Hace ya algún tiempo que no comparto alguna receta de arroz y cuando recibí los manojos de espárragos frescos de
Espárrago de Huétor-Tájar pensé que haría esta que alguna vez he cocinado en casa pero que hasta ahora no había publicado en el blog.
El
Espárrago de Huétor-Tájar es un espárrago de descendencia silvestre. Se trata de una variedad autóctona, característica por su sabor amargo dulce, una textura firme pero carnosa y fibra inapreciable. Soporta altas temperaturas, por esa firmeza y carnosidad que le hacen muy resistente.
A nivel organoléptico se diferencia de los espárragos verdes, en que son más delgados y tienen un porte más recto, el color del tallo tiene tonos más oscuros (verdes, morados y bronces) tiene un intenso sabor amargo dulce, un profundo aroma y una textura firme y carnosa.
El
Espárrago de Huétor Tájar se cultiva en la fértil y milenaria vega de Granada, zona pionera del cultivo de espárrago que abarca los municipios de Huétor Tájar, Illora, Loja, Moraleda de Zafayona, Salar y Villanueva Mesia, con la mayor parte de producción en Huétor Tájar.
El espárrago de Huétor Tájar a través de técnicas de cultivo, el adecuado laboreo, el control de plagas y enfermedades y el buen hacer y saber de sus agricultores proporcionan el medio idóneo en esta zona.
El
Espárrago de Huétor Tájar se ha seleccionado de forma natural por sus agricultores valorando principalmente el color, el sabor, la textura y la longitud de espigado del turión desde el año 1930. Este espárrago se recolecta al amanecer, con el máximo cuidado para evitar su deshidratación y pérdida de características propias. Su posterior manipulación y expedición se realiza en un tiempo récord, llegando en menos 24 horas desde su recolección hasta su puesta en el mercado, garantizando así su máxima frescura y calidad.
Me gusta cocinar con este tipo de espárragos porque me recuerdan a los espárragos trigueros que mi madre cocinaba en casa cuando era pequeño y que siempre tenían ese punto de amargor que tanto los caracteriza. Los sabores de la niñez marcan mucho.
Los ingredientes para hacer el arroz de hoy son los siguientes:
- 250 g de arroz bomba
- Una cebolla
- 1 diente de ajo
- Un trozo de pimiento verde italiano
- 1 tomate maduro
- 500 ml de fumet de gambas (tenía previsto 500 ml pero necesité más así que puse 100 ml de agua)
- Un chorreón de vino blanco
- Una pizca de sal
- Una pizca de sal con especias (ajo, pimienta, pimiento rojo, pimiento verde, cebolla, tomate)
- Un poco de pimentón dulce
- Unas gambas rojas
-Aceite de oliva virgen extra
Por cierto, antes de comenzar, os quería preguntar, cuando hacéis arroz ¿soléis poner cebolla? Yo lo suelo hacer habitualmente y, a lo largo de estos años, he leído mucho sobre este tema. Hay quién piensa que es una especie de sacrilegio. Yo la cebolla la frío bastante y le da un sabor al sofrito que a mi particularmente me fascina.
También he leído sobre la necesidad de añadir el arroz al sofrito o incorporarlo cuando ya hemos puesto el caldo. Yo siempre lo sofrío un poco, me gusta más el resultado final.
El procedimiento fue el siguiente:
Primero pelé la cebolla y el diente de ajo. La cebolla la corté en trozos pequeños y el ajo lo piqué en trozos pequeñitos. También corté el pimiento verde a tiras pequeñas y el tomate a trozos cuadrados (a veces lo rallo).
A los espárragos les corté un trozo por la parte de abajo, dejando solo la parte blanda del espárrago para cocinar.
En la paella puse un chorreón generoso de aceite de oliva virgen extra. Cuando cogió temperatura asé los espárragos con una pizca de sal y un chorreón de vino blanco. Una vez cocinados los aparté. La mitad los dejé tal cual y y la otra mitad los corté en trozos pequeños.
El fumet de gambas lo calenté en el microondas durante 4 minutos. Lo guardé para usarlo un poco más adelante.
Luego, en la misma paella, añadí un poco más de aceite y freí la cebolla y el pimiento verde. Pasados unos minutos añadí el tomate. Seguí friendo hasta que se doró la cebolla. Entonces añadí el ajo, freí un par de minutos dando vueltas. Puse una pizca de sal con especias.
Llegó el momento de incorporar el arroz, lo sofreí un poco y puse el pimentón. Di unas vueltas y antes de que el pimentón tuviese la oportunidad de quemarse añadí el fumet de gambas. Cubrí con una tapadera. Dejé cocer y cuando llevaba 10 minutos incorporé los espárragos que había cortado anteriormente y también los que había dejado enteros.
A los 14 minutos puse las gambas peladas. Mantuve la cocción hasta completar los 18 minutos aproximadamente.
Luego aparté y dejé reposar. El tiempo justo para hacer las fotos, sin demorarme mucho, porque el arroz me encanta y me pongo hasta nervioso porque enseguida tengo ganas de comerlo.
Antes de irme quiero recordaros que en mi cuenta de Instagram
la_paella_de_javier suelo compartir las recetas que hago de arroz y en mi otra cuenta
oido_cocina_javier las recetas que comparto habitualmente en este blog.
También comimos en casa algunos espárragos asados con aceite de oliva y una pizca de sal y los manojos han dado mucho de sí, porque también he podido hacer unos espárragos esparragados acompañados de un huevo frito, una receta típica andaluza de esas de las que os hablaba al principio, de las que he comido en casa toda la vida.