Mostrando entradas con la etiqueta Caqui. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caqui. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de diciembre de 2012

Capricho de caqui con chocolate blanco y crujiente de vainilla y coco (Postre de Navidad)


Una comida de fiesta sin un buen postre queda incompleta. Esta es mi propuesta para un día especial. Se puede preparar con antelación y conservarlo en la nevera. Conservarlo si uno puede resistirse a la tentación, porque estaba bueno de verdad, para rebañar el cacharro...

Con estas cantidades me salieron cuatro postres no muy grandes (en comidas especiales de fiesta donde hay abundancia de alimentos pienso que es mejor que el postre no sea muy grande) y me sobró algo de crujiente. Cuando digo que me sobró quiero decir que no los puse en el postre pero que nos comimos en seguida. Comenzaremos pelando un caqui grande, aunque está claro que podemos utilizar otra fruta que nos guste. La pulpa la chafé con un tenedor y la puse en cuatro cuencos de cristal. A continuación puse una lámina de gelatina en un bol con un poco de agua a remojar. En otro bol coloqué 100 gramos de chocolate blanco y fui dando golpes de un minuto en el microondas hasta que se derritió por completo. Después lo puse en un cazo a fuego muy lento, añadí 100 ml de nata, di unas vueltas y terminé echando la hoja de gelatina escurrida. Cuando se ligó todo dando vueltas lo aparté del fuego y eché el contenido del cazo en los recipientes, sobre la pulpa del caqui. Encima puse un poco de almendra picada. Lo metí en la nevera, mínimo cinco horas, para que cuajase la gelatina de chocolate.

Para hacer el crujiente de coco y vainilla puse en un bol una clara de huevo, 30 gramos de azúcar, 10 gramos de azúcar glass, 20 gramos de coco, 10 gramos de maicena y 20 ml de aceite de vainilla de la empresa sevillana Basilippo. Un aceite especial de la gama Basilippo Aromas, si ya andas buscando tus regalos de Navidad, el estuche con las botellas de aromas de naranja y vainilla es sin duda un regalo perfecto de máxima calidad, su atractivo diseño y su fragancia cautivarán los amantes de la cocina. Un producto galardonado con la Medalla de Plata en "Los Ángeles International Olive Oil Competition 2010", en la categoría de aceites aromatizados.

Encendí el horno a 180º para que fuera calentándose. Con un tenedor batí la mezcla anterior y la dejé reposar en el frigo media hora. Después sobre una base plana de silicona esparcí la masa y la puse sobre una rejilla dentro del horno, unos 5 minutos aproximadamente, cuando comenzó a dorarse le dí la vuelta con la ayuda de dos espumaderas grandes y gratiné un par de minutos más para que quedara crujiente. Cuando se enfrió corté con la ayuda de unas tijeras unos triángulos, también utilicé la cuchilla de un cortapizzas. A la hora de servir puse los triángulos sobre los vasos. Un postre vistoso, sencillo, con muchos aromas, muy rico, que puede servirnos quizás para la cena de Nochebuena o el día de Navidad. Aunque nosotros en casa no hemos podido esperar tanto tiempo para saborearlo...




Para la elaboración de esta receta he recibido muestras de la empresa Basilippo a la que agradezco su colaboración.