos que con cuatro tomates de la huerta de Extremadura y Andalucía. Lo práctico que es tener en casa un bote de tomate natural para cocinar y así poder elaborar nuestras mejores recetas.
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Velarte Natur Palitos de trigo sarraceno y semillas de amapola, ricos y saludables, pues contienen poca sal, están horneados en vez de fritos y no contienen conservantes, colorantes ni azúcares, así que son pefectos para nuestro snack de media mañana, tan crujientes que podrás combinarlos con el ingrediente que más te guste, ideales para cuidarnos.
- All Bran Golden Crunch, lo mejor de estos copos de avena ricos en fibra es que nos ayudan a sentinos bien cada día, por dos motivos principales, uno es que tienen un fantástico sabor a caramelo, no sé vosotros, pero a mí es un sabor que me encanta, y después señalar también que favorecen un tránsito intestinal favorable.
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Granini 100% Exprimido, elaborado con naranjas de cultivo 100% sostenible, como si lo hicieras en casa, con la ventaja de escoger la opción que más nos agrade: con pulpa o sin ella. Nuestra caja nos dará la oportunidad de probar una de las dos variedades.
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Ybarra Salsa Miel y Mostaza, ya sabéis que soy un gran fan de este tipo de salsas, ideales para aderezar todas nuestras ensaladas o bocatas, con su práctico formato podemos dar sabor a nuestros platos de una forma muy sencilla.
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Bon Roll Choconolas, fruta y chocolate negro es una combinación que funciona de maravilla, por eso esa sensación de morder una fina de capa de chocolate negro y luego encontrar una suave gominola confeccionada con puré de fruta. Solo queda escoger la variedad que más te guste: naranjas, fresas o frutas del bosque con arándano.
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Sarasa Receta del cortijo, estas deliciosas aceitunas aliñadas como hacen tradicionalmente en Andalucía no puede faltar en tu mesa, sabor intenso para tus picoteos y aperitivos.
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Conservas Ortiz Sardinas "a la antigua", quizás el secreto del sabor tan rico de estas sardinas sea que se están elaboradas de manera artesanal con una receta del año 1824, primero se fríen y después se envasan a mano en su lata.
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Smint Tin Bubblefresh, encantado de poder probar este nuevo sabor, porque cada uno de los que he tenido la oportunidad de saborear hasta ahora me ha gustado mucho, son refrescantes y verdaderamente ricos.
- Herbamare de A.Vogel Original Sal marina con plantas aromáticas y hortalizas frescas, sal marina sin refinar sin aditivos químicos, para darle sabor a nuestros platos, como he hecho yo en esta receta. Ideal para una alimentación sana y natural.
Recuerda que con el código 0DIF4 el precio de tu primera caja de tu suscripción a Degustabox será de 6,99 euros en vez de 14,99€ (gastos de envío incluido) ¡No te lo pienses! Recibe ya tu caja en casa y disfruta de todas y cada una de las novedades.
Os cuento los ingredientes que usé para hacer esta merluza con salsa de almendras para cuatro personas:
- 200 ml de caldo de pescado
- 1 cebolla
- Herbamare Original Sal marina con platas aromáticas y hortalizas frescas
- 50 g de almendra molida
- Aceite de oliva virgen extra
- 200 ml de nata para cocinar
- 50 g de almendra laminada
- 4 patatas pequeñas
- Un poco de queso Payoyo
- 4 gambones
- Un chorreón generoso de vino Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda
- Un poco de col lombarda
- Pétalos de flores
- 4 Pimientos del padrón
Los pasos que seguí para hacer esta merluza con salsa de almendras fueron los siguientes:
- Lavar bien las patatas y luego secarlas.
- Atravesar cada patata, más abajo de la mitad, con un palillo largo y fino de madera, de los que se usan en cocina habitualmente para hacer pinchitos. Hacer unos cortes seguidos, muy finos, con un cuchillo bien afilado, a todo lo largo de la patata, evitando llegar al final de la patata, a esto nos ayudará el palillo con el que hemos atravesado cada patata.
