¿Sabéis por qué motivo comparto tantas recetas de ensaladas? Pues hay una razón muy sencilla: en casa comemos muchas, forman parte de nuestra dieta y, claro, lo que hago en casa, en el día a día, es lo que termino compartiendo en el blog. Además, no queda más remedio que darle vueltas y vueltas a la cabeza con la idea de no comer simpre las mismas.
En estas fechas tan próximas a la Navidad uno no para de pensar en recetas con las que agasajar a nuestros familiares e invitados y esta podría ser una de ellas. Una ensalada rica, sana, llena de sabor y atractiva a la vista, que también es muy importante. Nos esperan días de muchas comilonas, de algunos excesos, y este tipo de propuestas sencillas y a la vez exquisitas personalmente me parecen muy acertadas.
Por cierto, os hablaba un poco más arriba de la Navidad, que también es época de regalos, y no me digáis que un buen aceite de oliva virgen extra de calidad como este no es una buena manera de complacer a nuestros seres más queridos. En la
tienda online de Aromas del Segura podréis encontrar una gran variedad de aceites con los que disfrutar y cuidarse, algo que me parece fundamental.
Aromas del Segura lleva tres generaciones dedicadas al cultivo y cuidado de los olivos de secano, centenarios, siguiendo la agricultura tradicional.
La explotación está ubicada en Villaverde de Guadalimar (Albacete), zona productiva de alta montaña, a una altitud de entre 800 y 1.100 m, rodeada de monte, mayoritariamente pinos. Se encuentra dentro de la sierra de Alcaraz, junto al parque natural de la Sierra del Segura y al pie de los calares del mundo, limítrofe a la provincia de Jaén. Verano seco y caluroso e invierno frío, clima muy propicio para el olivo. Clima mediterráneo, con una temperatura de entre 15 y 20 grados.
Recolección temprana, de forma manual, durante los primeros días de su cosecha, con el fruto verde, antes de que empiece a madurar.
Su recogida se realiza antes de que el fruto sea afectado por las heladas, garantizando no perder calidad en su zumo y evitando que el fruto entre en contacto con el suelo, previniendo que aumente su grado de acidez.
El fruto ha de llevarse lo antes posible a la almazara, evitando la perdida de propiedades.
El fruto debe cogerse en su punto de maduración optimo, eligiendo los mejores olivos de la plantación, los de lugares con mayor altitud y de secano.
El fruto se lleva al molino lo antes posible, debiendo ser molido en el momento que entra a la almazara, sin ser almacenado, evitando así la perdida de propiedades.
Extracción de la primera prensada en frío, proceso que garantiza que se conserve todo el sabor y todos sus matices. Al coger el fruto en su estado de maduración óptimo, este no ha empezado el proceso de oxidación y, por tanto, tiene más polifenoles (antioxidantes naturales), que son uno de los grandes motivos por los que el aceite de oliva virgen extra es la grasa de adicción más recomendada para la alimentación de todos los organismos.
AOVE de pureza y categoría superior, obtenido de aceitunas por procedimientos mecánicos. Al degustarlo, causa una sensación de hormigueo en la lengua y la garganta.
Sabor frutado con tonos picantes, amargos y ligeramente dulces. Aroma afrutado con tonos cítricos de color brillante.
Alto contenido en polifenoles y antioxidantes naturales, con aporte de vitaminas A,D,E y K. Aceite de alta calidad organoléptica.
Apto para una dieta sana y equilibrada. Al tener mayor concentración de antioxidantes, es bueno para la salud y la conservación del aceite.
El
Aceite Premium virgen extra Ecológico de recolección temprana, variedad Coupage: Picual, Arbequina, Hojiblanca y Cornicabra. Con color Verde intenso, se recomienda tomar crudo para disfrutar y apreciar mejor su intenso sabor.
Os cuento los ingredientes que utilicé para hacer un par de platos de ensalada como el que veis en las fotos de hoy:
- Una piña
- 25 g de espinacas (15 para el licuado y 10 para el plato final)
- Unas bolas de queso Mozzarella
- Unas frambuesas
- Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Coupage de Aromas del Segura
- Vinagre de Jerez reserva
- Una pizca de sal
- Hojas de lechuga
- Salsa romesco
- Salsa de queso
- Germinados de col roja lombarda
- Tomates cherry
- Semillas de chía
Os cuento como hice esta Ensalada con frutas y licuado de piña y espinacas:
- Pelar la piña
- Poner en la batidora 150 g de piña junto a 15 g de espinacas
- Triturar hasta obtener el licuado
- Cortar una rodaja de piña en daditos
- Cortar los tomates cherry por la mitad
- A la hora de montar el plato poner una base de licuado de piña con espinacas, encima unas hojas de lechuga, unos tomates cherry, las bolitas de queso Mozzarella, los daditos de piña, las frambuesas, alguna hoja de espinacas. También un poco de salsa romesco y otra de salsa de queso. Terminar poniendo una pizca de sal, un chorreoncito de vinagre de manzana, otro generoso de Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Coupage de Aromas del Segura y por últimos unas semillas de chía.
