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lunes, 13 de abril de 2026

Corazón de palmito con zanahoria y vinagreta de fresa al vinagre de Jerez





Confieso que no era mi intención, pero sin querer me ha salido una receta vegana, y estoy contento porque es una propuesta muy rica y llena de sabor, que presentada en una creación de Tableswing luce de maravilla. El plato de hoy pertenece a la colección Flow, tan apropiada para la primavera. Pocos ingredientes, pero bien escogidos, a veces esa es la clave para acertar con una receta. Me encanta mirar la despensa, escoger algunos ingredientes, mezclarlos en mi mente y luego, a la hora de la práctica, sorprenderme con el resultado final.



Tableswing quiere que cada una de sus piezas te llene, te sea agradable al tacto y reconforte tu corazón. Por esto trabajan con esmaltes mates, que dan calidez y hacen que el recipiente cobre profundidad, sobriedad y densidad, atrapando el color en la superficie de sus paredes. Y también trabajan con esmaltes brillantes, craqueados, de colores tranquilos… piezas creadas para no dejarte indiferente.

Tableswing es una empresa que nació de la pasión por este oficio milenario y el amor a la gastronomía. Cuenta con un gran equipo que crea, diseña y fabrica sus colecciones tanto para Hostelería como Hogar. Une las fuerzas del conocimiento de más de 75 años en la fabricación de porcelana de una empresa propia en España, el conocimiento del mercado del equipo comercial, con las posibilidades que nos ofrece una fábrica en Asia que les brinda la posibilidad de hacer sus propios diseños.






Estos fueron los ingredientes que utilicé para hacer una sola ración de mi receta "Corazón de palmito con zanahoria y vinagreta de fresa al vinagre de Jerez":

Para la vinagreta:

  • 1 fresa
  • Una cucharadita de sal
  • Un chorreoncito de vinagre de Jerez reserva Pedro Ximénez
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra

Resto de ingredientes:

  • 1 zanahoria
  • Agua
  • Una pizca de sal
  • 3 trozos de corazones de palmito
  • Un chorreoncito de aceite de oliva virgen extra
  • Perlas de wasabi




Estos son los pasos que seguí para hacer una sola ración de mi receta "Corazón de palmito con zanahoria y vinagreta de fresa al vinagre de Jerez":

  1. Para hacer la vinagreta, pon en un mortero la fresa, la cucharadita de sal, el chorreoncito de vinagre de Jerez y el aceite de oliva. Machaca con el mortero, con sumo cuidado, triturando la fresa. Reserva la vinagreta
  2. Pela la zanahoria
  3. Pon agua a hervir en un cazo, añade una pizca de agua y cuece la zanahoria, hasta que esté tierna, unos 10 o 15 minutos aproximadamente.
  4. Una vez cocida la zanahoria, tritúrala con un robot de cocina, hasta conseguir un puré
  5. Calienta un chorreoncito de aceite de oliva en la sartén y cocina los corazones de palmito, hasta que se doren un poco
  6. A la hora de servir, pon de base el puré de patata sobre el plato (yo usé un molde metálico), encima del puré de zanahoria coloca los corazones de palmito asados, echa la vinagreta de fresa por encima y termina colocando unas perlas de wasabi encima de los corazones de palmito,





De esta receta resaltaría un par de cosas, lo rica que estaba y que no es un plato extremadamente saciante, por lo que es ideal para servirlo de primero y ya después complementar la comida con algo más contundente. Últimamente ando muy centrado en este tipo de recetas, con las que disfruto y con las que tengo la sensación de que estoy comiendo de una forma saludable. Ojo, no soy vegano, ni nada parecido, pero pienso que cuidarse en el día a día, en la medida de lo posible, siempre está bien.





Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de Tableswing a la que agradezco su colaboración.

miércoles, 5 de octubre de 2022

Ensalada de nectarinas y queso Ricotta con vinagre de Jerez




Hace algún tiempo os conté que el pasado mes de abril, en Barcelona, se celebró Alimentaria 2022, el 23 Salón Internacional de la Alimentación, Bebidas y Food Service, uno de los salones de Alimentación y Bebidas más importantes del mundo, así lo reconocen los principales operadores internacionales de la industria, el comercio y la distribución alimentarios. Alimentaria cuenta con 90.000 m2 de exposición, en los que se san cita pabellones nacionales e internacionales, convitiéndose en el centro de negocios de referencia para todos los profesionales vinculados a la industria alimentaria.

