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domingo, 3 de noviembre de 2013

atol mazamorra de chilotes

Debo confesarlo, desde muy pequeño he adorado los atoles. Dejé el chupón (biberón) como hasta los 5 o 6 años, aunque al final lo que me encantaba disfrutar eran atoles, servidos en el chupón y forrados con un limpión o manta para mantenerlos caliente.  Tenía una Mamá alcahueta y el castigo para mí era que no me dieran atol!

Otra detalle curioso de mi infancia es que no me gustaba nada preparado con elote, ni tortillas, chorreada, pan, tamales, nada… excepto la mazamorra. Ha de haber sido por la misma textura tan similar a un atol. Y los sigo disfrutando, atol de maicena, de avena, de sagú, flanes y cuanta vaina parecida me gusta.

Un día compartiendo una receta de los “chilotes” en la página de facebook, una seguidora me comentó que su Mamá hacía este atol. No tuve que esperar mucho para conseguir los ingredientes y poner marcha a tan sencillo, pero para mí gloriosa receta! Los chilotes son las mazorcas de maíz muy tiernas. Cuando están iniciando su desarrollo. Con un sabor tan dulce y una suavidad, que sé que hay quienes se la comen cruda. Eso sí, se necesitan bastantes para hacer una receta para varios. El clásico GUISO (receta), en VINAGRETA  (receta) son solo un par de alternativas. Se usa en picadillos con pollo, con carne molida, se integra en sopas. 
Ahora les comparto este Atol o Mazamorra de chilotes. Recién hecha, tibia simplemente enamora a quien disfruta del sabor clásico del elote. Ya fría es todo un refrescante postre. Tan sencillo como poner a remojar 1 taza de arroz crudo en agua hasta que la cubra, por al menos 1 hora, de manera que se suavice.

Disponer de unos 20 chilotes, se eliminan las cáscaras y hebras. Se licuan con 2 taza de agua fresca y el arroz remojado. Esto se pasa a una olla y se lleva a cocinar (no hay que colar), a temperatura media, moviendo constantemente. En muy pocos minutos se va a espesar. Se aparta del fuego y se añade azúcar al gusto. Da para 4 porciones.

Se deja entibiar y se sirve en tazas. Puede cocinar unos chilotes aparte en agua y partirlos en trocitos para integrar al servir. Rociar canela si es del gusto. Recuerde que los atoles se endulzan hasta el final, pues de lo contrario tenderán a pegarse al fondo de la olla. Se puede guardar en refrigeración y servir luego como un postre. Esta es una de las clásicas recetas que me gusta. Fáciles, rápidas y de buen gusto. Espero lo pongan en práctica. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

mazamorra de arroz y plátano maduro


En varios países de América Latina, la “mazamorra” corresponde a una receta tipo atol, generalmente a base de maíz, pero aunque sencilla en su técnica e ingredientes, curiosamente es diferente en cada región.

Puede pensarse que por ser a base de maíz, tiene raíces indígenas. Cuando se cocina y muelen los granos, para convertirlos en un tipo de sopa espesa, que luego se endulza y aromatiza con especias. En Perú también se hace con maíz morado y da una presentación exclusiva; en Chile se usa un tipo de frijol y en Panamá se prepara con fécula de maíz. Algunas regiones también incluyen frutas en la preparación. En Costa Rica también se hace con maíz y el resultado es más amarillo por la inclusión de tapa de dulce.(VER RECETA) 

Manteniendo el principio de preparación espesa, como el atol, también se encuentra esta receta de origen Colombiano, que se elabora con arroz y plátanos maduros. Sencilla, con resultados muy rústicos, pero de grato sabor a quienes disfrutamos de las texturas de una mazamorra.  Requiere 2 plátanos maduros, 1 taza de arroz crudo, 1 taza de coco rallado, 2 litros de agua, pizca de sal y 1 cucharada de azúcar. Canela en polvo opcional.
Parta el coco, pélelo y ralle finamente. Licue 1 taza del coco con 1 taza de agua caliente, pase por un colador y reserve esta “leche de coco”. Licue de nuevo el coco del colador con ½ litro de agua, cuele y reserve.
Pele y parta los plátanos en cuadros, póngalos en una olla a fuego medio, con el arroz y 1 litro de agua. Puede añadir unas astillas de canela. Deje hervir hasta que el arroz reviente y los plátanos estén bien suaves. Conforme se va secando el agua, vaya añadiendo el líquido resultante del segundo licuado. Mueva constantemente y agregue la sal y azúcar.

La idea es dejar que todo se cocine hasta que se deshaga por sí mismo si le gusta una consistencia gruesa. Retire las astillas de canela. También puede licuar la mezcla para que sea más fino. Antes de servir incorpore finalmente la taza de leche de coco del primer licuado.

Sirva caliente en tazas individuales. Puede decorar con canela en polvo, rueditas de plátano maduro hervido y/o coco rallado. 
Funciona muy bien como postre o para disfrutar de las frías tardes de Navidad 

sábado, 6 de junio de 2009

mazamorra


El Dios del sol ofreció los rayos de luz y el calor necesarios para una adecuada temperatura. Luego el Dios de la lluvia alimentó con agua la tierra y fecundó las semillas del maíz para que los aborígenes lograran subsistir. El fruto generado se convirtió en piedra angular de la alimentación de pueblos indígenas en toda nuestra América.

Nosotros, hijos del maíz, herederos de tan glorioso grano, somos bendecidos de degustar del mismo en cualquier cantidad de recetas. Desde un elote de maíz hervido en agua y sal, barnizado con mantequilla, usado en picadillos y transformado en harina que luego se convierte en tortillas y tantas recetas más.

La Mazamorra es un postre derivado del maíz. Se considera proveniente de las variadas tradiciones culinarias de las culturas indígenas precolombinas en las regiones donde se consume, sobre todo en Latinoamérica y sus resultados son diferentes en cada pueblo y según también el tipo de maíz que se emplee.

Les comparto una versión con sabor a maíz de Costa Rica. Las cantidades rinden para 5 porciones aproximadamente. Se emplean 5 elotes semiduros, los cuales se desgranan. Se coloca una cuarta parte del mismo en remojo, durante la noche anterior, con una cucharadita de bicarbonato. Al día siguiente se mezcla todo el maíz y se muele en una máquina. Se va conservando todo el caldo que se genere. Se pasa todo el maíz molido por un colador, de preferencia una tela o manta rala y se deja reposar 1 hora para salvar todos sus líquidos.

Se pone todo el líquido obtenido en una olla al fuego, se le agrega ¼ de tapa de dulce o panela, previamente derretida en un poquito de agua, se añade 1 taza de azúcar, astillas de canela, clavos de olor y 1 cucharadita de vainilla. Se deja hervir mientras se mueve constantemente con una cuchara de madera, para evitar que no se pegue en el fondo de la olla. Debe tomar una consistencia de atol, por tanto debe espesar. Del grado de intensidad del color de la tapa de dulce, o de la cantidad que se le añada, también resultará el color final de la mazamorra. Cabe indicar que en cocina de leña y en olla de hierro, funciona mucho mejor. Pero bien se puede hacer en cocina eléctrica.






A este punto se sirve en un molde grande o varios pequeños. Hay quienes les gusta consumirla en este momento, algo tibia. Pero la mayoría prefiere degustarla bien fría. Puede incluso desmoldarse luego de varias horas en refrigeración.