El achiote es una especia que da el color rojizo encendido a las comidas. Es un colorante natural, que se extrae de las semillas, conocido como annato. En una entrada previa (VER AQUI) les había compartido información y foto de este singular ingrediente, usado por los indígenas en la técnica del color en las artes y la gastronomía. Es como el azafrán más rústico.
Todo lo que quieras que tenga un color vivo, encendido, carnes, arroz, pasta hasta en sopas, es cosa de añadirle una mínima porción y listo. Así salen pas papitas achiotadas, y esta receta que remite a tiempos de antaño, la gallina achiotada o pollo achiotado. La gallina es de considerar que su carne es un tanto más dura para cocinar (requiere más tiempo para suavizar) pero tiene un mejor dicen muchos. Pero el pollo también puede usarse.
En épocas pasadas era parte de las ventas en los viajes en tren dentro de Costa Rica, se lleva a los paseos y es una receta que complace a muchos.
El detalles está en adobar la gallina entera un día antes con la salsa inglesa, sal, pimienta, ajos majados y comino. Se amarran las patitas y las alas para que a la hora de sancocharla no se desprendan. En una olla se coloca la gallina con chile dulce, 1 cebolla, ajos finamente picados, culantro de coyote y apio bien picadito. Cuando la gallina está suave se retira del fuego; se pone al fuego un sartén grande con bastante manteca o aceite y achiote y con una espatula grande nos ayudamos para darle vuelta, así sucesivamente hasta que esté bien dorada la gallina.
También puede hacerse con pollo y trocear las piezas para hacerlo más práctico.
En un azafate grande ponemos una base de hojas de plátano, tortillas y sobre ellas colocamos la gallina, alrededor adornamos con huevos duros, papas enteras hervidas o bien se decora con rábano, tomate, ramitas de perejil y tiras de chile dulce. Servir con tortillas es una de las mejores ideas para disfrutar.



.jpg)
.jpg)