Cerca de 3.000 empresas acudieron a la última edición de Alimentaria y Hostelco para presentar su mayor oferta y contribuir a incentivar el negocio, la internacionalización y la reactivación de sectores estratégicos para la economía española.

Y paseando por el recinto, entre aquella marabunta y amalgana de estands y expositores, vi uno que enseguida me llamó la atención, concretamente el de la Bodega Páez Morilla pues es una marca que a mí me resulta especialmente conocida al tratarse de una bodega de Jerez de la Frontera, mi ciudad, muy conocida, entre otras cosas, por la calidad de sus vinagres.







El bodeguero Antonio Páez Lobato, más conocido como el ‘Rey del Vinagre’, dio sus primeros pasos en el mundo empresarial con un pequeño negocio de tonelería (sus barricas de roble que hoy en día por bodegas y destilerías de medio mundo), fundó en 1945 la firma Bodegas Paéz Morilla, siendo el primero en comercializar el vinagre de Jerez. Páez Lobato fue el primero en ver que Jerez tenía un producto fantástico que las bodegas desechaban, el vinagre. Por ese motivo, a partir de 1945 empezó a comprar a las bodegas las partidas de vinos que se habían avinagrado con el objetivo de comercializarlo. Lo empieza a comercializar, primero a granel y luego llegaría embotellado, a principios de los setenta. Pronto se demostró la excelente calidad del vinagre de Jerez, hasta el punto de convertirse en un referente en las cocinas de los mejores restaurantes del mundo. Más tarde, Antonio también produjo otros vinos fuera de la denominación del Jerez. El vinagre de Jerez cuenta con una Denominación de Origen y está amparado por un Consejo Regulador del que forman parte muchas firmas jerezanas. Antonio murió con 93 años y no dejó de acudir ni un solo día a la empresa, quería estar al tanto de todo lo que ocurría.

Hoy en día la bodega comercializa vinagre de Jerez DOP; vinos blancos de mesa de Jerez, seco y semidulce, bajo la marca Tierra Blanca; tintos Tierra de Cádiz; salsas balsámicas, y envinan botas con jerez.

Por cierto, según leo en vinagredejerez.org "Al igual que los Vinos de Jerez, el Vinagre de Jerez se envejece siguiendo el tradicional sistema de criaderas y solera, una genuina y prolongada crianza que a veces supera los 10 ó 20 años y que explica la riqueza y la alta concentración que caracterizan al Vinagre de Jerez.






El caso es que de aquel encuentro en Alimentaria surgió la idea de esta colaboración y hoy traigo la primera receta con uno de los productos estrella de la Bodegas Páez Morilla: el Vinagre de Jerez Reserva. Este vinagre es obtenido tras una crianza en botas de roble americano a partir de vinos de Jerez de Palomino Fino, con una vejez de cinco a diez años. Presenta una graduación acética de 8º.

Llevo desde el año 2009 compartiendo con vosotros recetas, más de 500 hasta el momento, y hablándoos de infinidad de marcas y el hecho de que hoy un producto tan conocido como el Vinagre de Jerez sea el protagonista de mi receta me hace especial ilusión. 
No es la primera marca o empresa de Jerez que, a lo largo de estos años, me envía sus productos para que os hable de ellos en el blog, pero siempre me hace una ilusión tremenda cocinar con productos de mi tierra y que confíen en mí para darlos a conocer, claro está, en la medida de mis posibilidades.

Y ojo, quería aclarar que soy un apasionado del vinagre de Jerez, pero eso no quiere decir que sea un fanático, quiero decir con esto que en otras ocasiones, para elaborar mis recetas, también uso en casa el vinagre de manzana, el de Módena... o el que crea más apropiado para resaltar el sabor final del plato.






Voy con la lista de ingredientes:

1 nectarina grande
Unas hojas de lechuga
Aceite de oliva virgen extra
Un bote de pimientos lágrima amarillos
Una cebolla
Queso Ricotta
- Escamas de sal negra
Sal fina común
- Vinagre de Jerez Reserva Bodegas Páez Morilla



Hacer la receta de hoy es tremendamente sencillo, pues realmente cocinar, lo que se dice cocinar en sí, poco... eso sí, os prometo que esta Ensalada de nectarinas y queso Ricotta con vinagre de Jerez es una delicia:

  1. Pelar la nectarina
  2. Cortarla en dados pequeños
  3. Poner unas gotas de aceite de oliva en una sartén
  4. Saltear los dados de nectarina en la sartén unos minutos
  5. Añadir una pizca de sal fina
  6. Retirar de la sartén y reservar
  7. Para montar el plato: poner una base de hojas variadas de lechuga, encima los dados de nectarina y un poco de queso Ricotta. También una rodaja de cebolla. Alrededor de la lechuga colocar los pimientos lágrima amarillos. Rociar con un chorreón generoso de aceite de oliva virgen extra, otro de Vinagre de Jerez Reserva Bodegas Páez Morilla y unas escamas de sal negra



¿Soléis usar el vinagre de Jerez en vuestras cocinas? En mi casa lo he conocido toda la vida, básicamente para las ensaladas.