- Poner en una fuente apta para el horno un poco de aceite de oliva sobre la base. Colocar las patatas, poner otro poco de aceite de oliva por encima y una pizca de sal Herbamare. Cocinar unos 25 minutos aproximadamente a 180º, hasta que las patatas estén cocinadas. Rallar un poco de queso Payoyo por encima de cada patata y gratinar un par de minutos o tres, aproximadamente, a máxima potencia, hasta que se dore un poco el queso. Sacar las patatas y reservar.
- Poner dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén. Cuando coja temperatura echar los gambones dentro de la sartén, dar un par de vueltas, poner un chorreón de vino Manzanilla y una pizca de sal Herbamare, dejar que se evapore el alcohol. Una vez cocinados los gambones reservar
- Poner bastante aceite en la sartén y freír los pimientos durante unos minutos. Sacar de la sartén, poner una pizca de sal Herbamare y reservar.
- Pelar la cebolla y cortarla en trozos pequeños.
- Poner en la sartén 3 cucharadas de aceite de oliva. Freír la cebolla. Cuando esté bien dorada incorporar la almendra molida, dan unas vueltas hasta que se cocine un poco. Incorporar la nata, cocer un par de minutos. Agregar el caldo de pescado y cocinar algunos minutos más, hasta que se integren todos los ingredientes. Retirar del fuego, poner el contenido de la sartén en el vaso de la batidora y triturar, hasta obtener la salsa. Reservar.
- Poner una sartén a calentar y cuando coja algo de temperatura añadir las almendras laminadas. Tostar un poco, hasta que se doren algo. Reservar.
- Poner en un cazo agua y calentar. Hervir unas tiras de col lombarda, unos minutos, hasta que estén tiernas. Escurrir, salar y reservar.
- Poner en una sartén un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y dorar un poco los filetes o lomos de merluza. Poco tiempo por cada lado, hasta que se cocinen un poco. Apartar.
- Para montar el plato poner una cucharada grande de salsa de almendras. Encima la merluza. Sobre la merluza unas tiras de col lombarda cocida. A un lado de la merluza poner el gambón y en el otro un pimiento frito y una patata Hasselback. Terminar esparciendo por encima del plato unas escamas de almendra laminada tostada y unos pétalos de flores secas.
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Espero que no se me haya olvidado ningún paso ni ningún ingrediente, cuando algo este tipo de recetas, en las que hay tantos pasos, siempre tengo el mismo temor, saltarme algo cuando explico la elaboración.
Hay otras fórmulas para hacer las patatas Hasselback. Yo utilizo esta del palillo de madera porque me va muy bien, la atravieso y de esta forma no llego a cortar el final de la patata.
En cuanto a la merluza deciros que en esta ocasión, como ya os he contado, la pasé por la sartén, prácticamente vuelta y vuelta. Pero otras veces la paso por harina y la frío, y en otras ocasiones la pongo a cocer directamente en la salsa de almedras hasta que se cocina. Esto depende de lo que me de por hacer el día que cocino esta receta.
Por cierto ¿Os acordáis de que os conté de que tenía la col lombarda que me sobró cuando hice hace unos días otra receta? Pues aquí la he usado hervida, para dar un poco de color y volumen al plato. Primero hice unas tiras y las freí, pero fue un auténtico fracaso, si las freía poco quedaban blandengues y si las freía demasiado eran auténticas tiritas quemadas, en fin, que opté por ponerla hervida.
Ya he contado en muchas ocasiones que soy muy salsero, me hace tan feliz mojar sopones de pan en una salsa. Normalmente en el plato pongo una cantidad razonable y luego pongo la salsa que me sobra en un recipiente encima de la mesa, para quien quiera ponerse más. Para mí, uno de los secretos de esta salsa es freír la cebolla hasta que quede bien doradita.
Me marcho, solo deciros que esta es una salsa de estas que te hace falta mucho pan al lado del plato, para rebañarlo y dejarlo limpio, por mal que quede protocolariamente hablando.