Me preguntaba si vosotros también recurrís a las ensaladas en estas fechas navideñas. Yo de verdad es que lo agradezco, será la edad, o el cambio de hábitos, pero huyo de comidad copiosas, aunque bien es cierto de que en esos días es casi imposible escaparse de los excesos.
Esta ensalada estaba buenísima, os lo prometo, el licuado de piña y espinacas es una pasada, le da un frescor y sabor buenísimo a la ensalada. El resto de la fruta y vegetales junto con el queso hacen un tándem perfecto.
La salsa romesco era casera, la hizo mi suegra y nos trajo un botecito a casa. Estaba tan rica que me la comía a cucharadas. Ya he confesado mil veces públicamente que soy adicto a las salsas, no puedo evitarlo...
Por cierto, no me quería marchar sin explicar de dónde me vino la idea de utilizar el licuado para de piña y espinacas para hacer esta ensalada. Me gusta contarlo porque este tipo de anécdotas a veces se me suelen olvidar. Sin embargo, si las escribo, cuando leo la receta cuando pasa el tiempo estas anotaciones me despiertan alguna sonrisa. El caso es que estaba el otro día en el gimnasio y en el vestuario hay una tele en la que suelen salir anuncios tipo "Teletienda". En uno de ellos anunciaban un aparato para hacer licuados sanos y el ejemplo que proponían era uno de piña y espinacas. Me quedé con la idea y hoy la he aplicado en esta ensalada. Lo he probado así en la ensalada y me ha encantado. Igual otro día lo prueblo como bebida tal cual.
Este párrafo tan largo que viene ahora os lo podéis saltar sin problema, poco tiene que ver con la receta en sí. Simplemente me he puesto a escribir y me he enrollado demasiado, de hecho, esta frase la he escrito aquí al principio del párrafo después de acabar con toda la perorata. Ojo, el que avisa no es traidor... Hablando de los programas tipo "Teletienda", otra confesión que debería ser inconfesable: yo tuve una época en la que pensaba que pocas cosas que emitían por televisión valían la pena, al menos para mí, y no despertaban mi interés. Iba cambiando de canal y si una cosa me parecía mala la siguiente me parecía peor. Programas de mucho presupuesto pero sin contenido alguno. Una pena. Pero cuando visionaba un canal de ventas tipo "Teletienda" la cosa cambiaba estrepitosamente. No me preguntéis por qué, pero esas caras de asombro de los vendedores ante un cuchillo que era capaz de cortar prácticamente el acero, o ante una sartén en la que podías cocinar hasta el ingrediente más insospechado sin ningún tipo de grasa, una máquina que hacía el deporte por ti y te dejaba como nuevo, o señores apenados utilizando líquidos reparadores de coches que eran casi capaces de cambiarte un 600 por un Audi con solo aplicar una capa y luego estos mismos señores eran más felices que unas pascuas. Esas caras no tenían precio, eran fantásticas. Pura comedia, teatro del bueno, tirando a malo... Estudios de tv de tercera con poco presupuesto y atrezo de barrio (dicho esto con todos mis respetos, que yo soy más de barrio que un adoquín gastado o una farola fundida) para convencernos de que el producto que tenían entre manos era el mejor. Sin ningún reparo nos vendían una moto como un piano. A un precio excepcional. Y si tenías la oportunidad de pillar un dos por uno ya era la repera. Eso sí, llamando en un periodo corto de tiempo, antes de que se acabase la oferta. Las actuaciones de los vendedores no tenían precio. Yo lo hubiese comprado todo en esos momentos. Ahora más bien lo contrario, me sobra todo, cada vez quiero y necesito menos cosas. También es cierto que tuve una época muy consumista, de comprador compulsivo. Pero de esto ya hablaremos otro día, que me estoy enrollando demasiado. Y estoy más que un blog de recetas se está pareciendo a un confesionario virtual. Ya nada más me quedaría que alguien en algún comentario me hiciese pagar alguna penitencia por semejantes confesiones tan personales... Por cierto, alguna vez he llegado a pensar que el tiempo más productivo que paso en el gimnasio es precisamente el que paso viendo los anuncios de "Teletienda" mientras me cambio, soy consciente de que el tiempo que paso haciendo ejercicio es prácticamente tiempo perdido. No nací yo para sufrir de esa manera. A veces, cuando escribo todas estas tonterías me pregunto si realmente es necesario para compartir una receta, que es de lo que se trata, pero no puedo evitarlo. Una vez que me viene la idea a la cabeza pongo las manos en el teclado y tengo que soltarlo. Terapia bloguera podría llamarlo. Y lo bueno es que me sale a un precio razonable... De hecho, yo comencé en estos de las redes con una especie de blog que ya desapareció en el que hablaba de mis viajes, de temas personales, de reflexiones que hacía en voz alta, de los libros que iba leyendo, de temas de actualidad... y supongo que algo queda en mí de esa época que me dio por lanzar a la red las ideas que se me pasaban por la cabeza.
Os dejo, cocinad y sed felices. Recordad que si os apetece también tenéis la posiblidad de en los comentarios hacedme vuestras propias confesiones 😄😉