No sé qué me ha pasado este año que me ha dado por las nectarinas, me apetece comerlas a todas las horas. De hecho tenía en la cabeza compartir alguna receta más con esta fruta, pero creo que ya no me va a dar tiempo. También pordréis comprobar que sigo activo en modo "ensaladas" y espero que dure la racha, porque no me canso de decir que las ensaladas no pueden faltar en nuesto menú diario. En el índice de ¡¡Oído cocina!! tego compartidas muchísimas ¡Y las que quedan!

La combinación de queso Ricotta y nectarinas es sencillamente excelente,me atrevería a decier que es una combinación incluso delicada . El resto de ingredientes no hace más que enriquecerla.

Para acabar no me puedo ir sin deriros que sé que soy muy pesado cuando hablo de cosas relacionadas con Jerez incluso que puedo llegar a no ser objetivo, pero creedme si os digo que el vinagre de Jerez es una maravilla, da un sabor inigualable e inconfundible a la comida, por no hablar de su aroma.



martes, 5 de octubre de 2021

Ensalada de burrata con alcaparras y semifrío de fresas



Vuelvo hoy con otra ensalada. Ya sé que quizás van apeteciendo platos calientes, más adecuados para el otoño, pero aquí en Barcelona hace unos días, cuando hice esta receta, disfrutábamos de un tiempo muy bueno. Hoy mismo hace un sol precioso y ayer volví a casa después de pasar unos días en Jerez y hemos estado a cerca de 30º de temperatura, por lo que pienso que este tipo de elaboraciones aún se agradecen cuando las ves encima de la mesa. Además las ensaladas en casa no faltan en ninguna época del año. Esta tiene la particularidad de que lleva una vinagreta semifría de fresa que la hace aún más refrescante.



Para servir la Ensalada de burrata con alcaparras y semifrío de fresas utilicé otra de las creaciones de Tableswing, concretamente de la serie Aqua. Os animo a que le echéis un vistazo, hay unas piezas preciosas, de este mismo modelo hay platos, fuentes, vasos y boles.

Ya son varias las veces que os he hablado de esta empresa que tiene más de 75 años en la fabricación de porcelana, con un gran equipo que crea, diseña y fabrica sus colecciones tanto para Hostelería como Hogar.

El modelo de hoy es muy bonito, con ese efecto tan llamativo. Y la combinación de colores de enamora nada más verla.



Los ingredientes que usé para hacer esta Ensalada de burrata con alcaparras y semifrío de fresas fueron los siguientes:

- Una burrata

- Unas hojas de espinacas

- Sal negra

- Pétalos de flores

- Aceite de oliva virgen extra

- Vinagre de Jerez

- Alcaparras

- Trocitos de coco deshidratado

- Semillas de chía

- 5 fresas



Y la ensalada la hice de la siguiente manera:

Antes de comenzar quiero explicar que la única particularidad que tiene esta ensalada es que para hacerla se necesita tener unas cuantas fresas congeladas. Por eso el día antes que tengamos prevista hacerla tendremos que meter las fresas en el congelador. Yo particularmente, desde ya hace años, siempre procuro tener fresas congeladas, lo leí en un blog hace muchísimo tiempo y me pareció una idea fantástica. Cuando llega la temporada de fresas las compro y las guardo en el congelador para usarlas cuando me apetecen. Una vez que las has congelado, cuando las sacas, no quedan tan tersas, pero para batidos o este tipo de elaboraciones son fantásticas.

Así que como digo anteriormente, lo primero será congerlar unas 5 fresas el día antes de hacer la ensalada.

El resto de la elaboración es extraordinariamente sencilla.

En la base del plato puse la burrata cortada por la mitad. Encima unas hojas de espinacas, una cuantas alcaparras y unos pétalos de flores. Al lado los trocitos de coco deshidratado.

Luego puse en la picadora eléctrica las fresas, el aceite de oliva, el vinagre de Jerez y lo trituré todo, unos pocos segundos.

Añadí esta vinagreta semifría por encima de la ensalada y terminé el plato poniendo unas escamas de sal negra.





