Pele los bananos verdes y cocine en agua con sal durante unos minutes. Deben quedar al dente. No muy suaves. Los escurre y deja enfriar. Los parte en cuadritos y reserva. Aparte pique cebolla, chile dulce (pimentón), apio, culantro, todo bien finito. Los rocía un poquitín de sal, pimienta y los baña con jugo de limón ácido. Esto lo integra con el banano picado. Le añade mayonesa, unas gotas de mostaza y otras de vinagre.
Esto lo llamamos los ticos como ceviche de banano verde. Y aquí si estoy usando bananos, la fruta, que luego se madura y se consume como tal, dulce, en postres, panes y demás. Pero los agarramos cuando aún está verde y nos da esta receta que bien lo sirve uno para picar, por puro gusto, para un traguito o como complemento de una comida cualquiera.
Solo que estos bananos me los dieron los Ángeles. Sí señor!. El sábado 30 de enero me invitaron a visitar una pequeña finca en Los Ángeles Norte de San Ramón, en la provincia de Alajuela. Mi amigo Carlos Valverde tiene una propiedad con una hermosa casita y adjunto un rancho, con troncos de madera y un señor fogón. Después de dejar el sol en el centro de San Ramón, se dirige uno ahí para dentro ( ai p’entro), va viendo uno los campos abiertos, lecherías, ventas de queso y flores y luego de unos kilómetros entre neblina, de esa que apenas te deja ver los siguientes 200 metros y las vacas más cercanas, donde ya uno piensa que se perdió, justo ahí, estaba la cabañita.
Carlos nos tenía preparado un arroz con carne, en una super olla, a la que le pasó barro, para que no se le ahumara mucho, un pichel con aguadulce caliente y otro de cafecito. Ah…que rico, en ese friíto de la mañana era apenas lo que se necesita. Yo llevé unos gallitos de picadillo de papaya verde, unos tamalitos de frijoles para el café de la tarde y otros amigos llevaron tortillas con queso, pan fresco y un poco de cosas más.
A lo que vinimos, nos dimos la tarea de comer. Luego una buena caminata alrededor del lugar, donde tiene sembrado arracache, camote, caña de azúcar, la chayotera, claro los vástagos de banano, y unas bellas plantas que con ese clima, están siempre floreadas y de grata inspiración.