El contraste de la fresas con las alcaparras es muy rico. Y estos dos ingredientes con el queso, os lo podéis imaginar... la ensalada en sí es una delicia. Os animo, como siempre, a que la hagáis en casa. Ya me contaréis qué tal el resultado.









Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de Tableswing a la que agradezco su colaboración.
 

martes, 21 de septiembre de 2021

Panna cotta de queso con su picadillo de atún y tomate azul




Llevaba tiempo queriendo hacer panna cotta en casa, pero son tantas las recetas en la cabeza que nunca encuentro el momento de hacer todo lo que quiero, me faltan horas... Pero hoy sí, hoy por fin comparto esta Panna cotta de queso con su picadillo de atún y tomate azul que hice el otro día, por fin salí de mi antojo, de este quiero decir, aún me quedan unos cuantos en la lista interminable...

Y para enriquecer esta  panna cotta se me ocurrió combinarla con un picadillo de atún y tomate azul, este último fue otro antojo. Lo había visto en varias ocasiones en una frutería por la que paso habitualmente y el otro día decidí traérmelo para casa. En cuanto al atún, usé el Atún Claro en Aceite de Girasol de Campos que enconté en mi última caja de Degustabox.



Y no solo atún encontré en mi caja. Ya sabéis que siempre os cuento cuántas novedades me llegan cada mes. Por cierto, hoy os traigo un notición, una oferta completamente irresistible: con el código 0DIF4 el precio de tu primera caja de tu suscripción a Degustabox será de 6,99 euros en vez de 14,99€ (gastos de envío incluido) ¿te lo puedes creer?

- Aceite de Oliva Virgen Extra Oleoestepa Selección, mira que me hace feliz tener en casa un buen aceite de oliva, así que este coupage que presenta un frutado de aceituna verde y toques de aceituna madura, con aroma a hierba fresca recién cortada me vendrá fenomenal para mis tostadas en el desayuno de la mañana. Además es muy versátil en cocina, desde ensaladas y arroces hasta repostería fina. Y algo más que me parece muy importante resaltar En línea con su compromiso por la sostenibilidad acaba de lanzar la primera botella de plástico 100% reciclado de aceite de oliva virgen extra del mercado.

- Weikis Discos, en casa se pelearán todos, grandes y pequeños, por ser los primero en probar estas tortitas sin colorantes, sin conservantes y sin aceite de palma que son ideales para llevar a la hora de la merienda ¿a que suena bien eso de disfrutar de una masa abizcochada fina y tierna con auténticas e irresistibles pepitas de chocolate?

- Panrico con 100% Harina Trigo de Espelta, yo que soy dado a utilizar la harina de espelta cuando hago pan en casa estoy deseando probar una rebanada de este pan a la hora del desayuno con un poco de tomate y aceite de oliva.

- Smint, en sus dos versiones Limón o Fresa, esta lata no puede faltar en tu mochila o bolsillo para refrescarte la boca en estos días que quedan de buen tiempo.

- Príncipe Cereales & Choco, si os digo que es una barrita de cereales con pepitas de chocolate con leche y una fina capa de chocolate en un formato perfecto para llevar, me pregunto ¿cuántos de vosotros quiere una? Yo creo que con una sola no tendría bastantes, porque el chocolate me pierde...

- Granini, la caja trae uno de las tres deliciosas y completas variedades de bebida de frutas: Inmune Support Multifrutas | Inmune Support Naranja-Zanahoria | Antiox Support Arándanos con la idea de que nos cuidemos más, ayudemos a nuestra sistema inmunitario y disfrutemos de la fruta de una forma natural.

Mastrigo Pan Tostado100% Espelta Integral, para mí hay dos cosas a resaltar de este producto, una es lo ricas que están y sobre todo que las podemos utilizar en cualquier momento del día, para combinarlas con los ingredientes que más nos gusten, por este motivo son muy versátiles.

- Helios Mermelada extra de arándano, de esta mermelada quiero deciros muchas cosas también, su elaboración es manual, la materia prima es de primera, concretamente de Andalucía y Asturias, por tanto producto nacional y cultivo local. Ideal, claro está, para el desayuno, pero los que seguís mi blog desde hace tiempo sabéis de sobra que a mí la mermelada me gusta combinarla con productos salados, por lo que me voy a hacer con ella unos montaditos que me voy a chupar los dedos...

- Haribo Balla Stixx, ahora con un 30% menos de azúcares pero con el sabor inconfundible de estas barritas de fresa y nata.

- Campos Atún Claro en Aceite de Girasol, la empesa conservera Campos este año cumple 100 años, por lo que toca felicitarlos. 100 años de experiencia trayéndonos siempre a casa productos de calidad y con el mismo objetivo puesto en el futuro. Este es precisamente el atún que he usado para hacer mi receta de hoy, la Panna cotta de queso con su picadillo de atún y tomate azul.

- Krave Snax de Kellogg's, a ver quién se resiste a estas almohadillas extra grandes repletas de chocolate que puedes llevar dónde quieras cuando tengas ganas de picar algo, nada mejor que estos cereales.

- El Pozo King Snack Fuet Original, este formato mini es fantástico para llevar donde y cuando quieras, con la calidad que El Pozo siempre nos ofrece. No pierdas la oportunidad de aprovechar ahora la gran ventaja de que si lo compras durante el mes de septiembre otro El Pozo King de cualquiera de sus variedades, se podrá encontrar el él un ticket de otro con regalos, descuentos y sorpresas.

- Santa Ritas Mix para Bechamel y Masa de Croquetas, la forma más sencilla de hacer croquetas, yo he usado esta masa en casa en más de una ocasión, y lo mejor es que quedan muy buenas. Los productos se mezclan a temperatura ambiente y a croquetear!!!!











Ahora os cuento los ingredientes que utilicé para hacer esta Panna cotta de queso con su picadillo de atún y tomate azul:

- Un tomate azul
- Una cebolla
- Un pimiento verde italiano
- Sal
- Vinagre de Jerez
- Un sobre de agar agar (2 gramos)
- 200 ml de nata de cocinar
- 200 gr de queso blanco de untar
- 100 ml de leche





Lo primero que hice fue la panna cotta de queso, para ello disolví el agar agar en la leche.

Luego un cazo al fuego y dentro del cazo eché la nata y el queso blanco de untar. Fui moviendo con una cuchara de madera, hasta que se mezclaron ambos ingredientes. Cuando iba a comenzar a hervir incorporé el vaso de leche con el agar agar. Dejé hervir durante dos minutos, sin parar de remover. Luego puse toda esta mezcla en el vaso de la batidora y batí durante un par de minutos. Entonces fue cuando rellené cuatro vasos. Lo dejé atemperar unos minutos y los metí en la nevera para que cuajara la panna cotta.

Por otra parte hice el picadillo, en un cuenco puse el tomate cortado en dados, un trozo de pimiento verde bien picado (no el pimento entero), media cebolla bien cortada en trocitos pequeños, el atún, un chorreón de vinagre y una pizca de sal. Lo mezclé todo.

A la hora de servir puse en el vaso un para de cucharadas de picadillo. Así de sencillo, así de rico.



Esta receta el realmente versátil, pues encima de la panna cotta yo puse el picadillo, pero por ejemplo, con unas brevas y un chorreón de aceite de oliva queda de miedo. Esta receta la compartiré cualquier otro día en el blog. O la panna cotta con un poco de mermelada nos puede servir incluso de postre. En fin, ya solo se trata de dejar volar la imaginación y combinarla con los ingredientes que más nos gusten.

Por cierto, no me quiero marchar sin deciros que yo he usado el atún para hacer esta receta de hoy y que como siempre os animo a que la hagáis en casa, queda muy rica y la mezcla de texturas es muy buena. Pero con lo que realmente me gusta comerme una lata de atún es con un trozo de barra de pan, la punta si puede ser, me gusta salacarle la miga, como si hiciese un boquete en el extremo, y rellenarla con el atún, ooohhh qué bueno, y que me caiga el aceitito entre los dedos cuando aprietas el bocadillo...





Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de Degustabox a la que agradezco su colaboración.

miércoles, 7 de abril de 2021

Gelatina de fresa con anchoa del Cantábrico y reducción de vinagre de Jerez

A veces me gusta explicar cómo se me ocurre hacer una receta, lo que quizás podría considerar el origen de esta, o por qué me da por combinar algunos ingredientes. Es lo que voy a hacer hoy, explicarlo: en casa de mis padres cocinaba mi madre. Ella siempre ha hecho recetas basadas en potajes, pucheros, guisos, verduras, fritos... comida muy rica, tradicional y sencilla. Creo que lo he contado en más de una ocasión en el blog.  Rara vez he visto a mi madre salirse de lo establecido a la hora de elaborar sus platos como los garbanzos con calabaza, la ensaladilla, las lentejas con chorizo... Pero, bajo mi punto de vista, había una excepción: cuando comía fresas les añadía un chorreón de vinagre de Jerez y un poco de azúcar, algo que le había recomendado hacer Remi, el tendero de la tienda de comestibles de mi barrio. Es posible que a muchas personas, hace más de 30 años, esto les pareceriera muy común. Pero a mí, bajo mi humilde ignorancia, aquello me parecía todo un atrevimiento, me costaba asociar las fresas al vinagre, y mucho más viniendo de la mano de mi madre. Para mí las fresas no eran más que un postre, en todo caso para comer con nata, y el vinagre un ingrediente más, junto al aceite de oliva y la sal, de las ensaladas que ella habitualmente preparaba con tomate, lechuga, cebolla, atún y poco más. Sinceramente, me parecía una excentricidad de mi madre y del tendero de mi barrio. Por cierto, cierro los ojos y soy capaz de trasladarme a esa pequeña tienda de toda la vida, que, como he comentado, estaba en mi barrio, en la calle que vivían mis tíos, y ver allí a Remi y a Chica, su mujer detrás del mostrador, en el que colocoba el pan, y todo lo demás rodeados de distintas viandas. Fue de esos primeros lugares a los que me dejaron ir solo a comprar cuando fui creciendo, supongo que por eso tengo tan marcada la tienda en mi memoria y no se me olvida tan entrañable lugar.

Luego, con el paso de los años, tuve la oportunidad de leer que el vinagre contrarrestaba la acidez de las fresas e incluso vi que la receta era muy popular entre algunos cocineros de cierto prestigio. Hoy mi madre, a sus 89 años, prácticamente no cocina. Le enseña, eso sí, a algunas de las personas que vienen a ayudarle a casa, se pone junto a ellas en la cocina y les explica cómo cocinar los garbanzos o cómo freír los tomates "con mucho aceite" para que luego tengan gusto a algo. A veces, por teléfono me pregunta cómo cocinar algún ingrediente desconocido para ella del que ha oído hablar en la tele. O me da alguna receta que recuerda y que yo hago en casa pero que no se asemeja ni por asomo a la suya. A ella voy a dedicar la receta de hoy, hace mucho que no la veo. Ni a ella ni al resto de la familia. Antes, cada dos por tres, cogía un avión e iba a Jerez a verla. Pero ahora, desde que comenzó la pandemia, ya son muchos los meses que llevo sin poder ir y darle un abrazo.


Pues de la idea de unir fresas y vinagre de Jerez surgió esta receta. Simplemente le he dado un pequeño giro, haciendo una gelatina con las fresas y reduciendo el vinagre. También pensé que si le ponía unas anchoas para rematar la faena la receta ya sería la repera. Así fue, y más teniendo en cuenta que, para la receta de hoy, usé unos Filetes del Anchoa en Aceite de Oliva Virgen Extra del Cantábrico, elaboración tradicional en Santoña Selección Oro, de M. A. Revilla.

Estas anchoas pertenecen a la especie Engraulis Encrasicolus, las más sabrosas y cotizadas del mercado. Tras su captura en la costera del Cantábrico, se limpian y maduran en salazón respetando un periodo de curación entre 12 y 15 meses, las elaboran artesanalmente, convirtiéndolas en uno de los productos más deseados. Es un producto muy apreciado por sus exquisitos lomos. Cada caja contiene 12-14 lomos.

Esta empresa familiar tiene la autorización de Miguel Ángel Revilla para usar su nombre en esta marca, sin ningún lucro personal. Las únicas condiciones que ha puesto son: que sea producto de la máxima calidad y que el 2% del beneficio vaya a “La Cocina Económica” de Santander, regentada por las religiosas Hijas de la Caridad, que diariamente sirven muchas raciones de comida a los más necesitados.




Paso a contaros los ingredientes que utilicé para hacer la receta de hoy:

- 1,5 g de agar agar
- 325 g de fresas limpias
- 50 ml de agua
- 100 ml de vinagre de Jerez
- 2 cucharadas de panela
- Unas hojas de canónigos



La elaboración es extremadamente sencilla:

En primer lugar limpié las fresas, luego las puse en el vaso de la batidora junto con el agua, y las trituré.

Reservé en un vaso de cristal 50 ml y diluí en él el agar agar.

El resto de las fresas trituradas las puse en un cazo a calentar, cuando estuvo a punto de hervir incorporé el agar diluido previamente en el vaso de cristal y empecé a remover. Dejé hervir durante 2 minutos, removiendo constantemente. Vertí el contenido en los moldes y dejé enfriar.

Por otro lado puse en un cazo el vinagre de Jerez junto con la panela, dejé hervir a fuego lento, durante varios minutos, hasta que el vinagre fue reduciéndose y cogió la consistencia deseada.

A la hora de montar el plato puse una gelatina de fresa, encima un filete de anchoa y sobre éste unas hojas pequeñas de canónigos. Terminé poniendo un poquitín de aceite de oliva virgen extra de la propia lata de anchoas y un chorreoncito de la reducción de vinagre de Jerez.



En primer lugar mi intención fue darle forma de bombón a la gelatina, pero encontré un molde de silicona en casa, con la forma final que se ve en las imágenes, y pensé que finalmente podría ir mejor para la presentación.

Os prometo que la combinación de sabores quedó de 10. Voy a tener que finalmente darles la razón a mi madre y al tendero, estaban más que en lo cierto. Bueno, tengo que decir que yo tengo especial devoción por el toque que da el vinagre de mi ciudad y es muy habitual que lo use en mis recetas. 

Ahora estamos en plena temporada de fresas, así que os animo a hacer la receta de hoy, es el momento ideal. Las anchoas son una pasada de ricas. Las probé solas, con un poco de pan, y son una delicia. Por cierto, no seré yo el que entre a valorar el perfil político de Miguel Ángel Revilla en este blog, ni de él ni de ningún otro, los políticos cada vez, todos, me decepcionan más, es triste decir que no confío en ninguno, sean del color que sean. Pero sí tengo claro que promocionando las anchoas del Cantábrico Revilla no tiene precio.

Ya me contaréis si tenéis alguna forma especial de comer anchoas y si la combinación fresas/vinagre os mola. Quizás fuese yo al que le resultase un poco extraña en su momento, pero estoy convencido de que para mucho de vosotros tal combinación es de lo más habitual.

Os dejo por hoy, espero que salivando ja, ja, ja. 😁 ¡Sed felices y cuidaros mucho! 😉













Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la marca Anchoas Revilla a la que agradezco su colaboración.

miércoles, 17 de febrero de 2021

Ensalada con verduras, berberechos al cava y mandarina




De vez en cuando me gusta compartir en el blog alguna ensalada, ya he contado multitud de veces que en casa las comemos durante todo el año y esta de hoy es una de esas que me encantó, por las texturas, por el sabor, por el aroma... y por el Aceite de Oliva Virgen Extra que usé, en este caso de la marca  La Sahita




La Sahita es, en todas sus variedades, Aceite de Oliva Virgen Extra 100% garantizado. Producen y comercializan productos innovadores de gran calidad y distinción con un alto compromiso hacia el medio ambiente.

Elaboran productos culinarios beneficiosos para la salud y apuestan por deleitar a los paladares más exigentes a través de los aceites virgen extra de alta calidad, gracias al trabajo de investigación y a la colaboración de magníficos profesionales del sector del aceite.

Como 100% Oliva Virgen Extra, La Sahita debe superar dos controles específicos. En primer lugar, en laboratorio se comprueba que una serie de parámetros sean correctos, el más famoso es la acidez, debiendo ser menor de 0,8% y que indica en porcentaje el número de ácidos grasos libres expresados en ácido oleico.

Le sigue el control organoléptico, un panel de cata debe catalogar ese aceite de oliva como virgen extra, para lo cual el aceite debe tener entre todos los catadores del panel una mediana del defecto igual a cero, y una mediana del frutado positiva.

La finca “La Sahita”, se encuentra situada en el corazón de Extremadura. Aunque gracias también a su inmejorable clima y particular suelo, propicia unas condiciones únicas para el cultivo del olivo. Inviernos fríos que eliminan del olivo los insectos y veranos cálidos que permiten el mejor desarrollo del fruto. Sus miles de árboles de cultivo superintensivo aseguran la calidad en todo su proceso. El proceso se realiza de forma mecánica, eliminando la influencia humana y asegurando el mínimo de tiempo entre la recogida y su molturación.

En La Sahita, se caracterizan por cuidar su producto en todos los procesos. Es por eso que el cuidado de los olivos se lleva a cabo por los mejores especialistas y expertos en olivicultura, los cuales aplican una moderna técnica que permite recoger de forma automática sólo la aceituna del árbol, sin dañarla y en el mejor momento de maduración posible (máximo afrutado y mínima acidez), evitando que la aceituna toque el suelo y sufra golpes.

Además, se cuenta, desde su inicio, con el asesoramiento externo del mejor equipo de expertos agrícolas del país a través de la empresa Todolivo. Esta empresa les mantiene informados de todos los avances por sus constantes estudios en colaboración con la Universidad de Córdoba.



Fijaos que presentación tan atractiva tienen los productos de La Sahita, sus envases son realmente atractivos y, lo más importante, el aceite es de categoría superior. No sé si tenéis pensado hacer algún regalo los próximos días, pero estos estuches hay que tenerlos en cuenta, porque enamoran a primera vista, os animo a pasar por su página web. Precisamente en casa ya conocíamos esta marca hace algunos años, porque un familiar nos regaló una botella con un diseño muy chulo relacionado con Dalí y la tenemos guardada con mucho cariño.



Ahora paso a enumeraos los ingredientes que usé para hacer esta ensalada, no sin deciros que como otras tantas veces me resulta muy difícil especificaros las cantidades exactas, os pido que me disculpéis, pero en este tipo de elaboraciones para mí lo más importante es captar la idea de la receta y luego poner en práctica el sentido común a la hora de elaborarla:

- Romanesco
- Calabacín
- Rábanos
- Mandarina
- Perlas de Mozzarella
- Vinagre de Jerez
- Sal
- Aceite de Oliva Virgen Extra variedad Aberquina La Sahita
- Berberechos
- Cava
- Diferentes hojas de brotes de lechuga




Ahora paso a contaros cómo hice la ensalada de hoy:

Lo primero que hice fue poner los berberechos en un recipiente con agua y un puñado de sal, durante 3 horas, para que fueran soltando la arena. Luego los lavé bien, con agua bajo el grifo, durante unos minutos.

Seguidamente lavé el calabacín y con la ayuda de un pelador corté unas lonchas finas. Luego las puse en un estuche de silicona apto para microondas, con un poco de agua, durante un minuto a máxima potencia.

Luego cogí unos trozos de romanesco y los puse dentro del estuche de silicona, con un poco de agua, también durante un minuto a máxima potencia, en el microondas.

En el mismo estuche de silicona puse unos berberechos, con un chorreón de cava y una cucharadita de agua, durante un minuto a máxima potencia en el microondas.

La mandarina la lavé con agua y la pelé. La piel la corté en tiras y luego en trocitos pequeños. A los gajos les quité la piel y los corté en trocitos pequeños.

Los rábanos los lavé con agua y los corté en rodajas muy finas.

A la hora de montar el plato puse una base de lonchas de calabacín. Encima de éstas coloqué unos trozos de romanesco, los berberechos, las rodajas de rábano, las bolas de mozzarella cortadas por la mitad, los trocitos de mandarina y las hojas de lechuga.

La vinagreta la hice mezclando Aceite de Oliva Virgen Extra Sahita, un poco de vinagre de Jerez, los trocitos de piel de mandarina y una pizca de sal.

Y el resultado de todo este proceso lo podéis ver en la foto que sigue.


Ya solo me queda contaros algunas observaciones sobre esta ensalada, primero deciros que el resultado fue un plato muy delicado, con unos contrastes muy ricos. Las verduras, al haber estado tan poco tiempo en el microondas, casi tenían el punto de crudités. Los berberechos, que ya tenían el puntillo del cava, con los trocitos de mandarina ligaron de miedo. Por cierto, dudé mucho si poner los berberechos con conchas o sin ellos, pero al final opté por dejarlas. Y no me quiero olvidar del puntillo amargo picante de los rábanos.

Y la vinagreta, una pasada. Puse muy poco vinagre, pero ya sabéis que esto va a gusto de cada uno. Por cierto, mira que es a veces complicado escoger el nombre para una receta, siempre procuro que más o menos que, el que escojo finalmente, se ajuste a lo que lleva el plato y resuma, de algún modo, la filosofía del mismo.

No me quiero ir sin deciros que en casa cocino para dos personas, por eso hago dos platos como el de la foto habitualmente. Por este motivo me suele sobrar, por ejemplo, romanesco, rábano, berberechos... pero en casa se aprovecha todo. El resto del romanesco también lo hice en el estuche de silicona, con un poco de agua, en el microondas, y luego lo salteé en una sartén con aceite y ajo muy picado. Los rábanos restantes los lavé bien, los corté por la mitad y los aliñé con aceite de oliva, vinagre y sa. Los berberechos que me quedaron los hice al cava con Thermomix... y así con todo lo demás, todo se aprovecha. es lo que me enseñaron a hacer desde bien pequeño.

Os animo, como siempre, a que hagáis esta ensalada en casa, al fin y cabo esa es la razón principal por la que comparto mis recetas. ¡Cuidaros!
















 

Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la marca La Sahita a la que agradezco su colaboración.